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Mi vida ha cambiado su color y perspectiva va mirando al frente y nada la derriba este corazón está de nuevo arriba voy sin miedo, voy descalza y caminando sobre el fuego hoy tomada de tu mano toco el cielo las cicatrices ahora son la historia es que me hicieron más fuerte por adentro mi alma hoy se siente tan ilusionada no, quieta. No seas estúpida, casandra.
Si soy estúpida es por hacerte caso. Tengo que hablar con joaquín, entiende.
Contente, hija. Deja que ese hombre te extrañe.
Tienes que hacerte valer, casandra. Las mujeres que han triunfado en la historia son las que se hicieron desear por los hombres.
Las que lograron ponerlos de rodillas. Por favor, estoy desesperada.
Dame el teléfono. Quieta.
El príncipe se está arrodillando. Dame el teléfono.
No. Que sufra.
Que se arrepienta. Mamá, por dios, por lo que más quieras, dame este...
Su llamada ha sido rechazada, señor navarro. Muy bien.
Vas a terminar de hundirme. Hola, casandra.
Estoy aquí en la casa y la verdad es que me siento un poco raro. Nos pasaron tantas cosas tan rápido y no tuvimos tiempo de hablar.
Bueno, yo espero que estés bien. Mañana te veo en la empresa y tratemos de buscar un tiempo para hablar.
De acuerdo. Buenas noches y un beso.
Entonces, si te presentas a chambear en casa de los miranda... Tendría que ir con mi supuesta hija.
Pues mira, yo creo que mi nayeli te ayuda de todo corazón. No, no la quiero involucrar tanto.
¿para qué? ¿para ser más grande todavía, la mentira?
Llevar a nayeli no es una opción. ¿entonces qué vas a hacer?
No sé. Pero si mañana no me presento para recibir mi reconocimiento, se lo van a dar a alguien más.
Y flores no me lo va a perdonar y me va a despedir. Bueno, pero es que eso no es una opción, mija.
¿cómo que no vas a ir para recibir ese premio, mijita? Es un logro bien importantísimo de tu carrera.
Y ni modo de que yo me disfrace de verónica arellano para recibirlo por ti, ¿no? No, no, no.
No es opción. Flores no lo va a aceptar.
Y todo el mundo ahí me conoce. Claro.
A ver, vamos a tranquilizarnos, respiremos, nos tomamos el tecito y pensamos juntas. Algo se nos tiene que ocurrir.
Siempre hay una solución. ¿sabes qué?
Que se destape la olla. Que se sepa la verdad de una vez por todas.
No, no. ¿cómo crees?
Es que ya no puedo más. Ya no sé qué más inventar.
Y no puedo seguir así de mentirosa. No puedo.
No puedo fingir toda la vida ser otra persona a contar de estar cerca de mi hija. ¿cómo pudo hacerme esto, diego?
¿ahora cómo voy a salir a la calle? ¿con qué cara voy a ir a la prepa?
Todos me están buleando. Bueno, claudia, tu post tampoco estuvo muy bien, que digamos.
¿pero mentí? ¿a ti me mentí?
¿a poco ya no se mete en mi vida todo el tiempo? ¿no me explota?
Bueno, calma. Tranquila, claudia.
Diego, no quiero volver a mi casa. Ya no quiero vivir con ella.
Ojalá pudiera encontrar a mi papá para irme con él para siempre. Hijita linda, estás en medio de la batalla más importante de tu vida.
Y no puedes tirar la toalla, ¿no? Es que ya no puedo más.
Todo se me está complicando. Yo ya no sé ni quién soy.
No, ¿sabes qué? Sí sé quién soy.
Soy una impostora. Y joaquín confía en mí.
Hasta me defendió delante de su novia. ¿por qué sabe que eres una buena persona?
Me siento mal de contarlo. ¿y quién fue la verdad?
¿y quién no haría una madre por su hija? No, ya, ya fui demasiado lejos.
Estoy toda enredada en esta doble vida. Yo ya no sé ni quién soy.
Si soy consuelo, si soy verónica. ¿quién soy?
Eres verónica arellano. Una gran mujer.
Una gran periodista. Una gran madre.
