
La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
Bueno, al final, lo que importa, yo creo, no, es que humberto ya está bien. Ay, ni me digas.
Ya está dando totalmente el viejazo. Y yo, ¿no me casé para cuidar a ancianitos?
No, no, no, no. Samantha, tampoco te pongas así, no es mi culpa.
¿te sulfuras? ¿a quién le miento?
A veces, sí hubiera preferido que estirara la pata ese día. Hola, camilo.
Hola, samantha. Ay, antes que nada, quiero ofrecerte una disculpa por todo lo que sucedió.
Humberto es muy celoso y todo se salió de control. El problema es que jimena ya no me contesta, porque se creyó todo lo que le dijo su papá.
Uy, es que ahí sí yo no puedo hacer nada. Ya le expliqué cómo fueron las cosas, pero tienes que entender que ella es una niña.
Pero ella ya sabe lo que pasó. Sí, pero es una inmadura, apenas cumplió 18 años.
Ay. Tú al final lo que necesitas es a alguien mayor que te haga disfrutar tus horas libres del gimnasio.
Mira, samantha, perdón, pero tú sabes que quien quiero es a tu hija. Camilo, me vas a decir que no se te antoja esto.
No quiero dar una mala impresión, pero, samantha, eres muy guapa, pero estás casada. Ay, corazón, ¿y quién dice que no podemos divertirnos sin que nadie sepa?
No. No vaya a dejar a mi familia, ¿eh?
No. Eso no está bien para mí, perdón.
Se ve que estás norteado por todo lo que pasó, pero velo como un intercambio. Yo los hago famosos y ricos, y tú, en cambio, me ayudas a pasármela bien.
¿me estás chantajeando? No, corazón.
Simplemente tienes que entender que en esta vida hay que saber ser agradecidos. Pero no me contestes ahora.
Ahorita sí, piénsalo y me escribes. Chao, bebé.
Hola, chicos. ¿qué pasó?
¿todo bien? Más o menos.
Parece que si queremos seguir con la remodelación, voy a tener que sacrificar por el equipo. Pero, ¿a quién le importa su hija?
Más bien yo ya no le importo a jimena. Hija, todo lo que te dije ayer...
¿qué quieres, verdad? Tú no hiciste nada malo.
Solo confiaste en alguien que no supo valorar tu confianza. Eso te va a pasar muchas veces en la vida.
Lo sé, papá. Se había sido estricto hasta ahora.
Era para ahorrarte momentos así. Pero tampoco es que puedas vivir siempre en una burbuja.
Aquí estoy, y estaré siempre para ti, mi amor. ¿pero qué se habrá creído este tipejo?
¿qué pasó? El idiota de camilo.
Me acaba de escribir para preguntarme si la inversión del gimnasio va a seguir en pie. Ay, qué sinvergüenza, ¿no, gordo?
No, no, eso no se va a quedar así. Ese tarado me va a escuchar.
De mi familia nadie se burla. No pasa nada, mira.
Es que no me gusta decirlo, pero... Pero te lo advertí.
¿qué me has creído, imbécil? Señor humberto, buenas tardes.
No buenas nada. Te pasaste de listo con mi esposa.
Y ahora crees que puedes seguir con este negocio con su dinero. No, no, no, no, a ver.
Señor, perdón, pero creo que usted no está entendiendo las cosas. No son como usted cree.
Y, de hecho, hace ratito vino samantha y hablamos... Ya no quiero escuchar tus tonterías.
Solo vine a decirte que no te vas a salir con la tuya. Tranquilo.
Señor, ¿está bien? Humberto.
El pecho... Sí, señor.
¡ayuda! ¡alguien!
¡ayuda! Camilo.
Llamo a la ambulancia. Rápido.
Camilo. Señor humberto.
¿qué pasó, camilo? Ayúdame.
Chécale el pulso. Gracias.
No hagas esfuerzos, pa. No.
Recuerda que el doctor dijo reposo absoluto. Ay, de verdad que...
Si no hubiera sido por los primeros auxilios de ese muchacho... En este momento no tendrías papá, hija.
¿se te ofrece algo más? ¿sabes qué?
Se me antoja mucho un pastelito de chocolate. Del dicho.
No, pa. ¿crees que podrías traerme una rebanada?
Ay, pero el doctor dijo dieta blanda. Ay, el doctor.
Pero también dijo que podía comer un poquito si tenía antojo de azúcar. Bueno, pero poquito, ¿eh?
No te vayas a mover hasta que yo regrese. No, no, hija.
Te quito el vaso. Hija, salúdame a don tomás.
De tu parte, pa. Ahorita regreso.
Pero te pasas de veras, ¿sí? Todo por andar de cusca.
Dime. Oye, ma.
Voy a ir al dicho por una rebanada de pastel que mi papá tiene antojo. Ya le dije que no se mueva, pero ya ves cómo es.
Ajá. No te preocupes, hija.
Yo aquí me quedo al pendiente. Bueno.
Bueno. Ahorita nos vemos.
Oye, mami, tráeme una rebanadita a mí también. Se me antojó.
Sí, claro. Bueno, bye.
