Te quedan: 10 días para ver este capítulo.

La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
Ha cambiado su color y perspectiva va mirando al frente y nada la derriba este corazón está de nuevo arriba voy sin miedo voy descalza y caminando sobre el fuego hoy tomada de tu mano toco el cielo las cicatrices ahora son las historias que me hicieron más fuerte por adentro mi alma hoy se siente tan ilusionada y es que ahora... Yo sé que así como estamos es difícil tener tiempo para nosotros, pero el estar en la casa no es nada fácil, casandra.
No me importa. Pero tendrías que dejar, no sé, tu estilo de vida.
Podrías empezar a extrañar tu soledad, tu rutina, tu espacio. Mi amor, no me importa.
Yo quiero estar contigo. Y también con los chicos.
Y yo estoy segura que el que yo esté cerca les podría hacer muy bien. ¿no?
¿mirás? Ay, perdón.
Necesito los papeles, los que tenía que firmar usted, don joaquín. Claro, claro, claro.
Están aquí. Ya están firmados.
Ah, y el encargado de proveedores está afuera, que necesita hacerle una pregunta. Bueno, en ese caso, yo le llevo los papeles y lo veo.
Después seguimos hablando. Con permiso.
Romina, ¿te das cuenta de lo que acaba de pasar aquí? ¿entré y corté algo?
¿algo? Cortaste algo muy importante.
No vuelvas a interrumpir de esa manera. Como que ya doblé a venir.
No sé cómo explicarte. Yo te quiero mucho, hugo.
Te adoro. Siempre has sido mi mejor amigo.
¿y con eleazar? ¿con él sí te gustaría que pasara algo?
Bueno, eso ya te lo conté. Eleazar me gusta.
Ay, me siento tan mal de hablar de esto contigo. No te sientas así.
Antes que todo, tú y yo somos amigos. Y me puedes contar lo que tú quieras.
¿de verdad vamos a seguir siendo amigos? Claro.
Siempre. Yo no quiero que eso cambie nunca.
Bueno, igual con eleazar no va a pasar nada. Él está saliendo con rebe.
Pero si se llega a dar algo entre ustedes dos y el suplente se pasa de listo, voy y le aviento la moto encima. ¡hugo!
¡hugo! Me chifla esto.
Es que no me lo puedo creer. Caminando por las calles de méxico.
¿qué tienen ese sabor? Que no sé qué...
Está bien, pero ya suelta, mi olga. Pero, cariño, qué neurótico.
¿qué te crees, que te voy a espantar a las candidatas por ir de brazo conmigo o qué? A ver, mejor aquí nos separamos.
Yo voy a entrar a trabajar y tú vete allá a las calles de la ciudad de méxico. ¿sola?
Sí, sola. Vine usted para jugar al guía de turistas contigo.
Tengo una idea. Entremos juntos a la empresa.
Me ha encantado el mundo de las motos. Y luego podríamos ir a visitar a majo y comer todos juntos.
¿qué te parece? ¿qué pasa, olga?
Siempre fuiste una mujer muy independiente y ahorita estás pegada aquí como muégano. La gente cambia.
Y yo he cambiado. Y ahora no soporto estar sola.
Me da como, no sé, angustia. Y mira que ya hemos estado mucho en la calle, hombre.
Pues no entramos en la empresa, anda. Sí.
Ya sé. No me digas que te hiciste amiguita de alexa, ¿por qué?
No, ya no me molesta. Y entonces tú te quedaste quieta y calladita.
Alexa. Alexa.
Te pedí que le regalaras esta tableta a melissa miranda. Y ya te dije que se la intenté dar, pero ella no lo quiso.
No es solo eso. Ya habla.
¿cómo que ya habla? Me la puedo quedar.
Claro que no. Pues sí, pero esta tableta nunca fue para ti, hija.
Era parte de un plan. Y tú, mi pequeña periodista infiltrada, aún no terminas su trabajo, ¿eh?
Pero esa niña es odiosa. Si cuando no hablaba me caía mal, ahora que habla, peor.
No hay quien la calle. No sé por qué siento que hay alguien que se quiere perder ese concierto y todo lo que viene después.
