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Mira, esta va a ser mi máscara y mi vestuario. Ya te dije que no quiero que practiques lucha libre.
Y sobre todo, crescencio, no te quiero cerca de roberto. No es un buen hombre.
¿está claro? Tenemos algo muy importante que decirte de tu chamaco y el nuevo vecino.
Sí, mana, te lo andan sonsacando. No sabemos si en drogas, pornografía...
O tal vez algo peor. Pero el pervertido del vecino anda muy pegadito a tu hijo.
Y pues sepa la bola que mañas traiga. Debes ponerle un alto.
Roberto, denúncialo con la policía. Si quieres, nosotras te acompañamos.
No, no, no, vecinas, gracias por decirme. Yo voy sola.
Gracias. Pero podemos ayudar.
Buenas noches, ¿no? Gracias.
Roberto, ¿qué haces aquí? Aquí vivo.
Puede ser que el hombre que está pervirtiendo a crescencio, mi hijo, sea su propio padre. El hombre que me abandonó cuando supo que estaba embarazada.
¿crescencio es mi hijo? No.
Crescencio solo es mi hijo. Eso lo decidiste el día que me rechazaste.
Y escúchame bien, roberto. No sé qué haces aquí ni cuáles sean tus intenciones.
Ni tampoco me interesa. Pero quiero que te alejes de mi hijo.
Te quiero cerca de él. Merida, escúchame.
No tengo nada que escucharte. Estás advertido.
¿qué tiene de malo que sea amigo del nuevo vecino, mamá? Don roberto me está enseñando lucha libre.
Ya me late un buen ese deporte. Yo quiero ser crescencio.
El corazón luchador. No.
La lucha libre son puras agresiones, golpes, mafia. No te quiero cerca de ese señor.
La lucha libre es un deporte mexicano familiar. Es adrenalina, es pasiones, entrega, es técnica.
Claro que también es folclor e identidad cultural. Y me gusta.
Por favor, mamá. Mira, esto va a ser mi máscara y mi vestuario.
Ya te dije que no quiero que practiques lucha libre. Y sobre todo, crescencio, no te quiero cerca de roberto.
No es un buen hombre. ¿está claro?
Sí. ¿quieres verme la cara de estúpido o qué?
No, claro que no. Lo que pasa es que apenas me estoy acomodando, oliver.
Porfa, dame unos días. Cada día que pasa incrementan los intereses de la lana que me debes, roberto.
Nomás lo veo claro. Te prometo que te voy a pagar hasta el último peso.
Ya lo verás. Bien sabes que te puedo hacer ganar mucho dinero.
No haces cuestión que quieras. No.
Ya te dije que yo soy luchador profesional. Eso de las peleas clandestinas no es lo mío.
Son muy peligrosas. Yo pronto veré de dónde saco el dinero que te debo.
¿dónde saco el dinero? Roberto.
¿qué hubo, le? Vete de aquí y luego te busco.
Díganme, robert. No se agacho.
No me hable así. Yo sé que está enojado por lo que hizo mi mamá, pero porfa, no dejen de entrenarme.
De hecho, le venía diciendo a la jackie y a paulo que ya lo decidí. Voy a ser luchador profesional y mi nombre será el corazón luchador.
¿cómo la ve? Mira nada más con que ahora andas entrenando nuevo talento para la lucha libre.
No, hombre. Tú que le haces caso a este chamaco.
Míralo todo flacucho. Ve.
Míralo todo blandengue. Sueña despierto el muy tonto.
Ni talento tiene. Ni hablar.
Si la leyenda de la lucha libre, roberto medina, el águila blanca, dice que no tienes talento, pues no tienes talento. Roberto medina, el águila blanca, el luchador más famoso de todo méxico.
Ya no vale la pena hablar de eso. No, espérate.
Déjame les cuento. Así como lo escuchan.
Frente a ustedes está una de las grandes leyendas vivientes de la lucha libre mexicana. Pero por sus malas decisiones y sus vicios lo perdió todo.
Y ahora solo es un borracho en recuperación. Perdió su máscara.
Su carrera terminó. Y míralo.
Ahora es un donario. Nos estamos viendo, mi agui.
Mi palomita. Mi gata blanca.
Dejen de mirarme así. No quiero que se me acerquen.
¿entendieron? No manches.
Qué poca abuela de don robert. Es un mentiroso chorero.
Espérese. No se puede ir así como así.
Es usted un mentiroso. Nunca me dijo que era el águila blanca.
Un luchador profesional. Pues ahora ya lo sabes y no tienes nada que reclamarme.
Claro que tengo. Por primera vez sentí que contaba con alguien que me apoyaba y que creía en mí.
Por primera vez. Yo también creía que era un superhéroe.
Por primera vez sentí que podía vencer a todo y a todos los que me molestaban. Porque contaba con usted.
Pero me mintió. Bien clarito le dijo ese señor que yo.
Que yo solo soñaba despierto porque no tenía talento para el deporte de la lucha libre. Y todo este tiempo me hizo sentir que sí.
Me hizo sentir que yo tenía un corazón luchador. Pues todo fue mentira.
Ya escuchaste oliver lo que dijo. Solo soy un borracho fracasado.
Hazle caso a tu madre. Es lo mejor que él sintió.
Eso es mentiroso. Mi mamá tenía razón.
No es un buen hombre. ¿dónde están?
Chinchito. Mira nada más.
Por fin te encuentro solo. Por fin voy a poder cobrarme la que me debes del parque.
Ya déjame en paz alan. No quiero pleitos.
Eso no pensaste el otro día que defendiste a la jackie. Esa morrita está sabrosa.
Me encanta. Eres un patán.
Ya te dijo que no le interesas. Ya déjala en paz.