
La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
Yo tengo 3 años, 5 meses, 16 días de conocer a esta mujer y de amarla intensamente. Pero claro, me imagino que ella no ha tenido tiempo suficiente para contarle ese pequeño detallito, ¿verdad?
Rodrigo, rodrigo. No me llamaste.
Eso quiere decir que no nos vemos hoy, ¿verdad? Pues sí, no se va a poder.
Si vas a trabajar hasta tarde, yo paso por ti a la hora que sea. No, no, no, de verdad.
Es que mira, no vale la pena. Es que no sé a qué hora voy a terminar, pero nos vemos mañana, ¿sí?
¿segura? Es que esto es muy importante.
Mañana, por favor. Bueno, está bien.
Que te rinda el tiempo. Oh, espera.
¿cómo le vas a hacer para regresar a tu casa? Un carro del consejo me va a llevar.
Buenas noches y nos vemos mañana, ¿sí? Sí, sí, adiós.
Ay, qué mal me siento por haberle mentido. ¿y a dónde piensa invitar a mi mamá a cenar?
Yo le dije que ella escogiera el lugar. Uy, ha de estar toda alborotada.
A mi mamá después de las telenovelas le encanta la fiesta. Puede ser.
Cabrieta me dejó plantado por irse con el doctor santofenia. Hablaba por mi mamá y bajamos enseguida.
Qué amable. La trajo hasta su casita, ¿no?
¿pero por qué se queda ahí tanto tiempo y no se larga? Clarita, vámonos.
Vámonos, vámonos. A ver, clarita, ¿qué tanto se puso?
Pues, de esas cosas que usted se echa. Pero, pero se le pasó la mano.
A ver. ¿y dónde está el doctor?
Está allá afuera esperando. Miren nada más cómo se dejó la boca, clarita, ¿no?
Oiga, mija, ¿cuáles eran esos planes que tenía para esta noche? No se me haga la sorda que le estoy hablando.
¿cuál era ese compromiso tan importante? ¿qué tenía?
Que por poquito hoy me deja vestida y agotada con el rodrigo, ¿verdad? Pues, sí, ma.
Me llamó, dizque, para que habláramos de nuestro futuro y un montón de cosas. La mera verdad es que no sé qué se trae entre manos.
Pero a mí como que me entró un susto horrible. A él le urgía que nos viéramos hoy, pero pues se me atravesó esto, ma.
¿usted le dijo que su jefe nos había invitado a cenar? No, no, no.
¿y cómo crees que le iba a decir? ¿capaz de que se me apersona ahí en el consejo?
Acaba hasta con los cimientos del edificio. No, no le dije.
Anda todo encorajinado con el doctor santoveña. Bueno, no es para menos.
¿pero usted qué le dijo? Pues que iba a salir muy tarde y...
Pues se quedó todo triste. Bueno, ya vámonos.
¿triste? Vámonos ya, clarita.
Y no vaya a comentar nada, nada frente al doctor. Pero, mija...
Bájate esa boca que está muy roja todavía. No, pero a ver...
¿pero qué tiene que ver? ¿y ahora cómo está?
Clarita, ¿a dónde quiere ir? Pues, a mí me gustaría ir a un lugarcito alegre, donde haya mariachis.
Ay, clarita. Conozco un sitio que le va a agradar.
¿vamos? ¡ah!
Permítame. Gracias.
Por favor. Permítame.
Ese restaurante no queda lejos, ¿verdad? Porque acuérdese que tenemos que madrugar.
Sí, no se preocupe, gaviota. Adelante, adelante.
¿y tú? ¿y tú?
¿la primera vez que te oigo cantar? Tan bonito y tan inspirada.
Rodrigo, ¿qué haces aquí? Vine a verte.
¿por qué no me presentas a tu amiguito? Sí.
Estoy con el doctor santoveña, mi jefe. Pues, preséntamelo.
Doctor, le presento al ingeniero rodrigo montalvo. Yo creo que ya se conocían, al menos por teléfono.
Mucho gusto. Es un placer conocerlo por fin en persona.
Encantado, ingeniero. Qué hermosa canción.
¿verdad? Qué bonita canción.
Nunca la había escuchado completa. Yo ya la había escuchado.
