
La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
Supongo que nunca me va a contar qué pasó con gaviota y con su hijo en europa. Bueno, ni siquiera como una anécdota.
Sí, se lo voy a contar. En la siguiente sesión, pero por favor que no sea aquí en su consultorio.
Gaviota ya debe estar en su oficina. Margarita, me comunica con el crt, por favor.
¿qué pasó, rodrigo? Deberías estar en camino a tu cita con la doctora robledo.
Cancelen la llamada, por favor. Por favor, ten más cuidado cuando hables de la psicóloga.
Los empleados van a pensar que están dirigidos por un loco, un zafado. Por lo visto, perdí mi tiempo consiguiéndote una psicóloga.
Y también se lo hiciste perder a ella. No vas a ir a tu cita, ¿verdad?
¿qué pasó, rodrigo? ¿no te convenció?
¿qué pasó? La verdad, estuvimos discutiendo todo el tiempo de dónde debía darme la terapia, dónde nos teníamos que ver la siguiente vez.
Me preguntó sobre mi profesión, mi familia. Pero nada.
Tras eso, me quedé en el hospital. ¿qué pasó, rodrigo?
A mí lo que me molesta es que ahora quiere que la vuelva a ver, pero en su consultorio. ¿y qué esperabas?
Rodrigo, ¿qué esperas? ¿que te haga la terapia en un restaurante?
A ver, rodrigo, ya. Hablé esta mañana con ella.
Lo de anoche no fue una sesión. Lo único que quería era conocerte y convencerte de que fueras al consultorio.
Es que tú no me entiendes. No me estás entendiendo.
Yo no quiero volver a esas terapias. A ver, rodrigo.
¿cómo te la pasaste anoche con la doctora erika? Bien.
Muy divertido. ¿ves?
Tiene un excelente sentido del humor, es muy inteligente, es suspicaz. Hasta pagó la cuenta.
¿ves? Ella te hizo olvidarte de tus angustias, aunque sea por un rato.
Rodrigo, dale otra oportunidad. Mira, yo no quiero presionarte, pero tú fuiste el que pidió ayuda.
Si no vas a su consultorio, entonces, ¿qué vas a hacer? Después no te quejes.
Si quieres salir de tu crisis, entonces ve ahora y vela. Si no te gustan sus métodos de tratamiento, entonces ya, no vuelves y listo.
Pero al menos inténtalo. Tienes razón.
Por lo menos no voy a estar aquí encerrado, nada más pensando en llamar a gaviota. ¿ves?
Llega con 15 minutos de retraso, señor montalvo. Sí, lo siento, lo siento, de veras, lo siento.
¿estaba indeciso en venir? La indecisión.
No, ese es otro de mis... Es otro de mis traumas que va a tener que incluir en mi cuadro clínico.
La indecisión. Sí, como me va a estar tratando por todos mis traumas, pues, ese lo debe de incluir.
Sí, pues me imagino que me va a cobrar más, ¿no? ¿por qué no me hace una lista entera de todos mis traumas con el equivalente a los precios para que yo pueda saber más o menos cuánto es lo que le voy a deber?
Bueno, porque no se sienta y así voy haciendo esa lista, porque depende de cuántos traumas tenga. Si pasa de media docena, le puedo hacer un buen descuento.
¿qué es eso? También tengo paquetes a seis meses sin intereses y se trata de...
Obsesiones, delirios... Pero un 50% de descuento cuando se trata de miedos o fobias.
Ah, no, no, no. Pero si sube de alucinaciones y paranoias, le voy a tener que cobrar de contado, ¿eh?
La mitad al inicio y el resto al final. Eso está muy bien.
¿usted cree que me puede dejar como nuevecito en un mes? Digo, ¿cree que sea el tiempo necesario para que me arregle?
Pues es que eso depende de cuántos traumas tenga. Porque si son muchos, le voy a tener que pedir ayuda a dos colegas más para que...
No, no, no, no. ...
Lo tratemos simultáneamente así en cada consulta. Rodrigo, ¿por qué es tan escéptico con los psicoterapeutas?