Eso no es justo, papá. La vida no es justa, hija.
Aprende eso desde ahora. Mira, busca la manera de ganarte su amistad.
Haz lo que tengas que hacer. Pero melissa miranda tiene que confiar en ti, mi vida.
Alexa. Hugo te contó algo.
¿qué? ¿qué me contó hugo?
¿qué onda? Vine porque tenía que decirte algo muy importante.
Bueno, dilo y te vas. Muy bien.
Eh... Lo que sea que me pasaba con rebeca ya se terminó.
Ah, ok. ¿te felicito o me pongo triste?
Te lo digo de verdad, val. Ya no estoy con ella.
Está bien, te creo. Igual no sé para qué vienes a contarme esto a mí.
No me interesa en absoluto. Ay.
No. ¿por qué tienes miedo?
De nada. Solamente no quiero que te confundas, ¿ok?
Porque a mí no me pasa nada contigo. Yo sé que te importo.
No me importas ni un poquito. Ya me dijiste que lo que tenías que hacer, ya te puedes ir.
¿y quién te rompió el alma? ¿o siempre agarras a la escoba de pareja?
Mmm... No te vi venir.
Nomás estaba aquí sacando el veneno. El piso y yo tenemos cuentas pendientes.
Pues si te sirve de consuelo, esa canción me queda a mí completita. Mmm...
A ver. ¿y ahora qué pasó con la preferencia?
Pues ya me mandó para la banca. Dice que me quiere un chorro, pero pues nomás como amigo.
Ya no hay nada que hacer. Sigue clavada con el suplente.
¿y el plan para darle celos? ¿se cancela?
No quiero jugarle a eso, mi nayeli. Me duele, sí.
Pero pues ni modo. A veces el amor no se da.
Entonces... ¿ya lo aceptaste?
Lo intento. Pero es que no sé cómo sacármela de aquí.
Porque todavía no lo has hecho. Ya la traes cosida entre los latidos.
Pero escúchame bien. El corazón roto se cura a besos.
Pero desde alguien que... Que de veras te quiera.
Bruno garcía, más vale que no cruces esa puerta. Mamá, voy a estirar las piernas.
Además ya me están esperando para la cascarita. Capaz que no voy y me sacan del equipo de fútbol.
¿y qué hago? A ver, ¿qué hago?
Pues te buscas otro equipo. Pero de matemáticas.
A ver si ahí metes goles. Reprobaste historia.
Historia es puro chisme. Además la maestra me trae de encargo.
La culpa es de la maestra, del perro, del clima. Pero nunca del angelito, ¿verdad?
Mira, mijito. Yo sé que no te puedo comprar el balón que tanto quieres.
Ni darte lujos. Pero pues nunca te ha faltado un plato caliente en la mesa.
Ni una bendición antes de dormir. Y...
Pues aunque yo no tenga mucho, lo mejor que puedo darte para tu futuro son los estudios. Porque...
Porque yo no quiero que veas la vida desde el rincón. Quiero que salgas al mundo pues con la frente en alto y por la puerta grande.
Está bien, mamá. Entonces te me sientas a repasar tus materias para tus exámenes de mañana.
Y si los pasas con buenas calificaciones, pues te dejo a que vayas a patear ese balón. ¿entendido o no entendido?
Pues sí. ¿ya qué?
¿entendido? Aquí voy a estar checándote.
Uy, joaquín. Viene solo.
Iván, me asustas. ¿qué haces ahí escondido?
Tratando de respirar lejos del perfume de olga. La tengo pegada como el lapa.
No me suelta. Acaba de llegar.
Es un país extraño para ella. Tenle paciencia.
No, no, no. Te juro que aquí hay algo más.
No sé qué le pasa. ¿algo más?
Sí. Cuando estábamos casados apenas sí me veía la cara.
Y ahora que estamos divorciados, ¿quiere que vivamos juntos? No, yo no me trago ese cuento que haya venido a jugar la familia.
A ver, a majo seguramente le va a venir muy bien estar cerca de su madre. No, majo la detesta.
Por eso se fue de españa. No la quiere ver ni en pintura.
Es que te juro que es insufrible. Iván, tú tampoco eres una monedita.
