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No, no, no, ni se te ocurra romperlas. Las necesito para restregártelas en la cara cada vez que me mientas y me digas que no tienes nada con ella.
Son fotos viejas. Entre dalila y yo hace mucho tiempo que no pasa nada.
La verdad es que no te creo. ¿y sabes qué?
Es lo de menos. Lo más importante es que lopecito me dijo que dalila entró con unas mujeres a mi hacienda.
Se fueron directo al indero norte con el trenza y sus hombres. Mírense, tal para cual, cada uno con sus heridas.
Igual de tercos de no querer quedarse en el hospital. Me dijo el doctor que yo podía seguir con las curaciones aquí.
Bueno, te voy a dejar aquí la comida por si quieres. Renato, ¿tú quieres?
No, estoy bien, gracias. Bueno.
¿dónde estuviste todo este tiempo? Mejor los dejo solos.
Y trátense bien, que ya con lo que pasó ayer ya fue suficiente. Hay que quererse.
¿esa cara de culpa? Me duele que te haya pasado eso a ti.
Cuando te vi caer, pensé que te perdía. Me da fuerzas verte aquí, así.
No conocía tu habitación. Si quieres, puedes quedarme.
No corras, charrito. ¿pasó algo?
Tú dime, ¿pasó algo? Y si me dices que no, yo voy a decir lo mismo.
Creo que esa es la dinámica entre nosotros. Nosotros dos, mentirnos a la cara, como si no pasara nada.
María, maría. María, te estaba esperando para despedirme.
No hacía falta, luis. María, no seas así.
A mí me gusta despedirme de ti porque me da la ilusión de podernos ver de nuevo. Ya, luis, eres tú.
Mira, me tengo que ir corriendo porque, pues, acabo de empezar en mi trabajo en la hacienda escandón y no quiero iniciar con el pis. Claro, y no puedes quedar mal con rosa, ¿verdad?
Porque te consiguió ese trabajo. María, no empecemos otra vez con rosa.
Yo quiero decirte que... Y gracias por todo lo que hiciste.
Por todos, ayer y hoy. Renate es mi familia y ahora ustedes lo son.
Y yo haré cualquier cosa para ayudarlos. Además, se sintió bien estar al ladito de ti y poder ayudarte.
¿crees que nos podamos volver a ver? No sé.
Bueno, fue mejor que un no, ¿no? Nos vemos luego.
Cuídate. ¿sabes qué es lo peor de todo esto?
Que me mientas a mí. No, no te miento.
Ay, ¿sabes qué? Deja las palabras a un lado.
Mira, quiero que veas esto. Esto.
Es un tedioso. Mira, esto.
Esto, renato. Tu amante, quién más, me las dejó aquí.
No, no, no, ni se te ocurra romperlas. Las necesito para restregártelas en la cara cada vez que me mientas y me digas que no tienes nada con ella.
Son fotos viejas. Entre dalila y yo hace mucho tiempo.
La verdad es que no te creo. ¿y sabes qué?
Es lo de menos. Lo más importante es que lopecito me dijo que dalila entró con unas mujeres a mi hacienda.
Se fueron directo al indero norte. Con el trenza y sus hombres.
Sí, es cierto. Tú ya lo sabías.
Estás protegiendo a esa mujer. Estás pensando en él.
Sí. Pues es que trato muy bien a toda la familia, ma.
Hay que reconocerlo. No, sí.
Ahora que lo traté unas horas más entendí por qué te enamoraste de él. Yo también me hubiera enamorado así.
Es que tiene una mezcla rara entre entre decente y necio. Como como si fuera un niño malcriado pero a la vez a la vez muy hombre.
No sé. Como que no puedo dejar de pensar en él, ma.
Pues quizá deberían regresar. No, ya es muy tarde.
Ahora que me fui de gira pues él y rosa se acercaron más. Pues yo siento que te sigue amando.
A veces pienso que lo mejor sería dejarlo ir pero luego me acuerdo de es como me habla como voy y no quiero perderlo, ma. Luis ernesto se fue de casa de sus padres después de enfrentarlos.
Vaya, ya era hora. Mira, yo me he podido acercar a él pero necesitamos quitar a maría de en medio.
Tú, que has podido avanzar con ella. Me gustaría decirte que mucho, pero maría ha puesto y mantenido los límites bien claros entre nosotros.
Y cuando acá una mujer te pinta la raya a ti. María es diferente.
Bueno, entonces llévate la otra gira. Haz lo que sea, pero no la quiero aquí.
Necesito que maría y luis ernesto ya no se vuelvan a ver. Relájate, respira, rosa.
Respira. Me mientes todo el tiempo.
Y luego te molestas conmigo cuando te digo que no te creo. Yo no te miento, bárbara.
¿qué pasa con dalila? ¿qué sabes de todo lo que dijo lopecito?
Aparentemente está involucrada en todo lo que sucedió. Eso es muy grave.
Ella ya sabe lo que tiene que hacer. ¿qué hiciste después del hospital?
Fuiste a verla, ¿verdad? Fui a comprobar lo que suponía.
Ella no planeó todo. Ella y el trenza.
Tenían planeado asesinar a gustavo y... ¿y?
Matarme a mí. Hiciste a un lado a la flor marchita para replantar el retoñito y ahí empieza a vivir.
La ley de vida. Le quiero regalar esta planta a bárbara como un símbolo de un nuevo comienzo.
¿cómo ves? Me encanta.
¿y tú? Cuando viste que bárbara podía perder la vida se te dio vuelta el mundo, ¿no?
Fue una sensación terrible, emiliano. La rabia, el coraje, el dolor de verla casada con renato me cegó.
Pero solo pensar que podía morir me abrió los ojos. No sé si me explico.
Sí, sí, sí. Bueno, es que en ti existen dos mujeres.
Una apasionada y la otra la madre. Estoy...
Toda confundida, tío. No, estás confundida.
Estás encontrando el camino. Tienes que dejar que la madre dirija a esa mujer.
Dali la quería matarme. Se juntó con el trenza para eso.
Hasta te puse en riesgo a ti. No sé qué sentir.
Sí, rabia o tristeza. Vaya amantes que te conseguiste.
Te prefieren muerto antes que casado conmigo. Debería haberme casado conmigo.
Te dije a dalila que se entregara a la policía. Si no lo hace, lo haré yo mismo.
Te creí cuando me dijiste que en nuestra noche de bodas hasta podíamos llegar a amarnos. Yo todavía lo creo.
Perdón. Llegó el abogado serrano.
Dice que es urgente y que quiere verlos.