
La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
Te confieso algo. Sí, me di un poquito de envidia porque nayeli tiene una mamá como tú.
¿de verdad ya te sientes mejor? Ay, eres un campeón.
Me puedo quedar para que no te sientas solo, hijo. Voy a estar bien, ma.
Tranquila. Ándale, vete a trabajar.
Lo más seguro es que rebe venga al rato. Hijo, ¿tú quieres a esa muchacha?
Es buena onda, me cae bien. Sí, pero eso no fue lo que te pregunté.
Cuando estás con ella no te brillan los ojos como cuando te veo con valeria. Mamá, neta no voy a tener esta conversación contigo.
Pero valeria es la muchacha que te gusta de verdad, ¿no? ¿eso qué importa?
Lo que hubiera pasado entre ella y yo ya fue. Se acabó, está muerto.
¿y tú estás seguro de eso? Mira, hijo, hay carreras que uno pierde y pues ya, se acabó.
Pero con el amor, si es de verdad, vale la pena correr hasta el final. Aunque parezca que ya perdiste.
Esa es la carrera más dura y la más importante. Créeme que después ya no puedes regresar el tiempo.
¿y luego a quién quisiste más? ¿a mi papá o al papá de claudia?
Hay amores que te hacen feliz. Y otros que te duelen para siempre.
Con uno soñé una vida que pues nunca se pudo dar. Con el otro aprendí a sobrevivir sin él.
Tu corazón, hijo, no corres en sentido contrario. Yo también.
Que habrá sido de tu vida. Pidamos hoy, hermanos, por quienes sienten que caminan solos.
Pidamos por las madres que luchan por sus hijos. Gracias.
Por las abuelas que sostienen hogares enteros. Por los jóvenes que buscan su camino en un mundo que a veces lastima más de lo que los abraza.
Hermanos, en esta vida nadie sobra. San antonio, ayúdame por mi hermano nuevo, por favor.
Una misión. Y aunque a veces, bueno, pensamos que no somos suficientes.
Qué desayuno tan más incómodo con cassandra aquí. ¿es en serio que va a volver a vivir con nosotros?
Eso parece. Aunque yo creo que esta vez va a ser diferente, ¿no?
Te juro que no es nada en contra de ella, ¿eh? Pero no puedo verla como alguien que haga feliz a mi padrino.
No le creo. Pues se ven contentos juntos.
Enamorados. ¿crees?
Bueno, supongo que mi padrino sí la quiere. Después de todos los problemas que han tenido, ahí sigue, dándole otra oportunidad.
Todas las parejas tienen sus broncas. Pero cuando hay cariño de verdad, siempre se encuentra una solución.
No siempre se puede, consuelo. A veces, aunque quieras con toda tu alma, el amor no alcanza.
A veces el corazón se rompe en tantos pedazos que no se puede volver a juntarlos. ¿le hizo algo ese muchacho, el eleazar ese?
Yo confié en él, consuelo. De verdad creí que en el fondo era un chavo noble, sincero.
Pero en la pista lo vi tal cual es. Un egoísta, un aprovechado.
Y lo peor es que ganó, pero se perdió a sí mismo. Ay, señorita valeria.
A veces, los triunfos más ruidosos esconden derrotas bien solitarias. No vale la pena perder el tiempo hablando de él.
Gracias por ese abrazo. Lo necesitaba.
Lo que sí estuvo increíble fue conocer a nayeli. Conocí a tu hija, consuelo, y es tan linda como tú.
Mi hija, si andas flotando. Ay, ma, es que fui tonto.
Pues yo no sé cómo le vas a hacer para peinar, señoras, porque traesle el alma flotando como globo de feria, mi hija. Nomás deja que me llegue la primera clienta con las mechas rebeldes y me aterrizo.
Ay, mira, yo aquí entreteniéndome contigo y tengo que hacer un montón de cosas. Tengo que pasar por tu hermano a la iglesia.
Y después tengo que ir a casa de los gorgontuas. Ya sabes, esa colonia está re lejón, mi hija.
No te apures, ma. Yo paso por el enano y lo llevo a la escuela, ¿va?
¿sí? Bueno, pero asegúrate bien que cruce la puerta, porque ¿sabes lo que me hace el muy canijo?
Se escapa y se va a jugar la cascarita con los vagos de los amigos. Te prometo, ma, que yo misma lo llevo a la puerta y lo veo cruzar la entrada del conocimiento.
Ay, mi hija. Está bueno, pues, nos vemos.
Cuídate. Mejor cuéntame de esa muchacha con la que está saliendo.
¿cómo dices que se llama? Nayeli.
Ah, de nayeli. Es bien linda, tía.
Tiene un corazón gigante. Me apoya un montón, me hace reír, me echa porras, está conmigo en las buenas y en las malas.
Me cae que vale oro. Se te nota en los ojos, mi hijo.
Pero dime una cosa. Y todas esas cositas que tú sentías por valeria, ¿por qué no me lo vas a negar?
Ya entendí que lo nuestro nunca va a ser. Por más que uno corra la misma pista, hay diferencias que pesan.
Y no solo porque ella sea riquilla, sino porque, pues, la valeria siempre me va a ver como su mejor amigo. Nada más.
Ay, hugo. Mira con qué tristeza me lo dices.
No te voy a mentir, tía. Me cuesta trabajo sacarla de mi corazón, pero estoy intentando seguir adelante y a nayeli cada día me importa más.
No, y agárrate, tía. ¿qué?
A que no sabes quién es mi suegra. ¿quién?
Consuelo. ¿consuelo?
La consuelo de aquí, la que trabaja contigo. Consuelo, tu hija es lo máximo, consuelo.
Tiene algo muy especial, no sé, como una luz propia. Me cayó súper bien.
Sí. Mi hija tiene luz propia.
Ella es hermosa. Es mi motivación.
Por ella me levanto todos los días. Por ella vengo aquí y trabajo con todas mis ganas.
Porque tenerla es lo más bonito que me pasó en toda mi vida. ¿te confieso algo?
Sí. Me dio un poquito de envidia.
Porque nayeli tiene una mamá como tú. Ay.
Ay, señorita maría, qué bonito. Ay, qué bonito se siente que me diga eso.
Se siente bonito saber que me aprecia. También sentí un poquito raro cuando me enteré que hugo era su novio.
No sé, o sea, te juro que me dio mucho gusto verlos contentos, pero me di cuenta que me equivoqué. Ojalá pudiera regresar el tiempo, regresar a ese momento en donde quizá debí darme una oportunidad real con hugo.
Elegí mal. Elegí al azar.
Y créeme que sí hubo un instante en que dudé. Sí, sí, yo me acuerdo.
Usted me contó. Pero no me atreví a ver qué podía pasar con hugo.
Y ahora lo único que tengo claro es que me tengo que arrancar, al azar, de mi corazón. No sé cómo, consuelo, pero lo que había entre nosotros se terminó.
Para siempre.