Te quedan: 10 días para ver este capítulo.

La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
Cambiado su color y perspectiva va mirando al frente y nada la derriba este corazón está de nuevo arriba voy sin miedo voy descalza y caminando sobre el fuego hoy tomada de tu mano toco el cielo las cicatrices ahora son las historias que me hicieron más fuerte por dentro mi alma hoy se siente tan ilusionada de la deuda con el banco qué bueno. Sí.
Y me imagino que su señorita secretaria y usted aprovecharon y pues disfrutaron su tiempo juntos, ¿no? Sí, sí, claro.
Y qué suerte que facundo no vino a buscarla esta noche porque si no, imagínese, nos quedamos sin luz hasta mañana. Pues qué bueno, ¿verdad?
Que cada quien tiene quien le ayude a salir de la oscuridad. Sí.
Qué bueno, qué bueno. Qué bueno.
Yo voy a seguir con mi trabajo y, bueno, su señorita secretaria lo debe de estar esperando, entonces. Sí, sí, sí, claro.
Yo voy con ella. Y, por favor, no se quede hasta muy tarde y cuando se vaya me avisa y le pido su taxi.
Hombre, ni se preocupe. Yo le llamo al facundo, el que me lleve.
Sí, facundo, el que la lleve. Hasta mañana, entonces.
Hasta mañana. Que descanse usted y su señorita secretaria.
Se botaron las pastillas del sistema y fui a revisar la caja para restablecer la luz. Oye, ¿y no te pasa que cuando todo se apaga uno se pone a pensar en lo que realmente quiere?
Yo sé qué es lo que quiero, joaquín, y lo tengo frente a mí. Quedamos en esperar un poco, cassandra.
Bueno, pero yo te necesito, mi amor. No sabes cuánto te deseo si no me digas que esta vez también vas a huir.
No. Perdón, perdón, perdón, perdón.
Déjalo, por una vez no contestes. Es lorena, debe estar preocupada por sus hijos.
Sí. Lorena, buenas noches.
Sí, sí, aquí siguen tus hijos. Déjame buscarlos y les digo que...
Iván. No, no, entiendo.
Hiciste muy bien en llamarme. Claro, voy para allá.
¿te vas a ir? ¿ahora?
Iván. Está en el bar de lorena.
Se pasó de copas. Sí, sí, claro.
¿y esa mujer que no le puedo pedir un taxi? ¿a fuerza tienes que ir tú?
Pues sí, porque se trata de mi hermano y lo conozco perfectamente. Se va a meter en problemas y no me quedaría tranquilo.
Sí, sí, sí. Bueno, ¿y yo qué quieres que haga, joaquín?
¿me llevas a mi departamento? ¿te espero aquí?
¿qué? ¿por qué no te quedas a dormir?
Es tarde. ¿sí?
Sí. Va.
No tardes. ¿tampoco puedes dormir?
No. Es el peso de la conciencia.
¿a poco no es el mejor compañero del insomnio? A ver, no empieces con tus sermones, por favor.
No son sermones. Ya basta que tengo con la comida sin sal, con los tés sin azúcar.
No cambias, de verdad. Ya te podrías haber regresado a tu casa y mira, insistí en que te quedaras y aquí estás.
Algo significa. Sí.
Que me atrapaste con culpa, con chantaje. No.
Significa que no quieres seguir estando solo. Somos hermanos, aurelio.
Podemos hacernos compañía. Además, pues aquí estás más cerca de verónica.
Ay, verónica. Mi hija no quiere saber nada de mí.
No. Sí.
Aunque estemos en la misma vecindad, bien que se las arregla para no cruzarse conmigo. Ah, pero eso sí.
A ti, a chelo, los busca, los escucha. Bueno, porque ella tiene heridas muy profundas, aurelio.
Y no está cerrada, ¿eh? No te engañes.
También le duele tenerte lejos. Y claro, también está chelo, que te cuida a ti y a toda la familia como a nadie.
Mi mujer, que en paz descanse, no pensaba lo mismo. Siempre se llevó fatal con su hermana.
¿no te acuerdas cuando las conociste? Al principio era chelo la que te gustaba o no.
Ah, pero eso sí, beatriz hizo lo imposible por acaparar tu atención y lo logró. Nuestros padres también pusieron lo suyo.
A chelo nunca la quisieron. En cambio, con beatriz estaban encantados.