¿y qué voy a hacer? Ay, dios mío.
Por esto lo hiciste. Para acercarte a tu hija.
Para recuperarla. Si dices la verdad antes de tiempo, va a salir peor la cosa.
A ver, vamos a pensar en algo más para salir de esta bronca. Pero tú tienes que seguir luchando por tu hija.
Necesitamos asilo. ¿y ahora qué hiciste, iván?
¿qué le pasó a la casa? No, no, no, tu casa está bien.
Está impecable. El problema somos nosotras.
Yo le dije que pilláramos un hotel, pero nada, que ya en esta casa son un montón. Ya lo sabemos.
No, no, no, mi amor. Por favor, por favor, pasa.
Quédate tranquila. Esta es tu casa.
El que me tiene que dar una explicación es tu papá. Gracias, tío.
Bueno, me pide un vaso de agua y los dejo hablar, ¿vale? Por un momento pensé que no volvía a verte.
Me secuestraron. ¿qué?
¿qué hiciste ahora, por dios? No, no, no, es que yo no hice nada.
No me culpes. Yo soy la víctima.
No, no, tú nunca has sido víctima de nadie, iván. Y, por favor, te pido que me digas la verdad.
Pero realmente la verdad. Virgencita, tú que eres madre, tú que sabes lo que es amar con todo el alma, por favor, ilumíname, guíame.
Ayúdame a no perderme. Por favor, dame fuerzas por mí y por mi hija.
Amén. La fe no florece en la mentira, hija.
Tío, perdóname, pensé que estaba sola. Dios nunca te deja sola.
Y si puedo evitarlo, yo tampoco. Gracias.
Te lo advertí, hija. Las mentiras tienen hambre, crecen solas, se trepan al alma, hacen lo que quieren.
¿y qué quieres que haga? Que le diga a joaquín que su fiel empleada en verdad es una periodista, que me metí a su casa con un nombre falso y que su hijada en verdad es mi hija.
¿y a ella qué le digo, tío? Que todo ha sido una farsa, que esa persona en la que ahora confía es una mentirosa, que yo soy esa mujer que ella cree que la abandonó al nacer.
¿eso quieres que le diga? No puedo, no puedo.
Sí, has mentido, pero no eres una delincuente. Eres una madre y lo que haces es por amor, que te quede claro.
Sí, una madre desesperada también se equivoca. Y a veces el amor necesita el valor de la verdad para salvarse a sí misma.
Ni siquiera sé por dónde empezar a buscar a mi papá. Tranquila, claudia, todo va a estar bien.
Majo. ¿qué haces aquí?
Vine con mi padre, él me ha traído. Cuéntale lo que me hizo mi mamá.
Voy a lavarme la cara. Qué bueno que estás aquí, amiga.
Es que llegué y estaba con vale y no sabía qué... Tranquilo, que no tienes que explicarme nada, está todo bien.
¿qué? ¿y tú cómo va todo?
Unos tipos se llevaron a mi padre, por eso no cogí el móvil. ¿cómo que se lo llevaron?
¿está bien? ¿le pasó algo?
Sí, sí, sí. Por suerte no fue para más, pero parece que buscaban a mi madre.
Pero nada, que por eso vinimos, porque mi padre dice que no es seguro estar al lado de joaquín. Uf, ok.
¿y qué le pasa a claudia, eh? Ah, está súper peleada con su mamá, se va a quedar aquí esta noche.
Ah, no, no, no, le voy a decir a mi padre que busque otro lugar. No, no, no, no, ustedes se quedan aquí.
Diego, que ya no sé cómo mirarle a la cara a claudia. Yo tampoco.
Tú no puedes entenderme, tío. Tú no sabes lo que es llevar a una niña en el vientre, soñarla durante nueve meses e imaginarla cómo ir a hacer su risa, sus ojitos.
Y que un día simplemente te la arranquen de los brazos y que deciden por ti que te la quiten como si tú no valieras absolutamente nada. Crecer, ¿verdad?
Crecer lejos de ti. Saber que dio sus primeros pasos, que dio sus primeras palabras y tú no estuviste ahí.
