Te quedan: 10 días para ver este capítulo.

La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
Esta vez no pienso hacerle caso a la cordura, hoy me daré la dosis que me falta de locura. Dejaré en la puerta mi renuncia a las normas que he seguido y a todo lo conocido, ya no quiero darle gusto a este camino.
Porque quiero enamorarme. ¿qué hace este tipo en mi casa?
Soy invitado de tu suegro y vine con él porque quería ver cómo estaba sofía. Ya supérala, supérala, supérala, supérala ya.
Es mi esposa, nos casamos hace muchísimos años y de paso y de pilón para que te enteres, nos amamos. Sofía no es de tu propiedad.
Ah, no es de mi propiedad. Y veo que no es feliz, no la hace feliz.
Viene a la cara, ¿cómo no va a ser feliz? Se nota que no la hace feliz hace muchos años, gonzalo.
Aquí están las hortalizas. Anda.
¿dónde está la ley? Hace muchos años que debías ver eso.
Esto es filosofía y puede ser en peligro. Ya regreso.
A ver. A ver.
Por favor, ya. Ya, ya, ya.
Espérala, espérala, espérala. Vamos.
Seguimos con lo nuestro. No importa que la haga feliz o no la haga feliz.
Su esposa me importa. Sí.
Sofía me importa. No, no, no.
Inés. No.
Hostia, qué susto me hiciste. Qué hostia, mi qué hostia, me hace el favor y me explica ahora mismo por qué está mintiendo y por qué me ponen estas.
Es algo de vida o muerte. ¿de verdad hiciste con eso?
Mira, ya asustó a mi esposa para irse del departamento. ¿ahora qué se trae?
No, no puedo dar mucha información, pero se trata de mis hijos. ¿quiénes son sus hijos?
Ya se los explicaré después. Ahora, por favor, no me deletes.
Te lo suplico. Hace muchos años que debías...
Ahora sí, ya llegó tu salvadora, salvador. Te vuelve en tu fuerza.
Hola. Sí, sí.
Hoy muchísimas, muchísimas gracias. Santa virgen de los encuerados.
Muchísimas gracias, cariñito. La verdad es que no sabría qué hacer sin ti.
Nada más que me voy a seguir bañando. Si me das chance de darme un bañito, es que se me ahoga.
¿qué pasó? ¿qué pasó?
Te juro que me cierro mis ojos. Así ahorramos agua, chaval.
No, no te preocupes. No, bueno, más lanza que clavadista olímpica ella.
Cada quien sus mujeres, ¿no? Total, ya ni me quiero bañar.
Me voy a ir a la cocina. Sí.
Te dejo tus llaves, chavita. Muchas gracias.
Adiós. Adiós, cariñito.
Nilo. Nilo.
¿qué te queda bien claro, salvador? Que es un camiñón.
Esta es la última vez que tú y yo compartimos el baño. ¿ah, sí?
Pues eso es para ti. Porque fuiste tú la que entró a mi regadera.
Ok, yo no me voy a volver a meter, te lo juro. Ni una sorpresita más.
Oye, muy rico el jabón que me trajiste. ¿pero qué te pasa, eh?
¿todavía tienes celos de mí o qué? No, no, no, no, no.
Celos de ti, imbécil. Celos de un maldito perdedor como tú.
¿pero qué te pasa, idiota? Pero si me incomoda demasiado la forma en que miras a mi esposa.
Porque no estoy pintado, entérate. Pues te lo voy a decir de frente.
No he olvidado su fiesta. Todavía me importa.
Por favor, no, no, no. Te lo suplico.
No, no, no, papá. Ayúdanme a separarlos.
Sepárenlos. Señores.
Gonzalo. Gonzalo.
Pare, por favor. Pare, pare, pare.
Ya, por favor. Son unos señores.
No cabernícolas. Ya.
Van a necesitar un té de árnica. ¿por qué estás toda moja?
Pues estaba haciendo ejercicio. ¿pero qué?
¿abajo del agua y con ropa o qué? Algo así.
Oye, mara. Escúchame.
Me preocupé horrible por todo lo del secuestro. Y quiero que sepas que no estás sola, ¿sí?
No sé. Me gustaría que volvamos a salir y poder conocer estas nuevas versiones de nosotros mismos.
Porque es obvio que cambiamos durísimo y maduramos y, no sé, quiero volver a ser tu novio para poder protegerte contigo. Te agradezco el saber que estás aquí, ¿sabes?
Pare, es obvio que entre nosotros dos existe y existirá una historia hermosa. ¿otra vez tú aquí?
¿qué? ¿tú también estabas haciendo ejercicio abajo del agua o qué?
