Te quedan: 9 días para ver este capítulo.

La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
Y mi hermano,lo dejé en el club,hoy en la noche tiene cita con la psicóloga,pues ojalá la doctora logre sacarlo de su crisis,ah ,domingo,por favor,sí señora ,lleve esas bolsas al carro ,claro,gracias,pues yo me voy,sofia,ahora que hemos vuelto a ser las hermanas de antes,quiero que sepas que puedes contar conmigo en todo,gracias hermanita. La mesa de la doctora robledo ,sí,me sigue por favor ,gracias,doctora robledo,yo soy rodrigo montalva,el loquito que estaba esperando ,francisco ,me has tenido toda la tarde esperando tu llamada,sofia no se me ha despegado en un solo minuto,tuve que mandarla a preparar la cena para poder llamarte,que dijo ,sospecha algo,me cambié la jugada para que no me hiciera preguntas,isadora esto me tiene muy nervioso porque sofía está convencida que tengo otra mujer ,seguramente va a empezar a espiarme y eso es muy riesgoso, mejor será dejarlo nuestro por un tiempo,no francisco,lo que haremos cuando vengas es citarnos en otro lugar para no despertar sospechas con rodrigo,él podría preguntar quien viene a verme,montseji ,sabes lo que significa eso ,seguramente ya no estoy en la mira o estás sospechando ,por supuesto que no,montseji ,montseji,si a tu marido se le ocurre hacerle preguntas al conserje en turno de la noche,estamos perdidos, ya me adelanté,ese hombre no trabajará más en este edificio,pedí su traslado ,así que la posibilidad de que rodrigo ate cabos queda descartada, cuando usted llegó iba a pedir un aperitivo,que gusta tomar,un tequila reposado ,digo si no le parece tan peligroso,para mi un blancasís por favor,un tequila reposado, ¿puedo decirle al capitán?
,digo por eso de que se me vaya a entrar la loquera y la vaya a atacar o algo así parecido ,ya lo hice,porque cree que yo escogí el restaurante y llegué más temprano,y en mi bolso guardo una pistola con dardos tranquilizantes y le advierto que tengo muy buena puntería, vaya que método tan peculiar para curar a sus pacientes y no le sale la psicología,lo agarra dardazos así tranquilizantes,exactamente ,y lo tranquiliza como si fuera una fiera salvaje, ¿no? Pero tengo métodos mucho más sutiles cuando atiendo a mis pacientes en el consultorio.
No me va a perdonar que lo hayas sacado de ahí, ¿verdad? No.
¿qué es inusual? No, no, es que las reglas de mi profesión a los pacientes se les reciben al consultorio normalmente.
¿y entonces por qué aceptó mi invitación? Pues su hermana me dijo que era un caso de vida o muerte y de no hacerlo me habría remordido la conciencia.
Pero también quise aprovechar para venir a cenar a este lugar. Aquí sirven muy buena coctelería.
Gracias. Bueno, pues entonces, ¿salud?
¿salud? ¿cómo debo llamarla?
¿doctora? ¿o por su nombre?
¿o cómo quiere que le llame? Como usted se sienta más cómodo.
¿cómo? ¿cómo?
Es que si la llamo doctora, sabe que me la empiezo a imaginar en su consultorio con una bata blanca, con un estetoscopio, lentes, un martillo, una jeringa lista para inyectarme. No, no, no.
Entonces llámeme erika para que se tranquilice. ¿me parece?
Me parece. Bueno, pues entonces, ¿salud?
Salud. Duerme tranquilo, mi amor, y llámame mañana.
Escúchame, por favor. No creo que sea conveniente.
Eso sí sería muy peligroso para ti. Te necesito, francisco.
Por favor, dame gusto. ¿lista la cena?
Sí. Bueno, pues entonces vamos.
¿qué te dijo? Ella.
Ella. Hablando con tu querida.
Qué bueno que nos entendemos, ¿no? Es muy importante en la relación psicólogo-paciente, paciente-psicólogo.
Claro. Lo que yo sí quisiera saber es dónde nos vamos a ver la próxima vez, porque no deberíamos de repetir el mismo sitio, entonces...
Bueno, no habrá más restaurantes, señor montalvo. Tiene razón.
No más restaurantes. Un sitio diferente cada vez, eso es lo propicio.
Y llámeme rodrigo. ¿a qué le teme rodrigo?
¿y yo? ¿a si le temo?
No. Bueno, eso es un punto muy interesante para analizar.
Yo no sé por qué ustedes, los doctores, están empecinados en llevar a los pacientes a sus consultorios. Eso es un punto que debe admitir que podría tener un análisis bastante profundo.
Pues yo creo que lo que hay que someter a un análisis bastante profundo es por qué usted me quiere apartar de mi espacio. ¿será que intenta exteriorizar algo?
No sé, el anhelo de apartar a alguien de algún lugar. A una mujer, tal vez.
Ay, ya está trabajando. Desde que usted llegó empecé a trabajar.
¿entonces qué? Ya llevo como diez minutos de sesión y me quedarán como cincuenta.
Treinta y cinco, para ser exactos. ¿treinta y cinco nada más?
Bueno, es que mis sesiones duran cuarenta y cinco minutos. Yo siempre me tomo un cuarto de hora de descanso entre paciente y paciente, porque si no la que enloquece soy yo.
Sí, claro. Tiene sentido.
Qué bárbara. Qué manera de ganar dinero.
Por cierto, hablando de dinero, ¿cuánto es lo que va a ser por sus honorarios? ¿qué le parece si lo discutimos al finalizar el tiempo que le queda?
Oiga, ¿y cuándo va a ser la próxima sesión? Pues llámele mañana a mi secretaria y le reservamos.
No, no, ya le dije que no quiere ir allá. De veras, yo lo que necesito es una persona que me escuche, que me trate como amigo, una persona que tenga nombre como usted.
Erika, erika. Claro, yo sé que esas consultas tienen que tener un pago adicional y yo estoy dispuesto a pagarlo.
Yo sé que sus honorarios deben ser bastante altos, ¿no? Pues no se lo niego.
Y le confieso que he ayudado a muchos pacientes a salir de sus problemas, pero en cuanto les llegue el recibo, enloquecen nuevamente. Así es que yo no le aconsejo acrecentarlos.
Mejor vaya a mi consultorio. No, no, ya le dije que no.
Yo no quiero ir... ¿quisiera un ordenador?
Sí, sí, claro, claro. La señorita y yo quisiéramos algo que tarde en prepararse, como 15 minutos y otros 15 minutos en que lo consumamos.
Es que nada más tenemos 30 minutos... ¿tiene la especialidad de la casa?
La especialidad de la casa me parece perfecto. Sí.
¿no desea saber qué es? No, no, la verdad no.
Es que no tenemos mucho tiempo. El tiempo de la señorita vale oro aquí, como usted ve.
Y bueno, en lo que lo trae, en lo que nos lo comemos, no nos va... Mejor tráigame una botella de vino, ¿sí?
Y no me pregunte ni la cosecha, ni la marca, porque al explicárselo, imagínese, se me va el tiempo que me queda. Ese capitán debe pensar que sí estoy bien loco, ¿verdad?
¿en qué momento escuchaste que hablaba una mujer? Entonces, ¿por qué cerraste la puerta?
¿por qué hablabas en voz baja? Es que no tengo derecho a mi privacidad.
No por ser tu marido tienes derecho a violar mi intimidad. ¿o qué quieres?
¿estar pegada a mí las 24 horas? ¿pero quieres confirmar con quién estaba hablando?
Hazlo. Ven, hazlo.
La verdad es que no soy digno de tu confianza. A mí sí lo sé.
Se está acabando, ¿verdad? Sí, tú lo estás acabando.
Con tus alucinaciones, con tus celos infundados. Gaviota, me dijo su mamá que estaba aquí.
