
La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
Leslie, mi niña, no estés triste. Se me parte el corazón cuando te veo así de triste.
Mira, te hice una limonada. Pruébala.
¿qué te pasa, igualada? ¿cómo te atreves a llamarme mi niña?
Para ti, soy la señorita leslie. ¿entendiste?
Yo quiera. Es para mi cumple.
Claro que sí, mi amor. Para mi princesa, todo lo que quiera.
Aquí tienes, leslie. Tus hot cakes.
¿de verdad eres tonta, soledad? ¿cuántas veces te tengo que decir que no me gusta que me pongas plátano?
Te dije claramente que quería uvas y fresas. Qué mudales son esos, leslie.
Es que, no, neta, siempre es lo mismo con soledad. Parece que hace las cosas para molestarme.
No las soporto. Es que leslie ya le había dicho a soledad que quería los hot cakes sin plátano.
Que no le gustan. Ella tiene razón.
Bueno, sí, señor. Pero es que ya no había...
Ya no había fresas. Perdón, leslie.
Hoy mismo voy al mercado sin falta. No, qué asco.
Además, esta leche no está fría como a mí me gusta. Anita, no sé cómo la soportas.
Siempre hace las cosas mal. No te preocupes, mi amor.
Yo misma te voy a preparar los hot cakes como a ti te gustan. Mami, ¿estás bien?
Sí. Sí, sí, solo me levanté muy rápido.
¿me acompañas? Sí.
Ah, princesa. Quita esa cara de enojada.
A ver, ¿qué puedo hacer para que mi chiquita sea incontente? No sé.
Lo voy a pensar y te aviso. Obvio, aparte de mi viaje a parís.
No tomes en cuenta las palabras de leslie. Es apenas una niña y está en la edad de la punzada.
No se preocupe, señora liliana. Yo sé que leslie es una niña buena.
Solo que está muy consentida porque usted y el señor rubén... ...
Roberto son los mejores padres que le pudieron haber tocado. Y eso nunca terminaré de agradecérselos.
Tenemos un pacto y todos hemos cumplido nuestra parte. Lo importante es seguir amando a leslie y cuidarla siempre.
Y así lo haremos, señora liliana. ¿qué tiene?
¿se siente mal? Yo pensé que era un simple resfriado, pero esto no está bien.
Debo ir al médico. Por favor, doctor, dígame qué es lo que tengo.
Lo siento, señora mendiola, pero después de realizarle todos los estudios debidos... ...
Lamento informarle que usted tiene cáncer de páncreas en fase terminal. No puede ser posible.
Liliana no había presentado síntomas anteriormente. Señor mendiola, cada cuerpo es diferente y el cáncer de páncreas es de los más silenciosos.
Lo lamento. ¿cuánto tiempo me queda?
A lo mucho... ...
Tres meses, señora. Tranquila, mi amor.
Buscaremos otra segunda opinión médica, buscaremos más opciones. Vas a estar bien, te lo prometo.
Ya basta, roberto. Esta es nuestra realidad.
Me estoy muriendo. Y no hay nada más que podamos hacer.
Prométeme. Por el amor que me tienes.
Prométeme por tu vida. Que vas a cuidar de nuestra hija hasta el último día de tu vida.
Claro que sí, mi amor. Te prometo que voy a cuidar de nuestra hija con mi alma entera.
Leslie, nuestra hija, está creciendo. Está dejando de ser una niña.
Y se está convirtiendo en una hermosa mujer. Por favor, por favor, cuida de ella.
Amala cada día. Y júrame, roberto, júrame...
... Que te vas a apoyar de soledad.
Para que juntos cuiden de nuestra hija. Y que nuestro pacto nunca se rompa.
Te lo juro, mi amor. Y tu soledad.
Se lo prometo, señora liliana. Siempre voy a cuidar a leslie.
Como usted lo hace. ¿qué pasa?
Mamita, ¿por qué estás llorando? Mi amor.
Leslie, mi niña. No estés triste.
Se me parte el corazón cuando te veo así de triste. Mira, te hice una limonada.
Pruébala. ¿qué te pasa, igualada?
¿cómo te atreves a llamarme mi niña? Para ti, soy la señorita leslie.
¿entendiste? No, no quería ofenderla.
Perdón. Claro que no querías.
Y ya, retírate. Pero ya, lárgate ya.
Por favor, mi amor. Hazlo por mí.
Te lo ruego. Te lo ruego.
Intenta llevarte bien con mi soledad. Ella es una buena mujer.
Sí, mami. Está bien.
No te preocupes. Lo haré.
Te amo, mamita. Te amo tanto.
Mírate. Te estaré acompañando desde el cielo.
No, mamá. No me dejes, mamita.
No te mueras. Te amo, hija.
Te amo, roberto. Gracias.
Por hacerme muy feliz. No te preocupes por nada, liliana.
Vete en paz. Mamita.
No me dejes, mamita. No te mueras, por favor.
¿se puede saber qué estás haciendo, soledad? Le estaba poniendo unas rosas rojas a la señora yelena.
A mi mamá no le gustaban las rosas rojas. Yo ya le dije a mi papá que le mandara comprar las gerberas de colores que ella tanto le gustaba.
Perdón, señorita. Yo no sabía.
Claro que no sabías. Solo que eres una gata metiche como siempre, metiendo tus narices en donde no te importa.
Claro. ¿cómo no me gustas?
Yo no he dejado de hacer lo que querías pero ella no está aquí. Así que ¿sabes qué?
Te largas de una vez por una.