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¿todavía te atreves a celarme después de que tú me fuiste infiel con esa tipa? ¡vete con esa!
¡ven aquí! ¡lo hemos terminado de hablar!
¡suéltame! ¡jamás voy a regresar contigo!
¡tú nunca vas a cambiar! ¡no puedes hacerme esto, rubí!
¡ánale! ¡sigue lastimándome!
¡es la única forma en la que puedes tenerme junto a ti, ¿verdad? ¡ya basta, rubí!
¡basta! ¿me entiendes?
¡suéltame! ¡ah!
¡ey, ey, ey, ey! Creo que tienes razón.
Lo de alejandro fue solo una ilusión. Yo pensé que nuestro hijo lo haría entrar en razón.
Pero él prefirió a maribel. Me abandonó cuando más lo necesitaba.
Yo te dije que alejandro nunca te va a querer como yo. Lo sé, héctor.
Ya lo comprobé. Por eso quiero que tú y yo lo intentemos de nuevo.
Tú me has demostrado que sí me amas. ¿crees que podamos olvidar lo que ha sucedido entre nosotros?
Nada me haría más feliz, rubí. Pero necesito que estés segura de lo que me estás diciendo.
Porque no soportaría volver a perderte. Bueno, yo ahora estoy confundida, lastimada, pero quería venir a decirte que sí, existe una posibilidad.
Y que te agradezco mucho que, después de todo lo que ha pasado, aún pienses en darnos un verdadero hogar a mi hijo y a mí. ¿por qué no estás segura, rubí?
¿qué necesitas para tomar esa decisión? Tiempo.
Lo único que necesito es tiempo para pensar bien qué voy a hacer. Lo que te propuse es verdadero.
Yo estoy dispuesto a cambiar, a olvidar el pasado. ¿de verdad?
Podrías olvidar el pasado. Héctor, no es fácil darte cuenta de que todo lo que habías pensado ya no puede ser.
Y yo sé que contigo sí los dos queremos. Podemos recuperar lo bueno y llegar a ser felices, pero...
¿pero seguirías pensando en alejandro? Yo no lo soportaría.
No puedo estar contigo sabiendo que... Eso es lo que no quiero.
Lo que me hace dudar. Ya no quiero más celos, más peleas.
Solo quiero un poco de tranquilidad para mí y para mi hijo. Yo te dije que puedo darles todo eso.
Sí. Pero los dos tenemos que perdonarnos.
Y aceptarnos como somos. Así que piénsalo tú también.
Y si crees que después de todo realmente podemos ser felices, búscame mañana en mi casa. Rubí, estuve pensando toda la noche y mi propuesta sigue en pie.
Creo que los dos podemos hacer un esfuerzo y... Yo también lo pensé bien, héctor.
Y la respuesta es no. ¿qué?
¿cómo que no? No, héctor.
Porque no te voy a perdonar. Jamás que hayas metido esa golfa a mi cama.
Pero si quedamos en... Pues sí.
Pero yo no puedo olvidar que me hayas traicionado con elena. Ni que me hayas maltratado después de todo lo que yo te tuve que aguantar.
Tú tuviste la culpa de que el poco amor que sentía por ti se transformara en odio. Ya te pedí perdón por todo eso.
Tú me dijiste anoche que... Lo que haya dicho no importa.
Tú nunca vas a cambiar. Vas a seguir siendo el mismo celoso de siempre.
Lucio me dijo que le fuiste a reclamar lo del viaje. Se lo reclamé porque tú todavía eres mi esposa.
¿ves? ¿ves?
¿todavía te atreves a celarme después de que tú me fuiste infiel con esa tipa? ¡vete con esa!
Ven aquí. ¡lo hemos terminado de hablar!
¡suéltame! ¡jamás voy a regresar contigo!
¡tú nunca vas a cambiar! ¡no puedes hacerme esto, rubí!
¡ánale! ¡sigue lastimándome!
Es la única forma en la que puedes tenerme junto a ti, ¿verdad? ¡ya basta, rubí!
¡basta! ¿me entiendes?
¡suéltame! ¡ey!
¡ey! ¡ey!
¡ey! No vuelvas a tocar a la dama o te las vas a ver conmigo.
¿no te da vergüenza golpear a una mujer? ¡ya no quería estar conmigo!
¡órale! ¡vete!
¡vete! ¡o llamo a la policía!
¡órale! ¡pírate!
