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Empecé a trabajar muy chiquito, hice mis primeros proyectos entre los 7 y los 9 años y luego tuve un alejamiento muy cañón con la actuación. Y a los 14 años tuve un accidente, un accidente que me provocó una operación de cabeza.
Hola, soy federico ayos y te voy a contar algunas curiosidades sobre mi carrera. Creo que me agarró como una fobia por ser la profesión de mis padres, o sea, mis dos papás son actores también.
Más o menos como a los 10, 11 años se me metió en la cabeza la idea de jugar al fútbol. Sí, como buen argentino.
Y a partir de ahí uno de mis mejores amigos, que era más grande que yo, me llevaba 5 años, me invitó a unas clases de teatro y yo dije, bueno, pues no voy a poder jugar por un buen tiempo. Estaba recién operado de la cabeza, entonces dije, bueno, vale.
Y ahí conocí a mi primera maestra de teatro, que se llama mónica bruni, muy influyente desde el punto de vista de volver a enamorarme de la profesión. Volví y mejor que nunca, porque ya el enfoque venía desde otro lado.
Probablemente a mí me había dado mucha fobia. Mis padres son muy conocidos, tanto en argentina como aquí en méxico, entonces a lo mejor toda la parte de los medios, de la prensa, me había generado mucho conflicto a mí cuando era niño.
Y nada, y a partir de ahí empecé a estudiar. Empecé luego, estudié con joy morris, que es una profesora americana que daba workshops en argentina.
Estuve estudiando 5, 6 años allá. Y a los 18, 19 me vine para aquí, para méxico, hice el cea, del cual le saqué muchísimo provecho.
Es una escuela con grandísimos maestros. Sabes sacar el provecho, puedes salir realmente con muchos conocimientos.
México me apapachó de una forma muy bonita, muy linda, y pasó a ser mi casa, mi base hoy en día. Es méxico, mis amigos mexicanos, ya llevo una vida construida aquí y un agradecimiento eterno para con este país.
Empecé a seguir, por ejemplo, mucho la carrera de pacino. Fue para mí un referente, vi absolutamente todas sus películas, entonces lo fui a ver, estaba haciendo el mercader de venecia de shakespeare.
Fue para mí un referente, vi absolutamente todas sus películas, entonces lo fui a ver, estaba haciendo el mercader de venecia de shakespeare. Fue para mí un referente, vi absolutamente todas sus películas, entonces lo fui a ver, estaba haciendo el mercader de shakespeare.
Digo, ya quisiera tener un 1 % de la carrera que tienen pacino, pero… y bueno, las experiencias de vida de otras personas, sobre todo en esta profesión, si te inspiran mucho a decir yo quisiera ser este tipo de actor, quisiera manejar este tipo de intensidad. Creo que mi acento fue el primer reto inmediato que necesitaba controlar para poder trabajar aquí.
Creo que mi acento fue el primer reto inmediato que necesitaba controlar para poder trabajar aquí. A menos que tenga un background que diga, bueno, se justifica que tenga acento argentino, lo que sea.
Pero dije, se me van a cortar mucho las posibilidades de trabajo si no neutralizo bien mi acento. Entonces, creo que ese fue el primer reto que tuve y creo que lo logré muy bien, lo logré con creces, porque me dio posibilidades de interpretar personajes de barrio, no sé, un junior, que el acento fue una de las partes más importantes al principio.
En el caso del personaje que voy a hacer ahorita, de jim, creo que me reta a buscar una parte mía con la que no estoy acostumbrado a conectar a nivel actoral, que es con toda la parte luminosa, brillosa, un personaje totalmente con un alma muy pura. Eso me cuesta mucho.
No porque yo, federico, no sea así, sino porque yo como actor accedo mucho más fácil a personajes consternados. Tengo mucha más facilidad para empatizar con esos personajes y con estos me cuesta un poquito más, lo cual creo que sí es un desafío, pero creo que siempre meterte en la situación, en la psicología de un ser humano diferente es un desafío, porque no eres tú, porque hay que justificar un sinnúmero de cosas que probablemente tú no justificarías, pero el personaje sí.
Entonces, ahí es donde creo que entra la empatía del actor. Creo que el actor debe ser muy empático para con todos, para poder justamente tocar diferentes tipos de personajes.
Creo que es muy importante en estas épocas no dejarse llevar, creo que ni por el comentario bueno ni por el comentario negativo. Creo que eso es algo muy importante de esta época.
Yo cuando elegí ser actor no existían las redes sociales, no existía todavía nada de esta locura de hoy en día y creo que fue algo que fui aprendiendo, el hecho de no desbordarte de felicidad por un buen comentario y tampoco caerte en un pozo sin fin por un mal comentario, porque siempre tienes de los dos y creo que es una profesión que uno cuando se dedica a esto y si alguien se quiere dedicar a esto, ténganlo muy en cuenta. Tienes que saber que va a haber gente que le va a gustar tu trabajo y va a haber gente que lo va a detestar y tienen razón los dos.
Yo creo que este personaje es como muy... Una demostración de que puedo interpretar a un buen tipo, un personaje con un alma pura, linda.
Lo amé, lo amé y me llevé también muchísima gente, muchísima gente y sobre todo un cariño enorme a esta producción.