¿Por qué la aparición de Emma Coronel en un reality show provocó tanta indignación?

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Tras la detención de la esposa de Joaquín 'El Chapo' Guzmán por cargos de narcotráfico, recordamos su polémica participación en 'Cartel Crew'

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Este lunes 22 de febrero, el Departamento de Justicia de Estados Unidos informó, a través de un comunicado, que Emma Coronel, esposa de uno de los capos del narcotráfico más prominentes del orbe, Joaquín ‘El chapo’ Guzmán, había sido arrestada en el estado de Virginia por su presunta participación en la red de narcotráfico liderada por éste.

De acuerdo con el documento, la exreina de belleza, originaria de Sinaloa, presuntamente conspiró junto a Guzmán para traficar drogas a escala internacional entre 2014 y 2017 y formó parte del plan que permitió la fuga del capo del penal de máxima seguridad del Altiplano, en el Estado de México, el 11 de julio de 2015.

Esta mañana, la magistrada Robin Meriwather sentenció que Coronel deberá permanecer detenida en Estados Unidos, en un penal de Alexandria, Virginia, donde, si es declarada culpable, podría enfrentar penas que van de los 10 años a cadena perpetua.

El suceso reabre uno de los casos más polémicos de las últimas décadas, y que parecía haber quedado apaciguado luego de que, en julio de 2019, se dictara cadena perpetua contra 'El Chapo' en una corte de Nueva York.

Fue durante ese juicio, precisamente, que las luces se enfocaron en Emma Coronel, bautizada en aquel tiempo como la 'Kim Kardashian mexicana' por sus elegantes y costosos looks: lentes oscuros Gucci, pulseras Cartier de cientos de miles de pesos y sneakers Louis Vuitton; outfits como sacados de realitys de millonarios.

En esas apariciones religiosas en las audiencias públicas del narcotraficante, Coronel heredó parte de la fama y las luces que se posaban sobre su esposo. Su exposición mediática fue tal y rompió tantos paradigmas que en noviembre de 2019 participó en la segunda temporada del reality show Cartel Crew, transmitido por la cadena estadounidense VH1.

En esencia, el programa sigue las vidas de familiares y personas cercanas a algunos de los narcotraficantes más conocidos de todos los tiempos.

En su primera aparición en dicha serie, Emma aparece en un lujoso yate, usando unas gafas de sol, captando su encuentro con Michael Blanco, el hijo de la narcotraficante colombiana Griselda Blanco, donde contó que su vida no ha sido fácil y que no le agrada que la juzguen sin conocerla.

“A veces quieres hacer lo que ves que hacen los demás a tu alrededor. Yo me considero una mujer normal y me pasa mucho que las personas me juzgan sin conocerme y muchos empiezan a atacarme, entonces dices ‘no puedo hacer eso’”, dice Emma .

Sin embargo, aunque la serie pretendiera que los protagonistas se mostraran como nunca antes, sin máscaras ni ataduras para intentar retomar sus vidas lejos del crimen y las ganancias “sucias”, muchos piensan que el show logró todo lo contrario: glorificar a criminales que regaron sangre y 'glamourizar' la vida de sus esposas, hijos y hermanos.

El debate fue tal que a pocos días de su promoción, se inició un boicot en redes sociales para que la serie no se transmitiera, mientras que periodistas, académicos y estudiosos del tema del narcotráfico lo rechazaron contundentemente.

Tal es el caso del periodista mexicano Javier Garza Ramos , Knight Fellow en el International Center for Journalists, quien en su cuenta de Twitter escribió: “La idea de darle escaparate a estilos de vida obtenidos gracias a la violencia que destroza países y familias es tan enferma como cualquier atrocidad de un narco”. Además, cuestionó el hecho de que ninguno de los ejecutivos y creativos que participan en la producción se haya detenido a preguntarse si eso que estaban haciendo era una buena idea.