Rubí, ¿estás bien? ¡ya!
¿qué te importa? ¡órale!
¡vaya, señor! ¿y cómo me está?
Cuidado, cuidado. Cuidado.
¡ay! ¡muchas gracias por saludarme!
Ahorita llévanme al doctor. ¡sí, sí, sí!
¡préstame las llaves de nuestro coche para llevarla! ¡no, no se moleste!
¡ya me voy! ¡vamos, vamos, primo!
¡primo! ¡vamos, ayúdenla!
¡vamos! ¡cuídate!
Estás embarazada y el golpe estuvo fuerte. No se preocupe.
Voy a estar bien y gracias por la tienda. Yo le cierro, yo le cierro.
Gracias. No, no puedo creer que hayas vuelto a buscar a rubí.
Íbamos a hacer un último intento para tratar de salvar nuestra relación. ¿pero cuál relación, hijo?
Ella nunca te ha querido. Te fue infiel.
Está embarazada de otro. ¡eso es imperdonable!
¿cómo vas a olvidar eso? Pensé que podría hacerlo.
Porque yo la amo. Pero nada salió como yo pensaba.
Ella tampoco me va a perdonar todo lo que ha pasado. Hoy discutimos otra vez.
¿lo hiciste, rubí? No.
Pero se alteró mucho cuando empezamos a discutir. Héctor, ya no puedes seguir así.
Yo entiendo que hayas sufrido mucho, hijo. Pero por más que nosotros queramos ayudarte, no vamos a lograr nada si tú no quieres ayudarte a ti mismo.
Perdón, pensé que no estabas. Solo vine a dejar esto.
Elena, sé que no tengo derecho ni siquiera a dirigirte la palabra. Y no te culpo.
Entiendo tu molestia. No.
No es molestia. Ojalá solo fuera molestia.
Me siento lastimada, me siento muy herida. Ya sé que nada de lo que diga va a reparar el daño que te he hecho.
¿sabes? Antes jamás me hubiera atrevido a hacer lo que te hice.
Pero ya no sé. Yo mismo me miro al espejo y no me reconozco.
Al menos empiezas a estar consciente de tus errores. Elena, yo no puedo solo con esto.
No quiero. No puedo seguir así.
Yo, yo ya no puedo ayudarte. Esto está más allá de mí.
Lo siento. Y te deseo que en algún lugar esa paz que tanto necesitas, la puedas encontrar.
Hola, cristina. Necesito hablar con rubí.
¿para qué? Si ustedes se la pasan peleando.
Me enteré que hoy volviste a discutir con ella aquí en el patio. No, no, no fue una discusión.
Solo estábamos hablando. ¿para qué mientes?
Doña lola me dijo que la zarandeaste, que la empujaste y que la ibas a... No, no la empujé.
Ella se cayó. Llámala y te lo digo delante de ella.
Rubí fue a ver al médico para que la revisara. ¿por qué se lastimó?
Dime con qué doctor fue, por favor. Ni lo sé, ni te lo diría.
Nunca pensé que me iba a pasar algo así. Estoy tan triste.
Y encima tengo que soportar las dudas de alejandro. ¿se dio cuenta, verdad?
Usted le tuvo que hablar para que me creyera. Rubí, lo importante es que mi hijo ya viene en camino.
Porque le preocupa nuestro bebé. Pero si alejandro se hubiera quedado conmigo, nada de esto estaría pasando.
No seas injusta con alejandro. Bien sabes que los accidentes son inevitables, impredecibles.
Don ignacio. Yo no me caí.
Héctor me empujó. ¿qué dices?
La verdad. Héctor quería obligarme a que regresara con él.
Me maltrató. Y yo no me pude defender.
De no ser porque loreto y los vecinos me ayudaron, me hubiera llevado a encerrar otra vez. Me hubiera visto, don ignacio.
Estaba como loco. Dios mío.
Yo le dije a alejandro que héctor podía ser muy peligroso. Por eso me duele tanto que me haya abandonado.
Él tenía que haber estado conmigo para defender a su hijo. ¿cómo es posible que me hayas hecho esto?
Rubí, ¿qué pasa? Por tu culpa estoy a punto de perder a mi bebé, porque tú me empujaste.
Estoy en el hospital y mi hijo está muy grave. No, no, no digas eso, rubí.
¿en qué te puedo ayudar? ¿dónde estás?
En el hospital san bernabé. Nuestro hijo murió.