Sí, sí. Justo estaba quemando unas calorías.
Salvador, ¿no necesitamos detalles de tu actividad física? Mi niña.
Mi niña, ya llegó la maestra nueva de piano. Tu mamá quiere que pruebes a ver si te gusta.
Ok. Sí, sí.
Ya voy, ya voy. Bueno, pero ¿dónde estabas?
Te estaba buscando por toda la casa. Estaba nadando, nana.
¿nadando? Sí, porque la que nada de ver, nada teme.
A ver, a ver, a ver, a ver. Aquí en este triángulo se percibe una tensión zodiacal con elementos de fuego, agua y viento.
Y están combatiendo, ¿eh? Nana, luego vemos eso de la astrología.
Y eso es muy peligroso, mi niña. Si quieres, otro día checamos eso de la astrología.
Bueno, entonces, a secarte. Si no, ¿cómo vas a tomar la clase de piano?
Te juro que me siento frustrado. ¿cómo es posible que dos escoltas novatos sean más vivos que gente que tiene experiencia en secuestros?
No puede ser. Se forzó la maldita llamada que aramis iba a recibir del olimpo.
Grecia. Le hubiera dado un infarto al descubrir quién le iba a matar.
Vamos a tener que buscar una nueva estrategia y parar los ataques, grecia. Porque aramis estuvo a punto de matarme.
Y siento que nos estamos arriesgando demasiado. Si fallamos nuevamente, nos van a ubicar como los culpables.
Sí, estoy de acuerdo. Pero quiero un golpe de misma.
¿hoy? Sí, sí.
Será algo muy sencillo de ejecutar. Pero será una bomba demasiado explosiva en manos de su rey.
Te juro que increíble, nana. O sea, peleándose como si yo fuera un trofeo.
Es más, como si no estuviera ahí. Como para satisfacer su ego.
O, no sé, que vengan y se aplaudieran. Es clarísimo que esos dos hombres tienen interés en ti.
No, corrijo. Tres hombres.
Franco gallardo se está enamorando de ti. Sólo hace falta ver cómo te mira.
¿qué? Te tengo que decir algo importante.
¿qué? Pero...
Tranquila. ¿qué pasó?
Franco y yo nos besamos. ¿sabes lo que fue, nana?
Había luciérnagas. ¿era luciérnagas?
Lleno. Increíble.
Me robo. Mira cómo estoy.
Ay, yo también. Pues, ¿qué traes, papá?
¿qué te hicieron en el ojo? ¿se nota mucho?
Mi amor, fue don gonzalo. ¿cómo?
Fue un accidente, mi amor. No te preocupes, que ya ni me duele.
No, pues, vamos a que te ponga hielo, papá. No manches.
Que no hace falta. Tranquila, mi amor.
Ya. Ok.
Oye, te tengo una buena noticia. ¿qué pasó?
Pues, me aceptaron a la universidad, papá. Ay, lo poco, mi amor.
Voy a estudiar una carrera. Ay, mi hijita chula.
Felicidades. Dios sabe que tú lo ibas a lograr.
Mi amor, eres tan lista y estoy seguro que vas a superar cualquier obstáculo. ¿qué pasó?
¿qué pasó? Nada.
Que ya me cayó el 20. ¿por qué le pediste el divorcio a mi mamá?
Ya me dijo que es porque te gusta la señora sofía, papá. A ver, mi rex, a ti yo nunca te he mentido.
Y tu mamá y yo hace años que no somos pareja, lo sabes. Y sí, la señora sofía me gusta, pero es un sueño imposible, mi amor.
Tú lo sabes. ¿seguro?
Mira, me quiero quedar soltero, me quiero concentrar aquí en mi chamba de guardaespaldas y de papá, porque, mi amor, me siento muy orgulloso de ti. Verte crecer me hace muy feliz.
¿te puedo abrazar? Pues, sí, ¿ya qué?
Ay. ¿cuándo empieza la universidad?
Pues, el lunes, papá. Ay, ¿te puedo llevar?
Bueno, si me dan chance. No, no manches.
No, no, no. O sea, sí te das cuenta quién soy, ¿no?
Estoy casada. Tengo una hija.
Sí, pero... Pero no eres feliz.
Gonzalo te rechaza, te hace sentir insegura. No, y espérate.
¿qué? Me dijo franco que se va a divorciar.
Ay, cuéntame, no te... Es que, mira, mira cómo te pones.
Es que... O sea, sí fue increíble.
Es maravilloso. Me, me, me...
Ay, no. O sea, es una ilusión, nana.
Esto es muy engañoso. ¿qué estoy haciendo?
