
La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
Por eso la panadería está en números rojos, pero ni creas que te lo voy a permitir, te lo advierto. Eres una desgraciada, y si lo sabía, si siempre supe que ibas a engañar a mi hijo, maldita soy, infeliz.
Ay, no, no, no, no, no, pues ¿en qué me equivoqué? ¿qué hice mal?
Ya se quemaron todas. En el mío se veía más fácil todo.
¿quién es? Somos sus papás, hijo.
Hijo. Mamá, papá, ¿qué hacen aquí?
Pensé que no querían volver a verme nunca. Hijo, perdóname, yo estaba muy enojada y muy dolida por la muerte de tu hermano, y no sabía lo que decía.
Pero ahora sabemos que tienes agorafobia, mujer. Miedo de salir a los espacios abiertos o con mucha gente.
Te extrañamos mucho, hijo. Y yo a ustedes.
¿quién tiene la princesa? Seguramente le toca su biberón.
Ya. Oye, ¿y qué pasó aquí?
¿qué estás haciendo? Estoy tratando de seguir una receta de internet de albóndigas al chipotle con arroz.
Voy con la niña. ¿y elena?
No me digas que esa desgraciada ya te abandonó. No, mamá, claro que no.
Elena y yo cambiamos los papeles debido a mi enfermedad, pues yo me encargo de las labores de la casa y ella se va a trabajar a la panadería, nada más. Lo que me faltaba.
Abrace, listo. Mira, no puede ser que mi hijo, mi primogénito, sea un mandilón.
De verdad, no puede ser, maximiliano. Juana, no empiezo, te vas para la casa.
No, no, es que es el colmo con elena. Es puro pretexto eso de que va a trabajar a la panadería.
A mí se me hace que son puros pretextos de esa niña para montarle tremendos cuernotes. Mamá, claro que no.
Elena no es así, lo que pasa es que tú nunca la has querido. Y todavía preguntas por qué.
Ay, mamá, ya deja de decir tonterías. Voy a sacar la ropa de la lavadora, voy a atenderla.
No, bueno, hasta la ropa la lava. Ay, ya, ya, mi amor, mira, mejor ve a la princesa, qué hermosa está, mira.
Ay, mi querida, qué bella. Mi amor, me voy a poner a cocinar, yo voy a hacer las albóndigas, porque si no, en esta casa no se va a comer.
Está bien, está bien. Ten cuidado, no se te vayan a quemar.
Ay, mi amor, qué presto, princesa. Ay, mi amor, qué presto, princesa.
Oye, iván, estas dos facturas están duplicadas, ¿no? Y son por fuertes cantidades de dinero.
Mira. A ver.
No, mira, se parecen, pero no nos son iguales. Lo que pasa es que este proveedor nos surte dos tipos de insumos.
Esta factura es por insumos de repostería y extras, como, por ejemplo, rellenos, colorantes vegetales, líquidos para las masas, cremas. Y esta otra es para insumos de...
Paquetados, como cajas, charolas, bolsas, etiquetas. Pero mira.
Ok. Tú no te preocupes.
Cualquier cosa que necesites saber sobre facturas, me lo haces saber a mí. Ok.
Oye, ¿qué te pasa? Iván, no te confundas, ¿eh?
Yo amo a max, y no voy a permitir este tipo de atrevimientos. Que te quede claro.
Perdón, no sé por qué hice eso. Pues mejor contrólate.
Buenas noches, nos vemos mañana. Elena.
Estás empezando a cansarme. Es que siento que casi no avanzo, doctor.
Aún no me atrevo a salir de estas cuatro paredes y... Le estoy cargando a mi esposa toda la responsabilidad de salvar nuestro negocio.
Claro que has tenido avances, max. Ya no tienes cuadros de ansiedad.
Te mantienes ocupado de tu casa y con tu bebé. Y poco a poco esa estabilidad emocional se va recuperando.
Debemos de seguir trabajando, max. El progreso en la terapia no siempre es lineal.
Aquí el punto es no dejarla, ¿ok? Sí, doctor.
Gracias. Nos vemos.
Que estés muy bien, max. Amor.
Pensé que llegarías más temprano. No.
Aún hay muchas cosas que faltan por poner en orden en la panadería. Ay, no manches.
