
La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
Sólo pienso recuperarla. Bueno, a las dos.
A verónica y a mi hija. No, padrino, no quiero que en olivos supervise los entrenamientos de los pilotos.
Valeria, ¿me puedes escuchar? Yo también soy dueña de esta escudería y puedo tomar decisiones, ¿cómo ves?
Nos guste o no, mario es socio de la empresa. Y de no ser por la fusión de las escuderías, en estos momentos estaríamos en la quiebra.
¿tienes claro eso? Por eso me llamaste, para decirme que me tengo que aguantar las injusticias.
Te pido que por favor te calmes, me escuches. Te estoy hablando muy en serio, valeria.
Voy a hablar con olivos y le voy a decir que no voy a tolerar bajo ninguna circunstancia que te discriminen. Pero a ti también te digo frente a frente que no voy a soportar ningún capricho tuyo.
¿qué? Que no te estás comportando como una piloto profesional.
Te estás comportando como una adolescente caprichosa. Tu papá, hugo, eleazar, incluso yo, todos empezamos así, observando desde las gradas, aprendiendo de los que tienen más experiencia.
A partir de este momento se acabaron los escándalos, se acabaron los gritos, ¿te quedó claro? Te lo pido por favor.
Cualquier cosa que veas que no te guste... No me gustan, olivos.
Me estoy refiriendo al entrenamiento. Si ves algo que no te guste del entrenamiento, vienes y lo hablas únicamente conmigo, porque si reaccionas otra vez con algún escándalo, te van a sancionar, ¿estamos?
Sí, padrino. Muy bien.
Te lo juro que no es un capricho. Ese tipo la trae en mi contra.
Te repito que voy a hablar seriamente con él, pero necesito que tú comiences a comportarte como una profesional. Tu momento va a llegar, aprovecha y aprende todo lo que puedas.
Tienes una gran oportunidad, por favor, no la arruines. Desde que nos casamos, mario ha cambiado, lo noto frío, distante, pero...
No dudo que me esté engañando con otra. ¿quién era esa mujer?
Ni idea. La vi de refilón, pero sí se me hizo muy extraño.
Mamá, pero ¿cómo era? ¿rubia, morena, alta, tenía lindo cuerpo, guapa?
No sé, trata de describirla, por dios. La vi de espaldas mientras se subía a su coche.
Fueron unos segundos nada más, pero no pareció una mujer cualquiera para mario. Se estaba comportando muy caballerosamente con ella.
Y no puedes permitir que nadie te arrebate tu lugar. No, no, no, claro que no lo voy a permitir, nadie me va a quitar lo que es mío.
Entonces, actúa con inteligencia, observa, averigua, guarda silencio y cuando sepas quién es, la apartas del camino. Valeria, valeria, mi hija.
Todo este tiempo frente a mí no lo sabía. Mario.
Necesito que me escuches con atención. ¿escucharte, verónica?
¿escucharte? Me mentiste.
Si no me hubiera puesto a investigar, no sabría que teníamos una hija. No tuve opción.
A mí me la arrancaron. Cuando por fin la encontré, ya no era una bebé, era una adolescente con una vida hecha, con una familia.
¿entiendes lo que eso significa o no? Sí.
Sí, verónica, que yo como tú perdí todo. Su infancia, sus primeros pasos, su risa, todo.
Ahora no se trata de ti ni tampoco de mí. Se trata de ella.
Mario, escúchame. Necesito que no le digas nada a valeria.
Necesito ser yo quien se lo diga. Cuando llegue su momento, cuando ella esté lista, no quiero que se entere con nadie más.
Necesito ser yo quien la mire a los ojos y decirle que yo soy su mamá. ¿y si ese momento nunca llega?
¿si sigues esperando y esperando hasta que vuelva a pasar la vida? Pues entonces cargaré con la culpa, como he cargado con todas.
No. Pero no voy a permitir que su vida se rompa por mi verdad, mucho menos por tu ambición.
¿mi ambición? Sí.
¿mi ambición? Verónica, por favor, yo solo quiero lo que me corresponde.
Quiero conocer a mi hija. No, no, no.