¿qué estoy haciendo? ¿qué estoy haciendo?
No, ¿a poco ese beso te confundió? ¿por qué no me ves?
Por supuesto que estoy toda confundida y... Y tú también me das mucho vuelo, ¿no?
Por favor, basta, basta. O sea, me encantó, pero me tengo que olvidar de todo, me tengo que concentrar en lo importante que es mi hija.
Pero... Por ejemplo, en ser madre.
Pero, a ver, ¿a poco te vas a resignar? Tú no has fallado como madre.
Tú, tú le estarías fallando a tu corazón, le estarías... Te estarías fallando a ti misma, traicionándote.
No, no, no, no. Sí.
¿te tomaste ya algún desinflamatorio? Qué pleitazo de machitos, ¿eh?
Tu ex y su hijo, carlos, ya se fueron. Ya es hora de que nos vayamos a la oficina.
¿vienes conmigo o te vas sola como acostumbras? Y vean, además, cómo quedó.
Ahora sí como boxeador, franco. No fue nada, señora.
Estoy acostumbrado a catorrazos más fuertes. Aunque sí se nota que el pique entre don gonzalo y don victorio anda bien recio, ¿no?
Señora, es que quería... No, no, no, no.
Usted y yo quedamos en no tocar ese tema. No, no, no, no.
No es de eso. Mira, es que con todo lo del secuestro y demás, yo le quiero dar algo que es muy especial para mí.
Me lo dio mi mamacita, que en gloria esté, y la traigo casi diario, aunque no se me vea. Pero...
Es la virgencita de la medalla milagrosa que siempre me ha protegido y quiero que la proteja ahora usted. Me parece...
No se ve lo hermoso del detalle, pero no me parece correcto yo tener algo tan valioso, franco. Gracias.
No me la rechace, por favor. ¿me permite?
Sí, franco. Me voy a voltear para que me...
¿sí? Sí, sí.
Le aseguro que la va a cuidar y la va a bendecir. Ay, franco.
Es hermosa. Muchísimas gracias.
Ya significa muchísimo para mí, de verdad. Vamos a trabajar.
Vamos a trabajar mejor. Yo tengo unos documentos que firmar, cosas que hacer.
Gracias. Y yo estoy a la orden, ¿eh?
Sí. Si necesita algo.
Sí, sí, sí. Se le ve muy bien.
Sí. Sí.
Es linda, ¿no? Muy.
Muy. Gracias.
Sí. Voy.
Sí. Guapa, que has tocado de maravilla.
Bueno, me he emocionado hasta los huesos. Pues a mí me ha flipado la clase, ¿eh?
Contratadísima. Gracias.
Qué buena noticia. Hola.
Hola. Pedí que vinieras para no importunarte en tu casa.
No se preocupe, licenciada. El trabajo me distrae.
Estar encerrada en mi casa me llena de mucha ansiedad y pánico con todo lo que pasó. Es que justamente quería saber cómo estabas, porque lamento muchísimo lo que viviste.
¿cuentas conmigo incondicionalmente, grecia? De verdad.
Gracias. No sé cómo agradecérselo esto.
Me llena de orgullo. Me llena del alma.
Siéntate. Siéntate, por favor.
Por favor. Gracias.
¿me puedes dar un minuto, sí? Sí.
Tu marido te engaña con otra mujer. ¿sucede algo malo, licenciada sofía?
Bárbara. Bárbara, disculpa.
¿puedo hablar contigo un segundo? Es un tema de...
Salvador, estoy en clase. ¿qué?
¿todo bien? Sí.
Eh... Salvador.
Sí, salvador reyes. Es mi guardaespaldas.
Perdónalo. Neta, es más intenso que un espresso triple en la mañana.
Pero bueno. Así lo andamos soportando.
¿estás bien? ¿y esos ojos?
¿tú? Es que salvador es rey de reyes.
Ese es el nombre de dios. Bárbara.
Por eso. Bárbara, perdón.
Perdón. Pero sí voy a tener que...
Hostia. Es que se me han olvidado las medicinas y necesito ir al servicio.
¿dónde está? El baño es del otro lado.
Ah. ¿todo bien, señor?
Gracias. Sí, sí.
Todo bien. Sí.
Sí. No, solo necesito...
Señora, ¿necesita ayuda? No, gracias.
¿segura? Sí.
Ahí, en esa puerta. Sí.
Ahí. ¿qué está pasando?
Una de mis nuevas maestras de piano. Altagracia.
Que, por cierto, a mí me causa bastante gracia la chica, ¿eh? La que ya no causa gracia es otra.
¿qué? ¿qué te pasa?
