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Esta moneda era de ella. Cuando me la dio, me pidió que la conservara siempre.
¿y lo vas a hacer? No lo sé.
Por lo pronto sí la quiero conservar. Como te dije, papá, no me voy a dejar vencer.
Y algún día rubí verá que yo tengo la posición económica que le aseguré. Aunque ella no haya creído en mí.
¿nos vamos a sentar? ¿te cansaste o te sientes mal o algo?
No, es que... Bueno, quería ver si bailábamos esta pieza también.
Claro, si no te importa, ¿verdad? Sí.
Gracias, con permiso. Con permiso.
Vuelvo en un rato. ¿a dónde va?
Le pregunto nada más porque puede llamar el ingeniero. No me tardo.
¿perdiste algo, rubí? Olvidé, mejiana, pero no importa.
¿cómo estás? Qué bueno que decidiste.
Ay, perdón. No, ya terminé las modificaciones del proyecto para howard.
¿ay, las puedo ver? Sí, por supuesto.
Pasa. Ay, gracias.
Ay, gracias. Mira, aquí están los planos.
Qué interesante. ¿y qué pendientes tenemos hoy?
No, no puede ser. Se me olvidó llevar los papeles a la iglesia.
Este. Este es el modelo que quiero.
¿qué te parece, loreto? ¿sabes qué?
No. No, no.
No, no, no, no. Bueno, ya sé que es sencillo, pero me gusta.
Eh, sí, pero, ¿cómo te explico? Tendría que hacerle muchos arreglos para que te veas como, como más crecidita.
¿crecidita? Es que con este vas a verte como, como una quinceañera, niña.
Y se trata de tu boda. Tienes que resaltar más tu belleza.
Tienes que lucir dispuesta a devorarte a tu marido. ¡argh!
El vestido debe ser al gusto de mi niña, señor lópez. Loreto, es su boda, no la de usted.
Mira, yo lo único que quiero es que, eh, que te veas radiante, con luz, con vida. No como un adolescente que se está fugando del autocinema, ¡por dios!
Ay, loreta, ¿puedo sugerirte algo? A ver, a ver, ¿por qué?
¿por qué no nos propones algo del estilo que a maribel le gusta? Y que ella decida...
Bueno. ¡ja, ja, ja!
Y sí. Y pones algo así como...
Cosméticos que sacan la belleza escondida. Ay, mamá, ¿cómo crees?
¿que no se oye bien? Sí, pero mire, señora.
La idea va un poquito más o menos por ahí, pero... Pero tiene que ser un poquito más...
Un poco más, eh... ¡contundente!
¿qué es eso? ¡argh!
Perdón, perdón, perdón, perdón. Perdón, dios mío.
Perdón, perdón. Perdón, rubí.
Perdón por llegar un poquito temprano, pero es que este... ¿a qué hora tenía que llegar?
No te preocupes. Ya.
Le estamos queriendo ayudar y nos hemos reído tanto. ¿qué estaban haciendo, eh?
Se trata de meter una idea muy complicada en una frase corta. ¿verdad, paco?
Sí, sí, así es. Y es que el maquillaje no hace milagros.
Lo que realmente hace bonita a una mujer es su interior, sus sentimientos. Por ejemplo, si una mujer está contenta, es como si reflejara cómo se siente.
¡eso! ¡eso!
¡eso! ¡eso!
¡eso! ¡lo tengo!
¡lo tengo! A ver cómo suena, a ver.
Glamour. El reflejo de tu belleza interior.
¡ay, muy bien! ¡glamour!
¿y a ti qué te parece, rubí? ¡oh, sí!
A ver, a ver. Glamour.
¿estás aquí o tu mente está en otro lado? Ay, sophie.
Al aceptarlo, pero no puedo dejar de pensar en rubí. Y ahora menos después de lo que me dijo doña victoria.
¿sobre rubí? Sobre mí.
Yo sé que rubí me quiere y eso es lo que más me duele. Que ella renunciara a ese amor tan grande que los dos sentíamos solo por el maldito dinero.
Ay, alejandro. Es tan difícil encontrar a tu verdadera pareja.
Alguien con quien quieras estar siempre y que sienta lo mismo que tú. Pero cuando coincides con alguien es increíble.
Es único. ¿vas a buscar de nuevo a rubí?