Y tú muy obediente, ¿no? Porque siempre hiciste la voluntad de ellos.
Siempre. Pues tú también.
Siempre he pensado que te hiciste sacerdote nada más para darles gusto. Y me acuerdo, sí, que estabas muy enamorado de esa mujer.
Digo que es muy tarde para hablar del pasado, ¿no? Ya me voy a descansar y tú deberías hacer lo mismo.
Ya se fue el último invitado. Y yo me muero de sueño.
¿crees que me pueda quedar a dormir? ¡obvio!
Gracias, val. Pues voy subiendo y le mando mensaje a mi mamá para avisarle.
Sí, va. ¿y esa carita?
Sí, yo la vi. Divirtiéndose, ¿no?
Eso me pareció. Sí, sí, sí, es que no es eso.
Otra vez mal de amores. Te cuento, pero que quede entre nosotras, ¿ok?
Palabra. Hay dos chavos.
¿dos? ¡ajá!
Y lo peor es que los quiero a los dos. Ay, no entiendo cómo me puede pasar esto.
Es complicado. Repito, si tú me dejas, yo quiero ser parte de eso, de tu historia.
Nada me haría más feliz que escuchar algún día a valeria llamarte. Yo creo que hacemos un gran uno-dos con los chicos, ¿verdad?
Ahí vamos a pesar de todo. Sí, hacemos un buen uno-dos.
Sí, ma, creo que por momentos me gusta un poquito más el chavo que no debería gustarme. Le entiendo mucho más de lo que quiere.
¿qué crees, señorita valeria? ¿qué hago?
¿qué le dice el corazón? Eso es lo que tiene que hacer.
¿y si no entiende mi corazón, consuelo? Eso nos pasa a todas.
De ese tiempo, entonces, para entenderlo. Todo quedó hecho un desastre.
Ay, ¿quieres que te ayude a recoger? Para nada.
Váyase a descansar, yo me encargo de todo. No se preocupe.
Es que ya es muy tarde, consuelo. No sé, no me gustaría que te vayas a estas horas a tu casa.
¿te podrías quedar aquí? Sí.
Es peligroso que salgas en la madrugada. Yo estaría más tranquila que pasaras aquí la noche.
Si usted me lo pide, entonces sí, me quito. Gracias, consuelo.
Bueno, me voy a dormir. Sí, que descanse.
Buenos días, hermosa. ¿y eso te lo preparaste tú solita?
Qué raro que carmen no se haya levantado todavía. ¿y consuelo no vino?
Bueno, ¿y cómo va eso que te pedí, hija? Bueno, ya no la molesto.
Y tampoco le digo malignito. Eso.
Pero no vamos a poder ser amigas. No nos llevamos bien.
Bueno, pues vas a tener que esforzarte un poco más, hija. Es que el otro día yo le rompí su pizarra.
Y pues ahí escribe lo que no puede decir. Y se enojó muchísimo conmigo.
Alexa, eso no estuvo nada bien. Esa pizarra es su forma de comunicarse.
Ya lo sé. Pero fue casi sin querer.
Mira, hoy no hay clases. Pero mañana vas a llevarle un regalo.
Y vas a ofrecer una disculpa. Sincera.
¿por qué te importa tanto esa niña? ¿qué tiene de especial?
Es por la revista. Estoy trabajando en una nota muy importante.
Y necesito que tú seas mi pequeño amigo. Es una pequeña periodista infiltrada en esa escuela.
Además, si tú y esa niña se vuelven buenas amigas, va a ser más fácil para mí acercarme a joaquín navarro. Ay, eso suena medio raro.
Si tú me ayudas, yo te cumplo. Ve, ese concierto que tanto quieres para tu cumpleaños puede hacerse realidad.
Ahora todo depende de ti. ¿qué haces aquí, claudia?
¿y quién es este arete, diego? Papá.
Papá, despierta. Ay, mi cabeza.
Mi tío joaquín te trajo anoche. Estabas tan borracho que ni reaccionabas, hombre.
No, no me digas eso. Tratamos de llevarte a la recámara, pero vamos, que no hubo manera.
Bueno, no es que estuviera borracho, hija. Lo que pasa es que esa jeta vegana que me tienes hace, te juro, que me pegue más el alcohol.
Ay, claro. ¿en serio?