O sea... O sea, de entrada, ¿por qué vienes a interrumpirme en mi clase de piano y te vas a poner en ese plan?
Ay, guarri. Altagracia.
Licenciada. Perdóname.
Perdóname. Estaba en otra cosa.
Pero... ¿me puedes explicar por qué tu camisa apesta al perfume de grecia diamanto?
¿de qué manera le ayudo? ¿hay algo en lo que pueda asistir la señora?
La verdad es que después de todo lo que sufrí en el secuestro, lo que sea que me ayude a dejar de pensar es bueno para mí. Te agradezco.
No te preocupes. No te preocupes.
Todo está bien aquí. La importante eres tú y eso.
Quiero saber cómo te puedo ayudar. ¿qué necesitas?
Señora, un abrazo. Solo eso.
Ay, grecia, estás temblando. Es...
Es lo más horrible que yo he vivido. Yo cierro los ojos y...
Y parece que siento... Es asqueroso, hombre.
Te lo lamento mucho. Y no estás sola, ¿eh?
Yo te acompaño en este proceso. Lo que tú necesites, por favor.
Gracias, señora sofía. ¿sabe?
En estos momentos es cuando... Más me hace falta mi amor.
Es mi madre. No estás sola.
Yo te voy a apoyar. Es lo que necesites.
Si quieres hablar, lo que sea, por favor, búscame. ¿sí?
¿sabe algo? Esos malditos hablaban del señor aramis.
No, no sé qué es lo que pretenden con su familia. Vamos a no pensar en eso ahorita.
Aquí te va a hacer daño. Sí.
Ese abrazo me ha hecho sentir mucho mejor. Gracias.
¿polera sabe? Sí.
¿lo que te sucedió? Sí.
Se lo dije, pero no... No le di detalles.
Entiendo. Y no me atreví, señora.
No sé. ¿algo?
Gracias, mi amor. Quisieran eso.
Disculpe, señorita. Ya me quito, que ando contando la morraya.
¿él? Soy yo, marisol.
Marisol, ¿pero qué te pasó? ¿qué?
¿se me pasó la mano? Me puse un poco de maquillaje.
Pues parece que... Me hubiera chocado con un payaso.
Ay, franco, no le hagas. Vengo a una entrevista de...
De trabajo. No, no está tan mal.
Es solo que el maquillaje sí está un poco como el volado de luzbel. O sale mal, o sale bien.
Pero ya no te apures, que yo soy bien ignorante. Y esas cosas, a lo mejor, me estoy equivocando.
Pero sí tienes razón, porque hace mucho no me pintaba. Ah, estás bien.
¿pero está en un espejito, un clínic? Sí tengo, ¿eh?
Pues... Mande limón, limonete.
La señora sofía te anda buscando y no trae buena cara. Mejor ve.
Cuídame, mi dulcecito. De volada, de volada.
No te los pongo. Qué bonito que estás tocando el piano otra vez.
Siento que ayuda como a sacar todas las emociones malas. Sí.
Sí. ¿sabes qué estaba pensando?
Que quiero escribir una nueva melodía y te quería preguntar si me puedo inspirar en la canción que te enseñó tu mamá. Obvio sí.
Si ya sabes que... Que soy tuyo.
No preguntes nada. ¿me permites cosas que no puedes cumplir, reyes?
Oye, ya como que tu maestra se tardó, ¿no? No seas intenso.
No, pero... No, es que tienes que entender que las mujeres a veces necesitamos nuestro espacio.
Bueno, voy a revisar que todo esté bien con altagracia, que todo le da gracia. Órale, va.
Me dijiste que mi hijo trabajaba aquí. Pero eso...
Maldita sea. ¿sí?
Señora altagracia, ¿se encuentra bien? Eh, sí.
Lo que sucede es que no estoy acostumbrada al picante. No necesito estar ahí al pendiente.
¿y no quiere alguna medicina o algo? No, no, no.
Lo que necesito es un disfraz. ¿perdón?
¿qué dijo? ¿puede hablar un poquito más fuerte?
Que todo está bien. ¿puede dejarme sola, por favor?
Sí. Sí, por supuesto.
Si tuvieras tomado un par de días, grecia, todos lo hubiéramos entendido. No.
No, ¿cómo crees? Yo no podría.
Además, el simple hecho de verte me alegra los días. Yo soy el que debería decirte sonreír, no al revés.
Sabes, me tiene muy inquieta que el día del secuestro estaban buscando a tu suegro. ¿tú sabes algo?
No. Es un hombre muy hermético.
No comparte mucho de su vida. Es...
