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Tu intención era regocijarte viendo a mi hija con un compañero de trabajo que también disfrutaba de ver el cuerpo de mi hija. Pero sé que no debí, créeme.
Lo que no puedo creer es la estupidez que fue. Me atormenta saber que no vi que el único que podía meterse en la recámara de mi hija eras tú.
Eres un maldito perverso que usó a mi hija como si fuera una ficha. Una estampita para compartir con otro igual de marrano que tú.
Tienes que perdonarme. Te mereces la cárcel por violentar y exponer la intimidad de una niña como mi hija.
Y no, no vamos a otorgarte ningún perdón, ningún acuerdo ni ninguna cantidad de dinero valen para que andes suelto en la calle. No le vas a volver a hacer daño a otra niña más.
Porque no te estaba tomando fotos, azul. Tu mamá me pidió que viniera a checar si estaba dormida.
Lo intenté, pero con todo lo que me está pasando no pude. Y estoy segura de que me estabas tomando fotos.
No, no, te equivocas. No, no me equivoco.
Y te estoy llamando para que me crean. Me tomaste fotos.
Tú debes decirle que me tomaste fotografía. Azul.
¡mamá! ¡ey!
¡mamá! La vas a despertar, estás confundida.
¡mamá! Tranquila.
¿qué pasó, hija? ¿qué?
Lino es el que me toma las fotos. No, no puede ser.
No. Es la verdad, lino no tenía nada que hacer en mi cuarto y vino para tomarme fotos en ropa interior.
Tomasa, está alterada, no la puedes tomar en serio, por favor. Mamá, por favor, créeme.
Créeme, si no te estoy mintiendo, nunca lo he hecho. Lino está en mi cuarto, ¿qué hace aquí?
Esto es un malentendido. Sí puede ser, pero solo la policía puede aclararlo.
Voy a llamarle al agente sierra. No, tomasa, déjame explicarle.
Sal de mi cuarto, hija. Por favor, déjame explicarle.
¡que te salgas del cuarto de mi hija! Y tú, no le abras a nadie que no sea yo.
Vimos previamente para que tuvieras la fortaleza de enfrentarlo, tomasa. El agente sierra y yo vamos a estar aquí para que no te sientas sola.
Gracias, doctora. Tomasa, qué bueno que vienes para que hablemos.
Encontraron todas las fotografías que le tomaste a mi hija en tu celular. Incluida la que se proyectó en la fiesta.
Esa no fue mi intención. No.
Tu intención era regocijarte viendo a mi hija con un compañero de trabajo que también disfrutaba de ver el cuerpo de mi hija. Pero sé que no debí, créeme.
Pero no puedo creer. Esa estupidez que fue.
Bueno, me atormenta saber que no vi que el único que podía meterse en la recámara de mi hija eras tú. Eres un maldito perverso que usó a mi hija como si fuera una ficha.
Una estampita para compartir con otro igual de marrano que tú. Tienes que perdonarme.
No te mereces la cárcel por violentar y exponer la intimidad de una niña como mi hija. Y no, no vamos a otorgarte ningún perdón.
Ningún acuerdo ni ningún... Ninguna cantidad de dinero valen para que andes suelto en la calle.
No le vas a volver a hacer daño a otra niña más. No, por favor, tomasa.
Tomasa, por favor, perdóname. Perdónenme las dos.
Me hubiera gustado acompañarla para darle su merecido al tipo ese. Discúlpame por pensar mal de ti, joel, pero fue por la desesperación de no saber cómo ayudar a mi hija.
La entiendo, señora. Nunca haría nada para lastimar a azul.
Lo sé. Y te agradezco el apoyo que siempre le has dado.
A ti y a roberta. Y a ti por haber declarado la verdad.
No me agradezca, señora. Y perdóneme por no haberme dado cuenta antes de que tenía que hacer lo correcto.
Lo importante es que ya se supo la verdad. Y que azul va a poder salir adelante de esto.
Yo no sé si pueda. Claro que vas a poder.
Yo hablé con la psicóloga de la alcaldía y pude enfrentar el dolor de la verdad. Tú también vas a hacerlo.
¿qué pasó? ¿qué pasó?
Te voy a hablar con ella y te convencerás de que la vida hay que vivirla, a pesar de la fotografía. Te amo, mamá.
Y yo a ti, hija. No volveré a meter a nadie en nuestra casa para no ponerte en situación de riesgo.
Te amo mucho, hija. La seguridad de nuestras hijas es una delgada línea que se puede cruzar sin que nos demos cuenta.
Y enamorarnos, rehacer nuestras vidas, aceptar una nueva pareja no está mal. Pero no debemos meterlas a nuestras casas.
Donde nuestras hijas duermen, se desarrollan y están creciendo. Tenemos el derecho a realizarnos como mujeres siempre y cuando eso no transgreda nuestra responsabilidad como mamás.
Es decir, garantizarle a nuestras hijas el vivir en un ambiente seguro. Y que no terminen siendo víctimas de intenciones perversas que buscan satisfacerse tomándoles la fotografía.