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No voy a ser feliz. Y como yo no voy a hacerlo, él tampoco lo será.
Don aurelio, dígamelo, por favor. No voy a buscarla.
Mi hija verónica falleció. Si estuvieras viva, sería capaz de dejarlo todo por ti, todo.
¿cómo se quedó tu hermana? Más tranquila, dentro de lo que cabe.
Así que tiene una hija. Oye, ¿y por qué no habías contado nada?
Porque son cosas de ella, marcos. No tenía derecho a decir nada.
Pero tú eres mi esposa. ¿y tú me cuentas todo?
Es delicado, marcos. Verónica me pidió que fuera discreta.
Ay, ¿a quién se lo voy a contar? Ni que fuera un chismoso.
No, no, no, pero pues es que trabajas en la empresa y conoces a joaquín y conoces... A ver, a ver, a ver, espérate, espérate.
¿qué tiene que ver joaquín en todo esto? ¿quién es la hija de tu hermana, romina?
Valeria miranda. Marcos, lo que te acabo de decir no puede salir de aquí, ¿ok?
Ni de tu hogar. Ni de tu boca, ni de la mía.
Es muy importante que quede entre nosotros, ¿sí? ¿pero cómo?
¿cómo qué? ¿desde cuándo qué?
No importa. Te voy a contar todo, te lo prometo.
Solo necesito saber que estás conmigo. Te puedo confiar en ti.
Marcos, ya sé que eres un hombre bueno, un hombre noble. No quiero que haya secretos entre nosotros.
No ahorita que estamos luchando por salir adelante, ¿sí? Por salvar nuestro matrimonio.
Demuéstrame que sigues siendo el hombre al que me enamoré. Te lo prometo, ¿eh?
Gracias. Buenos días.
Joaquín, ¿alguien nos puede ir? No, carmen fue al supermercado.
Los chicos están en sus habitaciones. Tenemos el campo libre por cinco gloriosos minutos.
Ajá, pero los niños están de vacaciones y van a estar todo el tiempo dando vueltas por la casa. Es que, por favor, tenemos que ser más cuidadosos.
Hasta ahora no sospeché nada. Y melissa está feliz guardando nuestro secreto.
¿cómo te fue en el desayuno con tu familia? No, no.
Muy bien. No.
Mi papá y yo, para no variar, terminamos discutiendo. Por lo mismo de siempre.
Pues sí, por mi hija. Porque no lo acepta, no quiere que esté cerca de ella.
¿sabes qué me exige? Que no irrumpe en su vida.
Como si eso fuera posible, como si el corazón de una mamá la pudieras apagar y ya. Y no es eso lo que más me duele.
Es la indiferencia. Ni siquiera me pregunta cómo es.
Si se parece a mí, si se parece a él, nada. Es como si no existiera para él y ya.
Mi amor, mira, hay amores que no necesitan permiso. Y tú estás siguiendo el impulso de tu corazón.
No te castigues por sentir. Valeria no lo sabe todavía.
Pero ella tiene una madre que la protege todos los días. Aunque no lo vea, aunque no lo entienda, la tiene.
Y cuando llegue ese momento, yo te prometo que nadie las va a separar. ¿cuándo estás con esta?
No tengo por qué darte explicaciones. Al igual que tú, yo también tengo derecho a rehacer mi vida.
Hoy es el gran día. Hoy es el día de tu boda.
Esta noche vas a convertirte en la esposa de mario nolivos. Y con eso, cariño, se acabaron las penurias.
Nos espera una vida de lujos, champán y chequera limitada. ¿crees que dijo a quién vaya, mamá?
Lo invitaste, ¿eh? Muy bien hecho.
Para que vea lo que perdió. Aunque ojalá no tenga el mal gusto de llevar a la tal consuelo del brazo.
Ojalá que sí. Para humillarla frente a todos.
¿qué estás tramando, casandra? Es el principio de mi venganza.
Listo, señorita valeria. ¿puedes arreglarlo?
Yo creo que sí. Mire, le di dos puntadas y ahí está ya el cierre.
Ya funciona, mire. Ay, eres la mejor, consuelo.
Gracias. Ay, no.
Esa carita yo la conozco. No quiero que te preocupes, consuelo.
Ay, ¿y cómo le hago? No lo puedo evitar.
Nomás me la imagino ahí dando saltos en la moto y, mire, me pongo mal. Yo voy a estar bien.
Sé lo que hago. Además, tengo al mejor entrenador del mundo.
Mi padrino. Eso sí.
Eso sí me deja tranquila. Saber que él la cuida mucho.
Y no solo a mí. Pero además de joaquín, también está hugo, marcos, todos los chicos de la escudería.
Y mi eleazar, por supuesto. Mejor cuidado imposible.
Ay, mire nomás esa sonrisota. Cada día la veo más enamorada.
Tú también sonríes mucho últimamente. ¿será que llegó alguien especial a tu vida?
Ay, hombre, qué bárbara. Ay, consuelo.
No, no, no, qué cosas dice. Ándale, apúrese, que don joaquín y diego la están esperando para que se vayan juntos a la empresa.
Ay, sí, sí, sí, sí. No sé dónde dejé mi celular.
¿me marcas para ver si está por aquí? Sí, claro, claro.
A ver. Ahí está, ya, ya mando, ¿eh?
Ay, a lo mejor lo dejé en silencio. Si quiere, búsquelo usted acá.
Voy a bajar a la cocina a ver si no está por allá. Ay, aquí está.
Ya lo sé, que mario es el hombre perfecto, el que cualquier mujer quisiera tener a su lado, solo que tiene un pequeño detalle y no es joaquín. Ay, por favor, hija, no digas tonterías.
¿serías capaz de dejar todo por joaquín? El dinero, la posición, la seguridad, todo.
Sí, mamá, porque sin él nada de eso me sirve. Voy a ser feliz.
Y como yo no voy a hacerlo, él tampoco lo será. Hija.
Joaquín lo va a perder todo. Su empresa, su reputación, a esos malditos huérfanos que tanto protege y también a la estúpida de consuelo.
Porque mientras yo respire, no me voy a detener hasta verlo arruinado. Sin ella, sin nada.
Hola, gracias por venir. Habíamos prometido no vernos, olga.
Ya lo sé, pero llevamos meses prometiéndonos lo mismo y ya ves. Mira, ni tú puedes ni yo tampoco.
A ver, estamos cerca de la empresa, es peligroso. Ya sé, ya sé, marcos, tienes razón, perdóname.
Bueno, dime, dime para qué me trajiste aquí. No, nada, olvídalo, es una tontería.
No, no, no es una tontería. Dime, dime.
Dime qué me querías decir. Es que...
Es que por más que lo intento, no puedo dejar de pensar en ti. Yo sé que está mal y que no debería, que tú tienes a tu mujer y que estáis intentando arreglar las cosas, pero es que no puedo evitarlo, ¿vale?
Es que todo esto que siento aquí, yo sé que a ti no te pasa igual, porque probablemente tú... Sí.