No sé, pero no me da buena espina. Siento que el señor puede estar metido en algo sucio.
No lo creo. Solamente tiene mucho dinero y hay mucha gente que quiere aprovecharse de él.
Sí, por eso abusaron de mí. Por dinero.
Dime lo que necesitas. ¿quieres que te busque algún especialista?
¿alguien con quien hablar? Es un hombre tan bueno, gonzalo.
Creo que tú eres el que debería estar al frente de la empresa y no don aramizo. Eres un hombre demasiado inteligente.
Muchas gracias, grecia. Si todos fueran como tú, esta empresa sería la mejor del mundo.
Con permiso. Adelante.
Gracias. Gracias.
¿estás bien? De nada.
Perdón, es que te siento un poco pálido. Sí te dieron de alta y todo, ¿no?
Sí, ya me dieron de alta. De igual forma, soy una persona que aguanta mucho, señora.
Yo lo sé. Llevas muchos años trabajando con nosotros, cosa que te agradezco, pero pues me gustaría que...
No sé, si necesitas algo, tengas la confianza en solicitarlo. ¿sí?
Gracias. Yo estoy bien.
Qué bueno. Solo que lo del secuestro no me deja dormir todo el día.
Tranquilo. Pero, uriel, eso pues salió de tus manos, no tiene nada que ver contigo.
Afortunadamente, barbie está bien, es cuestión de tiempo. La que me preocupa es grecia.
Digo, lo comento contigo porque están saliendo, ¿no? O sea, están...
Nos estamos conociendo. Exactamente.
Pues eso. ¿te puedo pedir algo como mujer?
Sí, claro. Es importante que...
Que la apoyes, que estés a su lado, que la hagas sentir bien, que estés ahí. ¿sí?
Sí. Así será, señora.
Reafírmanla, por favor. Claro.
Bueno, si no hay nada más, yo me retiro. Perfecto.
Con permiso. Sí.
Te puedo... Te puedo pedir...
Siéntate. ¿sí?
Por favor, un segundito. ¿no?
Sí. Eh...
Bueno, uriel, a mí me gustaría que esto se manejara. Con mucha discreción, por favor, ¿sí?
Claro. Ha habido algo raro con mi marido.
No... No entiendo su pregunta, señora.
Me refiero a si él estaba saliendo con alguna otra mujer. Yo le aseguro que don gonzález solo tiene dos mujeres.
Usted ni la señorita barbie. Nadie más.
Adelante. Señora.
Sí. Eh...
Te le agradezco mucho. Discreción.
Por favor. Sí.
¿sí? Permiso.
Adelante. Olerón.
Sí. Señora sofía, ¿qué le pasa?
¿está bien? No...
No sé muy bien por dónde empezar. Como todas las historias, señora.
Por la página uno, por el título, como usted prefiera. Pero, ¿qué le pasa?
Usted sabe que se ha convertido en alguien de absoluta confianza para mí. ¿ok?
Pero igual necesito que esto que le voy a decir sea muy cuidadoso. Que lo tome con mucho respeto, por favor.
Señora. Aquí estoy para lo que usted necesite.
¿qué pasa? Me llegó un mensaje que dice que gonzalo me está engañando.
No. No.
¿qué pasa? Bueno, guardaespaldas, mensajero, todo eso.
Pues, sí. Tengo que revisar cada paquete que llego a esta casa para saber que no estás en peligro.
Sí, lo entiendo, salvador. Pero, también creo que estás exagerando un poco.
O sea, ¿qué va a haber de peligro en un paquete? No, no, no.
Ni exagerar ni nada. Con todo lo que ha pasado, tengo que ser tus ojos.
¿tienes que ser mis ojos? Uhum.
Pues, yo veo eso bastante complicado. Ah, sí.
¿por qué? Porque, la verdad, siento que mis ojos sí están un poquito mal.
Son más bonitos que los tuyos. Pero los tuyos brillan gracias a los míos.
Me voy. Hostia, hostia, ¿pero qué ha pasado?
No, ¿por qué estás así de roja? ¿qué pasó?
Tengo un malestar que no me deja andar. ¿sí?
Siento fe de aurícula. Estoy sudando tanto, lo lamento.
Debo retirarme, ¿sí? Ya.
No, no, bueno, que te mejores. Nos vemos luego, ¿ok?
Sí, gracias. Señora, señora, perdona.
¿sí? ¿la conozco, daló?
¿nos hemos visto en algún lugar? No.
No, jamás. Yo me acordaría de un chaval tan majo como tú.
Y mejor no se me acerque, no vaya a ser contagioso, ¿sí? Debo irme.
Hasta luego. ¿la conoces?
