
La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
Verónica, te estás haciendo pasar por otra persona para estar cerca de tu hija. Hoy mi vida ha cambiado su color y perspectiva.
Va mirando al frente y nada la derriba. Este corazón está de nuevo arriba.
Voy sin miedo, voy descalza y caminando sobre fuego. Hoy tomada de tu mano toco el cielo.
Las cicatrices ahora son las historias que me hicieron más fuerte por dentro. Mi alma hoy se siente tan ilusionada.
Y es que ahora sí. Encontré, tengo duda.
Mi vida y la tuya ya estaban escritas para amarse así. Y es que ahora sí.
Estar tan cerca. Me ha vuelto invencible, irreconocible.
Encendiste la luz que hace tiempo perdí. Yo me quedo aquí.
Cerquita de ti. Nada la derriba.
Este corazón está de nuevo arriba. A ver, ¿eres la policía de los tamales o qué, chelo?
Ya, déjame ser. Mira, nada más es uno de dulce para compaño.
Puede hacerme uno más, ¿eh? Mucho, fíjate, ¿eh?
¿qué no entiendes que no debes comer estas cosas por el colesterol, los triglicéridos y tu presión alta? Ya.
Pero sí te voy a decir una cosa aquí entre nos, chelo. Tú eres la que me sube la presión.
Cuando miro esos ojitos chulos que tienes. ¿quieres más a todo, efraquita?
Y si estás cómoda, ¿no se te enfrían los pies? Ay, oh, por dios.
Ya no más falta que me quieras abanicar también. No soy de cristal, ¿eh?
Soy barrio fino, resistente. Eso, muy bien.
Pues sí, pero dentro de ti llevas al futuro campeón de motocross del mundo. Pues no me puedo arriesgar.
Siempre sabes qué decir para ablandarme. Pero todavía no te convenzo para que vuelvas conmigo.
No, pero no frenes la moto. Chance y ganas la carrera.
Nomás, permíteme una cosa, hugo. Lo que quieras.
Que pues nunca vamos a terminar así. Como ellos.
Que siguen juntos, pero ya ni siquiera se miran. Bueno, pues yo te acompaño.
¿de verdad? Sí, llevo mi plato ya.
¿qué tal le fue hasta el atole, eh? Buenísimo.
Permiso, aprovechito. Te quiero, güey.
Hija. ¿eh?
Perdóname, pero no me parece justo. Lorena y mi hija deberían de estar aquí.
Porque son parte de esta familia. Y vivo con ellas y no puedo traerlas para no poner en peligro tu secreto.
¿cuándo va a durar esto? Tienes toda la razón.
Perdón. No sabes cuánto me duele.
Tú tuviste la dicha de recuperar a tu hija, pero yo... Bueno.
Mi camino para estar cerca de la mía es muy distinto. Yo sé.
Pero el amor no puede sostenerse sobre una mentira, verónica. Ya.
Tienes que decirle la verdad a tu hija. No está bien que vivas escondidas fingiendo ser otra persona.
No es algo que yo... Verónica.
Te estás haciendo pasar por otra persona para estar cerca de tu hija. A ver, ¿es cierto eso?
¿te metiste en la vida de esa muchacha fingiendo ser alguien más? Hablé con mi padre.
¿ah, sí? ¿y qué te ha dicho?
¿cómo está? ¿cuándo piensa volver?
Dice que está bien. Pero que todavía no sabe cuándo.
Ay. Pero no te pongas triste, mi amor.
Mira, ven. Ven, ven.
Mira todo lo que me he comprado. Uy.
Es que mira esto, por favor. No me digas que no es divino.
Sí, sí. Que está precioso, mamá.
Y es que encima estaba todo de rebajas. Es que no me he podido resistir.
Y estos, por favor. Mira qué fantasía.
Vaya. Pero mírate.
Estás guapa, nerviosa, comprándote ropa nueva. No sé.
Te veo como... Diferente.
¿y eso es malo o qué? Sí, que cuando estoy mal, porque estoy mal.
Cuando estoy bien, porque estoy bien. No hay quien te entienda, hija.
Vale, vale, vale, vale. Pero dime, ¿cómo se llama el hombre que te tiene así?
¿pero tú de qué vas? ¿eh?
Que si estoy mona no va a ser por ningún tío. Faltaría más.
Mamá, cada vez que hay armario nuevo, hay novio nuevo. O miento.
Hazte la fama y échate a dormir. ¿eh?
Venga. Es bueno creerse, que al final es mi propia hija la que me condena.
No te estoy condenando, mamá. Al contrario, me encanta verte así.
Ya era hora de que empezaras a salir con alguien, ¿no? ¿y yo?
Que no salgo con nadie. Si estoy más sola que nada.
Sí, bueno, bueno. Pues ese fantasma te tiene oliendo a perfume nuevo y sonriendo todo el día, ¿eh?
Lo que haces es una locura y una mentira. Si esa muchacha descubre la verdad, te has puesto a pensar en el daño que le puedes causar.
Papá, por favor, cálmate, ¿sí? Tú también estás solapando todo esto.
Esto es una barbaridad. No, no, es que no es una barbaridad.
Es una madre intentando acercarse a su hija. ¿y qué está bien?
¿qué está bien para ti? ¿arrancarme a mi hija de los brazos?
Porque tú fuiste el que decidió por mí. Tú fuiste el que me negó el derecho a ser madre.
Fuiste tú. Si esa muchacha supiera que yo soy su madre, ¿qué pienso?
Si mi hija supiera la verdad, se daría cuenta de que su mamá nunca, nunca dejó de amarla ni de buscarla. Nada.
Justo. Ese es el problema que no pasó.
Mi papá nunca va a cambiar. En lugar de que quiera saber de su nieta, de que quiera conocerla, me hace sentir a mí que querer estar cerca de ella es un pecado.
Pues es que no lo escuches. Ya no lo escuches.
Sigue tu camino, porque tú sí lo haces por amor.