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Tienes 15 minutos para recoger tus cosas y salir de esta casa. Estás despedida.
¿todavía despierta? Sí, te estaba esperando.
Pensé que te vendría bien relajarte después de tanto trabajo. No hace falta.
Estoy bien. Solo quiero dormir.
Bueno, me parece bien, entonces déjame ayudarte a descansar. No, no, no, no, no, no, cassandra, no, no es buena idea.
Mario. Cassandra.
Cierra los ojos, déjate llevar. Aquí estoy, me aprecio tanto.
Mamá, ¿pero qué pasa? ¿qué haces?
¿qué lío? Nada, nada, nada, hija, perdóname.
Tú sigue durmiendo, que no pasa nada. Mamá, ¿te estás tirando con marcos?
Me dijiste que eso ya había terminado. Y se terminó, ¿eh?
Te lo juro, por lo más sagrado, que se terminó. Y ya está, fin de la historia.
No, mamá, no me vengas con cuentos, ¿vale? Que he estado de mudanza en mudanza toda mi vida porque tú cambias de novio todo el tiempo.
Y todo sigue igual, que no cambias. Que no, hija, te lo juro.
Que esta vez va en serio, es diferente. De verdad que sí, se acabó.
Y evidentemente, pues bueno, este es mi destino, ¿no? Me toca estar sola, sola, solísima, más sola que la una.
Vamos, y lo voy a aceptar, no pasa nada. ¿y a dónde te vas, mamá?
¿de qué te estás escapando ahora? Romina se ha enterado.
¿cómo que se ha enterado? ¿se lo ha dicho marcos?
No, no, no, no. Es que nos vio.
¿qué? Nos vio besándonos.
Mamá, te dije que era una locura. ¿qué?
Ya lo sé, hija, ya lo sé. Pero te juro que en este caso no ha sido culpa mía.
Ha sido mala suerte. Sí.
¿y qué quieres que te diga? Ay, pobrecita, mi mamá, que no para de meterse en líos.
No, mamá, no. Es que siempre te lo buscas.
Bueno, ya está. Perdóname.
Vale, perdóname. Yo estaba bien, aquí, con mi papá, tranquila, y tú viniste a arruinarlo todo.
Tranquila, que lo voy a arreglar. Y este problema ya se acabó para ti.
Voy a desandar todo este camino. Y vas a estar sola y tranquila y bien, porque yo me vuelvo a españa.
Ay, yora, ¿qué pasó? ¿por qué están despiertos todos tan temprano?
Pasó que la noche volvió la tía nuria. Nos gritó, consuelo, a todos.
Dijo cosas horribles. Dijo cosas como que diego y majo no tienen respeto, que yo no puedo ser amiga de bruno porque eres un simple mensajero.
¿qué? No le hagas caso, está loca.
Tu tía, loca, loca. Lo peor fue cómo atacó a vale.
¿cómo que la atacó? ¿qué le dijo?
Que mis papás me recogieron cuando mi madre biológica me tiró a la calle. Que ellos me dieron un techo, un apellido, y que yo los deshonro por estar con el de hacer.
Pero él no tiene la culpa de... De lo que hizo facundo.
No. A ver, a ver, a ver, a ver.
Su tía no debió decirle eso nunca, nunca y nunca. No me importa lo que diga, consuelo, pero me dolió porque lo dijo con odio, como si yo no mereciera ser feliz.
Escúchame muy bien. Usted tiene todo el derecho del mundo a amar y que la amen a quien usted quiera, a equivocarse, a elegir, a vivir.
Y nadie, nadie tiene derecho a hacerla sentir menos. ¿me escuchó?
Miren, yo no sé qué heridas tenga esa mujer ni qué oscuridad la mueva, pero mientras yo esté aquí, ninguno de ustedes va a volver a llorar por culpa de esa señora. Porque a mí me van a tener siempre, ¿oyeron?
Siempre vengan acá. Vengan acá todos.
España, ¿te puedes calmar un momento? Que no.
Que tu madre la vuelve a liar como siempre, hombre. Y no pienso quedarme aquí a que todos me señalen con el dedo y me llamen la arroba maridos del taller.
No, mamá, no huyas esta vez, mamá. Quédate y planta cara lo que venga.
Te juro que si lo haces, voy a estar contigo. Pase lo que pase, porfa.
Que ya lo he pensado, cariño. Y que ni lo que me quedó.
Ay, mamá, por dios. Es que de verdad.
No, me voy. ¿puedes pensar un momento?
No. Por favor, mamá, es que te pido.
No. Qué cuadro tan tierno.
Chicos, déjenme sola con consuelo porque quiero hablar con ella. Todo bien, vayan.
Todo bien, venga. Vamos, vamos.
Venga. Es que después de ver cómo te abrazan mis sobrinos, es como que ya eres parte de la familia.
Yo solamente los quiero mucho. Y ellos a mí de vuelta.
Eso no se gana con apellidos, señorita nuria, sino con cariño. Fíjate qué curioso, porque en esta casa no habían sentido tanta devoción por nadie, ni siquiera por mí, que soy su tía.
Parece que encontraste el modo perfecto para llenar ese vacío que dejó su madre, ¿no? No, yo no lo busqué.
Simplemente pasó, ¿sabe por qué? Porque los escucho.
Los acompaño. Y cuando lloran, los abrazo.
Con eso basta. Sí, claro, claro.
Pero no te confundas, consuelo, porque una cosa es servir y otra muy distinta pretender reemplazar. No, yo no pretendo reemplazar a nadie.
Estoy aquí intentando que en esta casa se respire amor, cosa que a usted se le olvidó, señorita nuria. No me esperaba que llegaras hoy.
Ni yo que tú estuvieras por irte. Pues sí, me voy, me vuelvo a españa.
No, no, no, no, no. No es que se quiera ir, papá, se quiere escapar.
A ver, olga, qué desastre hiciste ahora, ¿eh? Nada, iván, nada, una cosita de nada.
Bueno, una cosita de nada es meterse con un hombre casado. Oh, oh, oh, olga, tienes un amante, ¿eh?
¿quién es, eh? Iván, cariño, me pediste que esperara en el auto, pero estabas tardando demasiado.
Eh, ¿por qué no mejor empiezas por explicarme tú? ¿quién es esta mujer?
Por consuelo, porque lo que acabo de ver fue una escena perfecta de manipulación emocional. Los tienes tan, tan fascinados que ni siquiera notan cómo los envenenas para salirte con la tuya.
No se atreva a hablarme así. No me acuse de cosas que no son ciertas.
Yo sí los quiero. Como si fueran mis hijos, los quiero.
Es que eso, eso es exactamente lo que me preocupa, porque aquí ya hay demasiada confusión y pues alguien tiene que poner orden. El desorden lo puso usted desde que llegó usted a esta casa.
Ese es el desorden. ¿y sabe qué?
No voy a permitir que saque sus frustraciones y todos sus resentimientos muy namasté con los niños. No se vale, olga, no se vale.
Qué valiente te has vuelto, consuelo. Qué sorpresa, ¿eh?
Yo creo que te sientes protegida porque conseguiste meter a joaquín en tu cama, ¿verdad? Tienes 15 minutos para recoger tus cosas y salir de esta casa.
Estás despedida. Si me voy, va a ser cuando joaquín me lo pida, no antes.
No, no, no, no, no. Es que la que da las órdenes aquí soy yo, no él.
Yo soy la tutora de esta familia y te quiero muy lejos de nuestras vidas. 15 minutos, consuelo.
No me hagas llamar a la policía para sacarte a la fuerza, por favor.