Ay, papá, ¿de verdad crees que no me he pillado los pollos fritos y las hamburguesas que te traes a escondidas? Eso es mentira.
¡tú eres el mentiroso! No me grites, me duele la cabeza.
No, ¿quién es? No sé.
Ay, voy a abrir. No, que no, papá, cuidado, hombre.
Ay, estoy bien. No me grites, por favor.
Entonces siéntate. Voy a abrir.
Ay, no seas necio, iván. No me digas, iván.
¿eh? Sigues borracho.
No me digas borracho. ¿cómo vas a abrir la puerta así, hombre?
Pero, por favor, ¿cómo vas a abrir así? Bueno, bueno, bueno.
¿pero qué pasa con vosotros? ¿me vais a recibir así a puro grito o qué?
Olga. Carmen.
Esto es un error. Todo es de usted.
Diego, ¿de quién es este arete? ¿a quién subiste anoche?
¿qué? A ver, a nadie.
No tengo idea de quién es. Ayer entró muchísima gente a la casa y supuestamente pudieron haber subido y me alcanzo con tus celos.
O sea, nos dimos un break, pero yo no pensé que fueras tan básico como para meter a una aquí a hacer cochinadas. ¿qué?
A ver, la que se está pasando eres tú, claudia. Entras a mi cuarto cuando estoy dormido, sin tocar.
¿qué pasa? Ey, ey, ey, ey, ey, ey.
¿se pueden callar? Se escucha todo.
¿qué pasa? Mira lo que le encontró a tu hermano al lado de la cama.
No sé de quién es, te lo juro. ¿sabes qué, diego?
Me voy a mi casa. Estoy harta de tus mentiras.
¿estás seguro de que no sabes de quién es? Ay, no empieces tú también, ¿va?
Solo te pido que no juegues con claudia, ¿ok? Es mi amiga.
Cuidado y la lastimas. Disimulazo un poco, ¿no?
¿haces como que os hace ilusión verme o qué? Ay, mi niña, qué ganas tenía de verte.
¿qué haces aquí, olga? Me imagino que ya sabrás que nos llevamos fatal ella y yo, ¿no?
Pero que no puedo vivir separada de ti, hija, que no puedo. No, no, no, que yo ni loca me regreso a españa, ¿eh?
No, no. Sí, yo no he venido por ti.
Al contrario. ¿podrías meter mis maletas, por favor?
Pero que piso más mono, ¿no? La verdad es que mi cuñado siempre ha tenido tan buen gusto.
No, no, oiga. Tu excuñado.
Joaquín es tu excuñado. Ay, iván.
Tú siempre tan tenso. Ay, ¿por qué será que estoy tenso?
Ah, pues no sé. Pero a mí no me echó la culpa, ¿eh?
Que os he escuchado discutir por la resaca que te traes. Así que a mí no me vengas a decir nada.
¿y borja? Sí.
¿dónde está borja? En madrid.
Por supuesto. Y os aclaro a los dos, ¿eh?
Que este viaje para mí es estrictamente familiar. Y aunque seamos un trío un pelín disfuncional, que nos va a venir de maravilla estar juntos y convivir.
¿estar juntos? Sí.
¿convivir? Sí.
Buenos días. Qué rico desayuno.
Buenos días. Mira, te preparé unos ricos huevitos, frijolitos, el pan que te gusta.
Por favor. Sí.
¿qué tal dormiste? Bien.
Bien, pero sola. Sí.
Lo que pasa es que me puse a revisar unos documentos en el despacho. Ay.
Y me quedé dormida. Perdón, perdón, perdón.
Me quedé dormida. No se preocupe, carmen.
Permítame. Todos nos desvelamos anoche.
Gracias. Además, los chicos no tienen clases, así que no tenemos que andar a las carreras.
Es que esa pastilla que me tomé me durmió como caballo. Pero ya, a ver este cafecito.
Qué amable. Muchas gracias.
Gracias. Hola, buen día.
Buenos días. Buenos días.
Hola, valeria. ¿consuelo no ha llegado todavía?
No. Consuelo está durmiendo en el cuarto de servicio.
¿y desde cuándo duerme esa mujer aquí? Desde nunca.
Anoche le pedí que se quedara porque se quedó trabajando hasta la madrugada. Dejó la casa impecable.
Sí, es verdad. Consuelo se ha vuelto indispensable para todos nosotros.