Neta, tenías un desastre horrible. Ahora resulta que era un desordenado y no sabía llevar mi negocio.
Lo que me faltaba. No, yo no dije eso.
¿y qué hay en esta caja? Pues cosas que saqué del closet cuando lo limpié.
No manches, neta, tenías un desastre terrible. Ahora resulta que era una desordenada y no sabía mantener limpio mi casa.
Lo que me faltaba. Ya ves cómo no es fácil encabezar un negocio.
¿y ya ves cómo no es tan fácil quedarse en casa? ¿ya ves que no es una pérdida de tiempo?
¿sabes qué? Ya no quiero pelear.
Pues, ¿sabes qué? Yo tampoco.
Tengo muy cansada como para escuchar tus berrinches. Pero es que eso no puede ser.
Yo misma capturé la factura para los insumos de la repostería. Perdón, señor elena, pero desde hace mucho tiempo que no hacemos pasteles para eventos, bodas, 15 años.
No tenemos insumos. Puede ser, es que no puede ser eso.
¿helenita? Qué bueno que te encuentro.
Te quiero invitar a comer. Vamos al restaurante las lunitas.
Por favor, sálganse todos un momento. Necesito hablar a tu mamá.
Vamos a estar solas con iván. Entonces, ¿qué, mi reina?
¿nos vamos a ir a comer? ¿qué te pasa, elena?
Ya me enteré que le has estado robando a max a manos llenas. Por eso la panadería está en números rojos.
Pero ni creas que te lo voy a permitir. Te lo advierto.
Eres una desgraciada. Y si lo sabía.
Si siempre supe que ibas a engañar a mi hijo. Maldita zorra infeliz.
A ver, ¿tú crees que yo soy estúpida? ¿ya ves como siempre tuve la razón?
Tú nada más querías a mi hijo por su dinero. Claro que no.
Iván me besó a la fuerza. Dile la verdad.
Dile. No tiene caso que sigamos ocultando lo que sentimos.
Tardo o temprano se iban a dar cuenta, elena. No, no, no.
Que mejor que ahora. Diles.
No. A ver, ya deja de fingir.
No. Esto lo va a saber mi hijo.
Lo engañaste. Y además lo hiciste con el que se decía su mejor amigo.
Elena, no. Tiene que creerme.
Estábamos peleando y el avión... Mi mamá te contó.
¿por qué me engañaste con mi mejor amigo, elena? ¿por qué?
Si yo te amo. Esto es una trampa de iván.
Lo único que quiere es separarnos. En estos días he descubierto muchas tranzas que ha hecho en la panadería.
Ya deja de mentir. Deja de buscar pretextos para justificarte.
Mi madre te vio. Mi amor, por favor, no es creerme.
Por favor. Es más que claro que...
Que te hartaste de un inútil como yo. Que no puedes salir de su casa por esta maldita enfermedad.
Tus palabras eran mentiras. No somos un equipo.
Solo buscabas una salida fácil para dejarme. Y lo has conseguido, elena.
Lo mejor es que... Que nos divorciemos.
Me voy a ir con mis padres y... Y seguiré con mi tratamiento y buscaré un abogado.
No, max. No nos dejes.
Tu hija y yo te necesitamos. No puedo.
Lo siento mucho. Es...
Es lo mejor. Le pediré a mis padres que vengan por mí.
Mi virgencita de guadalupe. Te lo suplico, morenita mía.
Ayúdame a que max se dé cuenta que es un error. Que yo lo amo y nunca lo engañaría.
Que lo único que quiero es salvar nuestro matrimonio. Ayúdame a descubrir que todo es una trampa de iván porque nos ha estado robando.
Pero sobre todo... Cura max de su agorafobia.
Para que vuelva a tener una vida normal. Te lo suplico, madre mía.
La meritita, ¿verdad? Sí.
El señor iván hizo y deshizo como quiso en la panadería desde que el señor max se enfermó. Y luego, ¿qué cree?
Falsifica las facturas. Él sí mete el pedido.
Pero a la mera hora, les cancela. Y él se queda con el dinero.
¡ja! Y además tiene un amigo.
Que van a una casa de apuestas. ¿de dónde cree que agarre el dinero?
De la caja chica. No, ese hombre es un vividor.
¿y quién es ese hombre? Pues, es...
Lo he visto un par de veces. Medio moreno, alto.