Sí, la canta muy. Muy, muy, muy, muy bonito.
Nunca como esta noche. Siéntese, siéntese.
No, no, muy amable. Yo sé que están trabajando, ¿verdad, gaviota?
Y además, es lo incómodo que debe ser que lo interrumpan a uno cuando está pasándola tan bien, tan divertidos. La verdad es que no les quiero ahogar la fiesta.
Por favor, ingeniero, acompáñenos. Siéntese.
Rodrigo, por favor. Ay, ¿cómo dijiste?
Por favor. Por favor.
Por favor. Qué rara se oyen esas palabras en tu boca.
Por favor. Yo las he utilizado muchísimas veces con muy pocos resultados.
Por favor, gaviota, quiero verte. Por favor, gaviota, no regresemos a méxico.
Por favor, gaviota, te necesito. Es más, hoy le estuve llamando para suplicarle que la quería ver mañana.
Eso me saqué, le rogué y le rogué y le rogué. ¿para qué?
Si ella estaba muy ocupada con su trabajo de hoy. Oiga, doctor, usted es un numerito, ¿eh?
¿cómo así? Así que ponerse a trabajar en los restaurantes.
Cuénteme una cosa. En su itinerario de trabajo también tiene incluidos los bares, los hoteles.
¿pero cómo así, joven? Rodrigo, yo no tengo por qué darte explicaciones.
El doctor santoveña invitó a cenar a mi mamá después de que terminamos de trabajar. No, si yo no te estoy pidiendo explicaciones.
Yo sé que tienes otras prioridades que estar escuchando a este imbécil hablarte de sus planes futuros. Cuando aquí la puedes pasar muy bien con tu jefe, divirtiéndose, ¿verdad?
¿verdad, verdad? Joven rodrigo, ¿no se quiere tomar un tequilita?
¿un tequilita? ¡qué buena idea!
Y voy a aprovechar el viaje para felicitarla a usted, la felicito. Porque por fin encontró al hombre ideal para su hija.
Pero qué cuadro tan intermecedor. ¡qué bonita familia!
¡qué bonita familia! Ay, pero dios bendito, ¿por qué dice eso?
Ingeniero montalvo, me parece que está un poco alterado. Pero sobre todo equivocado.
A mí no me parece difícil. Le voy a contar algo que no sabe.
Yo tengo tres años, cinco meses, dieciséis días de conocer a esta mujer y de amarla intensamente. Pero claro, me imagino que ella no ha tenido tiempo suficiente para contarle ese pequeño detallito, ¿verdad?
Rodrigo, rodrigo, yo no acostumbro a contarle mis intimidades a nadie. No, y menos a tu jefe, ¿cómo crees?
¿cómo crees que le vas a platicar que estuviste enamorada? No, señores, no.
Dejemos todo lo malo en el pasado y conozcamos a la nueva mariana. Una franco, una mujer libre de resentimientos, libre de compromisos.
No lo hice por eso. No, yo sé que no.
Y discúlpeme, doctor, me da muchísima pena que usted tenga que enterarse del pasado de su asistente de esta manera. Pero de eso no se preocupe, porque yo le aseguro que esto está bien terminado.
Se lo garantizo. Y no solo porque me los encontré hoy aquí, no.
Esto empezó desde que ella entró a trabajar con usted. Porque desde ese día me ignora, no contesta mis llamadas, relega mis asuntos a un asistente.
En resumen, solamente soy un recuerdo de segunda mesa. Rodrigo, por dios.
Por dios. Pero yo no perdí la esperanza, claro que no.
Hoy mismo le estuve llamando, suplicándole, rogándole para verla, para que escuchara cosas realmente trascendentales de nosotros, de nuestro futuro. Pero claro, ella tenía otras cosas más importantes que atender.
Ingeniero, el culpable de esto soy yo, porque invité a la señora clarita a cenar. Y no tomé en cuenta a gaviota.
Créame, no sabía que ustedes tenían un compromiso. Ya le dije que yo la conocía hace mucho tiempo.
Esa canción que le dedicó a usted, a mí me la ha dedicado muchas veces. Nada más que nunca la había cantado tan bonito como esta noche.
¿verdad? Es más, yo tengo un cassette grabado que ella escribió con su puño y letra dedicado para mí.