Ay, bueno, pero... Iván, cariño.
Que parece que estás jugando al escondite conmigo. Joaquín, ¿qué tal?
Me encanta tu negocio. Me alegra mucho que estés a gusto.
Es más, iván, ¿por qué no le dices que te eche una mano con la encuesta que, por cierto, te pedí hace ya una semana? Me fascinan las encuestas.
Fabuloso. Se trata de ir piso por piso haciéndole preguntas a los empleados y, de paso, sigues conociendo el edificio.
Perfecto. Vamos a ello.
Me encanta este equipo de trabajo. Lo debes poner.
Elis. Ya sé, ya sé, te dejé de hacer.
Pero... ¿sabes qué dicen?
Que el tiempo lo cura todo. Pues, yo digo que con un buen beso se cura más rápido.
Nayeli, ¿yo te gusto? Desde hace un chorro.
Pero tú siempre ahí soñando con la pipis nice y yo ahí sentada en la banca viendo cómo corrías detrás de ella con flores en la mano y el corazón en la otra. Y, pues, sí, me dolía, porque para ti nomás soy la compa, la chida, la que siempre está, pero nunca la que besas.
Yo siempre creí que todas esas cosas que me decías pues eran nomás jugando. Pero no eres cualquier amiga.
Yo siempre me siento bien cuando estoy contigo. Pero no soy esa muñequita de lujo como la valeria, la de ropa de marca que también adora las motos y te hace sentir mariposas en la panza.
Pero tú tienes esto, un corazón que abraza, que me aguanta, que me entiende. Y eso vale más que mil mariposas.
¿y sabes qué? A diferencia de ella, yo sí puedo intentarlo.
Yo sí quiero darme chance de ver si esto puede funcionar. Ay, no me digas eso, que me desmayo.
Yo nomás ya no aguanto amarte en silencio. Te lo digo porque quiero que suene en voz alta.
Porque tú y yo nos merecemos eso, mi nayelis. Un amor que no se esconda.
Ay, faltaba más. O sea que eleazar te cortó.
Sí. Sí, me cortó mal.
Me cortó mal, val. Y...
No sé. A pesar de todo, me parece...
Me parece divino. Es como...
Como un príncipe para mí. Y...
Es que hasta para cortar es top, val. Que, oye, no te rías.
Lo digo muy en serio, en verdad. Y si tuvieras que ser su amiga, ¿sería su amiga o no?
No, no, nunca. No, a ver, val, no puedo.
A mí, en verdad, me gusta mucho eleazar, ¿sí? Bueno, aunque pensándolo bien, sí podría ser su amiga.
A ver, piénsalo. Eleazar quiere una amiga.
Pues va a tener a su amiga. Peligrosa.
Bárbara, melissa, ¿cuántos dibujos tienes? Y todos bien bonitos.
Y ordenados. Bien dibujados.
¿los puedo guardar en tu carpeta? Sí.
Muy bien. Gracias.
Me gusta mucho dibujar. Sí, mi amor, lo haces muy bien.
¿estás bien? Me duele un poco la garganta.
Ay, mi amor. Es que todos te queremos escuchar.
Y no hemos dejado que descanses la voz. Ya sé.
Para que te hidrates tu gargantita. Toma un poquito de agua.
A ver. A ver si te ayuda en algo.
Eso. ¿puedo pedir un superfavor?
El que tú quieras. No te enojes con diego.
Mi hermano no es malo. Yo lo sé.
Y no te preocupes, princesa, que no estoy enojado con él. Ven aquí.
Ven aquí. No creas que voy a estar enojado, mi amor.
Ay, cassandra. Pero mira lo que eres.
La imagen de la desesperanza. ¿no hiciste lo que te dijo mami?
Sí, mamá. Ya hablé con joaquín.
Fui muy directa y le dije eso de vivir juntos. ¿y te dijo que no?
No. No me dijo que no, pero tampoco me dijo que sí.
Es que en ese momento nos interrumpieron, como siempre. Bueno, pero por lo menos pudiste introducir el tema.
A ver. ¿cómo lo planteaste?