Yo realmente no sé qué haríamos sin ella. No te vayas.
No me puedes dejar aquí solo con ella. Es tu exmujer.
Exacto. Lo dijiste muy bien.
Ex. Es tu madre.
Te recuerdo que me crucé medio planeta para estar lejos de ella, ¿vale? Pero nada, todo lo tuyo, ¿no?
Eso sí, asegúrate de que no se quede aquí, ¿vale? ¿qué os parece si desayunamos algo?
No, yo desayuno en el curro. Ay, ¿ya tienes trabajo?
Espero que este sí te dure, cariño. Qué divina eres.
Bueno, chao. Iván, pero ¿por qué no has llevado mis cosas a una de las habitaciones?
No. Porque no vas a quedarte en esta casa.
Ay, dios mío, me quedé dormida. No, soy valeria.
¿a qué hora soné? No, no importa.
Te dejamos dormir para que descansaras. Y por ser tan buena, admira, te ganaste un desayuno en la cama.
Espero que te guste. Es delicioso para mí.
Lo hice con mis manitas. Gracias.
Bueno, disfruta tu desayuno. Al rato nos vemos.
De repente, me vi con mi también abajo. Porque me dejó.
Y encima, mi niña no estaba. Así que no sabía qué hacer.
Así que con el poco dinero que me quedaba, me compré el pasaje y me vine. La extrañaba tanto.
Necesitaba verla. Y bueno, a ti también.
Porque, aunque tengamos nuestras diferencias, lo reconozco. Tú me has dado lo mejor que me ha pasado en la vida.
A nuestra hija. Majo es una chica increíble.
Es hermosa. ¿con carácter?
Intensa. Como tú.
Entonces, ¿puedo quedarme aquí con vosotros? No.
¿es en serio, iván? Aquí solamente hay dos recámaras.
Y no creo que majo quiera compartir contigo. ¿y tú y yo?
Estamos divorciados. ¿cuántos años de pensión me debes, iván?
¿eh? Y yo jamás te he presionado.
Nunca te he pedido ni un solo euro. Y ahora tú no me puedes hacer este favor.
Que yo me acomodo en cualquier sitio. ¿sabes qué?
No molesto. Mira.
Aquí. Aquí mismo en el sofá, por ejemplo.
Está bien. Puedes quedarte.
¿qué haces? Pues te doy las gracias, iván.
Y ya que estamos... Tss.
¿me echas una mano con las maletas? Sin chocar.
Sí, sí, sin chocar. Hay que empezar a evitar tanto accidente.
Sí. Eh...
Perdón, me quedé dormida. No, hombre, por favor, no.
Se quedó limpiando toda la casa hasta tardísimo y todo quedó impecable. Uy, es mi chamba eso.
No. De madrugada no es su trabajo.
Y valeria hizo muy bien en pedirle que se quedara a dormir. La señorita valeria.
Es hermosa. Sí, hermosa.
Joaquín, ¿ya nos vamos? Sí, sí, sí.
Ah, me regreso por unos documentos y te veo en la camioneta. Sí.
Hasta luego, consuelo. Hasta luego.
Consuelo, ¿dormiste bien? Eh, sí, gracias por preguntar.
Anoche me comentó joaquín que terminaste agotada, pero no todo fue trabajo. También te divertiste, ¿no?
Digo, te la pasaste bien en la fiesta. Hasta te encontramos bailando y todo.
Bueno, es que la señorita valeria me insistió mucho. Baila.
Sí. Bailé.
Qué lindo. No digas ridiculeces.
Que no se te olvide cuál es tu lugar en esta casa. Dedícate a lavar baños y a tallar trapos mugrosos.
O te va a pesar. Permiso.
Miren, yo no digo que cassandra sea mala, pero no sé, como que algo en ella no me checa. Sí, entiendo lo que dices.
A mi padrino siempre me lo imaginé con alguien diferente. Obvio, muchísimo más cool.
Pero cassandra es como muy amargada, no sé, como muy seria, ¿no? Yo me lo imagino con alguien más divertida, arriesgada, que le guste subirse una moto, por ejemplo.
Claro. ¿te imaginas a cassandra en una moto?
Seguro se tarda horas en arreglarse y se pondría furiosa de quedar toda espinada. ¿te imaginas?
No. Mi padrino debería buscarse una novia que le guste el viento en la cara.
Sí, mi hijita linda. No te preocupes.