En entrevista, García Ramos sentencia que este show prolonga "la sordera a todas las discusiones que hemos tenido durante por lo menos una década sobre qué tanto los medios de comunicación contribuyen a ensalzar y glorificar la cultura del narcotráfico”.

Al presentar a Emma Coronel como esposa de un narcotraficante, dice Ramos, se proyecta un estilo de vida que está financiado por una verdadera secuela de muerte, por un negocio que está predicado en la eliminación de personas, tanto de rivales como de personas inocentes: "Es una actividad que se financia por aterrorizar a poblaciones enteras". En pocas palabras, el estilo de vida al que da voz ese reality tiene sus orígenes en la destrucción y el trauma de países enteros.

Entonces, la presencia en el show de Emma Coronel, de acuerdo con Ramos, es una fotografía de su escala de valores y de su estructura moral.

"El narcotráfico se desarrolla de tal manera que para tener esa cantidad de dinero que te pueda dar esos estilos de vida tienes que ejercer la violencia. Entonces te preguntas a cuánta gente y familiares de narcotraficantes les pudiera resulta atractivo ese escaparate porque es una forma de normalizarse, pues ellos mismos buscan esa normalización y les das a entender que nadie te está buscando, que nadie te está persiguiendo por los crímenes que cometieron tus familiares para darte ese estilo de vida", expone Javier, quien durante siete años fue director editorial de El Siglo de Torreón, y donde diseñó protocolos de seguridad ante agresiones por parte del crimen organizado.

Respecto al rol que juegan las mujeres, específicamente las parejas, en el mundo del narcotráfico, en entrevista con Univisión , el profesor de la Universidad Estatal de Michigan y estudioso del tema de la guerra contra las drogas en México y Colombia explica que en general, "en un mundo tan machista y violento como el del narcotráfico, la mujer del narco se percibe como una de las maneras en las que el bandido se integra a la sociedad".

"La esposa (pero también puede ser su madre o su hermana) da cuenta de que, a pesar de los muertos y la sangre que llevan encima, los narcotraficantes son capaces de tener una familia, cuidar de sus mujeres y amar a sus hijos (...) Por lo pronto y mientras el foco siga en su marido, Emma Coronel seguirá magnificando esa especie de intriga que siente la cultura no solo por entender al narco, su vida y el misterio que lo rodea, sino incluso por desentrañar cómo es que una mujer termina enamorándose de un bandido”, sentencia.

Cuando se dice que están 'glamourizando' el estilo de vida que produce una actividad criminal, en lo que tenemos que enfocarnos, de acuerdo con el periodista, es en qué significa eso, porque no estamos hablando de estilos de vida de personas que cometieron fraude o que robaron un banco, pues aunque no se justifica y también es ilegal, "la actividad criminal a la que estas producciones dan salida está construida sobre muchísima sangre, sobre víctimas".

"Cuando se trata de un reality show en donde prácticamente te adentras en las vidas de estos personajes y los muestras tal como son, me parece que el mensaje que dan es: 'mira, este estilo de vida resulta atractivo y apetecible porque es glamoroso, pero no te dicen lo que ellos hicieron para conseguirlo y lo que tienes que hacer para conseguirlo es matar a mucha gente y envenenar a mucha gente don la droga. Porque por cada capo que tiene ese estilo de vida, hay decenas de jóvenes que en situación de pobreza que están como sicarios, como carne de cañón. Ellos (los familiares) están en la cima de una estructura, y abajo está muriendo la gente. Aunque ellos no sean los responsables directos, sí reciben y recibieron beneficios de eso", dice Ramos.

Por eso, el debate va (y en todo caso debería) ir mucho más allá; no se trata solo de hablar de Emma Coronel, pues el caso hubiera sido el mismo si se hablara de la esposa de cualquier otro narcotraficante. El punto es analizar el tipo de contenido que se está proyectando en tiempos en los que México normaliza la violencia y se acostumbra al miedo.