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Tú eres un gran hombre, por algo yo te conté mi historia. Pero aunque quisiera enamorarme de ti, no puedo.
¿puedo pasar? Ajá.
¿por qué no bajaste a cenar? Porque no tengo hambre, ni tampoco antojos.
Vale, por favor, baja un poco la guardia. Reaccioné así porque estaba asustado, ¿sí?
Trata de entenderme, por favor, lo manejé como pude. Está bien, yo también manejo mi enojo como puedo.
Y como no quiero pelear, prefiero quedarme en mi cuarto. Total, ya estoy en una cárcel.
No, ¿cuál cárcel? ¿puedo salir y dejarme en paz?
Valeria. Buenas noches, joaquín.
No entiendo, mamá. Mi papá me dijo que te habías ido de la casa, que estabas buscando un sitio donde vivir.
Sí, es verdad. Discutimos y tu padre me pidió que me marchara de la casa.
Muy amablemente, te lo pedí. Pero bueno, ya hemos limado las perezas.
Y aquí me tienes. Vienes de vuelta, hija.
Me van a volver loca. Un día me dicen una cosa y al otro me sueltan algo completamente distinto.
Bueno, ¿pero qué? Venlo por el lado amable.
Nunca te vas a aburrir con nosotros. Siempre te vamos a salir con una sorpresa.
Entonces, desvías el tema y no respondes mi pregunta. ¿tú estás orgulloso de parecerte a tu papá?
No, no, no, no, a ver. Mi papá y yo no somos iguales, ¿eh?
Hay cosas que compartimos de las motos, pero yo no comparto cosas de él. ¿de verdad, hijo?
Sí. Por ejemplo, tú tienes tu propio negocio, ¿eh?
Y te matas para sacarlo adelante. Y no sé cómo lo haces, pero consigues tiempo para claudio y para mí, ¿eh?
Eres una guerrera. En eso sí me parezco.
Pero a ti. Ay, te amo, te amo, te amo.
Ya, ya, ya, ya, mamá. Perdón, perdón, perdón.
No me dejas ni esperar. No, es que nunca me habías dicho algo así, de verdad.
Bueno. Gracias, perdóname.
Te amo. Yo te amo, mamá.
¡ay! ¡aure!
¿me puedes explicar qué demonios tienes en la cabeza, chelo? ¿por qué le fuiste a decir a isaura que tú eres mi esposa?
Perdón, perdón, perdón, hermosa. Espero que no sea demasiado tarde.
¿no me avisaste que ibas a venir? Sí, lo sé.
No pude evitarlo. Llevo todo el día pensándote.
Necesitaba verte, hablar contigo. ¿de qué?
Es que... A ver, me pasó algo muy fuerte con todo este asunto del falso embarazo.
Perdón por eso. Fue un error.
Un enredo absurdo. Perdón por eso, de verdad.
No, no, no, tranquila. Lo entiendo.
Pero no sabes lo que sentí cuando lo escuché. Sentí celos, celso.
Celos que me cruzaron como puñales. Porque por un segundo pensé que...
Pues que podrías estar con otro. Y entonces lo vi claro.
No quiero seguir así, viéndote de lejos, cuidándote a cada paso como si fueras de cristal. Quiero que seas completamente mía.
Quiero una vida contigo, verónica arellano. Quiero que seas mi esposa.
No me vas a responder. Yo sé perfectamente por qué lo hiciste.
Porque me odias. Porque me guardas rencor.
Me guardas rencor desde hace años. Aurelio, por favor.
¿por qué no quieres verme feliz? ¿por qué no quieres verme feliz, celo?
¿por qué? Te van a escuchar.
Nunca me perdonaste. No me perdonaste por haber dado en adopción a la criatura de verónica.
Pero yo hice lo que tenía que hacer para protegerla. Para evitarle una vida de señalamientos, de culpa.
Ninguna de las dos es capaz de reconocer que gracias a mí, esa niña creció con una familia que le dio todo lo que nosotros nunca le hubiéramos podido dar. Pero le quitaste lo más importante, aurelio.
