
La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
Y quiero ayudarte a que seas papá. ¡no, desde aquí soy!
¿dónde dejé mi pastillero? No, no, no.
No me estás entendiendo. No vine para darte un hijo.
Vine para animarte el muñeco. Con eso me conformo, no te preocupes.
¡lo sabía! ¡lo sabía!
¡era cuestión de tiempo! ¿qué?
¿de qué? ¿cómo tronaste conmigo?
Ahora ya sientes que la vida no vale nada. Te tiraste hasta la bebida.
¿eh? ¿eh?
Más bien sigo festejando. ¡ah, dime!
¿y por qué no estás trabajando? ¡oh, relaja la raja, britney!
Ahorita ni hay gente. ¿cómo que no hay gente?
¿y esto qué? ¡oh, tranquilos!
Y nomás les digo a ustedes, al rato voy a empezar a fumigar para que le vayan ahuecando. ¡ay, bueno, ya!
¡atiéndelos! ¿a tú qué te metes?
A ver, mollo. Se supone que usted representa a la autoridad.
¿eh? Y mírese nomás.
Debería de tener tantita, tantita vergüenza. Bueno, bueno, ahora que para el tamañito pues para él es mucha vergüenza.
A ver, a ver, a ver, a ver, a ver, ya. Bájenle tres rayitas.
Yo en mi día libre puedo hacer lo que yo quiera. ¿sí o no?
¿sí o no? Oiga, oiga usted.
Ya está mayorcito, ¿eh? Si es su día libre, ¿por qué trae puesto el uniforme?
Está denigrando el uniforme. ¡sí!
Mire, yo cuando cierro mi puesto, no ando ahí toda vestida de tamalera. ¡ah!
Es lo de menos, no hay problema. Señora.
¿qué hace? No hay problema.
No, ey, ey, ¿qué le pasa? No, no, no, ey, ey, ey, ey.
Ey, ey, así déjelo. Así déjelo, así déjelo.
Contrólese. Sígale, sígale, sígale.
Ay, no, pero tú sí te pasaste, alberta, ¿no, eh? Ay, mi esposa.
Oiga o no oiga, gente, yo te pago para que atiendas a la clientela, no para que te emborraches con tus amigotes. Amiguito.
Pues sí, sí, estoy chambeando. Clarito, tú me dijiste que sacara lo que no sirve, ¿o no?
Pues, pues sí. Pues ahí está.
Me encontré unas caguamas ya casi caducas. Ay.
Las sacamos y nos las estamos chupando. De veras, hasta babosos salieron.
¿qué tal que les hacen daño? Ay, ay, ay, ay.
No, yo como autoridad digo que el riesgo siempre existe, pero eso sería claramente el menor de los males. Bueno, cualquier mal que tenga el mayor es el menor de los males.
Oye, albertano, ya estuvo con los chistes, ¿no? Ay, no se enoje, son chistecitos, salpicaditas de humor.
Sí, bueno, son entre salpicaditas. Albertano, cuando te dije que sacaras lo que ya no sirve, me refería a este árbol de navidad que ibas a sacar desde enero.
Oh, ya te dije que sí lo voy a tirar. No tienes que recordarme cada dos meses.
Ay. Ahora sí, ya entiendo por qué tronaste con el albertano.
No, no, no, no. Es de que se apagó la llama de la pasión cuando hiciste que un nahui le levante las sábanas y había un letrero que decía, sigues participando.
Salud, compadrito. Salud, compadrito.
Salud. Salud.
Salud. Ay.
Ay, de veras. De veras que este tano nunca va a cambiar, ¿eh?
Es bien mentiroso. Te va a crecer la nariz como el pinocho.
Estás quedando muy bien. La verdad quería que te parecieras a pinocho, pero quedaste como maniquí para ropa de los buquis.
Vas a vivir muchos años. Porque la madera prietita es la que más aguanta.
Eres lo más cercano al hijo que nunca tuve. ¿y quién eres tú?
Soy helada. ¿y por qué estás vestida así?
Ay, porque estoy helada. Tengo mucho frío.
Pero bueno, lo más importante es que escuché tus súplicas y quiero ayudarte a que seas papá. Edad.
No, pues de aquí soy. ¿dónde dejé mi pastillero?
No, no, no. No me estás entendiendo.
No vine para darte un hijo. Vine para animarte el muñeco.
Con eso me conformo, no te preocupes. Que no.
Me refiero al pequeñín que has estado tallando y tallando y tallando con tus manos. No, pues ya decidete de veras, por favor.
Me refiero a él. Ah, sí.
¿y cómo piensas darle vida? Pues agitando la varita.
Es que yo ya no entiendo nada. Esta varita.
A ver, hazte para allá. Sí.
Es increíble. ¿quién soy?
¿quién eres tú? Yo soy gepetto, tu papá.
¿eres mi papá? Sí.
¿y ella? ¿ella quién es?
¿es mi mamá? Te rayaste, jefe.
¿quién dijo que un sugar daddy no puede también ser mi daddy? No, hijo, no, no entiendes.
¿entonces qué? ¿estoy adoptado?
No exactamente. Mira, eres un muñeco de madera, pero si te portas bien, puedes convertirte en una persona de verdad.
Edad. ¿y cómo me llamo o qué?
Te llamas alberta nocho. Ah, no, chávez.
Mejor ponme un nombre más chido, así como donovan maluma o jonathan alexander. ¿que no?
¿te llamas alberta nocho? Porque fuiste hecho de madera como la del barril del chavo de lucho.
Chávez.