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Descansa, papá. Lleva los pañuelos, señorita nuria, porque mire que siempre hay lágrimas, aunque sea de las buenas.
Sí, carmen, los llevo. Muchas gracias.
Y el termo con el té que le preparé, no lo voy a olvidar. Eres un ángel, carmen.
Yo no sé qué haríamos sin ti. Ay, don joaquín, yo solamente trato de que todos respiren un poco de tranquilidad.
Buenas. Consuelo.
Qué bueno que llegaste, consuelo. Así no se queda solita en la casa.
Sí, justo por eso me apuré. La señora carmen me llamó para que llegara más temprano y aquí estoy.
No, así me voy muy tranquila, sabiendo que la casa no se queda sola. Exacto.
¿nos vamos? Sí, señorita nuria.
Con permiso. Mucha fuerza, ¿eh?
Te quiero mucho. Yo también le quiero mucho.
Cada día me sorprendes más. Eres la fuerza de esta casa.
Y de mi vida. Tú eres mi esperanza.
Marcos. Después de hablarlo con joaquín, llegamos a un acuerdo.
A partir de hoy, quedas oficialmente como jefe de mecánicos. Gracias.
Gracias, marcos. Muchas gracias, muchas gracias.
Aunque ustedes hacen que esto funcione, ¿eh? Confiamos en ti, marcos.
El taller necesita liderazgo. Sí.
En esta etapa, con las escuderías nolivos y navarro unidas, brillan en la pista. Así será, marcos.
Felicidades, ¿eh? Gracias.
Gracias. Ahora sí, jefe, prepárese.
A partir de hoy, le toca apagar las tortas. Y a todos los invito a todos para trabajar.
Trabajar con la de flojos, que aquí todo se gana con sudor. No, mi amor, no.
No, no. Estábamos hablando de un tema pendiente.
¿no es así, consuelo? Sí, sí, sí.
Un tema bien importante. Sí.
Sí, mi niña. Sí.
Ajá. Parecía que se estaban...
Mi amor, ¿puedes irte subiendo al auto, por favor? Ya casi salimos.
Busco las llaves y nos vamos. Sí, mi capitán.
Adiós, mi capitana. Adiós, consuelo.
Es que nos haya visto. Nos vemos.
Espero que no, pero me hizo así. ¿de qué habla?
De nada. ¿quién los vio?
Nadie. ¿y daniela?
Yo creo que todavía se está vistiendo porque no me dejó entrar. Ah, ¿qué daniela?
¿ustedes se traen algo? Nosotros.
No, nada. Para nada.
¿cómo que bruno no regresó en toda la noche, mamita chelo? ¿y por qué no me dijiste antes de que saliera?
Toda la noche sentada aquí, esperándolo. Estoy que me muero del pendiente.
No, no, no. A ver, tranquila.
Tranquila, tranquila. Nayeli ya lo buscó por todos lados.
¿y si le hicieron algo en la calle? Seguramente se fue con un amiguito.
Le llega a pasar algo y yo me muero, mijita, me muero. Por favor, avísame en cuanto tengas noticias, ¿sí?
Le voy a llamar a romina. A lo mejor ahorita llega bruno a trabajar en la empresa, pero tranquila.
Necesito que respires. ¿quién anda ahí?
¿bruno? ¿erito?
¿qué onda, la chamba de periodista que ahora andas limpiando casas como mi mamá? Ese no es tu problema.
¿cómo te metiste en la casa, eh? Yo no me metí.
A mí me invitaron. ¿ah, sí?
¿quién te invitó? A ver.
Yo, pues... Pues no sé si fue así como una invitación formal o como una sugerencia, pero...
¿me explicó? No, no te estás explicando nada.
Te pasaste aquí en la noche, ¿verdad? Pues es que no te puedo decir que no.
Bruno, por el amor de dios. Está loca.
No durmió en toda la noche. ¿qué haces aquí?
Nayeli y ella están desesperadas buscándote. Pues que se aguanten, ¿no?
Eso les pasa por no creer en mí. Yo no me robé nada en la empresa.
Yo estaba diciendo la verdad. Está bien, está bien.
Yo sí te creo. ¿me aclaras cómo entraste en esta casa?
Yo ya te dije que me invitaron. ¿quién, daniela?
Pues sí, pero pues... Es que la princesa lo hizo porque se atodó a dar.
No la regañes, ¿sí? Por favor, mira que es mi culpa.
Yo no tenía dónde ir. Y si saben que dani me dejó entrar, la van a matar.
Y yo no quiero que le pase nada malo por mi culpa. Por favor.
Ay, brunito, brunito. ¿qué voy a hacer contigo?
Prepararme algo de comer, ¿no? Porque tengo hambre.
Aquí empezó todo para él. Y aquí termina.
Este lugar fue su vida. Y su condena.
Nunca... Supe si...
Alguna vez fue feliz. Pero...
A pesar de todo, era mi padre. Lo fue, eleazar.
Y aunque nunca entendamos sus formas, yo sé que él te amaba. Descansa, papá.
Ahora sí puedes soltarlo, eleazar. Ya no tienes por qué cargar más con lo que él hizo.
¿cómo puedes acompañarme sabiendo que él fue quien...? Porque sé quién eres.
Y tú no eres él. Tú estás aquí.
No por culpa, sino por amor. Gracias por no odiarme.
No podría. Te amo, eleazar.
Y estar aquí contigo también me ayuda a sanar.