Tú no sabes lo que es siempre tenerla de frente y no poder decirle nada, tener que fingir que eres una extraña. Ser su sombra cuando todo dentro de ti te pide que le grites yo soy, yo soy tu mamá.
Escúchame. Yo nunca te voy a juzgar.
Estoy aquí porque sé lo que es estar roto por dentro. Y créeme, mentir para proteger lo que amamos funciona solo por un rato, pero después solo queda el dolor y el silencio.
Eleazar, ¿qué quieres? No llamo para pelear.
Es por claudia. No sabemos dónde está y mi mamá se está muriendo de la angustia.
¿está contigo? Sí, sí, está aquí en mi casa.
Bien, bien. Pero está súper mal.
¿viste las redes? Está súper heavy, ¿no?
Aquí vimos el video y otras cositas más, como tus mensajitos con rebeca. Ah, ya te fueron con el chisme.
Eso era lo que querías, ¿verdad? Que me llegara.
Ya está, me llegó. ¿contento?
Lo hiciste para molestarme, ¿no? Piensa lo que quieras.
No me interesa ni tengo por qué darte explicaciones. Gracias por lo de claudia.
Eleazar, eres un tonto. ¿por qué no me dijiste que olga estaba presa?
Pues porque no quería agobiarte más con mis problemas. Por favor, eres mi hermano, iván.
Majo es mi sobrina. Siempre voy a estar para ayudarlos cuando me necesiten.
Gracias, joaquín. En serio, muchas gracias.
No, no, no. Ahora hay que ayudar a olga.
Es la mamá de tu hija. Dime, ¿qué necesitas?
¿un abogado? Uf, pues ya conseguí uno.
La verdad es que no estoy tan seguro con sus métodos, pero mira, si el san judita hasta de uno la abandona, olga va a salir libre. ¿y con los tipos esos qué sucedió?
¿los agarraron? No sé, pero la policía ya está en eso.
Muy bien. Bueno, hasta que todo se tranquilice, tú y majo se quedan aquí.
¿te quedó claro? Gracias.
Si voy a morirme, romina, no quiero hacerlo sin conocer el sabor de tus labios, sin haber probado tus besos. ¿qué estás diciendo, iván?
Es la verdad más bella que jamás haya dicho. Con beso tuyo va a ser que mi muerte sea tuya.
Tu muerte valga la pena. Romina, mi amor, ¿estás bien?
Sí. Sigues nerviosa por lo que pasó, ¿verdad?
Pues sí, un poco. Tranquila.
Aquí está tu hombre a tu lado para protegerte. Puede desaparecer así como así.
Si no fuera por valeria que nos avisó que claudia estaba aquí en tu casa, te juro que yo ya estaría llamando a la policía. Tienes razón, lorena, y te entiendo.
Pero quédate tranquila porque claudia está bien. Y creo que no es el momento para que hables con ella.
No, no me parece justo. Después de lo que hizo, todavía la premio dejándola dormir con su amiga, ¿no?
No es un premio. Tampoco crees que están aquí de fiesta.
Y te noto bastante nerviosa. No, no estoy nerviosa, estoy furiosa.
Justamente por eso. Yo creo que es mejor que hablen hasta mañana.
Tal vez tengas razón. Es que no sé qué hacer con mi hija.
Yo no sé cómo ponerle límites, siempre me ignora, me trata mal, no sé qué hacer. Mira, de lo que he aprendido estos meses con los chicos, en especial con diego, es que están construyendo su identidad.
Digamos que quieren diferenciarse de nosotros. Por eso yo creo que chocamos tanto con ellos.
Claro, tú también tienes tu lucha aquí. Yo estaba como tú, estaba preocupado, pero me he informado sobre este tema haciendo casi casi un curso acelerado de cómo entender al adolescente.
Me urge ese curso. Sí, sí.
Muchas gracias por tus palabras. No, hombre.
Y por cuidar a claudia, de verdad te agradezco. Con gusto.
Me voy para dejarte descansar. No, por favor, te acompaño a la puerta.
Ay, gracias, qué amable. Gracias.
Buenas noches, jefecito. Habla consuelo.
Fíjese que le estoy hablando porque... Porque se me puso malita mi niña y no voy a poder ir mañana.