No sé. Su cara es tan parecida a la de mí.
No. No, no.
Olvídalo. ¿qué, andas de alucinadito o qué?
Digo, normal, ¿eh? Porque entre mis ojos, mis besos y así cualquiera se saca de onda.
Y tendría que preguntarle a bolero o a chava si saben cómo arrastrar este mensaje. Ajá.
Yo hasta ahora me estoy familiarizando. Pero, señora, ¿usted cree que eso sea real?
Me refiero a que el señor gonzalo le esté siendo infiel. Es que no, no sé qué pensar porque justo me llega este mensaje cuando están pasando todas estas cosas.
O sea, lo que yo siento es que quieren desestabilizar a mi familia. ¿y quién?
Pues eso es lo que tenemos que entender. ¿y quién quiere investigar?
Usted me dijo. Sí.
Quiero aprovechar, franco, para hablar de lo que está sucediendo entre nosotros. Claro, claro, soy, soy todo oídos.
A ver, no voy a negar, y usted no puede ser, nuestra relación, pues, va mucho más allá de una relación laboral, ¿cierto? Sí, no, no, y yo tampoco esperaba que esto sucediera, señora, pero, ¿qué le puedo decir?
Uno no manda en el corazón. No, o sea, justamente, no podemos controlar los sentimientos, pero sí podemos actuar sobre ellos.
Yo haré todo lo que me diga, señora. Franco, el beso que nos dimos, que fue mágico.
Y no puedo dejar de pensar en él. Bueno, en usted, en los dos, usted me entiende, yo...
Es que eso es lo que está mal, justamente, eso. Yo soy una mujer casada, no es ético.
Yo no puedo estar pensando en usted, por favor. Y la entiendo, señora.
Y entiéndeme que yo no puedo indignarme con gonzalo pensando si él me ha sido infiel cuando yo lo estoy haciendo. No es lo mismo.
Señora, en su defensa, usted siempre ha sido una dama, y siempre me ha dejado claro las cosas como son. En todo caso, si hay un culpable, aquí soy yo.
A ver, yo tengo voluntad, yo soy independiente, sé lo que hice, y lo que hice fue un error. La infidelidad rompe familias.
Yo no quiero romper con mi familia, no quiero. Perdóname, señora, yo no quería hacer las cosas así.
Me sentí incómoda. No, perdóname usted a mí, ¿ok?
Yo... No sé, empecé a vivir una ilusión que debió quedarse ahí y no llegar hasta el corazón.
Lo siento mucho. ¿llegué a su corazón?
No podemos. No vamos a seguir alimentando una fantasía que claramente no sucederá.
Ese beso fue un error para los dos, así que le pido que cualquier cosa que esté pasando entre usted y yo termina aquí y termina ya, por favor. Sí.
Ay, doña osemita, ¿otra vez pidiendo chunches por esas aplicaciones chinas? Ay, a mí lo único que me importa de los chinos es el horóscopo.
Yo no sé ni siquiera andar pidiendo cosas. Ya, pues, háblalo.
Nos tiene como en final de viernes. Sí, ándele.
Un unboxing para sus seguidores. Ustedes ya dejen de chismear y váyanse a hacer su trabajo.
No, ¿a qué? Aquí las cosas están hirviendo y es la hora de servir el té.
Para que me saques a pasear sin escucharme ladrar. Con amor, bulldog.
¿quién? Ándele.
¿qué es esto? Ándele, doña emma.
Está más prendida que una cafetera en la mañana. Ya, oigan.
Váyanse a trabajar. Me va a oír, este me va a oír.
Es cuestión de tiempo para que gonzalita se envalentone y se rebele contra la esperalta victima. Mira.
Ese es el teléfono de sofía. Sabía que iba a morder el anzuelo.
Las dudas deben estar percomiando. Grecia.
Es que sí, sí, de línea, pero me colgaron. Señora, yo estaré atento para resolver ese misterio, pero necesito que me escuche.
Yo le quiero pedir perdón si le doy la impresión de que busca hacerla ser infiel. Franco, no es el momento.
De verdad, no, no, no. No, no, déjenme terminar, por favor.
Es que aquí... No, sí.
La neta es que a mí también me afecta mucho, señora. Mire, a mí mi propia esposa gina me fue infiel hace años y rompió por completo mi matrimonio, al grado de que ya todo tronó como ejote.
Lo siento, franco, de verdad. Gracias.
Y ya lo he roto ni cómo pegarlo, señora. Y entiendo perfectamente lo que usted me dice.
Me siento muy mal de haberla puesto en esta posición. No, no, no, no, no.