A usted ya se le olvidó que le platiqué que he visto a muchos terapeutas allá en europa. Les hablé en español, en inglés, en francés, y nunca me entendieron.
Pero eso sí, sus honorarios quedaron completamente cubiertos. Después desistí de los terapeutas porque creí que más o menos ya estaba jurado.
Y entonces, ¡sabes! Que viene la primera caída.
¿qué digo? Me enamoré.
Me amó el alma. ¿quién o qué con esta confesión me va a pedir que me acueste ahí en sillones para empezar a hablar?
No, no necesariamente. Si quiere, se puede quedar sentado, puede levantarse, o si se siente más cómodo en el diván, adelante.
No, no, no, yo prefiero que se acueste usted porque usted cree que yo tengo una particularidad. Todos los terapeutas que me vieron en cuanto les empecé a hablar de mis problemas se quedaron dormidos.
Bueno, por mí no se preocupe porque yo aquí me quedo siempre dormida cuando mis pacientes empiezan a hablar. Así es que...
¿el diván? Sí.
Oiga, ¿usted no tiene por ahí oculta una de esas cámaras que le toman radiografías al alma para ver qué tan podrida está? ¿o un electrocardiograma para ver qué tan mal anda el corazón en esos asuntos de las...?
Veo que sigue renuente de venir aquí. No, es que usted no me entiende.
¿por qué para hablar con ustedes uno siempre tiene que hacer una cita o tiene que haber un diván de por medio? ¿por qué?
¿por qué? Yo la quiero a usted de amiga.
¿no? ¿qué era?
Le propongo algo. Si no funciona el tratamiento, le devuelvo su dinero porque tiene garantía de fábrica.
Yo ya me había hecho la idea de que nunca iba a encontrar a esa persona ideal con la cual yo pudiera hacer el amor. Intensamente, con todo mi ser.
Y por eso se convirtió en una obsesión para mí. ¿qué sucedió?
¿se casó? No, no.
No, ¿cómo cree? No.
Ella no se ha casado. Lo que pasa es que yo ya no sé si me ama.
Se ha tomado una decisión. Para poder vivir en paz, necesito renunciar a gaviota.
Yo creo que ya se terminó la sesión. Seguramente tiene otro cliente allá en la puerta esperándola porque como yo llegué tarde...
Sí, pero no se preocupe porque puedo disponer de unos minutos para que termine de contarme qué pasó con gaviota. No, no, no.
En la siguiente terapia, si es tan amable. Si pudiera ser posible.
¿le parece bien pasado mañana a la misma hora? No, no creo que tenga tiempo.
Te verás. Gracias.
¿cómo? Es que...
Usted sabe, tengo muchas ocupaciones y demasiados compromisos. Señor montalvo, si usted decidió tomar una terapia, debió prever que necesita invertir tiempo.
Sí, claro, doctora, pero usted no... En una sola sesión no se puede tratar...
Pero entonces, ¿por qué usted despacía las sesiones tanto? ¿por qué tengo que esperar tanto tiempo de una sesión a otra?
Pues es que es el único momento que tengo libre. ¿es el único momento que tiene libre?
¿para usted? Debe ser muy cómodo ver la vida desde su escritorio, ¿no?
Recibe a un paciente, tras otro paciente, otro paciente más, le hace preguntas, lo psicoanaliza, lo compone y lo manda a su casa feliz. Y usted, sale de aquí muy contenta, muy sonriente, llega a su casa, se da un baño, se relaja, se toma un té y se queda dormidita tan tranquila.
En cambio yo, tengo que salir de aquí con todos mis traumas cargados en la espalda. Porque seguramente hoy voy a tener una tarde desastrosa.
Y una noche... Terrible.
Y un amanecer muy angustioso. ¿y todo para qué?
¿para esperar qué? ¿48 horas para volver a verla?
¿para poder recibir tratamiento? ¿48 horas?
Yo no sé si usted le explicó a mi hermana realmente la situación. Yo estoy en un caso desesperado, esta es una emergencia.
