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Los errores siempre se pagan muy caro. Sí.
Acepto. Ay, diego.
Verte así me parte el alma. Es muy duro sentir que la persona que amas no confía en ti.
Eso desgasta y te va rompiendo por dentro. Es que yo no le mentí nunca.
Ay, yo lo sé, diego. Yo te conozco y sé que dices la verdad.
Majo te quiere, sí. Pero no te escucha.
Y amar sin confiar, eso no es justo para nadie. Es que todo lo que dije lo volteó contra mí.
Como si yo fuera el loco. Conmigo nunca tienes que demostrar nada.
Yo siempre he sabido quién eres. Te extraño, diego.
Perdóname, claudia. No me siento bien.
Prefiero irme a mi casa. Claro, lo entiendo.
Gracias por escucharme y por tu ayuda. Siempre que me necesites, ahí voy a estar para ti.
Lo sé. Buenas noches, cabo.
Hola. ¿te molesta que haya venido a verte?
No. Tú nunca molestas.
¿cómo estás? Pues aquí.
Dándole vueltas y vueltas. Tratando de calmarme un rato.
No sé cómo pedirte perdón por lo que ha montado diego. No, tranqui.
No tienes que disculparte de nada. Diego lo hace porque te quiere, no por maldad.
Pero bueno. ¿pero qué?
No quisiera meterme, majo. O sea, los temas de pareja son delicados.
No, no. Pero es que a mí me sirve saber lo que piensas.
Yo sé que lo quieres. Pero no entiendo por qué insistes tanto en pasarla tan mal.
O sea, no es demasiado inmaduro para ti. En el nombre del padre, del hijo y del espíritu santo.
Vayan con dios, hijos. Hola, buenas noches.
Ah, espera. Gracias.
Hola. Isabel, tenemos que hablar.
¿siempre que un hombre dice eso? ¿o va a pedir perdón o va a huir?
No, no. No quiero huir, pero tampoco te quiero mentir.
Entonces, dilo. Entendí que no cerré una historia y que me engañé pensando en que podía empezar otra sin haber terminado la anterior.
Romina. La amo y nunca dejé de amarla.
¿ivan y yo qué soy? ¿un viaje, un parche, una distracción elegante?
No, no, nunca fuiste eso. Yo siempre fui honesto contigo.
Sí, lo fuiste. Y aun así, me duele admitirlo.
Me enamoré. Por eso quería terminar con esto antes de hacerte más daño.
Ivan, ¿tú te crees que esto se acaba porque lo decides tú? Isabel, es que...
Mire, ivan, yo no voy a rendirme ante una mujer que no fue capaz de dejar su pasado por ti. A ella no le importas, a mí sí.
Yo no quiero hacer las cosas así. Ivan, a veces la vida no es como uno quiera.
Voy a quedarme y voy a luchar por ti. Porque cuando una mujer ama de verdad, no se retira en la primera batalla.
Me hubieras avisado que venías a misa. Ay, no, no quería ponerte nervioso.
Pero necesitaba escucharte. ¿escucharme?
¿por qué? Porque hacía mucho que no te veía así, con paz.
Con esa luz en los ojos. Nunca te había visto tan feliz como hoy.
Estar aquí me da fuerza, ¿sabes? Es como volver a respirar.
Lo sé. Por eso vine.
Y también para pedirte perdón. ¿por qué perdón?
Te juzgué mal muchas veces. Cuando no querías llevarme contigo a convivir con tu familia.
Y cuando te encerrabas en ti mismo. Yo sentía que me dejabas fuera.
Pensé que era por vergüenza. Por no querer reconocerme.
No. Tú solo estabas protegiendo el secreto que no era tuyo.
Pero ahora lo entiendo todo. Verónica.
Ya sé quién es. Y lo que ha vivido.
¿tú lo sabes? Sí.
Y créeme que yo no vine a reprocharte nada. Solo quiero pedirte perdón.
Quiero decirte algo. Así como encontraste el valor para volver a claudia.
Para abrazar a tu hija sin miedo, sin culpa. Ayuda a verónica a hacer lo mismo con valeria.
Ayúdala a no vivir escondiéndose. No es tan fácil, valeria.
Hay tanto dolor. Tantas heridas abiertas.
Tú sabes mejor que nadie que el amor no se esconde. Ni el amor de dios.
Ni el de un padre. Ni el de una madre.
Verónica merece abrazar a su hija sin miedo. Y esa muchacha merece conocer la verdad.
Estoy segura de que tú puedes ayudar a que eso ocurra sin que nadie salga herido. Siempre encontrando las palabras justas.
Incluso cuando ya ni siquiera tenías que hacerlo. Yo lo hago por nosotros ,nicolás.
Lo hago por ellos. Por lo que todavía puede salvarse.
Gracias. Gracias,lorena,por todavía seguir creyendo que puedo hacer el bien.
¿por qué lo haces? Porque aunque el mundo cambie, yo sé que en tu corazón todavía hay espacio para los milagros.
Sanabria,los errores siempre se pagan muy caro. Sí.
Acepto. A veces uno dice sí solo para dejar de pelear con el destino.
Dieciocho años y una sola mirada bastó para devolverme al infierno. Una vida entera que me robaron.
No voy a perderla otra vez. Ni a ella ni lo que es mío.
Verónica,no te imaginas lo que soy capaz de hacer con tal de volver a tenerte.