La estamos esperando para cenar. No tengo hambre, doctor.
¿todo bien? Sí.
Muy contenta de que mi mamá nos acompañe. Juntas hemos recordado viejos tiempos, cuando llegábamos en el camioncito a tequila.
Había que verla así, con su carita sonriente y sus ojitos así brillando de felicidad cuando veíamos los campos sembrados de agave. Ay, iluminados por el sol de la tarde.
Ella le tiene tanto cariño a esa tierra que ahí quiere morir. Bueno, bueno, claro, que para eso falta así mucho, mucho, mucho.
Sí, sí, por supuesto. Su sueño es tener una casita donde pueda contemplar el paisaje agavero, con un terreno así grandote para plantar árboles, tener sus plantitas llenas de flores.
Primero dios, un día su sueño se va a hacer realidad. ¿a usted le gustaría tener una propiedad en esa región?
Bueno, yo todavía no tengo los medios para poder hacer algo así, pero ahí estoy ahorrando para darle ese gusto a mi mamá. ¿y usted viviría con ella?
No sé. La verdad es que tengo más recuerdos malos que buenos de ese lugar.
Gaviota, le puedo hacer una pregunta. ¿por qué no aceptó firmar el libro de visitantes?
El ingeniero montalvo quería que lo hiciera como la futura anfitriona de la montalveña. No, no, ¿qué va, doctor?
A ver, ¿para qué meterme en más problemas con esa familia? ¿usted se imagina?
No, ese libro, los montalvo ya se habían chambuscado toditito los cables y estarían más chiflados de lo que está rodrigo. Bueno, yo pensé que usted aspiraba a ser la señora montalvo.
Ese asunto está muy complicado. Cualquier mujer se sentiría halagada al recibir semejante propuesta.
Es una de las haciendas más hermosas de la región. Nuestros invitados están impresionados con el poderío económico de esa familia.
Mire, doctor... Gaviota, gaviota.
No piense mal. Yo lo que quería decir era que...
No, no, no, no se preocupe. Pero le voy a decir una cosa.
A usted le ha tocado presenciar muchos de mis problemas personales. Y creo que merece una explicación.
Mire, a mí no me interesa ni la fortuna, ni la hacienda de rodrigo, ni nada, nada, nada de nadie. Porque a mí me gusta ganar mi propio dinero para, pues para comprarme todo lo que yo necesite.
Lo que pasa es que, pues todos los hombres de esa posición piensan que... Pues que las mujeres tienen así la vida resuelta estando con ellos.
Y yo no comulgo con eso. A mí, a mí me gusta trabajar.
Si eso es lo que le gusta, le aseguro que en el consejo va a llegar muy lejos. Ya se lo he dicho.
¿que me va a mandar a europa o qué? Sí, gaviota.
Pero cuando llegue ese momento, deberá tomar la decisión con mucha serenidad. Ay, doctor.
Usted habla como si esto fuera a ser como dentro de poquito tiempo. Ah, esos nombramientos no son de la noche a la mañana.
El consejo le está dando seguimiento a su trabajo. Y se encuentran muy satisfechos con su desempeño.
Así que eso puede ocurrir en cualquier momento. Gaviota, le aseguro que usted llegará tan alto como se lo proponga.
Soy casado, tengo un hijo. ¿y a qué se dedica?
Bueno, eso se lo puedo pasar por escrito después, ¿no? ¿por qué no mejor entramos en materia?
Es que me quedan nada más como ocho minutos. Bueno, es que esta es una estrategia enviada con la que hago que los pacientes pierdan el tiempo y así gano más.
Vaya. ¿a qué se dedica, rodrigo?
Me hago cargo de una hacienda. Nosotros sembramos el agave, lo procesamos, lo convertimos en tequila.
Después lo distribuimos en el mercado extranjero y en el nacional. Así es que es industrial tequilero.
Oiga, ¿y cómo se elabora? No sea tramposa, doctora.
Yo la voy a instruir en la materia y usted me va a cobrar. Si apenas me quedan unos minutos.
¿sí? Me gusta su franqueza.
Sí. Bueno, la cosa está así.
Nosotros sembramos el agave y lo dejamos madurar alrededor de ocho años. Después se gima.
Esto significa que le quitamos las pencas, sacamos la piña, la llevamos a la destiladora y la metemos en un nuevo agave. De ese horno sale la fructuosa y se fermenta.
Después que está fermentada, la metemos a la destiladora un par de veces. De ahí nace el tequila blanco.
Por supuesto que todo este proceso está supervisado por el consejo regulador del tequila. O si quiere tequila reposado o añejo, se deja mucho más tiempo en unas barricas de roble.
¿qué dice? Este organismo del que le estoy hablando, el consejo regulador del tequila, lleva un registro muy específico de los plantillos que se encuentran en la región de la denominación de origen.
Y esto es monitoreado vía satélite. Por visto, se rigen por reglas muy precisas y estrictas.
Muy precisas y muy estrictas. Bueno, rodrigo, pues el tiempo se terminó.
¿cómo? Mañana nos vemos en mi consultorio.
No, doctora, no. Yo no quiero ir a su consultorio.
Es que, mire, usted no me entiende cuando... Rodrigo, si usted acata las reglas en su negocio, no veo por qué no acepte las mías.
¿le parece que los psicólogos somos un gremio inferior al de los tequileros? No, no.
Claro que no. Entonces, lo veo a las doce.
Sí. Oiga, doctora, por lo menos dígame si estoy tan enfermo como dice mi hermana.
Si es que ya estoy listo para suicidarme. ¿esta noche?
No creo. Mañana lo discutiremos.
No acostumo a platicar con mis pacientes después de terminado el tiempo. Buenas noches, rodrigo.
Buenas noches, erika. Hasta mañana.
A las doce. En su consultorio.
Qué fraude. La cuenta, por favor.
Ya está pagada, caballero. La doctora robledo nos pidió que la cargáramos a su cuenta.
Ella es nuestra clienta. Ay, mija, de lo que se perdió.
No sabe lo buena que estuvo la cena. Mire lo que le traje para que se le endulce la barriga.
Gracias, ma, pero no tengo hambre. Yo sé por qué está así.
Ya párele, párele, que ya sé para dónde va. Y no quiero ni que me lo nombre.
Rodrigo juró que no me iba a volver a buscar. Y yo le voy a facilitar las cosas.
Pero, mija, ¿qué quiere decir con eso? Que voy a trabajar bien duro para que se retene de una plaza en el extranjero.
Así le voy a cumplir el antojo a rodrigo de no volverme a ver jamás. Se lo juro.
Mija, no jure en vano que es pecado. ¿para qué se hace guaje?
Usted está muy encorajinada con el celoso de rodrigo. Pero eso se le va a pasar.
Que para bien o para mal o para su desgracia. Lo va a llevar prendido en su corazón toda la vida.
¿eso? Eso ni me lo repita porque me da más coraje del que ya trago encima.
A ver, mija, usted ahorita todo lo ve negro. No le hable para disculparse por tanta metedera de pata cuando le platique del futuro, de sus planes y le diga cosas bonitas de esas que salen del fondo del alma.
Se va a olvidar de la loquera de irse a trabajar lejos. Clarita, yo lo que quiero, mejor ni diga, su ilusión siempre ha sido vivir en el campo igualito que yo.
Ya, ya, ya, clarita, cierre la boca así. Yo lo único que quiero es meterme a la cama y dormirme así bien profundo para no pensar.
Ya. Perrinches, busquen al doctor y a sus invitados.
Anímese, la compañía de esos señorones le van a quitar lo agüitado. Amigos, mariana no nos va a acompañar porque está algo indispuesta.
No, doctor, es nuestra despedida, tiene que estar con nosotros acá. Y también la madre, que es un encanto de mujer.
