
La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
No saber quién puede más. Si la mugrosa sirvienta y la prieta de su hija.
O yo. ¿prietas comadrita marta?
Sí comadrita lorena, las hice yo misma para acompañar el té. Muchas gracias comadrita lorena.
Huele muy rico. Salud comadrita marta.
Salud comadrita lorena. ¡esta prieta!
Sentada en mis muebles del jardín. Estamos jugando a las comadritas en el té mamá.
Mi amor. Tú no tienes nada que hacer jugando con la hija de la sirvienta.
Pero es mi amiga. No.
Tú no puedes ser amiga de esa india. No son iguales.
Las dos somos niñas. No me respondas prieta igualada.
Ya sheila. Déjala hablarle así a marta.
Como siempre. ¿no?
Como siempre contradiciéndome para ponerte de parte de la servidumbre vicente. ¿por qué?
¿hay algún problema? Sí.
Sí lo hay. Tú y tu hija son el problema.
No saben cuál es su lugar y quieren pasarse de listas. Tu hija con lorena y tú quieres pasarte de listas con...
¡no, nada! La que está fuera de lugar eres tú.
No las quiero en mi casa. A ninguna de las dos.
No las voy a correr. ¿por qué siempre les tienes tantas consideraciones?
Dime. Chabela hace bien su trabajo.
No hay razón para correrla. Y mucho menos a su hija.
No son consideraciones. Se llama trato justo.
Algo que no conoces. Vámonos hija.
Pero yo quiero seguir jugando a las comadritas del té. Ay no comadritas.
Ya se te está pegando la manera vulgar de hablar de esta gentusa. Y ni se te ocurra volver a sacar tu juego de porcelana de té.
¡carísima! Para jugar con esta prieta.
No la vaya a manchar. Vamos.
Solo estaba jugando con mi comadrita del té. ¿qué?
Don vicente lamento mucho que... No chabela.
Ni tú ni tu hija tienen de qué disculparse. Sabemos como sheila.
En cambio usted es tan distinto. Tan bueno.
Yo siempre le voy a agradecer que sea justo don vicente. Venir a bailar con lo que pasó con mi mamá.
Me fijé que doña sheila no me viera. Pero de que venía, venía.
Ya me estoy aprendiendo los pasos para bailar la canción de mis novios de grupo hanson. Yo también los estoy haciendo para no venir tan bruta.
Bueno, vamos a bailar. Te quiero mucho.
Eres mi mejor amiga. Además, porque me explicas las palabras de las canciones en inglés y me enseñas a aprenderlas.
¿puedes en mi colegio me dar clases de inglés? A mí no.
Me gustaría tanto que me dieran clases de inglés para no ser tan burra. Bueno, vamos a bailar los pasos que ya los he aprendido.
Comanse todo que tienen que crecer, ¿sí? ¿pueden decir qué hace esta prieta?
¿esta niña comiendo nuestra mesa del jardín? Ve, don vicente, le dije que le iba a quedar como patada de luna.
Marta, te invité a desayunar porque tengo una sorpresa que darte. De ti también, chabela.
Así que deja un momento lo que estás haciendo y siéntate. No, señor, ¿cómo cree?
Por favor. Marta, hace días te escuché decirle a lorena que te gustaría tomar clases de inglés.
Se me ocurrió que podrías estudiar en el mismo colegio que nuestra hija. No, no.
En serio, tú ya enloqueciste, ¿verdad? Ella, lo único que podría hacer en el colegio de nuestra hija es lavar los baños.
No, señor, mire, yo no podría pagar algo así. Es imposible.
No va a ser necesario, chabela. Porque hablé con el director y le conseguí una beca a marta.
¿y tú qué dices, marta? ¿te gusta la idea?
Pues, no sé, solo si mi mamá me da permiso. Es que, mi amor, mira, yo...
No puede rehusarte, chabela. Se trata de la preparación de tu hija.
Y recibirá una mejor educación sin que te cueste nada. Marta es una niña inteligente y se merece la beca para estudiar en el colegio de lorena.
Pues, si todo lo que yo hago, lo hago por mi niña, para que se prepare, para que sea una chica leída, estudiada. Nada.
Bueno, aceptamos la beca. Es un muy buen momento para invertir, vicente.
Sí, estoy de acuerdo, eladio. Mira, encárgate de todo para que realices la transacción, ¿sí?
Sí, señora. Vicente, tenemos que hablar.
Yo ya me iba. Con permiso.
Gracias, eladio. Te estoy trabajando.
En serio, piénsalo bien. Es una locura que la hija de nuestra sirviente estudie en la misma escuela que la hija de mi hija.
La hija de sus patrones. A mí me parece una muy buena opción.
Y además me da mucho gusto. Pero...
¡pero nada! Y si has venido aquí para contradecirme, ya te has dado la vuelta en balde.
Y ya te puedes ir porque estoy trabajando. No saber quién puede más.
Si la mugrosa sirvienta y la prieta de su hija. O yo.
Comadritas del t, ellas son mis compañeras del colegio. Mucho gusto.
Y si eres amiga, nuestros novios leruco hanson. Y si hacemos...
¿has oído ese ruido? No puedo creerlo.
De verdad no puedo creerlo. ¡algo favorito de...!
¡eres una buena para nada! Pero ¿sabes qué?
Vas a parar en la calle después de esto. ¡te lo juro!
¡qué barbaridad! ¡te lo juro!
Sí, llora, llora. Ya no llores, hija.
Te compramos otro juego de té y listo. Con mi comadrita marta.
Don vicente, yo de verdad es que no tuve nada que ver. ¡ay, no!
Bueno, es el colmo. Entonces estás diciendo...
Que yo estoy mintiendo. No, no, señora.
¿cómo cree? Yo lamento mucho lo que pasó.
Mire, de lo que me pagan, pueden ir descontando un poquito para ir pagando el juego de té que se rompió. Pero qué ridícula.
Con toda tu vida trabajando, no te alcanzaría para pagar lo que cuesta. Así que me haces el favor, coges tus cosas y te largas de la casa.
De ninguna manera. ¿qué?
A ver, vicente, espérame. Como haya sido, fue un accidente.
Se compra otro juego de té y listo. Pero chabela no va a perder su trabajo.