¿necesita algo? Yo tengo un médico de confianza.
No, no, no, ¿cómo cree? No, no, ni se preocupe.
Se lo puedo mandar a su casa ahora mismo. No es necesario, de verdad, gracias.
Bueno, cualquier cosa me avisa, consuelo, lo que necesite. Gracias, que descanse.
Ay, dios mío. Ay, qué feo se siente mentirle a don joaquín.
Pero, ¿cómo que no viene consuelo? Me avisó que tiene a su hija enferma.
Ay, justo hoy que tenemos la casa llena de gente. Además, valeria amaneció con mucha fiebre.
Sí, caray, ya el médico está con ella. Esperemos que solamente sea una gripa.
¿y mi hermano? Salió muy temprano.
Hola, buenos días. Buenos días, clau, siéntate.
Ahorita te sirvo el desayuno. Igual me voy a quedar todo el día para cuidar a valer.
No, no, no, a valeria la cuido yo. Además, diego tiene que estudiar para su examen de la prepa abierta y trabajar en una presentación que le encargué para la empresa.
Así que desayuna tranquila y después te llevo. Así hablamos tú y yo.
¿hablar? ¿de qué?
Anoche vino tu mamá a buscarte. Es esto, este lugar, esta gente.
Todos esos que se burlaron cuando lancé la revista. Uy, nos ven arriba.
No, no, gracias. Gracias a ti, verónica.
Gracias a esa pluma tuya. Este premio, la verdad, es que no solo te consagra a ti, nos valida a todos.
Muchas gracias, flores. De veras, yo nunca me imaginé que un momento así iba a llegar.
Es... Es mucho.
Y eso apenas empieza. Esto va a catapultarnos a otro nivel, verás.
Más lectores, más anunciantes, más poder. Y cuando publiquemos esa bomba sobre joaquín navarro y luis miranda, verónica, nos vamos a comer el medio entero.
Pensé que eras la señora carmen. ¿qué pasó?
¿estás bien? ¿por qué no fuiste a la escuela?
Porque mi hija se enfermó, ¿tú crees? ¿qué le pasó a valeria?
Ese tipo y me dijo que borja le debía dinero. Pero vamos, que yo me quedé a cuadros.
Es que ni idea de qué hablaba. Y digo, no hay forma de saber en qué lugar está borja ahora mismo.
¿qué va? Lo último que supe es que estaba en ámsterdam.
Ámsterdam. Y que me llamó así, de pasadita.
Y me soltó que tuviera cuidado. Que me andaban buscando.
Y vamos, a mí eso es una amenaza. ¿pero qué te pasa, olga?
¿y por qué hasta ahorita lo compartes, eh? Yo estaba secuestrado, ¿no entiendes?
Estaba secuestrado a punto de morir y tú vienes y lo dices hasta ahorita por sí. ¿y mi niña?
No te arrejas, hombre. No tan mal.
No tan mal como cuando se enteró que su papá estaba a punto de morir por culpa de las irresponsabilidades de su madre. ¡eres capaz de cualquier cosa con tal de pelear conmigo!
¡cállate ya! ¡basta, por dios!
No discutan. Ya no se pongan a pelear.
Miren, sus malas vibras y su mala energía me rompen con la conexión que tengo con sanjuritas. Perdón.
Venga ya, no discutamos. ¿y cuál va a ser el plan, polo?
Escúchame bien, nolguita. Mire, vamos a alegar que tú actuaste con total inocencia, ¿sí me entiendes?
O sea, tú firmabas todo con tal ceguera que no sabías lo que borja te ponía por delante. O sea, no leías, no entendías, no sospechabas.
¿la razón? El amor.
Confianza. El síndrome de mujer enamorada.
Pues es que eso sí que es verdad. Eh, mira.
Eh, así con tu careta de víctima, con mi labia y con sanjuritas de por medio, pues vamos a salir por la puerta grande. ¿eh?
Verás que sí. Gracias.
Y bueno, ahora llegamos a una de las categorías más esperadas. Mejor nota de periodismo narrativo.
