Inés Gómez Mont destapa la borrachera más divertida de Galilea Montijo: “nunca pierde el estilo”

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Las conductoras narraron una de las anécdotas del viaje que hicieron a Nueva York

Tras aclarar los rumores de su supuesto distanciamiento en una transmisión en vivo de Instagram, Galilea Montijo e Inés Gómez Mont optaron por compartir anécdotas de sus viajes, centrándose especialmente en una: la borrachera más divertida de la conductora de Hoy.

La encargada de narrar la historia fue Inés Gómez Mont, quien también dijo, todo había ocurrido entre 2017 y 2018, durante un viaje a Nueva York, el cual tenía como objetivo celebrar un cumpleaños de Galilea Montijo.

“Hace como dos o tres años nos fuimos de viaje por el cumpleaños de Gali (…), quería ir a Nueva York a festejar su cumpleaños, entonces, ahí vamos todos los que más la queremos a acompañarla y a festejar su cumpleaños (…) Nos fuimos una noche antes como a un baresito y nos echamos nuestros shots, estábamos enfiestaditos”, recordó.

La conductora de Familias Frente al Fuego aseguró que, aunque todos se habían levantado con resaca, era Galilea Montijo quien más mal se sentía, por lo que un amigo de su esposo, le recomendó tomar ‘una piedra’, bebida que aliviaría todos sus malestares.

“Al día siguiente, nos levantamos, obviamente traíamos resaca y de repente, nos encontramos en un restaurante a un señor, que era amigo de nuestros esposos. Gali le dice, ‘es que estoy medio cruda y me siento mal’, entonces (el señor) le dice ‘tómese una piedra’ y Gali ‘qué es eso’. Pues es como un shot que tiene anís y como muchos licores (…) que supuestamente te lo tomas, te levanta y como que ya te quita el malestar. Pero Gali, en vez de tomarse el shot, que bueno, en un principio no sabíamos que era un shot porque el señor dijo ‘un vaso’, le pide al bartender (…) la bebida y pues el mesero, que tampoco sabía qué era (…), le lleva un vaso con muchos shots”, contó.

En su relato, Inés Gómez Mont precisó que su comadre “nunca pierde el estilo” cuando está bebiendo. Incluso, aseguró que es muy raro que una bebida “la tumbe”.

“Total, imagínense que Galilea aguanta de verdad porque nunca pierde el estilo. Al final del día, se echa tus buenos quiebres y no hay quién la tumbe (…) Se ve feliz, pero no es como que un shot la tumbe y que la ponga borrachilla. En fin, se toma el vaso de la famosa piedra (…) Acabamos de comer, nos salimos del restaurante,(…) íbamos las tres mujeres platicando y entramos a una tienda”, narró.

La presentadora, de 36 años, hizo total hincapié en que nunca se percato del estado de Galilea, pues todo iba muy bien hasta que le dijo que “se sentía tomada”, sin embargo, no le prestó atención.

“Vamos al elevador y entonces, me agarra (del hombro) y me dice ‘me siento tomada’, pero para que Gali te diga eso es rarísmo. 'Me siento muy happy’. Yo la vi y dije ‘ay, bueno, se echó un vaso. Ésta, para los quiebres que la he visto, pues no tiene nada’. Entramos a la tienda y ya se me venía recargando aquí (hombro), pero no le puse atención (…) De repente, agarro un vestido y le digo ‘mira comadre, este vestido está muy lindo, ¿no?’, y ya nada más escucho que dice (gritando) ‘Está di-vi-nooo’”, contó, al mismo tiempo que su amiga no paraba de reirse.

Pese a que Galilea Montijo había gritado en la tienda, Inés Gómez Mont minimizó la situación y siguió viendo ropa. “Entonces yo como que volteé a verla como diciendo ‘¿qué onda?’, bueno, colgué el vestido y seguí, pero ella seguía agarrándome del hombro. Agarro una blusa y le digo ‘mira comadre, esta está muy bonita también. ‘Está di-vi-noooo’, entonces, grita en la tienda y yo volteo a ver a la gente que nos estaba mirando y ya, de ahí optamos por salirnos de la tienda e irnos al hotel”, señaló.

Tras la divertida experiencia, Galilea Montijo, quien no para de reír con el relato de la conductora anotó: “Qué felices éramos y no los sabíamos”.

Inés Gómez Mont concluyó la historia asegurando que tras la bochornosa situación, llegaron al hotel, le dieron a Galilea Montijo un caldo de pollo y todo terminó.

“No saben cómo nos reíamos de ‘está divino’, pero la gente volteaba a vernos con cara de ‘por qué grita con esa euforia, o sea, sí está muy linda la blusa, pero no es para tanto. No saben de verdad, cómo nos divertimos. Después nos fuimos al hotel, se comió un caldo de pollo y ya”, dijo, no sin antes prometerles a sus seguidores que muy pronto se reunirían de nuevo para contar más anécdotas de sus viajes. “Luego hacemos un live de puras anécdotas, porque como nos hemos reído, la verdad”.