Los brazos de su madre. El derecho de crecer con ella.
Tú decidiste por todos. Sí, sí.
Porque ustedes no tenían el coraje de hacer lo correcto. Y alguien tenía que poner orden.
El mejor esposo que beatriz pudo tener. Nunca le fallé ni como hombre, ni como padre.
Y ahora que mis hijas son adultas, que soy viudo, tengo derecho de hacer mi vida con quien se me dé la gana. Así que no te vuelvas a meter en mis asuntos, chaval.
Nunca más. Sinceramente, no era la respuesta que esperaba.
Estás asustada. Lo que te estoy diciendo es pensando en que construyamos un futuro juntos.
Uno no muy lejano, espero. Mira, cuando uno ama, es lindo compartir con la otra persona los proyectos, las ilusiones.
A cuando tú sabes todo lo que yo estoy viviendo, todo esto es muy confuso. Yo no estoy segura de nada.
Ni siquiera sé quién soy yo. Pues entonces déjame darte razones para que lo estés.
Es que ahorita yo no puedo ilusionarme contigo. Déjame primero resolver lo de mi hija.
Estoy hablando a futuro. ¿no sientes lo mismo que yo?
Tú eres un gran hombre. Por algo yo te conté mi historia.
Pero aunque quisiera enamorarme de ti, no puedo. ¡no me dejan vivir!
¡no me dejan vivir en paz! Chelo le fue a armar un escándalo a isaura.
Le gritó en plena calle que yo era su marido. ¡hazme el maldito fador!
No maldigas en esta casa, aurelio, por favor. Le hizo creer que yo soy su esposo, nicolás, y todo para que isaura se alejara de mí.
¿te imaginas la vergüenza cuando me lo reclamó? A ver, ¿estás seguro que eso fue lo que más te molestó?
La vergüenza que pasaste fue otra cosa. ¿qué te removió?
¡no empieces con sermones! A ver, chelo fue un día la mujer con la que tú soñaste casarte, ¿cierto?
Sí, pero ella nunca lo supo. Y jamás ha sentido lo mismo por mí.
Pues deberías de hablar con ella. Decirle lo que siempre ha sentido.
No, ¿para qué? Lo único que chelo siente por mí es rencor.
A ver, nuestros padres te presionaron para que eligieras a beatriz. Y tú obedeciste.
Nunca tuviste el valor de luchar por ella, ni antes ni ahora. ¿y tú qué hiciste, nicolás?
Yo... ¿tú sí luchaste por el amor de tu vida?
También enterraste lo que sentías por obedecer a nuestros padres. Ellos jamás aceptaron que te hubieras enamorado de una mujer divorciada.
Para ti fue fácil esconderte en el sacerdocio. Mi llamado fue sincero.
Ay, por favor, a mí no me engañas. A mí no.
También fuiste y eres un cobarde. Sin duda, tú eres la mujer más inteligente y hermosa que he conocido en mi vida.
Dices que no puedes enamorarte de mí, pero... ¿sabes qué creo?
Que tú piensas que el amor se puede planear como si fuera un proyecto. Que se decide aquí.
Pero no, mi amor. El amor...
El amor nace de aquí. Y cuando llega no pide permiso.
No, déjate llevar por tu corazón. El resto es coraje.
¿coraje? Sí, coraje.
Para aceptar que sí estás enamorada de mí. Porque lo estás.
Lo que pasa es que lo sabe tu corazón. Pero tú tenías que aceptarlo por esos miedos que tienes.
Qué bonita manera tienes de ver la vida. Y me invitas con amor a vivirla contigo, pero...
Por eso te ofrezco todo el tiempo que necesites. Porque vale la pena esperar por una gran mujer como tú.
Pero necesito que seas completamente honesta conmigo. Recuerda que puedo aceptar que le mientas al mundo entero.
Pero no a mí. Mírame a los ojos.
¿sientes algo especial por joaquín navarro?