Le dije que tenía muchas ganas de compartir mi vida con él. En la casa y, sobre todo, apoyarlo con los niños.
Eso. Muy bien.
Con esos huérfanos le tocas el corazón. Aunque después quieras tirarlos a la basura.
Recuerda que nuestro plan es a largo plazo. Hay que encontrar una manera de reubicarlos.
A la que quiero reubicar es a la tal consuelo. Que no la soporto ni un segundo más cerca de joaquín.
Eso también está previsto, hija. Pero todo a su tiempo.
Lo primero es que logres entrar en esa casa. Luego iremos desplazando a cada uno de los estorbos miranda.
Hasta que no quede ninguno. ¿y consuelo?
Ay, consuelo es un peón. Tú eres la reina.
Y una vez dentro de esa casa, vas a mover las piezas. Sí, mamá.
Solo que falta lo más importante. Que joaquín acepte primero que yo me vaya a vivir.
Ya se lo dijiste y él no se negó. Y ya ves lo que dicen.
El que calla, otorga. Ay, pero hay otro dicho mejor.
Más vale pedir perdón que pedir permiso. Sí entiendes lo que te digo, mi amor.
Te ves guapísima. ¡qué cambio!
Sí, te ves súper linda, clau. Ay, muchas gracias.
¿y a ti te gusta, meli? ¡pah!
Hablaste, meli. No lo puedo creer.
Hoy empezó y no hay quien la pare. Ay, qué bueno.
Extrañaba tu vocecita. Ahorita vengo.
Ok. ¿y diego está?
Sí, sí está. Pero se encerró en su cuarto de mal humor, como siempre.
¿qué quieres, eleazar? ¿dónde estás?
Mándame tu ubicación. Ey, ey, ey, joaquín.
Alguien entró a mi cuarto y dejó esto en la cama. ¿quieres una indirecta tuya, tutor?
Yo no tuve nada que ver con eso, diego. Seguramente fue consuelo, porque ella también está preocupada por ti.
Es que todos creemos que debes volver a clases. Pues sigan soñando.
Mañana vas a volver y punto. Más te vale no amenazarme a mí, ¿eh, tutor?
Es tu responsabilidad. Y, por favor, deja de hablarme en ese tono, que no te estoy amenazando.
Diego, ¿qué pasa? Bueno, tú no te metas, claudia.
¡ey, momento! Mañana la vas a tratar mal.
Respétala, por favor. ¡ya, déjame en paz!
¡tutor! Adelante.
Estás levantado. Te estaba esperando.
Me mentiste. No te pasó nada.
No, no, no. Tú me mentiste a mí.
Me dijiste que ya no te importaba. Y, mira, viniste corriendo a verme.
No puedes jugar con una cosa así. En serio, me asusté.
Te asustaste porque te importo. Te importo.
Como tú. Está llevando usted toda la carga solo, don joaquín, y es mucho.
Lo sé, pero fue mi decisión ser el tutor. ¿y la señorita casandra?
Carmen, ¿qué me quiere decir? Bueno, que ya es su pareja, ¿no?
Ella lo ama, lo adora. Ha demostrado que es muy eficiente en la empresa y podría ser una muy buena compañera para esta casa.
Digo yo. ¿usted estuvo hablando con casandra?
No, no, no. ¿por qué?
Porque justamente ella hoy me estaba diciendo lo mismo. Bueno, porque es obvio, señor.
Ustedes hacen una pareja perfecta. Permítame yo.
Ajá. Mi amor, lo estuve pensando y me dije, si vamos a hacerlo, vamos a hacerlo ya.
Me vine a vivir contigo. Me voy unos días a visitar a mi hermana al pueblo para hablar de negocios y ver cuál será el siguiente paso.
Ay, esme, ¿necesitas que le eche un ojo? Ay, comadre, esa chamaca es bien independiente, pero nunca está de más.
Claro, cuenta con eso. Yo me aseguro de que no le haga falta comida y que esté en casa tempranito pa' descansar.
Si lo logras, me dices cómo le hiciste. Porque es bien pata de perro.
Sí. Bueno, te dejo, porque me está esperando el taxi allá afuera para llevarme a la central.
