
La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
¿por qué no me tocas? ¿por qué no me puedes hacer el amor?
Mi hermano me acaba de mandar un mensaje que se disculpa con todos por no haber podido llegar a la cena. Fue a darle los santos óleos a un enfermo, pero parece que el tipo se está resistiendo a cruzar para el otro lado.
Ay, papá, no digas eso. ¿por qué no vino tu marido, hija?
Se me hace raro verte sola. Ah, también me pidió que lo disculpara con todos.
Que tenía mucha chamba en el taller y... ¿eso te dijo?
Qué raro. Soy el jefe del taller y cuando salí las cosas estaban bastante tranquilas.
No había tanto trabajo. A ver, marcos y tú siguen con su crisis de pareja.
¿tienes problemas con marcos, romina? A ver, no, no, no, no.
Para nada. Claro que tenemos nuestras rachas como cualquier pareja, pero nada más.
Quizás marcos se enteró de que yo iba a estar aquí y por eso no vino. ¿no?
Como las cosas quedaron muy tensas entre nosotros después de la carrera. Sí, sí, seguro fue por eso.
Yo te voy a decir qué es lo que les falta a ustedes dos, hija. Un hijo, eso les va a cambiar la vida.
Los va a poner en la misma dirección. ¿cómo van con eso, mija?
Porque no veo la hora de ser abuelo y cargar un nieto entre mis brazos. Pues seguimos intentando, papá.
Marcos se tiene que hacer unos estudios, pero bueno, ya han pasado tantas cosas que... Que no hemos vuelto a tocar el tema.
Ah, pues háblenlo, mija. Ya no pierdan más tiempo.
Digo, para cómo van las cosas, primero se casan verónica y facundo y ella me da un nieto antes que tú. Necesito...
Respirar. ¿estás bien?
No, no, no, déjalo. Yo, para variar, no podía faltar que te enojes conmigo por todo lo que dijo.
No es enojo. No es enojo, es dolor.
¿dolor? Es un profundo dolor.
Escucharte decir que no es la hora de convertirte en abuelo cuando ya lo eres. Porque tú tienes una nieta, papá.
Mi hija... ¿por qué quisiste ser aferrarte al pasado?
¿por qué, verónica? En lugar de empezar a construir una familia, allá adentro tienes a un buen hombre que quiere estar a tu lado, que te ama, verónica, con el que puedes tener todos los hijos que quieras.
Intenta ser feliz por una vez en tu vida, hija. Tú nunca, nunca vas a entender la magnitud del daño que me hiciste, ¿verdad?
Hay heridas que no se cierran nunca, que sangran para siempre porque no se pueden olvidar. Ya encontraste a esa niña, verónica.
Me dijiste que la viste bien, que tiene una familia, que la ama, que le dio todo lo que nosotros no le hubiéramos podido dar. Aunque haya crecido entre lujos, su mamá soy yo.
No, no, no. Me preocupa cuando te oigo hablar así.
Pensaste que no ibas a acercarte a esa muchacha. No seas egoísta, no le rompas todo su cuerpo, no le arruines la vida, verónica.
No, no te preocupes. A diferencia de ti, yo sería incapaz de hacerle eso a mi hija.
Con verla lejos, con saber que ella está bien, con eso me doy por bien servida. Júramelo, júrame que no te vas a acercar.
Yo no tengo por qué jurarla. No quiero darte nada, pero sí te voy a pedir, por favor, que no vuelvas a repetir que te preocupa mi felicidad.
Porque cuando tú me arrancaste a mi bebé de los brazos, tú, tú, me convertiste en la mujer más desdichada de este mundo. Y no te preocupes en regresar, por favor.
La cena ya se terminó. Yo te disculpo con romina.
¿el señor casado otra vez? ¿qué hago?
¿contesto o lo dejo sufrir un poco más? Isaura, buenas noches, soy aurelio.
Fíjese que le he estado llamando, pero no, no he tenido suerte de encontrarla. Solo espero que esté bien.
Le dejo mis más sinceros afectos. Adelante.
Chelo, perdón, es que vi tu luz prendida y, bueno, vine a ver si se te ofrecía algo. ¿y de cuándo acá tan atento conmigo, aurelio?
Ay, ¿no será que andas aburrido y sin nada que hacer? No me digas que la señora esa tan finolis no te volvió a invitar a cenar.
Fíjate que sí está raro. Isaura anda como desentendida.
Ya no me contesta el teléfono. Ay, aurelio, esas mujeres de sociedad tratan a los hombres como bolsas de marca.
Presumen una, la gastan tantito y luego la cambian por otra, más nueva. En cambio, acá, en nuestro mundo, lo que uno quiere lo remienda, lo cuida y le dura toda la vida.
Mira, si ya no te contesta, pues no le insistas, ¿no? Así de simple y ya.
¿y cómo te fue en la cena con tus hijas? Como siempre.
Verónica y yo terminamos discutiendo. Hay algo que me inquieta, chelo.
Ve a romina muy enojada con ella. Tú sabes qué pleitos se traen.
No. ¿no?
Pero tú sabes muy bien lo que necesitan tus hijas y tú. ¿sí?
Sentarse. Hablar con la verdad.
¿para qué, chelo? ¿para que romina también me odie?
No, no. Yo nomás te digo algo.
Si verónica envenena a su hermana en mi contra, no se lo voy a perdonar nunca. Estoy agotado.
Venga a la cama, mi amor. Me dieron mucho las palabras de valeria.
Quizás estoy haciendo mal y debería dejarla entrenar. Ay, mi amor.
Pero ¿y si un día se accidenta? Tú ya la viste caer de la moto.
Luis casi pierde una pierna y luego hay pilotos que se matan en la pista. Si algo le llegara a pasar, tú no te lo perdonarías, ¿sabes?
Sí, sí, pero a veces siento que me equivoco. Quiero ser un buen tutor para ellos, guiarlos, protegerlos, pero...
A valeria terminé lastimándola. No digas eso.
Mira, después de que perdieron a sus padres, tú eres lo mejor que les ha pasado. Me siento muy perturbada.
Porque otra vez le acabo de mentir a mi papá, a romina. Soy como una bola de nieve que crece y crece y que arrasa con todo.
No, no, a ver, no, hermosa, no, no, no, no. Tú no eres una bola de nieve que anda arrasando con todo.
Tú, tú eres un sol. Eres una mamá desesperada, embudurada.
En la búsqueda de encontrar a la hija que le quitaron. Y me siento fatal.
Y no me conozco. Porque a mí me gusta la gente franca, la gente honesta.
Y a mí me gustas tú. Y cada día te admiro más.
Porque esa fuerza, esa entrega, a mí me hacen admirarte cada día más. Te necesito, mi amor.
Espera. No, no, no, espera, espera, espera.
Espera un segundo. A ver, no puedo.
De verdad no puedo. ¿por qué no, joaquín?
No, facundo. No, ahorita no.
¿por qué no? ¿por qué no me tocas?
¿por qué no me puedes hacer el amor? Dígame.
¿por qué no?