O sea, es que no, no es usted. Le voy a contar algo privado.
Cuando yo era niña, mi padre le fue infiel a mi mamá. De hecho, ella estaba enferma de cáncer.
Fue terrible, terrible para todos. Lo siento mucho, señora.
Eh... Mi padre sigue con su amante todavía.
Yo ni siquiera le he querido conocer. A lo que voy es...
¿no tiene caso que nuestras hijas pasen... Por estas mismas cosas, ¿no?
Que repitan dolores, o sea, ¿me entiende? Claro.
No, yo tampoco quise conocer al tipo con el que me pusieron en el cuerpo. Pues, entonces, creo que sí tenemos claro que necesitamos que nuestra relación sea meramente laboral, ¿sí?
Ya no vamos a cometer los mismos errores. Espero me entienda.
Van a arrastrar el número. Ese teléfono no debería estar vendido.
No soy tonta. Solo para que sufra un poco.
Además, si descubre el número, que lo ha llamado lina de aquí adentro, su paranoia se va a hacer peor. Yo no sé si quiere seguir haciendo esto, ¿eh?
¿qué? Vale, espera.
¿de qué estás hablando? ¿ya olvidaste todo el dinero que vas a ganar?
Con eso podrías olvidarte de ser el... Dinero.
... Acallo de los peralta y balmer y ritchie.
¿dinero? ¡epa!
¿cuál dinero, eh? Si no he ganado un solo dólar.
Más bien, estoy más cercano a... Perderlo todo.
Y todas estas mentiritas me están volviendo loco, ¿eh? ¿y qué, vas a traicionarme?
Estás metida en eso hasta el cuello. Ajá.
Yo lo que quiero es... Salvar un pellejo.
Y tú deberías de hacer lo mismo, ¿verdad, muñequita? Oye, no me pareció simpático que disfrutara la golpiza que me di con gonzalo.
Fue patético. Pero es la apología del absurdo.
Tu tiempo con sofía ya pasó y no volverá. Hace poco te pregunté si estabas dispuesto a que yo cortejara a sofía.
Y no me dijiste nada. Así que pensé que tu silencio era un sí.
No puedo apoyarte. Mi hija es una mujer casada.
Y a mí me conviene que esté con gonzalo. Él tiene dinero, poder, controla acciones de mi empresa.
Yo también tengo dinero. Y sofía fue mi primer amor.
No me puedo quedar como si nada cuando sabe que no es feliz. Además, ¿cómo hablas de fidelidad cuando has tenido dos amantes?
Cuando yo era joven, pensé que perla, la madre de sofía y catalina, sería mi solución. Pero con el tiempo solamente se volvió una carga.
La enfermedad la hizo demasiado inestable. Y un hombre, pues, tiene necesidades.
Sí, vino candelaria, tu verdadero amor. Sí, sí, ya me sé la historia.
Yo la amé. Amo a candelaria.
Ella me conoció como ninguna otra mujer. Pero se enteró de lo de mis negocios y me dio tanto que se fue de mi vida.
Bueno, pero con tu dinero y con tu poder la pudiste haber encontrado. Me conozco.
Si la hubiera encontrado, hubiera tenido que acabar con ella. Después de candelaria, necesitaba un desfogue y...
Así fue como apareció inés. Ella se ha convertido en una...
Buena compañera. No estoy entendiendo el motivo.
El motivo de tu elección. No se puede tener todo lo que uno quiere,victorio.
Y eso es algo que debes aceptar. Plátano, leche, proteína.
Déjeme ayudarla. Yo soy el chef de esta casa.
Rulo, yo me sé mis porciones. Gracias.
Ay, ni que fuera gran ciencia. Déjeme ayudarla.
No, en serio. Ve a hacer lo que ibas a hacer.
Neta. Gracias.
Gracias. Como sea lo único que te vayas a comer en el día, estamos en problemas.
Le voy a tener que decir a tu mamá. ¿te puedes relajar?
Esto es lo que me tomó antes de hacer ejercicio. Tú me subestimas, pero yo soy y fui deportista.
Yo sé que con un poquito de proteína no basta. Tienes que combinarlo con otros alimentos, que sea ensalada.
¿qué? ¿qué decías?
A ver, ¿por qué mejor no en vez de estarme molestando me invitas a comer? Y así ves que yo como de todo.
¿pero así comer en toda regla? Comer en toda regla.
Pero tranqui, tampoco te me emociones tanto. Tampoco así comes de todo.
Te sorprendería, salvador. Neta, como de todo.
Ah. Te lo juro, o sea, de mis amigos, soy así como la que come cosas más exóticas.
¿es un reto? Si quieres.
