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‘Benito’ recuerda el día que paró las grabaciones de Vecinos con una bomba de olor

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El actor que da vida a 'Benito Rivers' compartió para Las Estrellas cómo fue el momento en el que, tras lanzar una bomba de olor, dejaron de grabar

Octavio Ocaña es sin duda uno de los actores más queridos en Vecinos, quien nos conquistó desde la primera temporada, hace 15 años, con el personaje de Benito Rivers, un niño que nos robó el corazón por su simpatía, sus múltiples habilidades, pero tambien por sus travesuras.

Benito no solo mantenía a sus padres yendo a diversos castings y apareciendo en comerciales, a pesar de repetir incansablemente la frase de: “Yo no quiero ser actor”, también, hacía las labores domésticas, veía las luchas con Germán, le ganaba jugando al pókar a Pedro, jugaba futbol, daba consejos y se involucraba en divertidas ocurrencias, pero ¿cómo era detrás de cámaras este niño actor? ¿Era igual que lo que veíamos en la serie? En entrevista para Las Estrellas, Octavio Ocaña revela que era aún peor:

“Hacía un buen de travesuras, pero la que más fue que paré un día un foro, porque aventé una bomba de olor en la cabina, entonces estuvo detenida tres horas la grabación. Yo de pequeño no sabía las consecuencias, sólo se reían y a seguir. Esa fue una de las bromas más fuertes que hacía yo de pequeño. También les aventaba ‘palomas’ de cohetes; entonces sí era muy manchado, la verdad”, confesó.

Tan “tremendo” era de niño que el actor asegura que ni siquiera podían hacerle bullying ni dentro o fuera del set de grabación:

Nunca me hicieron bullying, porque de pequeño yo era más manchado, entonces si me decían algo sí era peor, entonces no, nunca sufrí de eso, no se metían conmigo, pero ya ahorita ya lo tomo de otra manera que es ‘darles el avión’, mejor. Yo sé lo que hago y sé que es divertido, pero de chiquito si me decían algo, sí explotaba, no me podían decir nada”, expresó.

Lo único que le disgustaba era tener que disfrazarse de niña, tanto como actor como a su personaje, esa era una de las características que compartía con el pequeño Rivers:

“Siempre era el bullying que debían de hacer de: ‘Ay, disfrazaron a Benito ’, pero como Benito era gandalla, pues no se dejaba y ahora de grande, detrás de cámaras ya es diferente, como ya estamos un poquito más grandes, ya es ahora sí aguantar la carrilla, molestarnos, es padre, es chistoso, porque todos somos cómicos y todos nos tiramos y así, pero bonito, con unión familiar”, asegura.

Para la octava temporada de Vecinos, seguimos viendo a un Benito que no se deja y que es reactivo, que se burla, que da malos consejos, un poco más maduro, que vive experiencias propias de la adolescencia y juventud, pero siempre conservando su ternura, inocencia y simpatía, es decir, su esencia. Además, para los nuevos capítulos asegura que vendrán más sorpresas donde los espectadores podrán ver por sí mismos cómo se lleva el elenco backstage.

“Siempre nos estamos divirtiendo, es muy divertido grabar ahí, pero ahora como más comportado el ambiente con estas cosas que están pasando del COVID-19. No podemos hacer tanto relajo, pero sí nos han pasado cosas divertidas detrás de cámaras, ahora viene un capítulo especial de bloopers, de cómo nos equivocamos, va a ser muy memorable, porque pasa de todo, no hay nadie que se salve”, concluyó.

No te pierdas Vecinos, todos los Domingos de sofá, a las 7:30 de la noche, por Las Estrellas.