Sí, sí, sí, créanme que lo lamento mucho, pero no va a ser posible. Se siente mal.
¿a quién esperamos? Ya estamos listas, doctor.
¿cómo le fue a rodrigo con los compradores extranjeros? Oh, muy bien.
Quedaron muy impresionados con las plantaciones de agave orgánico y se impactaron con las haciendas. Y les gustó mucho.
Ay, tienen pasión. ¿de verdad?
Sí. Al final de la gira van a hablar de negocios con tu hermano en la ciudad de méxico.
Magnifique. Yo sabía que nuestro trabajo los iba a impresionar.
Es una lástima que yo no haya podido estar aquí. Bueno, te espero en la habitación.
Francisco, vamos a reunirnos mañana para ver cómo van las aspersiones. Todo está perfecto.
Es más, ya estamos por terminar. Para tu tranquilidad, antes de viajar a méxico, te dejé órdenes muy claras y precisas.
Incluso traje un especialista para que hiciera las mezclas. Rodrigo quiere que yo supervise si el sulfato de cobre se está aplicando correctamente.
Porque hay trabajadores sin escrúpulos que reducen las dosis del químico para vendérselo a compradores forales. Y hay que comprobar que ninguno de nuestros empleados haya caído en esa tentación.
Están desconfiando de nuestra gente. Se trata del futuro de las plantaciones de la hacienda y de la seguridad de las familias que viven de ella.
Debemos confirmar que todo marche correctamente. Debemos.
Debemos y es mucha gente. Es mi trabajo.
Es mi obligación. Yo lo haré.
Francisco, yo puedo apoyarte. Quizás tú no quieras la experiencia...
No lo hago muy bien. Mi responsabilidad es, aunque tú te empeñes en hacerme quedar como un inepto ante rodrigo.
Voy a hacer una revisión a fondo. Y si encuentro que alguien está haciendo las aspersiones incorrectamente, lo despido.
Pero si encuentro a alguien lucrando con el sulfato de cobre, soy capaz hasta de matarlo. Es algo que no soporto en la vida.
No dije ningún comentario en su contra. Tranquilo, lo sé.
Déjalo, está muy susceptible. James, yo estoy muy preocupada por rodrigo.
Daniela le consiguió una cita con una psicóloga porque está muy mal. Sí, lo sé.
¿por qué no me cuentas qué fue lo que pasó? ¿qué le hizo la gaviota a mi hermano?
Sí, ya sé. Ya sé que todos me consideran la enemiga.
Yo soy la número uno de mi hermano. Me aflige verlo mal.
Tanto que lo que me cuentes no se lo diré a nadie. Me conoces bien.
¿sabes que yo tengo palabra? ¿o alguna vez falta algún juramento?
Ya no confías en mí, ¿verdad? Sofía, yo nunca dejé de confiar en ti.
Rodrigo está sufriendo muchas presiones. Y a todas ellas se le suma una nueva.
El jefe de la gaviota. El doctor santo ibeña.
Él cree que ese hombre se la está arrebatando. En manzanillo hubo algo entre ellos y eso trastornó a mi hermana.
Eso fue lo que le contó con detalle tu primo aaron. Y rodrigo, por desgracia, pues, le creyó.
¿y por qué no habría de creerle? Tú eres uno de los defensores de la mujercita, ¿no?
Yo creo que yo no estoy hablando con la sofía de antes. Aquella con la que yo viví en londres un año.
Si vas a hacer juicios a la ligera, mejor cambiamos de tema. No, james, discúlpame.
Pero entiende. Yo le tengo aversión a la gaviota.
Sofía, tal vez te falte conocerla. No me interesa.
Y menos ahora que le está haciendo daño a rodrigo. Lo que no entiendo es por qué, si anda con otro, mi hermano se atrevió a invitarla a esta casa.
Uy, claro. Ese infeliz debió disfrutarlo muchísimo.
¿lo ves? Te equivocas.
La gaviota no lo disfrutó nada. Al contrario.
Por favor, james. Pues, no lo disfrutó.
Y si no me crees, yo no sé qué sentido tiene que sigamos hablando. Creo que me equivoqué.
Ya no somos los mismos de antes. Los que al hablar se entendían y compartían los mismos valores.
Insisto, sofía. No puedes juzgar a una persona sin darle la oportunidad de conocerla.
Pasándote en los comentarios maliciosos de otros. Como aarón, minerva y la misma isadora.
Buenas noches. Buenas noches.
No pienso reprocharte nada. No voy a preguntarte por ella.
¿entonces? De que ibas a llegar cansado y que tendrías ganas de cenar.
Por eso estoy levantada. Ya cené.
Muchas gracias. ¿y el niño cómo está?
Bien. Extrañándote, pero ya se durmió.
¿y cómo te fue con los empresarios? Magnífico.
Me fue muy bien, la verdad. Varios de ellos están interesados en distribuirme tequila allá en europa y en los estados unidos.
Ojalá y se den, ¿no? Oye, yo tenía una botella de bordeaux 66 aquí.
Era un regalo del abuelo y lo estaba guardando para una ocasión especial. ¿no sabes dónde está?
Hechos un espléndido bordeaux super geo. Ah, sí.
Fue el día del festival de los nuevos tequilas. Como no fuimos requeridas, nos reunimos aquí minerva, sofía y fedra.
Y, pues, nos propusimos acabar con todas tus bebidas. Lo siento por tu botella.
No me fijé que fuera tan especial. Pues sí, era bastante especial.
Tenía un valor sentimental muy importante para mí. No me di cuenta ni quién la descorchó.
No debieron haberse la bebido. Tuviste lo ebrias que estábamos esa noche.
¿no vas a acostarte? Más tarde.
Y ahora ya está en su cuarto. Seguramente está en el bar, bebiendo con el doctorcito ese.
Seguramente está en su cuarto con él. No, no, no, no seas, no seas, no seas obsesivo, no seas estúpido.
¿cómo crees que va a estar en su cuarto conmigo? Esta noche concluye nuestro recorrido.
Quiero decirles que para mí ha sido un honor haber convivido con todos y cada uno de ustedes durante todos estos días. Bueno, ya conocen algo de las costumbres, tradiciones y cultura de nuestro país.
Ahora se llevan un pedacito de él en sus corazones. Por ustedes, salud.
¡salud! Rodrigo le insistió mucho a la gaviota que filmara el libro de visitantes distinguidos.
Pero ella se negó a hacerlo por respeto. Sí, sofía, por respeto a ustedes, a la familia montalvo.
Y eso le dolió mucho a rodrigo. Pues no lo suficiente, porque le trajo mariachis y le hizo regalos.
Era el cumpleaños de la mujer que ama y él quiere halagarla. Hay algo más que no sabes.
En medio de la gran tensión que se dio entre rodrigo y santo ibeña, por el pique de celos que se traían, tú llamaste a tu hermano para insultarlo. Ahí, ahí empezó su delirio que desembocó en una noche de pesadilla para él.
Él está muy vulnerable a todo lo que se diga de la gaviota. Él está viviendo la angustia de perderla.
Y desde luego, saron lo remató. Lo llevó enloqueció y terminó peleando con santo ibeña y hasta con la misma gaviota.
¿tú crees en la honestidad de ella? Me parece a una mujer íntegra.
Y muy valiente. Entonces, ¿piensas que no tiene nada con su jefe?
No, claro que no. Pero no me cabe la menor duda que a santo ibeña la atrae.
Lo peor de todo es que es un buen tipo. Poco a poco está ganando terreno.
Rodrigo tiene miedo de perderla. Ojalá y sea cierto que estás preocupada por tu hermano y trates de ayudarlo.
¿qué tan cierto es que quiere olvidarla? Totalmente cierto.
Espero que la psicóloga logre estabilizarlo emocionalmente porque... ...