Todo bien por acá. Gracias por avisar que estás bien.
Un besito. Gracias.
Era berito para avisar que se quedó a dormir en casa de su hijita, padre. Bueno, ¿y hasta cuándo va a durar esta mentira, chelo?
Ay, padre, pues hasta que pueda mirarla a los ojos y decirle la verdad sin que la odie. Hasta que se gane su corazón.
Y mientras tanto, ¿qué? Cada día que pasa esa mentira crece.
Bueno, y cuando todo se sepa, el golpe va a ser peor. A ver, tú la criaste como una hija.
Ayúdala. Ayúdame, chelo.
Abrirle los ojos. ¿y con qué cara, padrecito?
¿quién soy yo para juzgarla? Usted sabe mejor que nadie lo que esa niña ha sufrido.
Le arrancaron a su hija. Y me la dejaron rota, padre.
¿y ahora qué? ¿qué?
¿que se cruce de brazos? ¿que renuncie a que nunca la llame mamá?
Yo no puedo pedirle eso, padre. No puedo.
Es que no se lo estás pidiendo tú. Se lo está pidiendo la verdad.
¿qué a mí me preocupa, padre? Es que en esa casa no encontró solamente a su hijita.
Ahí, verónica. Padre, el amor.
Un amor imposible. Que debe guardar en el rincón más profundo de su corazón.
Y everito está haciendo sacrificios que usted ni se imagina, padre. Y todo por esa criatura que nació de sus entrañas.
¿y? ¿no me vas a contar cómo estuvo la fiesta?
¿qué quieres que te diga, mamá? Ay, pues si la pasaste bien, si te divertiste, bailaste, no sé, algo.
Sí, sí, sí, estuvo padre. Ajá, sí.
Pues tu carita dice todo lo contrario. ¿pasó algo con diego?
Ay, ya, mamá, ni me saques ese tema, ¿sí? Perdón.
No, no, ni me digas nada. Tú también la pasaste increíble en la fiesta, ¿no?
¿yo? Es que de verdad no entiendo para qué organizan fiestas si van a terminar con esa cara de velorio.
No, no, es que lo mío viene por otro lado, lorena. ¿cómo?
Que mi madre ha llegado de madrid. ¿y eso es malo?
Pésimo. Ay, no, lo que me faltaba, ¿eh?
Apunten contra las madres y disparen sin piedad. No, no es eso, lorena, de verdad.
Si te soy sincera, ojalá mi madre fuese un poquito más como tú. ¿oíste lo que dijo, mi amor?
Equisma. Y tomajo no lo recuerda.
Mejor me voy a la cocina, faltan pedidos. Les encargo los sándwiches, ¿sí?
Perdónala. A veces es un poquito intensa.
Y a mí me fue súper mal con diego. Encontré un arete en su cuarto.
Para mí que anoche estuvo con una zorrita. Él dice que no, pero yo sé que es así.
Sí lo le creo. Oye, ¿te puedo pedir un favor?
Muchas gracias, ¿eh? Gracias.
Estoy de amor a los tacos, ¿eh? Sí me hacían falta.
Ya sabes que aquí el alma se cura con salsa verde y tortilla sudada. Entonces, ¿cómo va todo con la pipiris nice?
Ya hice de todo, mi nayelis. Le dije lo que sentía, la besé.
Pues, dichosa ella. Y yo con uno de esos besos me jubilo del amor.
Tú siempre con tus bromas. Pero ya, hablando en serio, le abrí mi corazón a la vale.
Me fui con todo. ¿y ella qué hizo?
Nada. A veces me busca, a otras se aleja.
Siento que el pesado de suplente sigue metido ahí, en su corazoncito. Aunque ya está saliendo con otra, como que la vale no lo suelta.
Pues, ¿qué no me contaste que me desnudó contigo aquella vez que nos vio juntos en la empresa? Sí, se puso celosa, estoy seguro.
Seguro. Bueno, pues, si se le revolvieron los moños, quiere decir que no le eres tan indiferente, mi hugo.
Ya sé qué podemos hacer. ¿por qué no le haces creer que te estás cansando de esperarla y que podrías empezar a fijarte en mí?
No sé, piénsalo, ¿no? ¿de veras?
¿de veras harías eso por mí? Por ti.
