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Vas a regresar a la casa para que te atendamos y te termines de recuperar porque todos te vamos a cuidar, hasta no en mí. No, no, no la quiero.
¿qué? ¿por qué?
¿qué pasa, mi amor? Que ella me aventó de la cama.
¿estás seguro? Ella dice que te caíste.
No, abuelo. Ella me aventó de la cama y me trata muy mal.
Cuando no la ven, naomi es mala. ¿qué le pasa, fabricio?
¿es que yo sin poder creer lo que nos dijeron en el taller? Yo estoy igual que tu hija.
No sabía que fabricio lleva días sin presentarse al taller y que ya lo vieron de baja. Pero fabricio me ha estado dando dinero para el gasto.
¿no entiendes? No entiendo.
Eso es. A lo mejor encontró el trabajo en otro lado.
Ay, no. ¿y por qué no me ha dicho nada?
Eso es algo que él te tiene que explicar. No, esto no puede ser.
Evelyn, por favor, por favor, por favor. ¡evelyn mangos!
¡evelyn mangos! Eres un desgraciado.
Los dos son unos desgraciados. No es lo que parece.
¡cállate! ¡cállate!
¡no, no, no! ¡no, no!
¡no, no! Evelyn, por favor, escúchame.
Suficiente con lo que vi. No entiendo todo.
Ahora entiendo por qué ya no te presentabas al taller. Y yo de taruga creyéndote que te ibas a trabajar.
No, en verdad, te estaba revolcando con esa resbalosa. Sí, pero fue ella la que se me resbaló, la que me coqueteaba.
Yo no me pude resistir a los encantos que me ofrecía. ¡cállate!
¡espera! ¡papá!
Se lo juro que así fue. Incluso, ella me daba el dinero que a usted le sacaba para que yo se lo diera a evelyn como si fuera mi sueldo y así me pudiera quedar con ella todo el día.
Se lo juro, señor. No, eso no puede ser.
Sí, se lo juro. Por favor, créame.
¿cómo le voy a querer a un traidor como tú? Porque siendo mi yerno, te atreviste a meterte con mi mujer y traccionar a mi hija.
Tienes que entenderme. Por favor.
No, no, no. Esto sí ya no te lo entiendo, fabricio.
Así que te exijo que te vayas de la casa. No te quiero volver a ver en mi vida.
Yo sé que no ayuda lo que viste, pero te juro que yo no provoqué nada. Fabricio, díselo con todo.
Fabricio es un cobarde. ¿qué?
¿qué? Me acosaba, me seducía todo el tiempo con sus palabras.
Yo sería incapaz de traicionarte porque te amo. Pues fabricio dice que el dinero que me pedías se lo dabas a él para que no descubriéramos que nos engañaste.
¡eso no es cierto, víctor! Estoy segura que me robaba el dinero para dárselo a evelyn.
Te lo aseguro. Yo soy una víctima más.
Tienes que creerme. No sé, no sé.
Me niego a creer que todo lo que sentí... Que todo lo que creí, que sentías por mí, ¿no es verdad?
Claro que es verdad, papito. Tú mismo lo sabes.
Lo sientes en mis caricias, en mis besos, en la forma en que me entrego a ti. Buenas, evelyn.
Hola, buenas tardes. Oye, supe lo que le pasó a tu chamaco y de verdad lo siento mucho.
¿cómo sigue? Aún no despierta.
Mi chiquito está en coma. Y es que se juntó todo, doña marta.
El dolor de que pedrito no despierta. La preocupación de que los gastos se van haciendo más grandes.
Bueno, pero don víctor te apoya, ¿que no? Sí, claro que sí.
Pero bueno, tampoco me gusta cargarle la mano a mi papá. Como quisiera tener mi propia panadería.
Pero ¿con qué dinero? No puedo creer que permitas que noemi siga viviendo en la casa.
Pensé que solamente le ibas a dejar pasar la noche por pena, pero que le ibas a echar en cuanto amaneciera, papá. Ella sigue insistiendo que todo es culpa de fabricio.