Rodrigo puede no salir de ese bache emocional. Buenas noches, señorita.
Disculpe la molestia. Podría comunicarme a la habitación de...
No le puedo llamar, va a romper mi juramento. No la voy a buscar.
Solo quería saber cómo le fue con mi hermano. Pues insiste en que las citas las tengamos fuera del consultorio.
Es que rodrigo ha pasado sin suerte por varios analistas. Y les ha perdido la fe.
Por eso está buscando algo diferente. Doctora, espero que usted no claudique y sí lo atienda.
Hoy tiene cita a las doce. No creo que vaya.
Baby, ¿estás hablando con el doctor santo ibeña? Elvis, es la doctora robledo.
¿sabe qué, doctora? Cuando termine de terapiar a mi hermano le tengo otro paciente que padece del mismo síndrome.
Muchas gracias. Nos vemos.
¿qué haces aquí tan temprano? No sé, tuve una pesadilla.
Estabas en un bar tomando copas con el doctor santo ibeña. Yo me pregunto por qué estabas sola con él.
Elvis deja de azotarte. Mi abuela decía que las pesadillas no deben tomarse a la ligera.
Porque son signos proféticos. ¿ah, sí?
A ver, dime, ¿alguna pesadilla se te ha cumplido a ti o se le cumplió a ella? Varias se cumplieron.
Mamá dolores soñó que iba a morir y se murió. Pues eso tenía que pasar, a menos que pensara que era inmortal.
Ahí están los tres peces. La abuela, tú y yo.
Ya si ves un pez santo ibeña, entonces estás delirando. Dani, cuídalos mucho.
Porque donde le pase algo a alguno de ellos, verás que la profecía de mamá dolores sí se cumple. Tranquilo.
No les va a pasar nada. Buenos días, ingeniero.
Buenos días. Ayer en la tarde le llamó de la hacienda el señor román.
¿y qué dijo? Que usted le encomendó pasar por la señora clarita para llevarla al aeropuerto.
Pero ella le canceló porque la invitaron a unirse al paseo del grupo este del crt. ¿y por qué no lo dices hasta ahora?
Disculpe, pero cuando salió de la oficina me pidió que no le pasara ninguna llamada. ¿yo te dije?
A la suegra. Debe haberles arruinado el paseíto.
Se acaba persiguiendo la gaviota. Dime una cosa, ¿dormiste anoche tranquilo o la estuviste llamando a su habitación?
¿o a la del doctor santuveña? ¿en cuál los encontraste?
Bueno, porque me imagino que ahora que termine el recorrido, los tórtolos se van a tomar unos días de descanso juntos. Pues te equivocas.
Porque el avión ya salió para acá. Es más, en este momento deben estar aterrizando.
Así que búscate otro pretexto para desquitarte. ¿desquitarme?
Claro. ¿desquitarme de qué?
¿del agarrón que nos dimos en la alberca? Por favor.
No, no, no me refiero a eso. Me refiero al plan que tenías ese para sabotear la comercialización de mi tequila y quedarte con mis clientes.
¿no te resultó? Eso no me preocupa.
Tengo muchas opciones. En cambio tu panorama pinta bastante incierto, primo.
Y el amoroso ni se diga, pinta mucho peor. ¿sabes qué?
Porque en tu vida solamente has podido estar con una mujer. A eso se le llama estar maldito.
¡tupideces! Entonces hilario tampoco llegó a dormir anoche.
No, ceñito. A mí que un camión lo machucó o de plano lo secuestraron.
Porque eso es muy de aquí de la capital. Yo no sé si era la cruz roja o de plano jalarme para la policía.
Mira, por favor quédate ahí, ¿sí? Yo voy a tratar de localizarlo con sus amigos.
Esperemos que no haya nada que lamentar. En cuanto sepa algo te llamo.
Adiós. ¿qué le habrá pasado a hilario?
¿a dónde te metiste? Te he dejado recados en tu celular.
Desde ayer estoy tratando de hablar contigo y ni siquiera dejaste un recado. Perdóname, casandra.
Pero es que se me cayó el celular y se me desconchifló. Siéntate.
Siéntate. No has ido a tu departamento.
Y la muchacha que tienes ahí está muy angustiada. Pensando que te pasó una desgracia o algo.
Acabo de hablar con ella. Ya quería ir a la cruz roja, a la delegación.
Ya no hay yo cómo quitármela de encima. San juan es una antigua novia que tuve en la hacienda.
Y hace unos días me cayó en el departamento y no hay forma de sacarla. Le di de plazo hasta el viernes para que desocupe.
Así que hasta entonces yo no pongo un pie en mi casa. Los problemas se arreglan hablando.
Ella tiene que entender. Ya lo intenté, pero tú no la conoces.
San juan es más cerca que una mula. Prefiero que se canse y se vaya porque yo ya me conozco.
Se me va a subir la sangre a la cabeza y no quiero faltarle al respeto. Si ve que no regreso, pues caeré en cuenta de que no puede haber nada entre los dos.
¿quieres que yo hable con ella? No, gracias.
Gastaría saliva en balde. Ella insiste en volver conmigo.
Pues porque está, no sé, deslumbrada. Para san juana yo antes era un ranchero rascuache sin un peso en la bolsa.
Un pobre diablo. Pero ahora que me vio en las revistas...
... Y en los comerciales de la tele, pues la cosa cambió.
Pues ojalá pronto resuelvas ese problema, ¿eh? Bueno, yo te andaba buscando porque uno de mis clientes va a lanzar una nueva ilusión de caballero.
Y quiere conocerte para que seas la imagen de su nueva fragancia. La cita es para esta noche.
Soy materia dispuesta. Tú nada más me dices la hora y el lugar y ahí estoy.
Ya sabes que contigo, ojos cerrados. ¿y a qué se debe esta cita tan misteriosa y temprana?
Que te lo digo a mi nerva, porque yo todavía no me repongo del coraje. Se trata de la gaviota.
Ay, qué fastidio. No podremos hablar de algo más edificante.
Esa robamarido ya se pasó de la raya. Por su culpa, rodrigo casi mata a aarón.
Lo golpeó y quiso ahogarlo en la alberca. ¿y eso por qué?
Resulta que el doctor santoveña le llevó serenata a la gaviota. Y rodrigo, para no quedarse atrás, llegó con una tambora.
Entonces, la jornalera, para hacérsela interesante, se metió a su cuarto. Y rodrigo, enloquecido de celos, arremetió contra aarón, que iba pasando por ahí.
Esa mujer hay que pararla en seco. Yo no voy a permitir que, por su culpa, rodrigo vuelva a ponerle una mano encima a mi hijo.
Don rodrigo no pudo colocar a la gaviota turquesa con los distribuidores extranjeros. ¿sabes las pérdidas que voy a tener?
¿lo sabes? No se preocupe, señor montalvo.
Con el flujo de efectivo proveniente de nuestras exportaciones especiales, muy pronto va a recibir cuantiosos dividendos. Muy bien, uñate.
Siéntate, siéntate. Veo que te estás aplicando.
Ahora tenemos que ver cómo justificamos esos ingresos, porque mi padre y rodrigo van a meter las malditas narices. Y eso por ningún motivo me conviene.
Bueno, yo creo que una buena pantalla podría ser que invierta en las bolsas de valores de nueva york, londres... Las palabras y la boca.
Vamos a instalar en el corporativo un munca bursátil, que servirá para lavar... ...
Mi dinero. ¿se van a dar de miestra?
Claro que sí, señor. Por supuesto que sí.
Sí lo es. ¿está supervisando la aplicación del sulfato de cobre a los agaves?
Anoche hablé con francisco, pero él se posee como un poco susceptible cuando yo le dije que me encargue de eso. Él dice, es mi responsabilidad y quiere encargarse.
