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Nada más eso te faltaba, que te pusieras a vender como si fuera un tianguis. Pues si no te gusta, te puedes ir a otra parte del patio.
No, la que debe alargarse eres tú, con todas tus macadas. Oye, ¿qué te pasa, atalado?
¡esas pulseras ya no van a servir! Ana julia, ya está el desayuno.
Ya estoy lista, ma. Mira.
Te quedó preciosa tu maqueta, mi amor. Espero que no te hayas desvelado mucho.
Pues no mucho, pero si lo hubiera hecho, hubiera valido por completo la pena, porque así seguiría siendo la mejor de mi clase y además mantendría mi beca. Eres un gran orgullo para mi hija.
Eres tan dedicada a tus estudios. Solo corresponde a todo el esfuerzo que tú haces por mí, mamá.
Siempre lo das todo. Además, estás vendiendo cosas por catálogo y así ganamos un dinerito extra.
Por suerte, las vecinas y mis compañeras de trabajo siempre tienen algo que pedirme. Y esta vez les llevo varias cositas.
Oye, pero vamos a apurarnos para llevarte a la escuela. Sí, cierto.
Oye, esto se ve delicioso. ¿de verdad?
¿jugamos fútbol este fin de semana, pa? Estaría padrísimo, ¿no crees, pa?
Ni te molestes en hablarle a mi papá. Sabes que es un mueble.
Mejor un día vamos tú y yo, cuando quieras. Apúrense.
Ya se está haciendo tarde y tengo una junta muy importante con el licenciado estrada. Solo nos hablas para darnos órdenes.
Mejor vete a trabajar. ¡apúrate!
Me voy a lavar los dientes y después voy por mi mochila. ¡apúrate!
¡adiós, papi! ¡nos vemos en la casa!
Oye, debes de echarle ganas a educación física para que puedas estar en el equipo de fútbol. Sí, ya vas a ver que voy a ser el que más goles mete en el partido.
Conste, ¿eh? Sí.
Nos vemos, chaparro. Aquí está tu mochila, mi amor.
Gracias, ma. Que la virgencita te proteja y te lleve con bien a la casa de regreso.
Muchas gracias. Te veo al rato, ¿va?
Ay, sí, a la becada su mamá la persigna. Cállate, tarado.
Por lo menos a mí en mi casa sí me quieren. A que se vería que ayer eres tú, porque las becadas como tú apestan en esta escuela.
Hola a todas, chicas. Les traje todo lo que me pidieran.
¡ay! Les entrego rapidito.
Me trajiste los aretes que te encargué, amiga. Claro que sí, claudia, que vas a ver súper guapa con ellas.
Oye, eso espero, amiga, porque ya necesito galán. Miriam.
Oye, amiga, pero yo te pago en la quincenita, ¿sí? No sé.
Ya sabes cómo soy de gastalona. Bueno, pero cumplida.
Ah, eso sé. Yo creo que con todo esto ya consigo pagar la colegiatura de ana julia.
Esto es para ti. Amiga, ¿cómo no vas a juntar?
Si tú eres bien trabajadora. Nancy.
Ya deberíamos ir a tomarnos una copita para que te relajes. Y yo uso estos aretitos que me trajiste para conquistar un galán, ¿cómo ves?
Bueno, pues la verdad es que sabes que no me gusta dejar a ana julia solita, así que vas a tener que ir con las demás. Pero ¿saben qué?
Vamos a nuestros lugares, que no quiero que se nos junte el trabajo. Pues sí.
¿les gustó? Está precioso, ¿verdad?
Ay, sí, me encantaron. Ana julia, quiero felicitarte por tu maqueta.
Te quedó mejor de lo que esperaba. Muchas gracias, miss.
Estoy tan contenta con tu trabajo que te voy a dar un punto extra. Te puedes ir a tu lugar.
Gracias, miss. Gracias, miss.
A ver, rocco, ¿y tú hiciste la maqueta? No.
¿cuándo entenderás? Si sigues flojeando así, vas a repetir año conmigo.
Ah, pues, ni modo. Pues aquí nos veremos el próximo año, ¿no?
Ok, me parece perfecto. Aquí nos veremos.
Ya voy a poner la mesa para cenar, mamá. Sí, hija.
Oye, ¿todo bien? No, mi amor.
No me alcanza para los gastos de este mes. Ni siquiera con los pedidos.
Así que voy a tener que pedirme en adelanto. Ay, mamá.
Siento que no te alcance porque ya estoy en una escuela cara. Tú ya tienes media beca y eso nos ayuda muchísimo.
No, lo que sucedió fue que una vecina y claudia me quedaron a deber y no completé. Pues, ¿sabes qué?
Yo te voy a ayudar. Voy a empezar a vender pulseritas hechas por mí en la secundaria y así, aunque sea con poquito, te puedo apoyar.
Nunca me cansaré de decirte que eres la mejor hija del mundo. Y tú la mejor, mamá.
Te quiero. Y yo a ti.
Y si a alguna no les queda, se las puedo hacer a su medida. Pues, a mí esta sí me quedó y me gustó mucho.
Está súper bonita. ¿puedo tener una, ibar?
