Pareja mirándose a los ojos mientras ella está recostada sobre él

Foto: Istockphoto

Fortuna Dichi te explica cómo solucionar tus problemas en el sexo

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Practicar el sexo tántrico podría evitar la mayoría de los problemas sexuales como la eyaculación precoz, la anorgasmia o la falta de lubricación vaginal. ¡Mira lo que dijo Fortuna Dichi!

El sexo tántrico es más sensual, es ir más despacio, es mucho más consciente. Tiene que ver con la meditación, con la concentración en el momento presente.

Se fomenta el contacto visual, mirarnos a los ojos antes de comenzar el contacto piel a piel y comunicarnos solo con la mirada: “lo mucho que te amo, lo mucho que te deseo”, explica la sexóloga Fortuna Dichi. Es disfrutar el momento y concentrarnos en el otro, en su placer y el placer propio.

Durante el sexo tántrico fluye la energía de forma circular a través de la respiración que debe ser más pausada, más lenta, más profunda, con la que se disminuye la ansiedad y puede controlarse la eyaculación precoz en el caso del hombre y disminuye la falta de lubricación vaginal u anorgasmia, en el caso de la mujer.

Estudios han determinado que la eyaculación precoz tiene que ver con la ansiedad, debido a una necesidad de mostrar un buen desempeño, por una inseguridad en genitales, por problemas laborales o económicos que se acumulan y provocan tanta ansiedad; se recomiendan diferentes ejercicios para fortalecer el periné (los puedes encontrar en el libro “El hombre multiorgásmico” de Mantak Chia y Douglas Abrams) y practicar con la respiración para disminuir la ansiedad y regular la excitación.

“El sexo tántrico nos permite ir poco a poco, escuchando nuestro cuerpo, nuestras necesidades, aprendiendo a erotizarnos de una forma mucho más sensual, mucho más a través de los sentidos”, dice la sexóloga.

El 95% de la respuesta sexual humana tiene que ver con el cerebro, no con el cuerpo, ni con la técnica erótica, “tiene que ver con el permiso que te das, las culpas que manejas, la conexión que hay con la otra persona, el conocimiento que tienes sobre tu cuerpo, el derecho que sientes con respecto al placer, cómo aprendes a potencializar todas estas sensaciones y a llegar tan lejos como quieras o juntos en pareja”, amplía Fortuna Dichi.

Uno de los ejercicios del sexo tántrico es poder olernos, poner tu nariz en cualquier parte del cuerpo de tu pareja e inhalar sus feromonas y eso comienza a encender la pasión. Una de sus premisas es conocerte a ti mismo previamente, no esperar que tu pareja satisfaga tus necesidades, es compartir con tu pareja con humildad buscando aprender un poco más del otro.

Otra de las ventajas es no sentirte vacía al final, como ocurre con el sexo casual, que en ocasiones se piensa que puede sustituir el vacío emocional.

El sexo tántrico es un entrenamiento para acariciar, para besar, para descubrir al otro, para permitirme disfrutar y liberar todas mis emociones y sensaciones al momento del orgasmo, practicarlo desde que se inicia la vida sexual sería ideal, recomienda Fortuna Dichi.