10 medidas puntuales (y urgentes) para hacerle frente a los feminicidios

facebook

twitter

whatsapp

Email

Una experta nos explica 10 medidas puntuales que deberían aplicarse en todos los niveles de la sociedad para combatir los feminicidios

La mañana del sábado 7 de marzo, las aguas de la fuente de la Diana Cazadora, una construcción icónica de la capital mexicana, se tiñeron de rojo para protestar por los feminicidios y por la imperante violencia contra las mujeres. Una medida nada desproporcionada si tomamos en cuenta que en México matan a 10 mujeres al día, lo que significa que es más probable que una mujer muera asesinada a que muera de cáncer.

De acuerdo con cifras del Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, los feminicidios aumentaron un 137% de 2015 a 2019, y en lo que va de 2020, las cifras son desalentadoras y alarmantes; se comete, en promedio, uno cada nueve horas.

En los valles, calles transitadas o desiertas, campos, rancherías, ríos, terrenos baldíos, playas y canales de este país han encontrado cuerpos de mujeres. Y a pesar de la epidemia nacional que representan los feminicidios, entendidos como los asesinatos violentos de mujeres por razones de género, y que a la vez son la representación más cruenta de la violencia contra las mujeres, para organismos, colectivos y redes especializadas en la materia, el Decálogo que presentó el Ejecutivo Federal para hacerle frente a la violencia contra las mujeres es precario y escaso en medidas puntuales y coherentes.

De acuerdo con el documento El Decálogo de la Violencia Feminicida en México, escrito por la red Reconcilia DH, lo presentado por el gobierno “no sólo no contiene ninguna acción concreta para atender la problemática, sino que desconoce las dimensiones del fenómeno social que en teoría pretende combatir”.

Para comprender por qué es carente, hablamos con Jimena Vilchis Cordero, una de las fundadoras de 'Reconcilia DH ' y quien trabajó en la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres de la Secretaría de Gobernación como Directora General Adjunta.

En entrevista, Cordero explica que, para empezar, es importante tomar en cuenta que la violencia contra las mujeres es un problema multifactorial, por lo que debe abordarse desde todos los sectores de la sociedad. Asimismo, todas las estrategia y políticas deben tener un carácter preventivo.

Por su parte, de acuerdo con las recomendaciones de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México, es imperativo hacer, antes que todo, un estudio-diagnóstico amplio y exhaustivo que sea la base para conformar un sistema de información que sirva a la toma de decisiones para prevenir, atender, sancionar y avanzar en la erradicación de la violencia y el feminicidio.

A continuación, exponemos 10 medidas puntuales que de acuerdo con la experta serían efectivas para hacerle frente a los feminicidios.

1) A corto plazo, la emisión eficaz de las órdenes de protección para las mujeres víctimas de violencia familiar, así como para sus hijos e hijas, las cuales deberían ser la consecuencia de un análisis de riesgo objetivo respecto de la situación particular de cada una de las mujeres que la soliciten en un Ministerio Público del estado correspondiente.

2) Recuperación y creación de espacios públicos seguros, pues en la mayoría de los lugares donde transitan las mujeres no hay iluminación, no hay cámaras, no hay seguridad, lo que permite que ahí se delinca. Por ello, es importante “aumentar la iluminación, instalar botones de pánico, teléfonos gratuitos para llamadas de emergencia e instalar Wifi gratuito para que puedan compartir su ubicación en todo momento”. Además, las autoridades deberían prestar especial atención en las zonas donde más se delinque.

3) En la procuración de justicia, terminar con la cultura de complicidad e impunidad alrededor de la violencia de género. “No se está investigando cabalmente, sí hay protocolos pero lo que no hay capacidad de investigación. No se trata de capacitación genérica ni capacitación en género, sino capacitación en líneas de investigación con perspectivas de género, es decir, cómo abrir líneas de investigación y cómo acreditar un feminicidio”.

4) Trabajar con las escuelas para crear nuevas estrategias educativas transversales, es decir, no solo con perspectiva de género en materia de de derechos humanos de las mujeres. “Hay que empezar a trabajar con los niños para que aprendan a solucionar conflictos no violentos y a canalizar sus frustraciones, enojos a través de reglas de convivencia que impliquen respetar a todos los compañeros”.

5) Campañas escolares en varios pasos. No solo enfocarse en campañas informativas, sino enfocarse en "campañas en varios pasos; una que aborde, para empezar, qué derechos humanos existen, qué es el género, cuáles son los derechos de las niñas, a dónde puedo acudir si sufro violencia, qué cosas que pueden llegar a hacer son violentas. Empezar a visibilizar estas acciones y unificarlas en todos los niveles: estatal, federal y municipalmente".

6) Trabajar con hombres a través de políticas para la construcción de masculinidades no violentas. "Las mujeres ya tenemos toda la información, ya sabemos qué es violencia, pero los hombres, los niños y adolescentes, que son las nuevas generaciones, no. Al final, tienes a mujeres empoderadas que tienen relaciones con hombres violentos". Por ello, resulta importantísimo transformar y trabajar en la construcción de masculinidades no violentas, diversas, que sean responsables del cuidado y que "alienten a los hombres para que ejerzan responsablemente su paternidad y responsabilidades de cuidado".

7) Generar convenios de colaboración con los medios de comunicación para que tengan perspectiva de género y derechos humanos, y que el tratamiento que den a los casos de feminicidios o cualquier tipo de violencia de género sea con total respeto a las víctimas, pues muchos de ellos han contribuido a la normalización y perpetuación de este tipo de violencia cuando revictimizan a las mujeres y a sus familias con titulares amarillistas y al difundir las imágenes de sus cuerpos.

8) Involucrar a la iniciativa privada. "No les toca la parte de investigar y sancionar feminicidios, pero sí deberían tomar medidas para evitar que se reproduzca la violencia a través de los discursos e imágenes que transmiten, tal como sucede en muchas empresas. Además, deberían preguntarse qué tipo de facilidades les están dando a las mujeres para que alcancen puestos de dirección, disminuir las brechas salariales, involucrar a los hombres en el cuidado de los niños a tra´ves de permisos especiales".

9) Tener una armonización legislativa del tipo penal de feminicidio. Es decir, que se investigue igual (que sea el mismo tipo) en todos los estados de la República. "Ayuda mucho tener una sola forma de investigarlo de manera clara para hacer esfuerzos en las capacitaciones de las líneas de investigación con perspectiva de género". En pocas palabras: que todos los estados tengan las mismas causales para que un asesinato de mujer sea investigado como feminicidio.

10) Implementar políticas públicas de prevención y no solo de atención. "Identificar qué está pasando en cada uno de los contextos de las víctimas, pues aunque hay muchos diagnósticos, no están tan focalizados, es decir, no están aterrizados a nivel municipal ni estatal, pues entre ellos varían enormemente de acuerdo a las regiones, pues cada uno de ellos tiene su complejidad". Esto ayudaría, esencialmente, a identificar cuáles son los puntos rojos en determinado municipio y cómo generar políticas de prevención particulares para ese.

La violencia de género y su manifestación más cruenta y extrema, los feminicidios, se han convertido en una epidemia en el país, por lo que deberían empezar a tratarla con urgencia y puntualidad. ¡Ni una menos!