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La neta, no sé cuántos años cumples, pero ya te ves mayor, así que le puse muchas velitas. Oye, poli, pero yo no soy tan grande, ¿verdad?
No, no, no, claro que no. Pero, ¿sabes qué, manta?
Yo te ando vendiendo unas cremas reafirmantes muy buenas. Bubi, bubi, bubi, frank.
¿qué pasa, bubi, frank? ¿qué haces?
Ay, man, aquí cuadrando las cuentas, pero las cuento y las cuento y las cuentas no me salen. ¿por qué?
Ay, porque aquí dice que el mes pasado nos gastamos muchísimo en insumos. Defíneme muchísimo.
Casi tres mil pesos en productos capilares. Ah, sí, te los vendí yo.
Y con descuento. Bueno, se los vendí a albertano, que me dijo que tú los habías pedido.
Ay, ¿yo? ¿productos capilares para mis bebidas?
Me dijo que las gomichelas iban a quedar de pelo. ¡albertano!
¡albertano! Ay, ¿qué pasó, qué pasó?
¡britney! No me despiertes así.
Que se me puede detener. Que se me puede detener mi corazón del sobresalto.
Tú te gastaste tres mil pesos en productos capilares y no me digas que no, que la jarocha ya me dijo que así fue. Híjoles, híjoles, jarocha.
¿fuiste de chismosa? No fui, vine.
Y no andaba de chismosa. Estábamos platicando con mi bubi, frank, y ella lo dedujo con lo que yo le dije.
¿y tú qué le dijiste? Que tú los habías comprado para que las gomichelas quedaran de pelos.
Ahí está. Ahora, agradece primero que uno se preocupa por esta mugrosa chilería y tú juzgándome y despertándome de un sobresusto.
Ya ves, te pasas. Sabes que hay renuncio.
Yo así no puedo. Ay, no, no.
No, espérate, albertano. No fue mi intención.
No me di cuenta de tu buena voluntad. No sé si mi corazón puede aguantar.
Discúlpame, en serio. Ay, es que no me di cuenta de tus buenas intenciones.
Es más, si me disculpas, te doblo el sueldo. ¿en serio?
Por supuesto. ¡que no!
Te voy a descontar cada centavo de tu pinchurriento sueldo. Y ahorita, ¡ponte a trabajar, bruja!
Cállate tus ojos. Si tienes tu maldad, bubi, frank.
Casi me la trago toda. Y mira que...
¿cómo están? Oigan, me enteré que mañana es cumpleaños de lucía.
¿qué les parece si le armamos una fiesta sorpresa al estilo chacaltepec? Ay, sí estaría chido.
Ella es medio mensa, flaca, con unos esturitos. Pero me cae muy bien.
Oigan, ¿y si mejor la llevamos a xochimilco? Ella es de provincia.
Nosotras también. Pues sí, pero ella acaba de llegar y no conoce mucho por aquí.
Ay, así sirve que veo a... Que veo al chuy.
¿quién es chuy? Un galán que me quiere tronar mis huesitos.
¡uy, no! Pues ese galán se ve que le gusta el retazo con hueso.
¡ay, ay, no! ¡ay, ay!
¡ay, ay! ¡ay, ya, ya, ya!
¡papá me desvide un pedazo de chicharrón! ¡no, no, no, no!
¡pajarito, pajarito, acá! ¡bien!
Te puse un velito de tama para celebrar tu cumpleaños. Ay, muchas gracias.
Ya no sé cuántos años cumples, ¿eh? Pero ya te ves mayor, así que le puse muchas velitas.
Oye, poli, pero yo no soy tan grande, ¿da? No, no, no, claro que no.
Pero ¿sabes qué, manta? Yo te ando vendiendo unas cremas reafirmantes muy buenas.
Digo, para que tu cara se sincronice con tu edad. Porque sí te ves bien desincronizada.
O sea, con tu cinturita, pero desincronizada. Pues, ¿y cuántos me veo?
Eh... Ah, pues, yo sí le echaba unos 20.
¡hora! ¡hora, pollo!
¿por qué traes eso? ¿a poco te da miedo el agua?
Mi mayor, déjame decirle que a mí solamente hay tres cosas que me dan miedo. Los zombies, los marihuanos y morir ahogado en un canal de xochimilco.
No, bebito fiu-fiu. A lo que sí deberías tenerle miedo es al hombre ajolote.
¿qué es eso del hombre ajolote? ¿a poco no conocen la leyenda del hombre ajolote?
No. Pues, acomódense, que se las voy a contar.
Bueno, pues, resulta que hace hartísimos años un explorador andaba con su señora y su bebé en brazos explorando los canales. ¿pero por qué los exploraba?
Porque era explorador. Ah, pues, sí, era.
Bueno, pues, hagan de cuenta que cuando andaban así en la explorada, fueron atacados por coyote. Ay, no manches.
A mí nomás hay tres cosas que me dan miedo. Los zombies, los marihuanos y los coyotes.
¿y los canales de xochimilco? Oh, por eso.
Cállense los ojos. Pues, también a ellos les dio miedo porque los coyotes eran trabajadores del ayuntamiento del acuaducto de guadalupe.
¡ay!