Muy bien. Cuídate.
Te vas con cuidado. Bye, berito.
Buenas, buenas. Ahí la llevas, alvita.
Ay, dios mío. Cuidado, cuidao, alvita.
Oye, ¿todo bien con alma? Sí, sí, sí, sí, sí.
Ay, mi hijita, esa cara de alegría que no puedes con ella. Ay, no, no puedo, no puedo, no puedo.
No sabes lo que fue. Ay, por fin.
Y no una palabra, ¿eh? No.
No, no, melisa hablaba, mira, como si nunca hubiera guardado silencio. Es bien parlanchina, es bien alegre y tiene una voz, es que tiene una voz tan dulce.
Ay, virgen santísima, qué regalo más bonito de dios. Tú entraste en esa casa por una razón.
Estás dejando olla en cada uno de esos chamacos, mi hijita chula. Estás ayudando a sanar el alma de esos niños igual que a ti misma.
Qué bonito, ¿no? ¡abran paso, que ya llegó mi rano!
Traigo a mi novio para que lo conozcas. Toditos mis suspiros.
El que me trae brincando el corazón como chara al incomodado. ¿benzuelo?
¿tú eres la mamá de nayeli? Sandra.
¿te agarré por sorpresa? Pues, realmente...
Los dejo para que puedan hablar. Gracias, carmen.
No, no, no. No dejes de sorprenderme.
¿para mal? Para bien.
Estoy tan feliz de estar aquí contigo en la casa, no sabes. Lo estaba pensando, estaba muy nerviosa, pero sentí que lo tenía que hacer.
Hiciste bien. Creo que los chicos te necesitan muchísimo en esta casa.
¿y tú? ¿tú me necesitas?
También. No lo puedo creer.
Qué padre coincidencia. Nunca me imaginé que tú fueras la mamá de nayeli.
Ay, mi hijita chula, nayeli. Acompáñame a preparar una jarra de agua de jamalca para ofrecerle a este muchacho, ¿verdad?
No, no, no. Ahorita me cuentas, ahorita me cuentas.
Cuando mi tía se entere que somos vecinos, no me va a creer. Ajá.
Nunca te había visto por aquí. Bueno, es que apenas llevo unos meses viviendo aquí en el barrio.
Espera, espera, espera. Me pone un poco incómoda.
No he podido dejar de pensar en ti, ole. Me gustan tus ojos, tu boca.
Tus besos. Y cuando me discutes, me gustas más.
Y a ti te pasa lo mismo. Eres un presumido.
Me vuelves loco, valeria. Me dan ganas de besarte más.
De besarte así. ¿qué se traen?
¿por qué no me dejaste aclararle a mi hugo, papacito, quiero todo contigo? Que tú eres mi señora madre.
¿y por qué vero se puso más pálida que tamal de elote? Mi hijita chula, esas respuestas no me tocan a mí.
Le corresponden a averito. Ella es la que te tiene que hablar con la puritita, ¿verdad?
Pero pues cuando sea el momento. ¿sí?
Pero mientras tanto, ¿qué hago? ¿qué le digo a mi hugo?
No, nada. Nada.
Te lo ruego, nayelita. Tenos tantita confianza.
Hay una razón muy buena, muy poderosa para todo esto. Pero por lo que más quieras, delante de ese muchacho, tú tienes que fingir que el averito es tu mamá.
Ay, mamá. No, no, no.
Yo no sé actuar. Ni siquiera sé disimular cuando me gusta alguien.
¿y ahora tengo que andarle mintiendo a mi hugo chiquito, bebé? No, no, no.
Solo si pregunta más de la cuenta. Pues tú cambias el tema, le das un besito, te haces la disimulada.
Así, te haces esto. No me gusta para nada este chanchullo que se trae en tu y la vero, ¿eh?
Hugo es bueno. Es distinto, mamá.
¿y si todo sale mal? ¿y pierdo mi pollo y tu cosita hermosa?
¿qué? Confía en mí, mi hijita.
Mi hijita santa. Eres valiente, eres noble y nos estás ayudando mucho más de lo que te imaginas, mi hija.
Tu hija es a todo dar. Cuando nos conocimos, nos hicimos amigos así, pum, en corto.