Claro. Gracias.
Yo también quiero una. Te la pongo la siguiente semana.
Y yo también voy a querer otra. Ay, familia.
Acuérdense que la próxima semana voy a traer nuevos diseños. Sí.
¿ibar? Gracias.
Gracias. Bye.
Gracias, ibar. Nada más eso te faltaba, que te pusieras a vender como si fuera un tianguis.
Pues, si no te gusta, te puedo decir otra parte del patio. No.
La que debe alargarse eres tú, con todas tus mojicadas. Oye, ¿qué te pasa, atalado?
Esas pulseras ya no van a servir. Ya me tienes harto.
Deberías de alargarte de esta escuela. Pues, te aguantas.
Y si no te gusta, te tienes que cambiar tú. Y si vuelves a molestarme, te voy a dar otra cachetada.
Como si te fuera a dejar. No me vuelvas a poner una mano encima.
¿y si lo hago qué? Bueno, ya basta.
Maestro, el rojo fue el que empezó. Sí, pero tú también lo estás agrediendo.
¿no crees que no te vi? Así que en este momento, los dos se vienen conmigo.
Y vamos a la dirección. Y le vamos a hablar a sus papás, ¿ok?
Agarra tus cositas. Espera, vámonos.
Viéndose, niños. Te estoy viendo, rojo.
Ay, de verdad, con ustedes no se puede. Adelante, por favor.
Buenas tardes, señora directora. ¿por qué me mandó a llamar?
Pues, porque resulta que... ¿cuál es la urgencia?
¿qué le pasó a mi hijo? Le estaba platicando a la señora adrián.
Pero, ¿cuánto tiempo sin vernos? Tengo tan lindos recuerdos de ti.
¿de verdad? Ay, perdón que los interrumpa, ¿eh?
Si les pedí que vinieran es porque tenemos que hablar de sus hijos, no de ustedes. Sí, perdón, señora directora.
¿qué es lo que sucede? Que tanto ana julia como rocco están presentando una conducta inadecuada dentro del colegio.
Y no es la primera vez que sus maestros reportan que se la pasan peleando. Miss, es que rocco siempre se la pasa molestándome.
No, pues vete a una escuela de gobierno y así no te molesto, mugre becada. ¡ay, rocco!
No puedes ser despectivo con la gente. Todos tenemos los mismos derechos.
Sí, sí, pa, como digas. Como se pueden dar cuenta, sus hijos se la pasan agrediéndose.
Rocco la ofende y ana julia ya se atrevió a darle una cachetada. Desgraciadamente los voy a tener que suspender tres días a los dos.
No, mami, no las puede suspender, por favor. No puedo perder clases.
Lo siento mucho, espero que esto te sirva de escarmiento para que no se vuelva a repetir. Y ahora, por favor, si me pueden dejar a solas con el señor reyes porque necesito hablar con él, por favor.
Siéntese, por favor. ¿qué pasa, directora?
Pues es que me preocupa mucho su hijo. No solo se muestra muy rebelde con sus compañeros y con sus maestros, sino que también muestra una gran falta de interés por la escuela.
Está a punto de perder el año, ¿eh? Mire, no quiero justificar a rocco, pero usted sabe que su mamá falleció hace un año.
A él le está costando mucho trabajo asimilarlo. Pero mire, permítame hablar con él para que cambie su actitud, por favor.
Espero que así lo haga, señor reyes, porque solo poniendo un verdadero esfuerzo es que rocco no va a perder el año. Es que no es justo que me suspendan, mamá.
Voy a perder mi media beca. Si te esfuerzas no vas a perder nada, pero que esto sea una advertencia de lo que puedes perder por impulsiva.
Es que no es que lo sea. Ya me tiene harta rocco porque siempre me molesta y solo porque soy becada.
Pero en ti está permitir que te afecte su actitud o no. Yo sé que no es sencillo, pero tienes que controlarte.
Y en lugar de agredirlo, debes de alejarte de él. Está bien, lo voy a intentar.
Pero no creo que sea fácil. Pues tendrás que esforzarte.
Y como consecuencia de tu suspensión, estarás castigada este fin de semana. Y tienes que conseguir todos los apuntes de los días en que no vas a ir.
¿te quedó claro? Sí, mamá.
¡qué vergüenza! Escucharte tan despectivo con las personas.
Están becadas. Ana julia es tu compañera y tienes que respetarla.
A ti nada más te importa eso. Pero no hiciste nada cuando escuchaste que me dio una cachetada.
Si mi mamá estuviera viva, no dejaría que estas cosas pasaran. Ah, pero tú te la llevas en el trabajo y en tus cosas.
Y no te importamos ni mi hermanito ni yo. Y que era pena si tienes siete años y tú nada más trabajas y trabajas como loco.
No haces nada. En eso tienes razón.
Por eso prometo estar más atento a ustedes. Sí.
No. Mira, vivir con mi abuelita caridad.
Pero si ya vive en san luis potosí. Además, yo no quiero que te alejes de mi hijo.
Mira, prometo estar más atento a ustedes. Pero eso no quita que estés castigado por lo de la suspensión.