Me pongo pestañas, me enchino el pelo y hasta me pongo el gloss carísimo sabor cereza. No sé qué haría sin ti, mi nayarit.
Eres la mejor amiga de la vida. Pues, ya está.
A conquistar a la vale como dios manda. Pero, si te cansas del filete a las finas yerbas, nomás acuérdate que aquí en el barrio encuentras tu carnita al pastor.
Espérate. No te estoy diciendo.
No, no. Ya que no encuentro sentido.
Vecina, ¿cómo estás? No, por ti.
Está bueno hoy el calor, ¿eh? Sí, y para agarrar color también.
Ajá. Y, pues, ¿cómo va lo del traspaso del puesto del mercado?
No, todavía nada. Pero tengo fe de que pronto salga.
Aunque estaba triste, me emociona la idea de comenzar algo nuevo. Claro, claro que sí.
Bueno, ahí te voy contando. Ya me voy porque tengo que ir a la parroquia a llevar esta ropa para la colecta.
Yo también tengo que ir. Es cierto.
Bye. Nos vemos.
Menos mal que te encuentro, chelo. ¿a poco ya me extrañas, don gruñón?
¿qué te voy a andar extrañando? Lo que pasa, necesito un favor.
Pues, dígalo sin tanto rodeo. Romina tiene unos papeles míos de unos trámites que estoy haciendo para lo de mi pensión, que debe pasar a recogerlos a su chamba, pero no me va a dar tiempo.
Si no voy ahorita a hacer fila, quién sabe hasta cuándo me vuelvan a dar la cita. Necesito que alguien de confianza me los lleve.
Ah. ¿y ese alguien de confianza soy yo?
Pues, claro, chelo. ¿quién más?
A ver. ¿a la chamba de romina?
¿a la empresa de navarro dices que vaya? Sí, sí, sí, ahí mero.
Mira, tú recoges ese papel y me lo llevas rapidito, ¿sí? ¿y por qué no...?
Mejor dile a tu hija que te lo mande con un mensajero, porque ahí debe haber hartos mensajeros. A ver, yo no confío en esos mensajeros.
Si se pierde uno de esos papeles, me quedo sin mi pensión. Ay, dale, ay, échame la mano.
Me voy corriendo, ¿eh? Gracias.
Ay, virgencita. ¿y ahorita con qué cara me apersono por allá?
Necesito un poquito más de espacio. ¿miga?
Sí, soy yo. ¿quién habla?
¿qué tal? No, no, no, no.
Claro que estoy en madrid. Lo que pasa es que me vine unos días a la sierra, a casa de unos amigos aquí, aquí en las afueras.
No, espera. ¿qué dinero?
Que yo no tengo nada que ver con ese dinero. ¿me estás amenazando?
No. Todo eso lo vas a tener que hablar con borja, ¿eh?
Que yo no tengo nada que ver. ¿perfecto?
Pues ven a buscarme. A ver si me encuentras.
Tranquila, hola. Aquí nadie me va a encontrar.
Ya te dije que no, tía chelo. No, no puedo mandar a nadie.
Mi papá quiere que tú vengas a recoger esos papeles personalmente. Él me encargó que no se los diera nadie más que a ti.
Aquí te espero. Hola, romina.
Listo tu pedido. Gracias.
Qué rico. Es que se me hizo tarde y me salí sin desayunar.
Ay, ¿cómo haces eso? ¿tú cómo estás?
Pues ya sabes, lo mismo de siempre, harta. Los tratos de mi hija son horribles.
Y bueno, te juro que hay veces en que me dan ganas de ahorcarla. Ten paciencia.
Siento que está en la famosa aborrecencia. Pero pues es una etapa, se le va a pasar.
Yo espero que se pase pronto porque... No, y para colmo majo me llegó de un humor pésimo.
¿por qué? Porque llegó su mamá de españa y como que no la tiene muy contenta eso.
¿la exmujer de iván está aquí en méxico? Pues sí, creo que llegó de sorpresa.
Sandra, dijiste que era urgente. Cierra la puerta, por favor.
Algo pasó, facundo. Algo entre joaquín y la empleada.
¿algo como qué? Como que yo estoy casi segura que consuelo lo metió a su cama.
Aquí entre nos. Si quiere, la próxima semana le puedo hacer unos rayos de luces que se va a quedar con el ojo bien cuadrado.
Pero no vaya a decir nada. Que la gente es bien envidiosa cuando una aprende nuevas cosas.