Y, bueno, pues, ahorita queremos darnos una oportunidad. Ya sé lo que debes de estar pensando.
Tú me has visto con la vale, pero yo te juro que no tengo malas intenciones con tu hija. Yo a nayeli la respeto y le quiero echar todos los kilos para que esto funcione.
Hugo. Mira, valeria y yo ya aclaramos las cosas.
Nomás somos amigos. Por favor, no quiero que pienses que estoy jugando chueco con las dos.
Mamá, ya estaba con el pendiente. Me dije, nayeli, a ver si tu mamá no te espanta al novio con tanta seriedad.
Pero no, parece que aguantó. Ahora es mi guapo guapísimo.
¿y tú eres? Verónica arellano, periodista.
Pero para ti, muchacho, soy la prima perito. Ah, pues, mucho gusto, berito.
Mucho gusto. Encantada.
Me dieron un patadón que fue de tarjeta roja. Y me rompieron el uniforme, mamá.
Ay, no. Me va a saludar todo el piso.
Te me metes a bañar ahorita mismo, ¿eh? Venga, vienes todo mugriento a bañarte.
Vámonos. ¿ese es bruno?
¿no que era tu hermano? Es mi primo.
Sí. Como crecimos juntos, nos llevamos como hermanos.
Ya sabes, la familia es como el mole. Revuelto, pero bien sabroso.
Sí. Las visitas sí me han soñado, mi hijita.
Sí. Fue un gustazo verte, consuelo.
De verdad. Igual.
Igual, ¿eh? Igual.
Ahora sí. ¿qué tanto se trae mi mamita chula y tú que armaron todo este marequetengue?
Es la mujer más feliz del mundo, ¿sabías? Eso lo estás diciendo ahora, pero aquí las cosas se pueden complicar mucho con los muchachos.
Mucho. Pero si estamos juntos, que pase lo que tenga que pasar.
Todo va a estar bien, vas a ver. Ay, perdón, perdón, perdón.
¿pasó algo, carmen? Es que es algo muy importante, señor.
Valeria no está en la casa y no la encuentro. ¿cómo que no la encuentro?
¿usted sabía que iba a salir? No, no me avisó.
Bueno, seguramente está en la casa de alguna amiga, carmen. Puede ser, puede ser.
Pero yo quedé con ella, que siempre me avise antes de salir. No, no, no contestes.
Déjame, déjame ver quién es. No, no lo avise.
Ay, no, es mi padrino. Tengo que contestar.
Shh, shh, shh. ¡padrino!
Hola, valeria, ¿dónde estás? En, en, en casa de rebeca.
¿justo con rebeca? Quedamos en que si salías me ibas a avisar, ¿no?
Sí, sí, ya sé, perdón. Perdóname, eh, se me pasó decirte, pero ahorita voy a la casa, tranquilo.
Un beso, me tengo que ir. Eh, dame un beso, un beso.
Ya me tengo que ir. Un beso, ya.
Ya me tengo que ir. Bueno, vamos, te llevo en la moto.
Pero un beso más. Ya, ya, vamos.
¿qué? Le pedí a carmen que los preparara.
Supongo que no vas a bajar a cenar. ¿te peinaste distinto?
Y ni cuenta te diste. Es que joaquín me puso como loco.
¿qué te hiciste? Nada, quería cambiar un poco mi onda.
Estaba medio aburrida de verme igual todos los días. Estás linda.
Gracias. Es bueno cambiar.
Que las cosas cambien. Mi familia cambió para peor.
Yo cambié para peor. No te pongas mal, diego.
Él me pidió lo mismo. Es que no puedes seguir así, peleándote con todo el mundo.
Es que no entiendo, claudia. ¿qué haces aquí?
No estoy bien. Soy un desastre y no te hago bien.
Te he tratado pésimo. Pero te quiero, diego.
Y si estoy aquí es por eso. Porque te quiero cuidar y ayudar a reparar tu corazón.
Sí, bienvenida. Sí, a esta corta visita por el país.
¿de corta nada? ¡ja!
Oye, que me encanta esta salida de parejas, ¿eh? Vaya planazo.
