
La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
Pues ayúdame para que todo sea como antes. Ve a mi casa a echarme la mano, ¿no?
¿estás tarado o qué? No, si me ayudas voy a tener tiempo.
Para ti, por ejemplo. Yo soy tu amante, isidro.
Las amantes no hacemos ese tipo de trabajos. No lavamos ni limpiamos.
Las amantes nos acostamos. Damos caricias, nos quitamos la ropa.
No la planchamos. No te pongas pisado como si hubieras estado embarazada.
La prueba salió negativa. ¿pero por qué pensaste que podías estar esperando un hijo?
¡habla! Pues, pues, no me hagas decírtelo.
¿crees que para mí es muy grato? Dime la verdad.
Bueno, porque he estado viendo a omar. ¿qué?
¿quién es omar? Omar es el niño que me gusta.
Lo he estado viendo cada vez que me sueltas las llaves del carro sin chistar para que haga tus mandados. ¡no puede ser!
Y, pues, ya lo demás, pues, lo puedes intuir. No me hagas decírtelo porque es muy incómodo.
Para mí es más incómodo. ¿por qué tengo que entrar a mi papá?
¿qué pido? Y ya, ya no me sentí capaz de decirle nada más a nuestra hija.
¿por qué? Porque...
Porque no sé... O sea, no sé cómo abordar esos temas con ella.
No te preocupes, yo hablo con gina. Nelly, esto no estaba contemplado.
O sea, una cosa es el quehacer, pues, hacer los mandados, recoger la casa, pero otra muy distinta es tener esta aproximación con nuestros hijos. No, isidro.
Eso también es parte de esa idea. Amo de casa.
No solo se trata de tener limpia la casa, sino también de estar al pendiente de la educación y del bienestar de nuestros hijos. Decidí darte tiempo para que te calmaras y así poder hablar de lo que pasó.
No hacía falta, mamá. Están exagerando.
Omar y yo nos gustamos, teníamos intimidad, tuve un retraso, me apaniqué un poco, pero fue una falsa alarma, no estoy embarazada, no veo el problema. El problema es que le mentiste a tu papá y te aprovechaste de su situación de vulnerabilidad para verte escondidas con ese muchacho y empezar tu vida sexual.
Pa, no fuiste convocado, ¿eh? Créeme que no es fácil tampoco para mi hija.
Tengo que hacer el esfuerzo para estar presente y aprender a hablar contigo, pues, de lo que sea. Mira, si voy a ser el amo de casa, tengo que hacerme cargo de su educación.
Buenos días. Buenos días.
Venga, poquito. Soy isidro segovia, su vecino.
Ah, mucho gusto, señor. ¿lleva mucho tiempo trabajando con la vecina?
Pues sí, ya hace algunos años. He sido de la confianza de mi patrona y ella me ha conservado el trabajo.
Ah, qué bueno. ¿le gustaría venir a ayudarme a la casa?
Somos buenos patrones. Ay, no lo sé, señor.
Yo estoy muy a gusto acá. Si no es invisible, ¿por qué?
Es una discreción. ¿cuánto le paga?
Pues, 500 pesos al día. Yo le ofrezco 700, ¿cómo ve?
Oiga, ¿cómo se atreve a sonsacar a mi muchacha para quitármela? Oh, no, no, no, no, no es eso.
Solo le estaba proponiendo un negocio. Vaya a proponérselo a la más vieja de su casa, pero deja a mi sirviente en paz.
No se le vuelva a acercar para robármela o se la armo en grande con los vecinos. No, no, me malinterpretó, vecina.
Este, ¿cómo cree? No, no, no, no se trata de eso.
Ah, sí, sí. Este, solo...
Vámonos, vámonos. Si, si nada más...
Ay. De veras que estás muy mal desde que tu esposa se accidentó.
No estaba preparado, julieta. Y sigo buscando soluciones, pero todo me sale mal.
Hasta a mí me has descuidado. Y yo extraño tu fogosidad, tu arrojo, tus besos.
Andas en la luna. Pues, ayúdame.
Ayúdame para que todo sea como antes. Ve a mi casa a echarme la mano, ¿no?