Tú lo que quieres es controlarla. Claro que no.
¿por qué eso haces con todo lo que tocas? No vas a usar a valeria para ganarle una guerra a joaquín.
No lo vas a hacer. Júramelo, mario.
Júrame que no le vas a decir nada hasta que yo hable con ella. Júramelo.
Está bien. No diré nada.
Hazlo por ella, no por mí. Tú no tienes idea del daño que puede hacer una verdad dicha en el momento equivocado.
No es tan extrajo. ¿qué haces con mis audífonos?
Estás robando. ¿de qué haces?
Es que tus labios, tus besos, no sabes lo que estuve esperando en este momento y ahora es una realidad y quiero más. Bueno, pero por favor, hablemos de esto en otro momento, ¿sí?
Sí, te amo. ¿qué pasó?
Me robaste los audífonos. Basta ya.
Me los estás robando tú. A ver, los saqué de tu mochila para demostrar que son míos.
Solo necesito abrir la app de los audífonos para ver el número de serie y compararlo. ¿y qué vas?
¿qué haces haciendo todo este circo? Ey, ey, ey, ¿qué pasa?
Majo, te voy a demostrar que no estoy loco, que no me lo estoy inventando. Estos audífonos son míos y ahora mismo lo voy a comprobar.
Ya terminamos con el tema del taller. Ahora deberíamos hablar sobre los pilotos.
Me imagino que ya supiste lo que pasó con valeria. Así es.
Mira, antes que nada, quiero que sepas que no estoy de acuerdo con lo que hizo y se lo dije. Valeria no tendría que haber abandonado el entrenamiento nunca.
Totalmente de acuerdo. Pero también quiero que sepas que ella siente que recibe un trato diferente por ser mujer, por ser más joven, por ser mi ahijada y la hija de luis.
Joaquín, te equivocas en algo, porque valeria es... Es temperamental, lo tengo muy claro, pero ella no inventa.
Si siente todo esto es por algo y yo me voy a ocupar de que cumpla con su entrenamiento, pero si me llego a enterar que hay algo personal en su contra. Esta sociedad no va a funcionar, mario.
Hay cosas que tienen un límite. Me perdí.
¿seguimos hablando de valeria o los límites los mencionas por verónica? ¿te parece si separamos los asuntos personales del trabajo?
A estas alturas, joaquín, imposible. No solo porque verónica es la mujer que sigo amando, sino porque te guste o no.
Hay algo que nos va a unir para siempre. Ten cuidado con lo que vas a decir.
Ella y yo tenemos una hija. Por favor, joaquín, no te hagas el sorprendido.
Tú sabías esto, ¿no? No me equivoco.
Y por valeria no te preocupes. Te aseguro que va a recibir todo mi apoyo de ahora en adelante, porque lleva mi sangre, porque suenan olivos, porque valeria es mi hija.
¿qué pasó? Me emocionaste.
Me vine corriendo cuando me llamaste. ¿qué pasó?
Lo descubrió todo. ¿quién?
¿qué cosa? Mario.
Mario ya sabe toda la verdad. ¿de qué?
Mario sabe que valeria es mi hija, romina. Tú no tienes derecho a decir eso.
Llegaste tarde a todo, mario. A su vida, a su historia, a ella.
Pero llegué. Y ahora que sé la verdad, no pienso apartarme.
¿qué piensas hacer? Valeria tuvo un padre que la crió.
Tiene una madre que no ha dejado de luchar por ella. Y también me tiene a mí.
Siempre me ha tenido a mí. ¿tú?
Sí, yo. Tú, el que solapa el engaño de verónica con esta farsa de empleada doméstica.
El que se cree salvador de una historia que no le pertenece. No te atrevas a hablar de lo que no entiendes.
Entiendo más de lo que crees. Y no me pienso quedar mirando mientras mi hija crece sin saber quién es su verdadero padre.
Si lastimas a valeria, aunque sea con tu verdad, me vas a conocer por las malas, mario. No te preocupes.
Solo pienso recuperarla. Bueno, a las dos.
A verónica y a mi hija.