Y aquí, y en todo el mundo, y en todos los hospitales, las emergencias se tratan como lo que son. ¡emergencias!
No le dicen al paciente, ¿sabe qué? Venga dos días después.
¿prefiere que cancele su cita? Me parece que sí, es lo mejor.
Perfecto. Supongo que nunca me va a contar qué pasó con gaviota y con su hijo en europa.
Bueno, ni siquiera como una anécdota. Sí, se lo voy a contar.
En la siguiente sesión, pero por favor que no sea aquí en su consultorio. La invito a cenar, al obelisco.
La veo ahí a las ocho de la noche. No se vinde, ¿verdad, señor montalvo?
A las ocho. ¿ingeniero montalvo?
¿erika? Erika, llega con quince minutos de retraso.
¿qué, tenía indecisión de venir? No, en ningún momento le aseguré que vendría.
Pero no se preocupe, tiene cuarenta y cinco minutos para terminar de contarme qué pasó con gaviota y su hijo en europa. Ah, vaya, ¿está admitiendo que tengamos una terapia aquí, en este lugar?
No, no, no, no, es que tengo una cita a las nueve y media y espero que su poder de síntesis sea tal que termine de contarme su historia al filo de las nueve. Disculpen, ¿desean ordenar?
Sí, yo creo que lo más apropiado sería una ensalada rapidísimo, porque aquí la señorita tiene prisa. Aunque yo sé que voy a quedar en desventaja en comparación a lo que usted me ha invitado, pero no me gusta tener deudas.
¿qué le parece si pedimos lo más exclusivo de la carta? Así va a quedar con su conciencia tranquila.
Puede ser langosta. ¿una langosta?
¿está bien? Perfecto.
Muy bien, y tráiganos una botella de vino blanco, por favor, la que sea. Ah, siempre cubro las deudas de mi conciencia con mi tarjeta de crédito.
¿no le parece un buen método terapéutico? Rodrigo, usted hace las cosas muy difíciles.
¿yo? Sí, dice que quiere hablar con alguien como amigo y no ha hecho más que ponerme barreras.
Realmente, debes escucharlo como amiga. Descórchela rápido, por favor, porque el tiempo es oro.
Muchas gracias. Gracias.
¿salud? ¿salud?
¿salud? Debieron ser días muy difíciles para ella y su hijo.
Gaviota buscándome sufrió un terrible accidente. Fue así como perdió a nuestro hijo.
¿cómo hizo para irse a londres? Bueno, cuando llegó a parís descubrió que la habían engañado y escapó.
Ahí es donde empezó su calvario. Gaviota por fin logró llegar a la hacienda, pero llegó cuando yo ya estaba casado.
Un matrimonio que fue un fracaso desde el principio. Y lo sigue siendo hasta ahora.
Por supuesto. Pero, ¿usted no aclaró las cosas con gaviota?
No, sí, sí, bueno, cuando por fin le di la aclaración de por qué me había casado ella me dijo que en todo ese tiempo ella nunca había estado con otro hombre y yo seguía siendo el único en su vida. Permaneció ocho largos meses en el hospital recuperándose de la muerte de mi hijo.
Desgarrada me contó cómo había sucedido ese accidente y yo quise dejarle todo por ella, pero de pronto desapareció. Pero...
Pero... ¿usted permaneció con su esposa?
Isadora, sí. Sí, bueno, ese es otro de los traumas que me tiene que anotar en la lista esa tan larga que ya debe tener sobre mí.
Isadora se quedó a vivir conmigo a pesar de... A pesar de que yo no la amaba.
A pesar de saber de que yo iba a buscar a gaviota hasta el final, hasta encontrarla. Hábleme de isadora.
Bueno, isadora... ¿qué?
¿qué? ¿qué?
¿qué? ¿qué?
Es muy extraña. Cuando yo le propuse matrimonio, ella aceptó bajo ciertas condiciones.
Condiciones que yo le puse. Que nunca existiría ninguna intimidad entre nosotros.
Sí, sí, ya sé que va a pensar que ella está más loca que yo por haber aceptado esas condiciones. Pero así fue.