Esta es una categoría que premia el rigor, la sensibilidad y la capacidad de contar verdades humanas con belleza. Los nominados son alfonso benítez por las voces del silencio.
Un aplauso. Raquel acevedo por cartas desde la frontera.
Y verónica arellano por el amor después del amor. ¿verónica arellano está presente en la sala?
Verónica, gracias. Me informan que la periodista verónica arellano tuvo que retirarse por una emergencia personal.
Dado el reglamento del certamen, en caso de una ausencia no justificada, el premio pasa al siguiente finalista con mayor puntuación. El ganador o la ganadora es raquel acevedo por cartas desde la frontera.
Un aplauso, por favor. Gracias.
Señorita valeria. Mi niña, ¿cómo estás?
Ay, estás hirviendo en fiebre, mi vida. Esto te va a hacer bien, ¿sí?
Tú descansa, muñeca. Tú descansa.
No te vayas. No, no me voy a ir.
Aquí estoy contigo. Y te voy a cuidar.
Quédate conmigo, mamita. Gracias, mamá.
No. No, no, no.
No, no, no voy a ir. Aquí voy a estar a tu lado.
Tu mamá está aquí a tu lado, ¿ok? ¿seguro que no hay bronca si romina no viene?
No, hombre, marcos. Por favor, que se tome el tiempo que sea necesario.
Lo que vivió fue muy duro. Además, aquí están aida y norma para apoyarnos todo este tiempo.
¿no, señoritas? Por supuesto, licenciado.
Con gusto apoyamos a romina. Gracias.
Muchas gracias, joaquín. Hola.
Buenos días. Buenos días.
¿cómo está romina? Ya te puedes imaginar.
Ni siquiera pudo salir de la calle. Está muerta de miedo.
Sí, lo entiendo, pero te aseguro que romina está fuera de peligro, marcos. La policía ya intervino y tiene la descripción de esos tipos.
No le va a pasar nada más a tu mujer. ¿más te vale navarrito?
Con tu permiso, joaquín. Pasa.
Joaquín, necesito que hablemos. Claro que sí.
Cassandra, yo también necesito hablar contigo. Anoche te dije un mensaje.
Sí, lo escuché. ¿vas a contestar?
Sí. Es de la casa.
Tengo que atender. ¿cómo que valeria no está mejorando?
No, no. Hizo muy bien, carmen.
Voy para allá. ¿te vas a ir?
Perdóname, cassandra, pero valeria amaneció enferma. No le baja la fiebre.
¿te parece si hablamos en otro momento? A ver, espera, espera, espera.
Necesitamos ajustar la suspensión. Ya, papá.
Ya, ya. Ya acabé de meterle.
Ya está lista la bestia. Ya.
Ándale. A ver, dale, dale.
Dale, dale, dale, dale. Suavecito, suavecito.
A ver cómo responde. Dale.
Es que es un dragón echando fuego. A ver, hugo.
Hácele, dale. Dale.
¿y cómo no? Para que escuchen el verdadero señor del campeón.
A ver, escúchenme bien. Aquí no hay lugar para egos.
¿sí? Esto es un equipo.
La escudería navarro. ¿está claro?
Sí, claro. Clarísimo.
Solo que hay que ver quién va a ser el número uno. Perdón.
Yo soy número uno de la escudería. Eras, hugo.
Eras. Ahora vas a tener que demostrarlo en las pruebas.
Sí. Gracias.
Que no fui de mía, ¿eh? Me mandó carmen.
Un día que no voy al curro y aún así se me pega una bandeja. Bueno, te dejo trabajar.
No, no, espera. ¿cómo te sientes?
¿al menos pudiste dormir bien? Pues más o menos, tío.
Claudia me torturó toda la noche. Que quería dormir aquí contigo.
Que te echaba de menos. Que eres el amor de su vida.
Lo de siempre vaya. Uy, qué mala onda.
Yo que morí de ganas de que vinieras tú. Majo, yo quiero estar contigo.
Te necesito. ¿tú me quieres o no?
¿adónde vas? ¿dónde importa?
¿me dejas pasar? Tú y yo tenemos que hablar seriamente, claudia.
¿sí que no? ¿no vas a ningún lado?
