
La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
Y te desconozco de verdad totalmente. Eres un asco, verónica.
Virgencita, no sé en qué me equivoqué con mi chamaco. Tú también eres madre y sabes que yo lo quiero con el alma, pero a veces parece que el cariño no alcanza para enderezar el rumbo, madrecita.
Ayúdame a guiarlo, por favor, ayúdame, madre. Chelo, ¿te pasa algo?
Oye, ¿quieres que hablemos? No, no hay mucho que decir, aurelio.
A veces el corazón nomás se cansa. Estás así por las cosas que nos dijimos.
Si fuera nomás por eso, ya se me habría pasado. Tú eres de esos dolores que no se curan, pero que se aprenden a cargar.
Estás trabajando para ese tal flores, ¿verdad? Estás haciendo un trabajo.
Estás haciendo una investigación encubierta para esa maldita revista. Tengo razón.
Sí, sí, sí, me descubriste. Pero como no pudo meterse, te mandó a ti con esta farsa.
¿qué es lo que quieren saber de esta familia, eh? Explícame, porque de verdad yo no entiendo.
Romina, baja la voz. ¡no!
Verónica, ¿por qué se ensañan con ellos? Estás trabajando para una revista amarillista, verónica.
No me digas verónica. Aquí me llamo consuelo.
Siempre haciéndote la digna con tu trabajo, la honesta, la profesional, la que nunca vendías, su pluma. ¿y dónde quedó eso?
Romina, es una investigación. Es una nota, nada más.
¿una nota? Ay, por dios, los estás engañando.
Mírate. Ellos son buenas personas y te metiste a esta casa disfrazada, mintiendo, viviendo entre ellos.
¿qué es eso? Estás mal.
Tú no eres así. Te desconozco de verdad totalmente.
Eres un asco, verónica. Sé que lo podíamos convencer.
¿sabes qué es lo peor, hugo? Que no esperaba que me dijera que sí.
Yo conozco a mi padrino, pero una parte de mí, una chiquita tonta, tenía la esperanza que no me viera como su ahijada. No como una niña, sino como piloto.
Yo te veo así, vale, como piloto, como alguien con madera de campeona. Gracias por estar conmigo, por apoyarme.
Lo hago porque creo en ti. Y cuando cumplas 18, te prometo que nadie nos va a detener.
Te voy a entrenar y que se agarre el que se tenga que agarrar. Yo, yo no me voy a rendir.
¿sabes qué? Si voy a ir contra el mundo, me gusta saber que no estoy sola.
Puedes no estar de acuerdo con las cosas que hago, pero no te voy a permitir que me insultes, romina. Mira, yo solamente te voy a advertir que si tú te atreves...
Consuelo, hay muchísima ropa por planchar. ¿pasa algo?
No. Señorita romina, ¿verdad?
Ya le llevo el cafecito. Me pidió cafecito.
Te encargo un vaso con agua, por favor. Consuelo.
Ya lo llevo. ¿cómo estás, campeón?
Mejor, supongo. Mira lo que tengo aquí.
¿es en serio? ¿me compraste una moto?
¿la mejor? Digna de un verdadero número uno.
Mira, ven, ven, ven. No.
Sómate. No, no.
No, es increíble. ¿y la que me robaron, crees que aparezca?
Ah, lo más seguro es que ya la hayan desarmado para venderla por partes. Pero olvídate de eso.
Lo que tienes que hacer ahora es ponerte las pilas, recuperarte, entrenar, volver a ganar. Esa fue la primera de muchas carreras al azar.
El trabajo para tu futuro apenas comienza. Hijo.
No es momento para estar pensando en pistas y campeonatos. Mi amor, acuérdate que el doctor te pidió que descansaras y evitaras esfuerzos.
Ándale, vete a descansar. Sí.
Muchas gracias por venir hasta acá, romina. Sí, no hay, no hay problema.
¿y al chofer no le toca muchas gracias? A ti te van a tocar muchas gracias cuando vaya a la oficina y vea que el trabajo que te encargué esté bien hecho.
Ya. Oye, consuelo, consuelo, cuidado, ¿eh?
No vayas a perder esa calidez tropical con la ola polar que se instaló en esta casa. ¿qué dices, iván?
Ay, bromis, cuñis, ¿eh? Pero mira, no te preocupes que nosotros ya nos vamos.
Sí, ya nos vamos. Adiós.
Romina. Con permiso.
Los papeles. Gracias, consuelo.
No, hombre, ¿de qué? Por eso estamos.
Consuelo, ¿te pasa algo? No, ¿de qué?
Todo bien. Es que ya no tarda en llegar, joaquín.
¿por qué no te vas a tu casa? Porque es muy temprano.
Todavía tengo harto que hacer. Ay, pero vete a descansar.
Lo haces mañana. Anda, aprovecha.
Yo te doy permiso. Es que quiero estar a solas con joaquín sin tantas interrupciones, sin el ruido de la aspiradora.
Usted manda, entonces. Bonita tarde, señorito casandra.
¿nada? Absolutamente nada, ni...
¿no? ¿media sonrisita tampoco?
Tampoco puedo estarme riendo todo el tiempo, iván. No, ya sé que no, pero por eso me extrañabas, ¿no?
Porque iván navarro te hiciera... ¿qué te pasa?
¿casandra te dijo algo? ¿le molestó que fueras conmigo?
No, no, solo estoy cansada y ya. Ah, entonces...
¿fue el café que nos preparó consuelo? ¿no te gustó?
¿te cae bien esa mujer? Sí.
Simpática. Me parece buena persona.
¿no te cae bien? No, sí.
No sé. Yo sí sé.
¿estás celosa? Es la amistad que tengo con ella la que te pone mal, ¿eh?
¿qué? ¿qué?
¿qué? ¿de qué me hablas?
No seas ridículo. Claro que no.
Bueno, bueno, a lo mejor soy ridículo, pero ya volviste a reír. No puede ser.
No me alcanza. Es que sigo sin poder creerlo.
Bruno perdió el año por andar de vago. ¿sabes?
Yo nunca tuve la suerte de tener una mamá que me ayudara a estudiar. ¿qué?
Tú sabes el esfuerzo que ha sido para mí por sacar a mis hijos solos adelante. Y pues yo hago lo mejor que puedo, mija.
Sí. Y no es tu culpa, tía.
Mira, a esa edad los muchachos ni valoran las cosas. La oportunidad de estudiar la dan por hecho.
Pero ni creas que lo voy a tener ahí sin hacer nada sentadote, ¿eh? Ya le dije que se tiene que poner a trabajar en lo que regresa a la escuela el año que entra.
Muy bien. Me parece perfecto.
Pero creo que podrías buscarle un maestro que lo ayude a ponerse al corriente. Que no deje de estudiar del todo.
Ay, hija. ¿y con qué ojos lo pago?
Pues si quieres yo lo ayudo. Yo le puedo ayudar a repasar sus materias.
Eres un ángel muy bonito. Pero apenas te das abasto con todo lo que haces.
Dejo en cuenta. Nada bien.
Romina se apareció en la casa. Me descubrió.