Erika Zaba estaría dispuesta a comer la placenta luego del nacimiento de su bebé

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La cantante conoce las ventajas de esta práctica y no descarta en sumarse a la tendencia de consumir las capsulas de este tejido.

Erika Zaba , integrante de OV7, reveló varios detalles de su embarazo luego de que conoció el sexo del bebé, entre ellos, si está dispuesta a recurrir a prácticas menos comunes como el ingerir su placenta luego del alumbramiento.

“Embarazada he escuchado muchas cosas, que si el cordón, la placenta, parto en tu casa, parto en agua. He leído respecto a eso, sé que te toma en capsulas y te evita depresión post-parto. Yo haría (ingerir la placenta) lo que sea por sentirme mejor, por sentirme bien”, dijo Erika a su paso por la alfombra roja de 'Mascotas 2', que tendrá a su primogénito para el mes de octubre.

“Hicimos una fiesta donde todos nos enteramos al mismo tiempo, tanto mi esposo y yo, como todos los invitados, nos enteramos que será un niño”, comentó la “Güera” al sumarse a esta moda de hacer eventos especiales usando confeti de colores para revelar el sexo del bebé como sorpresa.

Ahora que saben que será un varoncito no han decidido cómo se llamará aunque descartan Erik o Francisco, ya que su esposo tiene un hijo que heredó su nombre y ella no gusta tanto Erika para que su nombre sea en su versión masculina.

Así como para Erika, el tema de la ingesta de la placenta ha sido un tema controversial, como ocurrió con la conductora Claudia Lizaldi. Ella ha sido de las primeras de la farándula mexicana que ha hablado abiertamente de su experiencia.

"Fue una locura, ya lo sé, no me comí la placenta cuando salió, roja, no lo hice, me la encapsularon y fue increíble, fue maravilloso mi post-parto", comentó Lizaldi a Televisa Espectáculos. La presentadora es una impulsora de esta práctica entre las madres.

Hasta ahora no hay estudios contundentes respecto a los beneficios que aporta la placenta. Para Jen Gunter, ginecobstetra especialista en California, EU, los principales argumentos es la práctica de los mamíferos luego del alumbramiento. Este tejido tiene una baja cantidad de hierro, aunque posee suficiente estradiol y progesterona, lo que podría generar esta sensación positiva a su ingesta, pero el efecto hormonal no está medido.

Sin embargo, la placenta humana no cuenta con un protocolo de manejo para ser convertido en capsulas, procedimiento que puede costar entre 200 y 400 dólares y sin efectos que hayan sido certificados, publicó New York Times .