Bueno, pero tú tienes que estar al pendiente, ¿no? Está bien.
¿es mi hermano? Ajá.
¿puedo hablar con él, por favor? Rodrigo, te dejo, te paso a sofía.
Hola, ¿cómo estás? Hola, me supongo que bien.
Rodri, créeme que lamento muchísimo la discusión que tuvimos el otro día por teléfono. No te preocupes, ya estoy acostumbrado a tus reclamos.
Yo también quiero disculparme por la forma en que te hablé, pero es que estaba muy alterado, ¿eh? Quiero que sepas que no solo somos hermanos de sangre, sino por cariño, por solidaridad.
Quiero que sepas que cuentas conmigo como tu hermana. Ah, vaya.
Me imagino que hablaste con daniela. A ver, eso no importa.
Solo quería que lo supieras y que no hayan rencores entre nosotros. ¿cómo crees?
Somos hermanos. No puede haber rencores, no puede haber reclamos.
Ah, ahora que lo estoy pensando bien, sí tengo algo muy importante que reclamarte. ¿cuál?
El día que las señoras montalvo se fueron a emborrachar a mi departamento, asaltaron mi bar. Y sin piedad, se tomaron la botella de burdeos de 1966 que me regaló mi abuelo.
Yo lo tenía guardado para una ocasión especial. A ver, a ver, espérate.
Pero si nadie tomó vino. Ay, mira, no tienes que tratar de cubrir a...
Bueno, olvídalo, isadora me lo dijo. No tiene importancia, de verdad.
No, sé que no estás enojado, pero sí me gustaría que lo aclaráramos. Ese día isadora preparó cocteles.
Todas tomamos margaritas de fresa. Es más, luego le dijo a enriqueta que preparara jarras para no estarla llamando constantemente.
Yo estoy segura que tu botella no la descorchó isadora, porque todas tomamos lo mismo. Entonces, no entiendo por qué mintió.
Yo tampoco. Vamos, señores, necesitamos terminar las aspersiones hoy mismo.
Silvio, ¿cuántas hectáreas faltan por aplicación? No tantas, señor.
Mañana por la tarde acabamos. ¿mañana?
Tenemos que terminar hoy mismo. ¿pero con francisco es...?
Hoy mismo. Sí, agente.
Está bien. Silvio, ¿cómo vamos, francisco?
Javier, aquí haciendo trabajar a esta gente que es bastante perezosa. Hay que arrearlos como bestias.
Hablé con rodrigo y él insiste en que antes de que protestes debes de saber que él está enterado en que no quieres que interfiera en tu trabajo. Pero es un orden de tres, rodrigo, de que yo supervise personalmente las aspersiones.
Entiendo. Y te ofrezco disculpas.
Anoche fue algo grosero, pero... Entiende que el exceso de trabajo me tiene muy estresado.
No quiero que pienses que nuestras diferencias en esto las voy a llevar al plano personal. Trabajamos en una misma causa y debemos estar unidos.
De acuerdo, de acuerdo, pero debo ocuparme de que... Sí, los trabajadores terminarán hoy mismo.
Ya no hay nada que revisar. ¿o es que no confías en mí?
No, no es eso. Bueno, rodrigo tampoco desconfía de ti, pero él quiere sensibilizarse de que ningún trabajador quiere sequetearse el sulfato de cobre.
Pero si tú dices que todo está bien, yo segurísimo. ¿estás sudando mucho?
Es mi organismo. Definitivamente no se ha adaptado a este clima.
Francisco, estarías mucho mejor en tu oficina climatizada del campo. ¿en su oficina?
Margarita, me comunica con el crt, por favor. ¿qué pasó, rodrigo?
Deberías estar en camino a tu cita con la doctora robledo. Cancele la llamada, por favor.
Por favor, ten más cuidado cuando hables de la psicóloga. Los empleados van a pensar que están dirigidos por un loco o un zafán.
Por lo visto, perdí mi tiempo consiguiéndote una psicóloga. Y también se lo hiciste perder a ella.
No vas a ir a tu cita, ¿verdad? ¿qué pasó, rodrigo?
¿no te convenció? ¿qué pasó?
La verdad, es muy agradable. Estuvimos discutiendo todo el tiempo de dónde debía darme la terapia, dónde nos teníamos que ver la siguiente vez.
Me preguntó sobre mi profesión, mi familia, pero nada trascendental. A mí lo que me molesta es que ahora quiere que la vuelva a ver, pero en su consultorio.
¿y qué esperabas? Rodrigo, ¿qué esperas?
¿que te haga terapia en un restaurante? A ver, rodrigo, ya.
Hablé esta mañana con ella. Lo de anoche no fue una sesión.
Lo único que quería era conocerte y convencerte de que fueras al consultorio. Es que tú no me entiendes.
No me estás entendiendo. Yo no quiero volver a esas terapias.
A ver, rodrigo. ¿cómo te la pasaste anoche con la doctora erika?
Bien. Muy divertido.
¿ves? Tiene un excelente sentido del humor.
Es muy inteligente. Suspicaz.
Hasta pagó la cuenta. ¿ves?
Ella te hizo olvidarte de tus angustias, aunque sea por un rato. Rodrigo, dale otra oportunidad.
Mira, yo no quiero presionarte, pero tú fuiste el que pidió ayuda. Si no vas a su consultorio, entonces después no te quejes.
Si quieres salir de tu crisis, entonces ve ahora y vela. Si no te gustan sus métodos de tratamiento, entonces ya.
No vuelves y listo. Pero al menos inténtalo.
Tienes razón. Por lo menos no voy a estar aquí encerrado, nada más pensando en llamar a gaviota.
Cuéntame, amix, ¿cómo les fue? Ah, muy bien.
Nuestros invitados quedaron satisfechos y felices. Esto es para ti.
¿te acordaste de mí? Ay, es un detallito.
Ay, gracias. Es un detallito.
Qué linda. Es jarabe de agave y unos dulces de arrayán.
Pero cuéntame. No, pues, les encantó el puerto de manzanillo.
Se impresionaron muchísimo al ver las plantaciones de agave. Bueno, ni te digo de la montalveña y su destilería.
Comieron de todo. No, yo no me refería a ellos, sino al doctor santoveña.
A ver, ¿qué se supone que debería haber pasado? Es que el doctor estaba muy pendiente de tu cumpleaños.
Nancy, no me hables de eso porque me fui del cocol. Y te voy a decepcionar porque entre el doctor y yo no ha pasado nada.
Ni pasará. Gaviota, por favor, póngale agua a las flores, se están muriendo.
Sí, sí, doctor. Y necesito que revisemos la agenda de trabajo.
Claro que sí. Estas son las personas que te llamaron.
A ver. ¿el ingeniero montalvo no me ha llamado?
Ni una sola vez. Si lo hubiera hecho, te pongo su reporte hasta mero arriba.
Rodrigo no debe tardar en llamar. A ese me lo conozco requete bien.
Llega con quince minutos de retraso, señor montalvo. Lo siento, lo siento.
¿estaba indeciso en venir? La indecisión.
Ese es otro de mis traumas que va a tener que incluir en mi cuadro clínico. La indecisión.
Sí, como me va a estar tratando por todos mis traumas, pues ese lo debe de incluir. Sí, pues me imagino que me va a cobrar más, ¿no?
¿por qué no me hace una lista entera de todos mis traumas con el equivalente a los precios para que yo pueda saber más o menos cuánto es lo que le voy a deber? Bueno, porque no se sienta y así voy haciendo esa lista porque depende de cuántos traumas tenga.
Si pasa de media docena, le puedo hacer un buen descuento. También tengo paquetes a seis meses sin intereses y se trata de obsesiones, delirios.
Pero un 50% de descuento cuando se trata de miedos o fobias. Ah, no, no, no.