Canciones para mí, rodrigo. ¿es muy bien?
Es muy buen cassette, se lo recomiendo. Yo cada que lo pongo no puedo dejar de escucharlo.
A lo mejor hasta usted tiene mucha suerte y le dedican uno igualito. Nada más que diga canciones para mi alonso.
Eso sí, asegúrese de que ponga su apellido, porque ya ve que como en el mundo hay muchos alonzos, no se le vaya a parecer un alonso por aquí. Bueno, ya basta, por favor.
Eso es lo que yo digo, ya basta. Lamento mucho haber interrumpido este momento tan agradable.
Yo sé que usted se prestó para ayudarme con mi tequila orgánico. Le voy a pedir que no se esfuerce tanto.
Y a ti, te juro que jamás volverás a saber de mí. Y yo tampoco quiero saber nada de ti.
Ya llegó su taxi. Sí, muchas gracias.
De nada. Por favor, cuídeme mi coche, ¿no?
Mañana regreso por él. Cómo no, gracias.
Señorita mariana, ya puede regresar a disfrutar de su noche. Y mañana no tenga mucho miedo de contestar el teléfono ahí en su oficina, porque no voy a ser yo el que le voy a llamar.
Y por favor, cancele todo lo que estaba haciendo para ayudarme con lo de mi tequila orgánico. ¿cómo?
No quiero tener ninguna especie de contacto con usted. Mañana mismo me largo, pero bien lejos.
¿su cassette? No se preocupe, yo se lo voy a mandar.
Así lo puede regalar por ahí a cualquier hombre que vaya pasando. Total.
Son canciones para cualquiera que vaya apareciendo en su vida, ¿no? Ahí nos vemos.
A ver, a ver, a ver, a ver, a ver. Repítame eso.
Que son canciones para cualquiera que aparezca en su vida. Pero no dudo mucho que al doctor santoveña le vayan a gustar las canciones.
¿qué es? ¿le doy un consejo?
Como sé que se tiene que regresar a casa... ¿quieres cantarle?
Cántele la tercera de lado a. Es muy sentimental.
A mí me conmovió tanto. Con permiso.
Espérese. Espérese.
Tratar así. Abra la puerta.
Abra la puerta. Sí, señor.
Espérese. Espérese o lo mato.
Arránquese. Mucho gusto, señorita.
Rodrigo. ¿qué quieres?
Espérame, por favor. No quiero hablar contigo.
Espérame, por favor. Vas a tener que oírme.
Si te da por correr, coro tras de ti. Si tomas un taxi, me voy a subir a él.
Tú empezaste el escándalo. Así que ahora te aguantas.
¿ah, sí? Sí.
Vamos a ver si es cierto. Oficial.
Oficial, buenas noches. ¿qué haces?
Qué bueno que se apareció por aquí. Mire.
Quiero que me detenga. Lléveme preso.
Ándale, por favor, oficial. Lléveme.
Pero eso sí, asegúrese de que sea una celda donde esté completamente incomunicado. Está usted loco, señor, hombre.
¿por qué me lo voy a llevar? Por lo que sea, con tal de que me libre de esta mujer.
Pero ¿bajo qué cargo, señor? Para poder arrestar a alguien tiene usted que haber cometido un delito.
No sé, un robo, un asalto, agresión a una autoridad competente. ¿violencia?
Violencia a una autoridad, claro. Usted es competente.
Yo soy competentísimo. Ah, mire.
Arrésteme. Ay, qué pisotón, qué bruto.
Eso es un delito. Que me lleve.
Lléveme. Por favor, lléveme.
La desenterró, qué bárbaro. Ahora sí me lo voy a llevar.
Ahora sí me lo voy a llevar. Claro que sí.
Venga para acá. No, no, no, no, no.
Usted, ¿se lo va a llevar? Claro que me lo voy a llevar.
Lléveme a mí también. Está usted loca.
¿por qué me lo voy a llevar a usted? Usted no cometió ninguna agresión a la autoridad.
¿ah, no? ¿ah, no?
Ay, qué ojalte. ¿saben qué?
Los dos quedan detenidos. Venga para acá.
Te dije que no te ibas a librar de mí.