¿quieres? Sorpréndeme, warri.
Mariso. Uriel, hola.
No lo puedo creer. ¿tú qué haces aquí?
Hoy es el día que me encuentro a todo el mundo. Es que vengo a una entrevista de trabajo.
¿dónde? ¿aquí?
Claro. ¿y tú?
A poco. ¿a poco trabajas para esta empresota?
Sí, sí, sí, sí. Yo trabajo para los dueños de esta empresa.
Ah, mira. Pues te queda muy bien el traje, ¿eh?
Ah. Bueno, ¿y cómo te fue la entrevista?
Ay, pues no sé. Bueno, yo creo que bien, espero que bien, porque últimamente la mala suerte me persigue.
Creo que tú eres lo más bonito que me ha pasado en estos días. Seguro te va a ir muy bien.
¿marisol? Sí.
Felicidades. Sí.
Se ha quedado con el puesto. No, ¿cómo?
Sí, sí, en serio, gracias. ¿y ahora qué tengo que hacer?
Mira, le voy a mandar un email con más detalles, pero, por lo pronto, bienvenida. Ay, gracias, muchas gracias, chiquita hermosa, se va a poner feliz.
Con permiso. Sí, si me puede.
Felicidades. Los reporteros, no dejan de insistir en tener una conferencia de prensa.
El secuestro sigue dándoles que hablar, sofía. Realmente, no sé si sea lo mejor.
¡ey, sofía! ¿está todo en orden?
¿hay algo que me quieras decir, gonzalo? ¿ahora de qué estás hablando, sofía?
Nada. Quiero saber si tengo algo que saber.
Eso es todo. Sabes perfectamente bien que este tipo de enredos de mujeres a mí me desesperan y me desesperan mucho.
¿qué quieres que te diga? Lo único que quiero saber es dónde estamos parados, gonzalo.
Eso es todo. Sofía, estos días han sido muy complejos para mí.
Pero no olvides que yo te amo y también a barbie. Usted es lo más valioso que tengo en la vida.
¿sí? Entonces, ¿por qué nosotras no lo sentimos?
Algo me comentó barbie. Creo que tiene razón.
Bueno, y... Tal vez le haces cuidado y...
Y bueno, ¿qué te puedo decir? ¿qué te...?
No, lo que quiero saber es qué piensas hacer, qué sigue después. ¿qué tal si empezamos por una conferencia por una cita, tu hija?
Victorio, ¿cómo me encontraste? Gracias al cielo, estás bien.
Perdóname que no te pude ir a ver al hospital. Lo que pasa es que mi nono ni siquiera me dejó sacar la nariz afuera de la casa.
No, no te preocupes, bebé. De todas maneras, mil gracias por toda la ayuda que mandó tu fan.
Me siento muy mal. Neta, perdón.
Siento que todo esto pasó por mi culpa. Oye, no te preocupes.
Estamos bien y más fashion que nunca. Oye, ¿te cambiaste el perfume?
¿qué? Como que está rari, ¿no?
Es que siento que huele a lo mismo que usa cariño. Remedios.
Ay, no. Vamos a ver qué quiere esta machuqui.
Remedios, ¿qué haces aquí? Te dije que no te quería ver en mi camino.
¿me andas siguiendo o qué? Ay, por favor, yo jamás seguiría a una frechuqui como tú.
Vine porque tengo clases. Estoy becada en esta universidad.
Has estado muy callado todo el camino, franco. Sí, señora.
Discúlpeme, traigo la cabeza revuelta con todo lo que hablamos en la empresa. No quise ser dura o grosera.
Discúlpeme. No, no lo fue.
Es mejor así. Las cosas claritas como el agua y derechas como flecha.
Pero eso no quiere decir, franco, que dejemos de ser amigos. Usted me ha salvado la vida.
De alguna manera es un poco suya. Y la mía es suya, señora.
No lo olvide nunca, por favor. Te confío, pero al tabitea.
Deme la cara. Usted y yo tenemos que hablar.
Gina, ya, te dije que no irás a mi trabajo. No quiero problemas.
Vete de una vez y basta de estos celostóxicos. No me voy a ir.
Señora, no hay bienvenida en esta casa. Le pido que se retire para que no complique más las cosas.
Usted las está complicando. Estará ya muy feliz, ¿no?
Porque por fin lo logró. Logró robarme a mi marido.
No, ya no te robo nada. Entiéndelo.
Lo honesto se acabó. Gina, por favor, retírese, por favor.
No me voy a ir hasta que usted sepa que destruyó a mi familia. Gina, franco se está divorciando de mí porque está enamorado de usted.