Me hiciste quedar en ridículo frente a todo el mundo. Solo me comuniqué de la misma forma que tú para ver si me escuchabas.
Tú no tienes idea de lo que yo estoy pasando. Vamos.
Vamos a sentarnos, hija. Vamos a hablar bien.
Te lo pido. ¿todavía te atreves de contarle todo a joaquín haciéndote la víctima?
¿no sabes el sermón que tuve que aguantar? Así que no, mamá.
No vamos a hablar nada tú y yo. A menos de que me pidas perdón.
¿a yo? No, pues esta es el colmo.
Tú eres la que me tiene que pedir disculpas a mí. Te odio, mamá.
Eres la peor madre del mundo. Olvídate de mí.
Me voy y no me vas a volver a ver nunca. Claudia.
¿qué haces aquí? Hola.
¿podemos hablar de lo que pasó? No, yo no quiero hablar de eso.
Perdóname, pero no. Ok, está bien.
Yo sí necesito decirte algo. Híjole, es que estoy sola y no creo que sea el mejor momento.
Sí, yo sé. Marco fue el que me dijo que estabas aquí y por eso vine.
Dame dos minutos, nada más. Está bien.
Pásale. Yo sé lo que sientes, majo.
Y dime lo que quieras. Mínteme, escápate.
Pero... Pero yo sé que sientes lo mismo que yo.
Si no me dices nada es porque es verdad. No, espera, diego.
Sí, siento lo mismo que tú. Pero no voy a estar contigo hasta que termines con claudia.
No, a ver, lo de claudia ya se acabó. O sea, ya fue.
Para ella no, diego. Haz lo que tengas que hacer y luego me buscas, ¿vale?
¿consuelo? ¿qué hacía aquí?
Me dijo que hoy no iba a venir. Sí.
Lo que pasa es que me enteré que la señorita valeria está enfermita. Entonces, pues, me vine de volada.
Le voy a llevar hielitos porque se está ardiendo en fiebre y... Pero, ¿y su hija?
¿mi hija? Así es, su hija.
¿está bien? Mi hija, sí.
Sí, está mejor. Valeria, este...
A ver, consuelo, me está preocupando. ¿qué le pasa?
Ay, jefecito. ¿qué pasa?
Es que usted confía tanto en mí, yo ya no aguanto más. ¿no aguanta más?
Yo ya no aguanto más. A ver, a ver, a ver, consuelo, me está asustando.
Dígame qué le pasa. Por favor, sea lo que sea, yo voy a seguir confiando en usted.
Jefecito, yo... ¿usted?
¿qué es esto? Yo no tengo nada que demostrar.
Soy el número uno de la escudería porque soy el que siempre ha dado resultados. Ya, párale, hugo.
Estamos en una nueva etapa, ya. Ya.
Sí, sí, se necesita volver a definir los lugares. El número uno lo vas a tener que pelear en la pista, papá.
Bueno, a ver, va a ser una competencia leal. ¿sabes cuál es la bronca?
Que tú eres el jefe de mecánicos y vas a favorecer a tu hijito. No, hugo, cálmate.
¿y yo qué? Estoy pintado.
Aquí nadie va a correr con ventajas, ¿está claro? Sí, exacto.
Somos profesionales. Yo te recuerdo que no necesito que mi papá me favorezca en nada.
Joaquín ordenó que hagamos las pruebas, que revisemos los tiempos. De ahí va a salir la estrategia.
Y en la pista van a demostrar cuál es el mejor. A ver, ustedes tienen que meterse en la cabeza.
Que el objetivo es armar un buen equipo. ¿está claro?
Para mí está claro. Hay que ganar esa carrera.
A mí me quedó claro antes que a ti. ¿sí?
Ven. Yo estaba, pues, muy angustiada, ¿verdad?
Y aquí mi jefecito, pues, me intentó calmar y me tomó las manos. Fue justo ahí cuando usted entró porque no estábamos antes agarrados de las manos, ni cerquita, ni nada, ¿eh?
Sí, no, no, tranquila, consuelo. No, no, no.
Es que no quiero que aquí la señorita secretaria, papá, me represente, pues, vaya a pensar cosas que no son... A ver, ya basta.