¿no le digo? Pero usted confía que salí sobresaliente en mi examen de colorimetría.
Una batería menos para graduarme. ¿quién se murió?
¿quién se va a casar? Ay, mi hijita.
Ay. No.
No, mi hijita, no empieces. Pues es que mírate, ma.
Nunca te vistes así, tan chula de bonita. Tengo a que me peines y a que me des una manita de gato.
¿y a dónde vas tan puesta? A un trámite que tengo que hacer.
Pero nada import... Nada importante no inventa.
No, no, no, no. Porque tú con ese vestido y esos zapatos, esos zapatitos de tacón, vas a ver a alguien.
Ay, mi hijita santa, no seas novelera. ¿dónde me siento aquí?
¿como novela? ¿es un galán?
¿es un galán? Ahora resulta que la única soltera del barrio voy a ser yo, ¿no?
No, no hay ningún romance, ni nada de eso, galán, ni nada. No inventes locuras.
Bueno, pues, tú dime. Si vas a un lugar elegantizo, te hago el look mujer fatal.
Ay, no, no, no, no, no. Hazme algo sencillo, nada exagerado.
Es que te conozco, por el amor de dios, te conozco. Ya.
¿quieres el me arreglé? Pero me hago la que no.
Ay, que el amor tocara tu puerta, ma. Aunque sea un ratito.
Si alguien te hace sonreír, tú di que sí. Eso me gano por andar haciéndole favores a aurelio.
Ay, no, no. Si vas a salir con el amargado del tío aurelio, te encierro en la casa.
Y le hablo al nicolás para que te haga un exorcismo, ¿eh? Porque...
No, ¿cómo vas a creerme, hijita? Aurelio fue el marido de mi hermana y es un hombre prohibido para mí.
A ver, ya. A ver, hazme algo.
Pero, pero, con cuidado. Un crepé.
No, no. No, crepé.
No, por favor. Venga.
Cuida lo que dices, consuelo, no es así. Ay, por dios, facundo, abre los ojos.
No es ninguna santa. A ver, ¿en qué basa semejante acusación?
En joaquín. Desde que regresamos de viaje, ha estado raro, esquivo, distraído.
Y anoche no durmió en su cuarto. Pero eso no prueba nada.
Consuelo se quedó a dormir en la casa. En el cuarto de servicio, sí, pero antes nunca lo había hecho.
Y en la mañana yo los vi. Vi cómo le estaba mirando.
Y no es precisamente el tipo de mirada de un jefe a su empleada. Y ella tampoco es tan inocente como parece.
Sí, lo que estás diciendo es cierto, joaquín. Lo va a pagar muy caro.
Facundo, la que debe pagar es ella. Es ella la que se le mete hasta por los ojos, la que pasa por encima de mí como si yo no existiera.
Porque tú no has sabido jugar tus cartas. Entiendo una cosa.
Si joaquín cae, por esa mujer, tú también pierdes, facundo. Lo que sea que se esté dando entre ellos, lo tenemos que frenar.
No podemos dejarlo avanzar. Yo tengo a consuelo donde quiero.
Ella sabe perfectamente que no le conviene jugar conmigo. Tú haz lo tuyo y controla a joaquín.
Hola, romina. Soy roberto flores.
No sé si me recuerdas. Soy el jefe de tu hermana en la editorial.
Sí. Ah, sí.
Sí, ¿para qué me llama? Mira, verónica.
Sabes que ayer estamos trabajando en una nota sobre joaquín navarro, ¿sabes? Y bueno, pues, tengo una persona que está investigando ciertos detalles, tú sabes.
Y bueno, pues, me sorprendió de repente el saber que tú estás trabajando para él. Sí, pero mi hermana no me ha comentado nada sobre algún reportaje de mi jefe y la verdad no entiendo para qué me está llamando.
Podríamos vernos para platicar. Digo, sin que verónica se entere, obvio.
No. No, no, no, no, no.
No voy a hacer nada a espaldas de mi hija. Es mi hermana, de verónica.
Esta nota es importante, romina. Mira.
Sí, pero mi hermana es la periodista, no yo. Disculpa que la vaya a colgar, pero es que estoy bien ocupada.
Romina. Romina, perdóname.
Escuché un poco lo que estabas diciendo. ¿tu hermana es periodista?
Sí, es verónica arellano.