Sí, con el detallito que tú y yo somos pareja. Que lo digo por el número par, hombre.
Par, pareja. Relájate ya, cariño.
Bueno, aquí tienen esto. Que lo disfruten.
Gracias. No, pero ¿y esto qué es?
¿comida para conejos o qué? No sé, unas tapitas o algo así, ¿no?
Aquí no hay tapas, ni tortillas, ni pinchos, ¿vale? Pero nada.
Si tanto lo echas de menos, te pillas un huele y te vuelves a españa, ¿no? Qué humor que tiene mi hija, ¿eh?
Y me ha salido con carácter. Bueno, es que sus padres juntos otra vez debe ser...
Más bien, no debe ser poca cosa. O sea, sí convivimos bajo el mismo techo, pero no estamos juntos.
Venga ya, iván, hombre. No te pongas en plan otario.
Que tus amigos van a pensar que soy el demonio. No, no, no, no, para nada.
Eres encantadora. Gracias.
Bien, bien. Qué maja que eres.
Oye, ahora que te miro bien, la verdad es que sí eres muy guapa. ¿nunca has pensado en ser modelo?
¿qué pasa? ¿qué he dicho ahora?
Gracias. No hay mucha gente que me aguante en este momento.
Yo ni siquiera tengo que aguantarte. Te quiero, diego, en las buenas y en las malas.
Te conozco mejor que a nadie. Y quiero ayudarte.
No sé cómo. Sí, sí.
Déjame cuidarte, mi amor. Me llegó un dato de que acá hubo una abducción hace poco.
Qué loco, ¿no? No estoy loca, meli.
Además, no tengo ganas de pelear también contigo. No, yo te creo, dani.
¿en serio? Yo sé que tú nos vas a encontrar.
Si quieres, te puedo ayudar. Tú dime, hago lo que me pidas.
Sí, eso después lo vemos. Pero tienes que prometerme algo, ¿ok?
Que no le vas a decir nada a nadie. Ni que tú me crees ni nada de lo que yo hago aquí, ¿ok?
Vamos a encontrar a mamá y papá. Listo.
¿estás bien? Sí, estoy bien.
Gracias por traerme. Todavía no nos separamos y ya te extraño.
¿qué me hiciste? ¿yo?
¿te hice algo? No sé.
Pero quiero más besos. Eleazar, yo creo que va a ser mejor que esto no se lo comentemos a nadie.
O sea, más que nada por rebe. Y por hugo.
No somos novios, ¿no? Te entiendo.
No se trata de hacer sentir mal a nadie. A mí me basta con saber que estás conmigo.
Estoy contigo. Entonces, ese es nuestro secreto.
De nada. Pero qué caras, por favor.
Pero si estoy diciendo que es hermosa. Que tiene un cuerpazo, una cinturita, que vaya.
Vamos, que podría ser una top model sin dudarlo. Oigan.
Y no crees que tal vez estás incomodando un poco a romina, ¿eh? Pero si la estoy halagando.
Ese cuerpo tuyo hay que lucirlo con orgullo, cariño. ¿eh?
Olga, olga. ¿no sabes qué pasa?
Te voy a explicar, ¿sí? Nosotros somos así como chapados a la antigua.
Y a mí no me gusta que mi mujer se esté mostrando. Anda ya, marcos.
No digas que eres un macho mexicano, ¿eh? ¿qué quieres?
¿que tu mujer esté en casa cocinando frijoles todo el día? ¿planchando?
¿sursiendo? ¿sursiendo calcetines todo el día?
Anda, venga ya. Oiga, oiga.
Oiga, oiga. Basta, ¿no?
¿pero qué he dicho ahora? Tranquilos, tranquilos.
Tranquilo. Lo que pasa es que yo en realidad quería ser modelo.
Y, pues bueno, no se pudo. ¿pero y eso por qué?
Si todavía eres joven, mujer. Aprovecha ahora.
Que después te quedas embarazada. ¿y para qué queremos más, eh?
Adiós figura. ¿eh?
Porque no tenéis hijos, ¿no? Adiós, früheres, viejes, mamis, de nuevo vamos a ser familia.