¿te está viendo la cara? No sé, no sé, hija.
Yo la amo. No me imagino mi vida sin él.
Papá, que no se aproveche de tu necesidad de compañía. Porque eso es lo único que ha estado haciendo todo este tiempo.
Noemí no es lo que nos hizo creer. Señora castro.
Sí, sí, sí, dígame. Su hijo despertó.
Ya lo revisé y parece que no tiene secuelas. Aunque sí.
Seguiremos observándolo. Quítase a la virgen de guadalupe.
Mi hijo se salvó. ¿podemos verlo?
Claro que sí. Síganme, por favor.
Vamos. Hijo, no sabes el alivio que siento de ver tus ojitos abiertos.
No llores, mami. Es de felicidad, mi amor.
Porque vas a estar bien. Vas a regresar a la casa para que te atendamos y te termines de recuperar porque todos te vamos a cuidar.
Hasta noemi. No, no, no la quiero.
¿qué? ¿por qué?
¿por qué? ¿qué pasa, mi amor?
Que ella me aventó de la cama. ¿estás seguro?
Ella dice que te caíste. No, abuelo.
Ella me aventó de la cama y me trata muy mal. Cuando no la ven, noemi es mala.
Es fea persona. Tranquilo, tranquila.
¡zorra! ¡eres una zorra!
¡lárgate! No le pueden creer a pedro.
Es un niño. Se imagina cosas.
Por dios. Perdón.
Perdón, hijo. Te hubiera perdonado todo.
¿no lo entiendes? Hasta que me engañaras.
Pero lastimar a mi nieto, eso sí que no. Te juro que no fue así.
No, no voy a permitir que me sigas engañando con tus encantos. Para que continúes lastimando a mi nieto, que es lo que más adoro en la vida.
No, yo sé lo que más adoras en la vida, víctor. Por favor.
Desgraciadamente sí te amo. Y por eso me duele ver la realidad de lo que eres.
No. Con todo el dolor de mi corazón, te vas de mi vida y de mi casa.
No, no, no. Papito, no me puedes dejar en esta calle.
No te puedo abrir. ¡víctor!
Nos da mucha alegría que ya estés de vuelta en casa, hijo. Yo también, abuelo.
El hospital es muy feo. Yo abro.
Qué bueno que mi mamá ya no vive aquí. Sí, hijito.
Ni esa mujer ni nadie más te va a volver a maltratar. Te lo juro.
Tu abuelo, tú y yo vamos a salir adelante. Gracias, ma.
Mi amor hermoso. Buenos días.
¡papá! Hijo.
Vengo porque fui al hospital y me dijeron que ya te habían dado de alta, chaparro. Sí, afortunadamente evolucionó muy bien.
Ya está aquí. Toma este dinero.
Es para recuperar un poquito de lo que pagaron en la cuenta de hospital. No es mucho, apenas conseguí otro trabajo.
Pero te prometo que te lo voy a dar todo. Mi papá es al que le debes.
Él pagó la cuenta. Gracias, muchacho.
Perdón, suegro. Te pido otra vez que me perdones.
Fui un menso por dejarme llevar por los encantos de una mujer que se aprovechó de lo frustrado que me sentía para envolverme. De verdad quiero estar contigo y con mi hijo.
Está bien, fabricio. No te voy a quitar el derecho que tienes de convivir con pedro.
Pero conmigo lo voy a pensar. La vida nos hace atravesar por experiencias muy dolorosas que nos dejan un vacío en el corazón.
Y esa necesidad de llenarlo puede ser el objetivo de gente sin escrúpulos que se aprovechan de nuestras carencias emocionales. Y claro que todos tenemos el derecho de rehacer nuestras vidas, de encontrar el amor las veces que sean, de sentir el calor de una compañía sincera.
Pero no decidamos desde la necesidad, desde la frustración, desde el vacío, porque no estaremos haciendo lo correcto ni lo mejor para conseguir la verdadera felicidad si te dejas arrastrar por los encantos de una mujer.