Con cuidado. Y de qué privilegios gozas, ¿eh?
¿cómo que de qué? No te hagas.
Sígame diciendo. Claro, como tú tienes con quién quemarlo.
Hola, camilo. Hola, jime.
¿cómo estás? ¿cómo sigue tu papá?
Mejor. De hecho, vengo por una rebanada de pastel que se le antojó.
No sabes el gusto que me da escuchar eso. Gracias por lo que hiciste por él.
Sin tu ayuda, no sé qué habría pasado. Bueno.
No, hombre, nada que agradecer. Al final, pues, todo fue...
Solo quería darte las gracias. Oh.
Hola, jime. Hola.
¿cómo sigue tu papá? Mejor.
Tan mejor que se le antojó su pastel y me encargó una rebanada. Claro.
Ahorita, ahorita te lo doy. Gracias.
Pepe. Un cuchillo, por favor.
Ahorita. No, no.
Oye, ¿y entonces humberto no sospecha nada? Ay, no, ya te dije que no.
De la que me salvé ese día de la fiesta. Ay, por poquito.
Y me salió. Qué cacha.
Oye, por cierto, ¿entonces de plano, de plano, camilo te dijo que no? Digo, yo no entiendo por qué, si tú eres un forrazo de vieja.
Ay, pues, nunca quiso nada conmigo. Pero que ni crea que no me voy a vengar con el contrato del jim.
Ay, a ver de dónde saca para pagarme. Tampoco seas así, pobre chamaco.
Bueno, al final, lo que importa, yo creo, no, es que humberto ya está bien. No.
Ay, ni me digas. Ya está dando totalmente el viejazo.
Y yo, ¿no me casé para cuidar a ancianitos? No.
No, no, no. Samantha, tampoco te pongas así.
No es mi culpa. ¿te sulfuras?
¿a quién le miento? A veces, sí hubiera preferido que estirara la pata ese día.
Oye, ¿es lo que estás diciendo? No.
Te pasas. Ay.
Te falta vino, ¿eh? No lo puedo creer, papá.
Nadie me lo contó, hija. Yo lo escuché de tu propia madre.
Por cierto, sigue allá abajo. No, creo que se fue.
Al final, quien decía la verdad era camilo. Tu mamá nos engañó a todos dos.
¿qué vamos a hacer, pa? No sé, yo...
Necesito recuperarme y después seguir con mi vida. Solo espero que tú quieras seguir viviendo en esta casa conmigo.
Claro que sí, papá. De ahora en adelante seremos solamente tú y yo.
Vas a ver que nos las vamos a arreglar. Además, ya estás sanada de empezar una nueva vida en la universidad.
¿y mi mamá? No te preocupes.
La voy a dejar en la calle. Tiene el dinero de su pagaré.
Y el departamento que rentamos, pues, se lo puede quedar. Hoy mismo.
Hoy mismo voy a hablar con ella. Ay, pa.
No sabes cuánto me duele todo esto que está pasando. Jamás pensé que mi mamá fuera capaz de hacer algo así.
Sí. Mi amor.
Entonces, ¿les gustó la rutina? Nos vemos.
Gracias por venir. Hola, camilo.
Hola, jimé. ¿vienes por tu clase de muestra?
No. De hecho, vengo a disculparme.
Pero antes de hacerlo, ¿me aceptas un café? Sí, sí, sí, claro.
¿ahorita? Si puedes, claro.
Sí, sí, sí. ¡robert!
Hola. Hola, hola.
¿qué rollo? ¿me cubres una hora?
Sí. ¿cuál?
¿vamos al dicho? Vamos.
Me da mucha pena que tu papá se haya enterado de esa manera. Te juro que yo nunca le vi entrar a tu mamá.
Ahora lo sé. Y mi papá también.
Ay, estamos pasando por momentos muy complicados. Pero sé que todo va a estar bien.
¿y has vuelto a ver a tu mamá? Sí, pero prefiero no hablar de eso.
Ah, oye, por cierto, mi papá me dijo que des por terminado el contrato con mi mamá. ¿qué?
¿cómo crees? No, de hecho, ya tengo el primer pago.
No, no te preocupes. Ese dinero es tuyo.
Mi papá exigió que se anulara el contrato a cambio de unas cosas. De hecho, en estos días te va a contactar su abogado para darte el documento que avale que ya no debes nada.
Pues dile que... Dile que muchas gracias.
Al contrario. Gracias a ti que le salvaste la vida a mi papá.
Ay, no, de eso sí no hay nada que agradecer. Jóvenes, jóvenes.
¿don tomás? ¿no se les antoja algo más para acompañar su frapez?
Tal vez una rebanada del pastel de la verdad. Ándale.
Ah, caray. ¿y ese cuál es?
Así le digo, don tomás. Es un chiste local.
Ese pastel le abrió los ojos a mi papá para ver la realidad de quién era mi mamá. Ah, ¿para bien?
Pues, al final, las acciones de mi mamá lamentablemente confirmaron el dicho que le escuché el otro día. Aguamansa, traidora y falsa.
¿traidora y falsa?