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Pues déjeme decirle que yo nunca había visto una tortuga más bonita en mi vida. Se lo digo en serio.
Mira. Ay, consuelo.
Ay, perdón. Le venía a aspirar su cuartito, pero luego vuelvo.
Ah, no, no, no, quédate. Podemos platicar un ratito.
Ay, me encanta platicar con usted. Claro que sí.
Bueno, es que sobre hugo y nayeli. ¿qué pasó con hugo y con nayeli?
Rompieron, consuelo. ¿cómo que rompieron?
Sí, hugo me lo contó. Me dijo que descubrió a tu hija con una mentira muy grande.
¿tú sabes algo, consuelo? No, no, yo no he hablado con ella desde ayer.
La estoy enterando por usted. Ella me cae súper bien, ¿eh?
Te lo juro. Es simpática, auténtica, y se ve que está enamorada de hugo.
Pero nunca pensé que hiciera algo así. Sí, nayeli le mintió en algo.
Seguro fue con buena intención. Yo hablo con ella, se lo prometo.
Espero que puedan arreglarse. Aunque si yo estuviera en el lugar de hugo, no sé.
Creo que yo no podría perdonar una mentira de la persona que dice amarme, ¿sabes? Ni un día más.
Ni un día de haber cortado. Ella se estaba besando con otra.
Más veloz que el microbus, cuando va vacío y no hay tránsito. Ay, hijita linda.
Tú llora todo lo que tengas que llorar, pero no te me cierres, ¿eh? Porque tú no naciste para rogarle amor a nadie.
Sí, lo peor es que era valeria, la hija de mi primaverito, y yo sé que ella no tiene la culpa, que no sabe nada, pero igual me duele, me quema. Ay, estaba dejándose besar por él como si nada.
Mira, mi hijita. Cuando el corazón se rompe, se nos revuelve todo, la rabia, la tristeza, como si fuera un mismo trago amargo.
Pero escúchame muy bien lo que te voy a decir, ¿eh? Tú no perdiste nada, nada.
El que perdió fue él. Es que hugo nunca me quiso más.
Lo que pasó entre nosotros fue nomás un pretexto para ir corriendo a buscarla. Me cambió como borracho de cantina nomás porque la otra pone cumbias.
La primera herida de amor duele, mi vida, como si un cuchillo nos cortara el alma en cachitos. Pero el tiempo, mi hijita, es como pomadita de la abuela, ¿sabes?
Al principio arde mucho, pero sana, siempre sana. Lo voy a sacar de mi corazón, ma.
Sea como sea, aunque me tenga que exprimir el alma, como si fuera un trapito de cocina, así hasta la última gota. Yo sé cómo se siente.
Con lo de la nota esa. Mal.
Esta tristeza y este coraje no se me quitan con nada. Pues sí, es normal.
Se metieron con su papá. Es algo que no se le va a pasar así de la noche a la mañana.
Es que es muy injusto lo que hicieron. Todo el mundo está hablando pestes de él.
¿y qué ganaron? ¿ya se sienten más felices con lo que hicieron?
Dinero. Porque eso es lo único que esa gente quiere.
Dinero, vender, ganar dinero. Ni siquiera piensan.
No piensan en lo que van a causar en la gente el dolor de los niños. No lo piensan.
¿es que me enoja tanto consuelo? ¡mugrosos periodistas!
Ay, de periodistas a periodistas. Hay unos que sí tienen ética y que buscan hacer el bien.
Mi papá era un sol, consuelo. No sabes lo bueno que era con nosotros.
Esa es la clave. Esa es la clave para que saque todo ese coraje.
¿no le gustaría rendirle un homenaje? Que todo el mundo sepa quién fue su papá.
Pero a través de sus ojos. Sí, sí, sí, obvio que me gustaría.
Pero, ¿cómo? ¿se te ocurre una idea?
¿por qué no escribimos juntas la antinota? ¿la antinota?
Ajá. Sí, suena súper bien.
Ajá. Sí, sí.
Hagámoslo. Vamos a hacerlo muy bonito.
Y lo subimos a la internet. Y ponemos fotos de todos, de sus hermanos, de su familia, lo que usted quiera.
Que todo el mundo sepa quién fue luis miranda. Pero que lo sepan por usted.
¿estás segura de que quieres hacer esto, hermanita? Pues, no.
Pero creo que es lo mejor. Yo creo que haces bien en borrar ese número, hija.
Pero es mi papá. Mi papá.
Yo lo sé, mi amor. Yo sé que duele, pero...
Sé que es algo como si te arrancaran de adentro. Pero también hay heridas que paran de sangrar cuando uno deja de abrirlas.
¿pero tú no quieres llamarlo, hablar con él? Claro que he querido, mi amor.
He pensado mil veces desde que supe que tú y tu hermano tenían su número. Pero después te miro a ti, a tu hermano, y me doy cuenta que no me hace falta nada, que no lo necesito a él.
Porque yo los tengo a ustedes. Pero yo sí quería tenerlos cerca, mamá.
Una parte de mí lo sigue esperando como si fuera a aparecer un día y me dijera, aquí estoy, hija, yo soy tu papá. Él tuvo la oportunidad de hablar contigo.
Yo te colgó el teléfono. Pero no quisieras preguntarle por qué se fue.
¿por qué nos dejó saber la verdad? Mi única verdad es esta.
Eres tú, es tu hermano. Ustedes son mi principio y mi final.
Y sí, a lo mejor tu padre tuvo otra vida, no sé, quizás fue feliz, no tengo idea. Pero nuestra familia, la que armamos tú, el de azar y yo, esto es real.
Esto es lo que más amo y esto es de carne y hueso y es de muchísimo corazón. Lo tengo a él.
A mi hermano, que es un divino. Y voy a estar contigo siempre, hermanita.
Y yo también. Aunque te regañe, aunque nos peleemos y a veces, pues, no me entiendas.
Tú eres mi niña, barbara. Eres mi chiquita y el tesoro más grande que tengo.
Los tres somos una familia. Tú no tendrás a tu papá, pero nos tienes a nosotros.
Sí. Y a veces con eso basta.
Pues, borramos el contacto. Pues, dos a la vez.
Va. Así se camina para adelante, sin mirar atrás, collarón.
Los amo mucho, mucho, mucho. Ni yo a ti, ma.
Te amo. Los amo.
Pasa, por favor. Gracias.
Y muchas gracias por venir. No, hombre, no, no, no.
Aquí tiene su computadora. Ay, muy amable.
Me salvaste. No sé cómo puedo olvidarla en la oficina.
Pero también te pedí que vinieras porque considero que tú y yo nos debemos una conversación después de todo lo que pasó con tu hermana. La nota, la revista.
Sí, sí, entiendo. Perdón, perdón, perdón.
Es una llamada importante. Por favor, ponte cómoda y enseguida estoy contigo.
Sí, sí, sí, sí. ¿qué pasa?
Mírame. Era puro cachete.
Ay, no, pues. Sí.
No, pero... Ay, tendría, ¿qué?
¿siete años? Qué bonita está.
No es cierto. Era el festival de primavera y me vistieron de tortuga.
Pues, déjeme decirle que yo nunca había visto una tortuga más bonita en mi vida. Ya.
¿se lo digo en serio? No, no, no.
Es que era un deporte. Y esta otra, mi papá y mi mamá nos llevaron a partinar en hielo, pero, este, diego no dejaba de caerse.
¿qué pasa? ¿por qué lloras así?