Para empezar, yo no soy ninguna señorita secretaria. Yo soy la novia de joaquín, sí sabes, ¿no?
Sí. Y no, no entiendo nada.
Ya estoy harta de encontrarte en las situaciones más extrañas con tu patrón. Que sí en la cama, que los accidentes que pasan cuando se va la luz, ahora agarrados de la mano.
Sí. Consuelo, no se preocupe, yo me voy a encargar.
Vamos al despacho, casandra, así hablamos tú tranquilamente. Por favor.
Me da mucho gusto verte mejor. Cuando supe que no iba así a trabajar, me preocupé, quería verte, quería saber cómo estabas.
Yo te veo bien. Sí, lo que nos pasó fue una desgracia con suerte, ¿no?
Digo, lo que importa es que estamos sanos y salvos. Sí, pero algo pasó.
No, no, no pasó nada, iván. Me refiero cuando estábamos juntos en ese momento, esa situación tan crítica, yo vi pasar toda mi vida delante de tus ojos.
Me parece que estás exagerando tantito. Puede ser, pero eso sí pasó cuando estábamos ahí, en esa situación tan límite.
Yo, yo sentí algo y empecé a decirte cosas desde lo más profundo de mi corazón. Qué rico.
Desde la esquina huele lo que estás preparando, chelo. Pues, ya que estás aquí, siéntate y te sirvo un platito.
Va, gracias. Aprovecha que mis hijos no han llegado, porque bruno siempre que llega, llega con un diente que arrasa, pero con todo.
Yo también traigo diente, ándale. Venga, tenme paciencia.
Me la estás haciendo muy cansada. Lo bueno, lo bueno se tarda.
A ver. Lo que habría dado por llegar de la chamba, que beatriz me esperara con un plato así.
¿qué dices? Si mi hermana se quejaba todo el tiempo porque nunca comías en la casa, siempre decía que no pasabas tiempo con ella.
Pues, es que la chamba era pesada. Los horarios, bien canijos.
Lo que es la vida. Me jubilé, ya podíamos pasar más tiempo juntos, y se me fue.
Cuando cayó enferma, recé muchísimo por ella. Los médicos nunca supieron lo que tenía, pero yo sí.
Mi hermana no se enfermó del cuerpo, se enfermó del alma. Se le fue apagando la vida entre el dolor, la tristeza y la culpa.
La culpa por lo que ustedes hicieron con la bebita de verónica. ¿por qué tenías que amargar el momento, chelo?
No seas injusta con consuelo, casandra. ¿injusta?
Los vi tomados de la mano. Pero ya te expliqué qué fue lo que pasó.
Ella estaba mal, muy angustiada. Ya ni siquiera supe por qué estaba tan afectada, porque en ese momento nos interrumpiste.
Yo sí sé muy bien qué es lo que le pasa a esa mujer. Muy bien.
¿y qué es lo que le pasa, según tú? Que te quiere para ella, joaquín.
Hombre, ¿cómo crees? Ay, ya abre los ojos.
Yo soy mujer y puedo ver las cosas que tú pasas por alto. Consuelo está loca por ti.
¿qué estás diciendo, caray? Te recuerdo que consuelo tiene una relación con facundo.
Exactamente. Y ni siquiera eso la frena para coquetear.
¿de dónde sacas que me coquetea? Por dios.
Que te busca para que la consueles. Esa es su estrategia.
Me parece que estás completamente equivocado. No, joaquín.
No. Es que no es normal que una empleada le cuente tantos problemas al patrón.
Hay distancias que deben mantenerse. Yo no hago esas diferencias.
A mí no me importa si consuelo es una empleada o es una mujer de nuestro círculo social. La vi mal y le quise ayudar.
De la misma manera que ella nos ayuda todos los días en esta casa con los chicos. Sí, lo hace.
Lo hace porque es su trabajo, su obligación, no porque sea un gran ser humano. Porque le pagas lo hace.
Porque recibe un sueldo. Ay, qué lengua de serpiente tiene esta mujer.
Consuelo. Ay, qué susto.
Me sacó sin tocarme. ¿por qué está escuchando detrás de las puertas?