Pero si sufre de alucinaciones y paranoias, le voy a tener que cobrar de contado, ¿eh? La mitad al inicio y el resto al final.
Eso está muy bien. ¿usted cree que me puede dejar como nuevecito en un mes?
Digo, ¿cree que sea el tiempo necesario para que me arregle? Pues es que eso depende de cuántos traumas tenga.
Porque si son muchos, le voy a tener que pedir ayuda a dos colegas más para que lo tratemos simultáneamente así. Y en cada consulta.
Rodrigo, ¿por qué es tan escéptico con los psicoterapeutas? A usted ya se le olvidó que le platiqué que he visto a muchos terapeutas allá en europa.
Les hablé en español, en inglés, en francés y nunca me entendieron. Pero eso sí, sus honorarios quedaron completamente cubiertos.
Después desistí de los terapeutas porque creí que más o menos ya estaba jurado. Y entonces, ¡zas!
, que viene la primera caída. ¿quién o qué con esta confesión me va a pedir que me acueste ahí en sillones para empezar a hablar?
No, no necesariamente. Si quiere se puede quedar sentado, puede levantarse o si se siente más cómodo en el diván, adelante.
No, no, no, yo prefiero que se acueste usted porque usted cree... Yo tengo una particularidad.
Todos los terapeutas que me vieron en cuanto les empecé a hablar de mis problemas se quedaron dormidos. Bueno, por mí no se preocupe porque yo aquí me quedo siempre dormida cuando mis pacientes empiezan a hablar.
Así es que... Ah, pues el diván.
¿usted no tiene por ahí oculta una de esas cámaras que le toman radiografías al alma para ver qué tan podrida está? O un electrocardiograma para ver qué tan mal anda el corazón en esos asuntos de las...
Veo que sigue renuente de venir aquí. No, es que usted no me entiende.
¿por qué para hablar con ustedes uno siempre tiene que hacer una cita o tiene que haber un diván de por medio? ¿por qué?
Yo la quiero a usted, de amiga. No de lo que era.
Le propongo algo. Si no funciona el tratamiento, le devuelvo su dinero porque tiene garantía de fábrica.
Esta es la relación de eventos del próximo bimestre. Incluí las fechas y sedes de cada uno de ellos.
¿y qué me tiene sobre la expo gastronómica de monterrey? Ah, antes de comunicarnos con los organizadores, necesitamos tener una idea concreta de nuestro stand del consejo.
Bueno, a mí se me ocurrió que podemos presentar una muestra de platillos elaborados con tequila. Muy bien, gaviota.
Elabore un anteproyecto y presupueste lo que consideren necesario. Nancy, por favor.
¿relaciones públicas? El doctor está ocupado en este momento.
No es él. Licenciada, nosotros nos comunicaremos con usted en cuanto tengamos una respuesta.
Por supuesto. Hasta luego.
Era la licenciada. Sí, nancy.
Gracias. Por favor, ordene algo a la cafetería, que traigan algo para los tres.
No tenemos tiempo para comer fuera. Sí, doctor.
Le preocupa que el ingeniero montalvo cumpla su promesa y no la vuelva a llamar. Rodrigo siempre se pone así, furioso, pero...
Pero siempre parece. Yo ya me había hecho a la idea de que nunca iba a encontrar a esa persona ideal con la cual yo pudiera hacer el amor.
Intensamente, con todo mi ser. Y por eso se convirtió en una obsesión para mí.
¿qué sucedió? ¿se casó?
No, no. No, ¿cómo cree?
No. Ella no se ha casado.
Lo que pasa es que yo ya no sé si me ama. Se ha tomado una decisión.
En paz. Necesito renunciar a javiota.
Rodrigo, ¿qué le parece si empezamos desde el principio? Pues entonces, acomódese.
Además, no se vaya a quedar dormida porque la historia va para largo. ¿en el diván?
Bien larga. Bueno, pues lo escucho.
No me voy a quedar dormida. Un día antes de que me fuera a inglaterra a terminar mis estudios, javiota y yo nos entregamos.
Yo fui su primer hombre y ella fue mi primer mujer y la única. Al día siguiente a terminar mis estudios, pero no sin la promesa de regresar un año después para casarnos.
Que volveré antes porque... Mis padres murieron en un terrible accidente.
Esa desgracia hizo que yo me quedara aquí y que terminara mi doctorado a distancia. Así fue como conocí a isaora, la mujer que ahora es mi esposa.
Claro, en ese momento yo no estaba interesado ni en ella ni en nadie más. Yo solamente pensaba en regresar a la hacienda para esperar a javiota y casarnos como nos lo habíamos prometido.
Pero de pronto en el pueblo me dijeron algo horrible. Que javiota se había ido a trabajar a europa.
De prostita. Se imagina doctora que trauma para mi después de haberme entregado a la única mujer en mi vida.
La única mujer que yo he amado y saber que se había ella ido con el mejor postor. No, no, claro que no.
Javiota más adelante se dio cuenta de que estaba embarazada. Hábleme un poco más de ella, por favor.
Si, yo conocí a javiota en el campo. Ella era una gimadora.
Ella trabajaba gimando en mi hacienda. El resto del año, por supuesto, se la pasaba en el resto del país cosechando todo lo del campo.
De pronto cuando se enteró de que estaba embarazada, pues tuvo la necesidad de ir a verme. Pero no tenía las posibilidades ni los recursos para hacerlo.
Cuando apareció ese desgraciado, empezó diciéndole que la iba a convertir en una modelo famosa y se la iba a llevar a europa a vivir. Para que triunfara.
Y ella, por supuesto, como no tenía otras posibilidades, le creyó y aceptó el empleo. Se fue para allá.
Ya una vez estando allá se dio cuenta de que ese imbécil, ese maldito, era solamente un eslabón de una cadena de tratantes de blancas. Cuando yo me enteré de todo eso, por rabia, por celos o por imbécil, me casé con isadora.
Ella aceptó inmediatamente y nos casamos en la hacienda. Al día siguiente regresó gaviota para cumplir su promesa de amor.
¿y qué fue de ella y de su hijo? Una sensación de que estuviera cerca o cerca de mí.
Escuché su voz. Creo que ya se terminó la sesión.
Seguramente tiene otro cliente allá en la puerta esperándola porque como yo llegué tarde... Sí, pero no se preocupe porque puedo disponer de unos minutos para que termine de contarme qué pasó con gaviota.
No, no, en la siguiente terapia, si es tan amable, si pudiera ser posible. ¿le parece bien pasado mañana a la misma hora?
No, no creo que tenga tiempo. Te verás, gracias.
¿cómo? Es que, usted sabe, tengo muchas ocupaciones y demasiados compromisos.
Señor montalvo, si usted decidió tomar una terapia, ¿debió prever que necesita invertir tiempo? Sí, claro, doctora, pero usted...
En una sola sesión no se puede tratar. Pero entonces, ¿por qué usted despacía las sesiones tanto?
¿por qué tengo que esperar tanto tiempo de una sesión a otra? Pues es que es el único momento que tengo libre.
¿es el único momento que tiene libre? Para usted debe ser muy cómodo ver la vida desde su escritorio, ¿no?
Recibe a un paciente, tras otro paciente, otro paciente más, le hace preguntas, lo psicoanaliza, lo compone y lo manda a su casa feliz. Y usted sale de aquí muy contenta, muy sonriente, llega a su casa, se da un baño, se relaja, se toma un té y se queda dormidita tan tranquila.
En cambio yo, tengo que salir de aquí con todos mis traumas cargados en la espalda. Porque seguramente hoy voy a tener una tarde desastrosa.
Y una noche terrible. Y un amanecer muy angustioso.
¿y todo para qué? ¿para esperar qué, cuarenta y ocho horas para volver a verla, para poder recibir tratamiento?