Ya supe que andas chambeando. Y la mera verdad es que te habrás tardado.
Porque tu mamacita y cristinita son rete trabajadoras. Y tú como si fueras de la high.
Nada más estirando la manita para recibirla anita. ¿y sabe qué?
Mejor voy al teléfono de la escuela. No, no, no, no.
Ya me hiciste abrir. Ahora hablas aquí.
Márquele, márquele, márquele. Pero como tú ya estás ganando tu lanita.
Tres pesos el minuto y dos minutos por adelantado. A usted nunca se le va a quitar lo poquitera, ¿verdad?
Debería de pensar en grande. ¿y de qué me sirve nada más pensar y andar viviendo de sueños de grandeza como otras?
Porque mira que tú te crees una princesita que se lo merece todo. Pero del dicho al hecho hay mucho trecho.
Pues aunque lo dude yo voy a... ¿a qué?
¿a qué? ¿a qué?
¿a vivir en un castillo? Ay, mire, ¿por qué no mejor sigue comiendo su pan y yo puedo hacer mi llamada sin necesidad de que usted esté de metiche?
¿casa de la familia duarte? Buenas noches.
¿está luis? No, anda de vacaciones.
Ah, sí. ¿y sabe si todavía lo puedo localizar en cancún?
No. El joven regresó y se fue hablando con toda la familia.
¿y también don genaro? Sí, señorita.
También el señor. Sé que estás pasando por momentos difíciles.
Por veces el dolor y esas dificultades nos hacen crecer. Papá, no me voy a derrumbar.
Tengo mucho por qué luchar. ¿por qué no te puedes desahogar?
Quizá también estoy así por lo que pasó con el doctor bermúdez. Papá, rubén terminó conmigo porque no tengo dinero.
Pero yo le ofrecí que iba a esforzarme por ser el mejor. Por tener un buen puesto.
Darle todo lo que ella deseaba. Y ahora mírame.
¿qué trabajo tengo? El amor no puede estar condicionado a que la pareja tenga o no trabajo.
Y si solo ganando bien, ganándola de lujos, la hubieras retenido a tu lado, no habría valido la pena. Yo no sé, papá.
Sin embargo, papá, yo nunca, nunca había querido a alguien de esa manera. Mientras rubí creía que tenía dinero, fuimos muy felices.
Y aunque lo nuestro duró poco, yo puedo decirte que... Yo me sentí a su lado, papá, teniendo su amor.
Yo me sentí el hombre más afortunado. No te arrepientes de lo que viviste.
La vida es así, con sus altas, con sus bajas. Todavía está reciente tu rompimiento con ella.
Pero con el tiempo, serás solo un recuerdo. Esta moneda era de ella.
Cuando me la dio, me pidió que la conservara siempre. ¿y lo vas a hacer?
No lo sé. Por lo pronto, sí la quiero conservar.
Como te dije, papá, no me voy a dejar vencer. Y algún día rubí verá que yo tengo la posición económica que le aseguré.
Aunque ella no haya creído en mí. Y howard se fue muy contento y quedó de venir con su esposa a mi boda.
Qué bueno. Rubí, desde el otro día quería darte esto.
¿cómo crees? Yo no voy a usar algo que comiste para otra.
Es para maribel. ¿tú crees que yo me sentiría bien usando esto que escogimos para ella?
Perdón, rubí, no quise ofenderte. No, yo lo sé.
¿por qué te parece si mejor se la das a ella? Junto con las compras que hagamos de la juar.
La verdad que eso de ir de compras... En la mañana maribel me dijo varias cosas que quiere.
Y creo que si tú se las compras, va a ser un hermoso regalo de bodas. Vamos.
De veras, el culmo fue que la encargada de la botella... Ya me conocen en todas las tiendas.
Reconozco que fue pesado, pero te portaste maravilloso y ya compramos prácticamente todo. Pero nuestros escapes juntos al centro comercial ya se terminaron.
¿ya terminamos? ¿sabes?
Voy a extrañar mucho no salir contigo de compras. Rubí, esta vez sí tengo algo que compré especialmente para ti.
No, héctor, yo todo esto lo hice con mucho gusto, solo por verte feliz. Espero que te guste.
Héctor, es justo el regalo que yo hubiera escogido. ¿de veras es para mí?
Por supuesto. ¿me lo pones?
¿y cómo se me ve?