
La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
Mario, el hombre con quien llevo años de rivalidad, mi enemigo, mi socio por obligación, y es el padre de mi ahijada. No, no te seguí, los vi juntos por casualidad.
Me quiero morir. Verónica, no dudo de ti, pero necesito entender, sé que debe haber alguna razón y quiero escucharla.
¿por qué no me dijiste que tú y mario se conocían? ¿por qué?
Porque yo no esperaba encontrarme con él. Para mí también fue un shock, una pesadilla, más bien, cuando supe que él era el hombre con el que casandra se había casado.
¿y por qué se vieron en la calle? ¿casualidad también?
No. ¿entonces?
Mario me buscó. ¿y?
Venía a hablar conmigo. Y no supe cómo reaccionar.
Y fueron segundos, joaquín, segundos. Y en esos segundos él intentó besarte, ¿verdad?
Sí, pero yo no se lo permití. Te lo juro por mi vida, tienes que creerme.
Es que sí te crees. Te lo creo, pero también sé cuando alguien me está ocultando algo.
Quiero que me digas toda la verdad sobre ti y sobre mario nolivos. Todo, sin medias tintas, sin silencios, sin miedo.
No es fácil. Hay cosas que si te digo van a cambiar todo.
Es que ya no cambiaron. Es que no es una historia cualquiera.
Mira, mario llevó hace muchos años. ¿qué?
No son navajos. Daniela, por favor.
A ver, a ver, por favor, por lo que más quiera, mire, lo que importa ahorita es encontrar a la niña. Sí, y eso mismo es lo que voy a hacer.
Yo me voy a encargar personalmente de traerla de vuelta a esta casa. ¿sí?
¿ah, sí? Y entonces, ¿cómo piensas hacerlo si ni siquiera sabes en dónde la dejaste?
Ten mucho cuidado en cómo me estás hablando, daniela, porque no voy a permitir que me faltes al respeto. Señorita nuria, mire, mire, no es momento de ponerse orgullosa.
La niña la necesitamos encontrar ya. Y la voy a traer, carmen, te lo prometo.
Quédate aquí, no salgas y no, no llames a nadie. Esto lo resuelvo yo.
No, no confío en ti. Por tu culpa se perdió mi hermana.
¿qué pasa? Tenemos que llamar a joaquín o a la policía o algo.
No, no. A joaquín no lo van a llamar y mucho menos hacer un escándalo en la policía.
Yo voy a resolver esto, ¿ok? Ya demostraste que no puedes.
Y si tú no los llamas, yo sí. No, no, no.
No ni se te ocurra tocarla, tía. Yo soy la doctora de esta casa.
Eres la dueña de nuestras vidas y nosotros no confiamos en ti. Mili tiene miedo a la oscuridad, seguro está llorando.
No, no, no, tranquila, tranquila, mi amor. Mira, joaquín la va a traer con nosotros, ya verás que sí.
Hicimos esto, muestra. Lo único que hicimos fue dejar de mentirnos.
Ni tú ni yo le faltamos el respeto a nadie. No ser dicho.
No digas eso. Me lo haces más difícil de lo que ya es.
Lo único que te pido es no me cierres la puerta. Déjame estar a tu lado sin esconder este amor, sin obligarnos a nada.
Yo no sé si pueda darte algo más que compañía. Mi corazón te ama, te ama mucho, pero la conciencia me jala para otro lado.
Vámonos despacito, ¿eh? No te voy a presionar.
Podemos acompañarnos siempre, pero no me pidas nada más allá de eso, porque los que no tantos años, no puede ser, no debe ser. Solo déjame quedarme en tu vida así, mira, aunque sea un poquito, ¿eh?
Bueno. Ya nos conocimos cuando yo era muy chica.
Mi mamá era la cocinera en la casa de sus papás. Un día mi mamá me llevó y mario y yo hablamos y nos hicimos amigos.
Primero amigos y después nos enamoramos. Éramos de dos mundos muy distintos, pero nos hicimos novios a escondidas y nos quisimos mucho, de verdad nos queríamos.
Después él se fue a estudiar una maestría fuera de méxico y ahí nos perdimos el rastro. Jamás nos volvimos a ver hasta que nos topamos y inesperadamente en la boda de cassandra.
¿y ese pasado todavía vive en ti? No, no, por supuesto que no.
Lo que yo viví con mario hace mucho tiempo se murió y lo que siento por ti es lo único que está vivo, porque yo te amo con toda mi alma, yo te amo. Pero hay algo más, ¿verdad?
Joaquín. Te pedí que fueras sincera conmigo, por favor.
Joaquín. Dime una cosa.
Mario es el padre de valeria. Gracias, abuelo.
Muy amable. Esto no me preocupa, ese maldito hombre ya le desgració la vida a mi hija una vez y desde que la anda rondando de nuevo no estoy durmiendo tranquilo.
Por eso estoy aquí, para que no digas algo de lo que luego te arrepientas. Gracias por acompañarme.
Tú siempre has sido como una segunda madre para verónica. Y confío en ti más que en mí mismo.
Sí, mario es el papá biológico de valeria. El hombre con quien llevo años de rivalidad.
Mi enemigo, mi socio por obligación. Él es el padre de mi ahijada.
De verdad no te quería ocultar nada. Pero lo hiciste.
Estuvimos juntos en esa boda, verónica, y fingiste no conocerlo. Me mentiste en la cara.
Perdón. Me quedé en shock.
En shock. Mario, mario sabe que tuvieron una hija.
No, no, no, no. Nunca lo supo.
Él nunca supo que yo estaba embarazada porque él se fue del país y mis papás se encargaron de esconderme para que nadie se enterara. Mario no lo sabe.
No sabe nada. No sabe que me hago pasar por consuelo para estar cerca de mi hija.
Pero estoy aterrada. No que mario lo descubra, que valeria lo sepa por él.
O peor, por casandra. Y me quite la oportunidad de hablar con ella de frente, de explicarle lo que sucedió en el pasado.
No quiero que valeria me odie. No quiero perderla, joaquín, por favor.
Me hiciste creer que podía confiar en ti, que ya no había más secretos. No me juzgues, por favor, porque lo único que he hecho es cuidar a valeria de la cerquita mientras intento recuperarla.
Tú no lo sabes. No sabes lo que es vivir 18 años sin tu hija, buscarla sin dormir, no descansar, no tener esperanza y cuando al fin, al fin la encuentro, no puedo ni abrazarla, no puedo decirle quién soy porque la historia que le contaron es una mentira.
Por favor, perdóname. Por favor, no me dejes sola porque ahora más que nunca te necesito.
Por favor, perdóname. Por favor, por favor, por favor.