¿cuarenta y ocho horas? Yo no sé si usted le explicó a mi hermana realmente la situación.
Yo estoy en un caso desesperado, esta es una emergencia. Y aquí, y en todo el mundo, y en todos los hospitales.
Las emergencias se tratan como lo que son. ¡emergencias!
No le dicen al paciente, ¿sabe qué? ¡venga dos días después!
¿prefiere que cancele su cita? Me parece que sí, es lo mejor.
Perfecto. Supongo que nunca me va a contar qué pasó con gaviota y con su hijo en europa.
Bueno, ni siquiera como una anécdota. Sí se lo voy a contar.
En la siguiente sesión, pero por favor que no sea aquí en su consultorio. La invito a cenar al obelisco.
La veo ahí a las ocho de la noche. No se vinde, ¿verdad, señor montalvo?
A las ocho. Ay, lo más bonito del viaje fue ver a mi gaviotita bien plantada frente a los fuereños.
Hablándoles al tú por tú. Llevándolos de aquí para allá.
Y diciendo unas cosotas tan interesantes. Andaba como pececito en el agua.
La veo los frutos de tantísima estudiadera. Y no sabes la de flores que me echaron por tener una hija tan talentosa.
Lo que es la vida, clarita. ¿quién iba a decir que nosotras, que pasamos tantos apuros, vamos a tener unos hijos tan fregones?
A dar gracias a dios todos los días. ¿por qué lloras, clarita?
Yo lloro de felicidad. Y hablando de hijos, ¿qué has sabido del pancho?
El domingo vino a verme un ratito. Anda muy preocupado.
Menos mal que ya se arrepintió de haberte negado con los montalvo. ¿y cuándo te lleva a presentarte con ellos como se debe?
Pues eso va a estar re difícil. Porque esa gente cree que sus papás son unos tipo, tipo, tipo...
Ay, pues, ay, vamos a ser unos ricachones. ¿cómo así?
El pobre tuvo que hacerlo para que los montalvo, pues, no lo vieran así por abajo del hombro. Y también me pidió que le dijera a marianita que no lo fuera a echar de cabeza con ellos.
Mi hija no es ninguna chismosa. ¿pero qué ganas me dan de gritarle en la cara a tu hijo?
Su precio. Mira, clarita, no le agarres tirre a mi panchito.
Él tiene sus buenos motivos para hacer lo que hace. Ay, josé.
El que por su gusto es buey, hasta la coyunta lame. Gracias.
Minerva, en tu estado no deberías beber alcohol. ¿usted cree que una copa me va a hacer más daño que los corajes que he pasado en los últimos días?
Pilar, si te invitamos a comer es porque estamos desesperadas y necesitamos de tu ayuda. Rodrigo y aarón se ha desatado un pleito a muerte.
Y todo ocasionado por la gaviota. Aarón me dijo que por ningún motivo va a permitir que su primo le vuelva a poner una mano encima.
Ya de esto rodrigo va a matar a aarón, doña pilar. Por dios, hija, no lo digas ni en broma.
Es la verdad. Solo que usted se ha puesto una venda en los ojos.
En sus manos está que no ocurra una tragedia entre ellos. Las cosas han llegado al límite.
Rodrigo está viendo a una psicóloga por culpa de esa mujerzuela. Sofía me comentó que su nieto atraviesa por una fuerte crisis.
Y daniela le consiguió una cita con una terapeuta. Anoche tuvo su primera sesión.
¿en serio? Sí.
Precisamente me llamó hace un momento para avisarme que hoy iba a llegar tarde a la casa porque tiene cita con la doctora. Ay, ¿y por qué una terapia en la noche?
No lo sé, supongo que ella no tenía tiempo más temprano. Ay, me parece excelente que rodrigo haya tomado conciencia de que está enfermito.
Ojalá y esa doctora pueda ayudarlo a controlar su agresividad. ¿me quieren explicar qué es lo que está sucediendo?
¿cree que valga la pena? Porque usted siempre duda de nuestra palabra.
Y si hablamos sería como predicar en el desierto. ¿sabes por qué nos excluyó realmente del festival?
No. Para invitar a su madre.
Si no nos cree, pregúnteselo a arona, a bruno o a patricio. Y al mismo avellaneda.
Excluir a unas montalvo, parientes de don amador, el patriarca del gremio tequilero, para que asistiera una jornalera analfabeta. Así están las cosas, pilar.
Espero que ahora que ella sabe la clase de cucaracha que es mariana franco, tome cartas en el asunto. Fíjense que ella no tiene límites.
No contenta con tener a rodrigo hecho un idiota. Sin el menor pudor, sedujo en ese viaje al doctor santoveña.
¿cuántos más caerán rendidos ante sus encantos? La vida íntima de mariana es problema suyo.
Y si como dicen, rodrigo está en tratamiento para curarse la obsesión de verla. ¿qué te preocupa, isadora?
Ella nos ha declarado la guerra abiertamente. Sí, es nuestra peor enemiga.
Ignórenla. Si no la provocan, no tienen nada que ver.
A mí lo único que me interesa es que mi familia esté unida y en total armonía. Y pienso que si mariana ha decidido relacionarse sentimentalmente con el doctor santoveña, terminará alejándose de rodrigo.
Y eso nos beneficia a todos. Que no me has llamado, rodrigo.
Tendremos bastantes eventos sociales en el semestre, ¿verdad? Dígale a nancy que se lo entregue al ingeniero vallaneda para que dé su visto bueno.
Sí, doctor. Gaviota, ¿ha pensado que las actividades que se realicen en el cerrete tenemos que invitar a todos los agremiados?
Sí, por supuesto. Me imagino que ahora sí incluirá a la señora montalvo.
No sé, porque después de la visita que hicimos a la hacienda me da así como miedito. Ya han estado muy calmadas.
Como dice mi mamá, cuídate del agua mansa. Bueno, la verdad no sé qué hacer, porque si las excluyo, pues me voy a meter en camisa de once varas con doña pilar.
Y eso sí que no me gustaría. No nos conviene tener más problemas con esa familia.
Además, ya no contamos con el apoyo de rodrigo montalvo. Bueno, gaviota, se lo dejo a su criterio.
Y sabe que confío en usted totalmente. Gracias, doctor.
Que caray, hay que invitarlas. Bueno, siempre y cuando sigan tan bien portaditas como hasta ahora, ¿no?
Voy a chofer por mí. Pidan la cuenta, por favor.
Daniela me invitó al ensayo general de su obra. No te preocupes, pilar.
Nosotras te invitamos. Gracias.
La acompaño, doña pilar. Gracias.
Qué fiasco. Vivimos el tiempo de la manera más tonta.
Yo no tengo la culpa de que a pilar se le hayan petrificado las neuronas. Tenemos que hacer algo definitivo para vengarnos de todas las humillaciones que nos ha hecho la robamaridos.
Para eso tenemos que estar juntas, unir fuerzas. A muy zorro no sabe lo que le espera, no lo sabe.
¿qué tienes en mente, querida? Muy pronto lo van a saber.
Pero les aseguro que le vamos a dar donde más le duele. Buenas tardes, ingeniero.
Buenas tardes. ¿no me ha llamado nadie?
Sí, los empresarios extranjeros ya regresaron a la ciudad de méxico y quieren hablar con usted. Aquí le apunté los teléfonos en donde están hospedados.
También le llamó el agente de aduanas de veracruz y de la cámara nacional de la inmigración. De la industria tequilera, para recordarle de su reunión hoy a las cinco.
Caramba, se me había olvidado por completo. ¿qué hora es?
Son las cuatro y media. Apenas tengo tiempo de llegar.
¿nadie me llamó del crt de casualidad? No, ingeniero.
¿segura, margarita? Sí, ingeniero.
¡primo! ¿y ahora qué quieres?