¿estás tarado o qué? No.
Si me ayudas, voy a tener tiempo. Para ti, por ejemplo.
Yo soy tu amante, isidro. Las amantes no hacemos ese tipo de trabajos.
No lavamos ni limpiamos. Las amantes nos acostamos.
Damos caricias. Nos quitamos la ropa.
No la planchamos. No quise decir eso.
Perdón. Estuviste muy animada durante todo el rato que trabajamos, amiga.
Sí, claudia. Es que no sabes cómo está mi marido.
Isidro está pasando las de caín. Con esto de que es el amo de casa.
Aprovechate. Tú tienes que descansar para que tu hueso quede bien.
Y con tus terapias recupere la movilidad. Lo bueno de mi situación es que puedo trabajar vía remota.
¿sabes? Nunca pensé que este accidente pudiera servir para que a mi esposo le cayeran algunos veintes.
Bueno, ya voy a colgar para redactar los reportes de las conclusiones a las que llegamos. Luego nos hablamos.
Sí, yo voy a aprovechar para descansar un rato en lo que llega mi fisioterapeuta. Nos vemos, claudia.
Muchas gracias. Ay, madre mía.
No cabe duda que mandaste esta prueba a mi esposo. Ya lo entendí.
Te pido que sigas intercediendo para que valoren y que aprecien el trabajo de las amas de casa. Y no es cualquier cosa.
Te lo ruego, virgen de guadalupe. ¿cómo estás?
Abuelo, qué bueno que viniste. ¿cómo estás?
Pásale. Qué bueno que esta semana le toca a tu papá la jugada de dominó, hijo.
Y también ver cómo has crecido, hijo. ¿ya ves?
Papá, ¿qué hacen aquí? ¿cómo que qué hago aquí?
Te toca a ti la jugada de dominó esta semana. Sí, es verdad.
Se me olvidó que tenía que suspenderlo. No puedo recibirlos, papá.
Por estar vestido así de silvienta, ¿qué te pasa? Mírate nada más.
Con este mandil rosita. Pues es el único que me quedó de los que estaban en la cocina.
¿pero qué te pasa? Eso es para tu mujer, no para ti, que eres el hombre de la casa.
Papá, ya sabes que nelly no puede. Pues busco a quien le ayude.
Pues lo he intentado, he buscado. Hasta me quería traer a la tuya.
Azul, si no me la tocas, pones pretextos para ser el mandilón poco hombre que eres. Papá, no seas ridículo.
No, no, tú eres el ridículo. Con esas mamarrachadas.
Yo creí en un hombre, no un mariquita. No sabes lo decepcionado que me siento de ti.
Nos vemos, nico. Cuídate.
Sí, abuelo. Suéltame, suéltame.
Pues yo no estoy de acuerdo con mi suegro. A mí me parece que todo lo que has hecho es de mucha humbría.
Ya tomaste el toro por los cuernos. Te responsabilizaste de la casa, de tu familia, lidiando con tus propios prejuicios.
Eso, eso es el ser amo de casa. Pues sí.
Voy a lavar los baños porque no los he lavado en días y ya están bien sucios. Sí, mi amor.
¡qué bonito! Sí, ¿no?
Buenísimo. No puede ser que todos los días tenga que estarte repitiendo las mismas cosas, ramón, porque no las haces.
Pues tú me dejaste jugar más tiempo. Al rato lo recojo.
Al rato. Tu hermana y tú se aprovecharon de que estaba estresado.
Ya lo arreglé con gina y ahora lo voy a hacer contigo. Oye, ¿qué te pasa, papá?
Pasa que vas a arreglar tu cuarto, atender la cama, a lavar tu ropa y sin esperar nada a cambio. ¿entendiste?
Chale, te estás tomando muy en serio tu papel de amo de casa, ¿no? Mi abuelo tiene razón.
Eres un mandilón poco hombre. ¿qué?
A mí no me hablas así. Soy tu papá.
Y te quedas sin consola hasta que vea que cumples con tus obligaciones. ¡no!
¡mi consola no va! A ver si así aprendes.
¡no!