Voy a instalar un búnker bursátil en el corporativo. Tú puedes hacer lo que se te pegue la gana, ¿no?
No tienes que estarme informando. Eso, por supuesto que ya lo sé.
Pero quise tener la cortesía de avisártelo. Porque, ¿sabes qué?
Voy a utilizar la oficina que fue de mariana franco. Y ya sé que para ti, pues, ese lugar es un santuario.
Otra vez te equivocas, fíjate. Esa oficina, para mí, ya no tiene ningún valor sentimental.
Te prometo, prima, que estás haciendo de tripas, corazón. Y yo haría que reviste que ya me había olvidado de ti.
Francamente, sí. Estaba por llamarte.
Te dije que yo lo haría. ¿cómo estás?
¿cómo quieres que esté sin ti? Fatal.
Mi vida al lado de ese pajarraco es una constante pesadilla. Pobrecito.
Lo bueno es que eres un hombre de negocios y te apasiona tu trabajo, ¿no? Eso debe distraerte algo.
Se hace la lucha, pa. ¿y tú cómo estás?
Como la última vez que nos vimos, bichi. Con unos deseos enormes.
Pamela, posiblemente vaya a california en un par de semanas. Tal vez podemos pasar unos días juntos, ¿qué te parece?
Tal vez, aarón. Tal vez.
Tomás, resiste, aarón. Señorita, ¿qué hora tiene?
Ocho y cuarto. Ingeniero montalvo, ¿desea ordenar?
No, no, no, la cuenta, por favor. ¿la cuenta del ingeniero montalvo?
Ah, no, no, no, no. Todavía no la cancele.
Incluya eso en mi cuenta y todo lo que consumamos el ingeniero y yo lo va a cargar a mi tarjeta, por favor. ¿ingeniero montalvo?
Erika. Llega con quince minutos de retraso.
¿qué? ¿tenía indecisión de venir?
No, en ningún momento le aseguré que vendría. Pero no se preocupe.
Tiene cuarenta y cinco minutos para terminar de contarme qué pasó con gaviota y su hijo en europa. Ah, vaya, ¿está admitiendo que tengamos una terapia aquí, en este lugar?
No, no, no, no. Es que tengo una cita a las nueve y media y espero que su poder de síntesis sea tal que termine de contarme su historia al filo de las manos.
Vale. Disculpen, ¿desean ordenar?
Sí, yo creo que lo más apropiado sería una ensalada rapidísimo porque aquí la señorita tiene prisa. Aunque yo sé que voy a quedar en desventaja en comparación a lo que usted me ha invitado, pero no me gusta tener deudas.
¿qué le parece si pedimos lo más exclusivo de la carta? Así va a quedar con su conciencia tranquila.
Puede ser langosta. ¿una langosta?
Está bien. Perfecto.
Muy bien. Y tráiganos una botella de vino blanco, por favor, la que sea.
Siempre cubro las deudas de mi conciencia con mi tarjeta de crédito. ¿no le parece un buen método terapéutico?
Rodrigo, usted hace las cosas muy difíciles. ¿yo?
Sí. Dice que quiere hablar con alguien como amigo y no ha hecho más que ponerme barreras.
Realmente deseo escucharlo como amiga. Ah, descuérchela rápido, por favor, porque el tiempo es oro.
Muchas gracias. Gracias.
Salud. Debieron ser días muy difíciles para ella y su hijo.
Gaviota buscándome sufrió un terrible accidente. Fue así como perdió a nuestro hijo.
¿cómo hizo para irse a londres? Bueno, cuando llegó a parís descubrió que la habían engañado y escapó.
Ahí es donde empezó su calvario. Amix, ¿necesitas ayuda?
No, ya puedes irte. Solo me falta terminar el presupuesto que el doctor me dio.
Yo lo revisé. Calculo tenerlo listo como en una hora.
Que te sea leve. Hasta mañana.
Hasta mañana. ¿de plano?
Hoy no me vas a llamar, rodrigo. Gaviota por fin logró llegar a la hacienda, pero llegó cuando yo ya estaba casado.
Un matrimonio que fue un fracaso desde el principio. Y lo sigue siendo hasta ahora, por supuesto.
Pero, ¿usted no aclaró las cosas con gaviota? No, sí, sí.
Bueno, cuando por fin le di la aclaración de por qué me había casado. Ella me dijo que en todo ese tiempo ella nunca había estado con otro hombre.
Y yo seguía siendo el único en su vida. Permaneció ocho largos meses en el hospital recuperándose de la muerte de mi hijo.
Desgarrada me contó cómo había sucedido ese accidente y... Yo quise dejarlo todo por ella.
Pero de pronto desapareció. Pero, ¿usted permaneció con su esposa?
Isadora, sí. Sí, bueno.
Ese es otro de los traumas que me tiene que anotar en la lista esa tan larga que ya debe tener sobre mí. Isadora se quedó a vivir conmigo a pesar de...
A pesar de que yo no la amaba. A pesar de saber de que yo iba a buscar a gaviota hasta el final, hasta encontrarla.
Hábleme de isadora. Bueno, isadora...
Ella es una mujer muy extraña. Cuando yo le propuse matrimonio, ella aceptó bajo ciertas condiciones.
Condiciones que yo le puse. Que nunca existiría ninguna intimidad entre nosotros.
Sí, sí, ya sé que va a pensar que ella está más loca que yo por haber aceptado esas condiciones. Pero así fue.
Travis lawson. Junto con todos sus psicólogos y me pone en exhibición mundial como si fuera un chango.
Qué buena idea. ¿sabe que yo ganaría mucho dinero con eso?
Por favor, no me interesan sus conclusiones profesionales. Pues usted tampoco me interesa como paciente.
No. Yo sabía que era conflictivo, obsesivo, terco.
Le quise tener paciencia, pero no, no, no. Es inútil.
Y usted quiere ayuda, pero no permite recibirla. Acepta que tiene un problema, pero exige soluciones así, temporales, inmediatas.
Mire, ¿sabe qué? Ya que no voy a tener el placer de volverlo a ver, le voy a decir algo sin costo alguno.
Usted no quiere librarse de su problema porque tiene miedo. Y mientras no enfrente su miedo, no podrá solucionar ni su impotencia, ni sus celos, ni su relación con gaviota.
Por dios, rodrigo, sea honesto consigo mismo y pregúntese. ¿no lo que usted quiere es seguir atado de por vida con gaviota, sin darse la oportunidad de saber si en el mundo existe otra mujer para usted?
... Invitados para los eventos del bimestre.
Se la dejo para que le eche un ojo. Gracias.
Hay dos eventos a los que estarán invitadas. Las esposas de nuestros agremiados.
Sí. Debemos decidir si se les manda invitación a la señora juntalvo.
Bueno, ya habíamos quedado en que iban a ser incluidas. Pero prométame que usted va a estar al lado mío.
No lo digo por mí, sino por el bien de ellas. Gaviota, no la dejaré sola ni un solo instante.
Ni un solo instante de su vida. Sería genial tenerla en frankfurt para la inauguración.
Y aprovechando, iremos a francia. A francia y a inglaterra.
¿estamos hablando de qué? ¿aproximadamente 15 días de estar allá?
Sí, eso se mueve 15 días más para hacer el recorrido de ciudades norteamericanas. Le repito, sería extraordinario tenerlo con nosotros en esta gira de promoción.
Sí, sí, por supuesto. Aunque entendemos que usted es un hombre muy ocupado.
No, no, no. Sí, lo que más me importa en este momento es colocar ardiente pasión en el mercado internacional.
Y además usted me está hablando aproximadamente de qué, un mes de estar por allá. Pero me está diciendo que me conviene mucho.
Y para nosotros también. Bien, bien.
Este, viájame. Pero, señores, mi prioridad en este momento y lo que más me interesa es ardiente pasión.
Y para nosotros también.