
La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
Nos vemos al gato, abue. ¿qué?
¿a dónde vas? Al crucero que está aquí a dos cuadras, a limpiar parabrisas.
No, estrella, eso es peligroso. No, no quiero que te pase nada.
Abue, abue, tú no te preocupes. A mí me toca conseguir algo para comer.
Pero es que yo no quiero esa vida para ti, amor. Ay, abue, no llores.
Todo va a estar bien. Yo estoy feliz de estar aquí contigo.
¿cómo nos fue? Por fin soy maestra.
Felicidades, te lo mereces. Muchas gracias.
No es mucho dinero, pero bueno, finalmente es un sueño hecho realidad. Siempre he querido dar clases en la universidad que me dio todo.
Mi carrera, mi trabajo y al hombre de mi vida. ¿y quién es el hombre de tu vida o qué?
Ay, pues tú. Pues solo nos falta firmar nuestra transferencia a la ciudad de méxico y listo.
Sí, ya hablé con la corredora de bienes raíces. Le dije que sí vamos a querer el departamento.
Muy bien. Oye, mi amor.
Sí. ¿estás consciente de que estando en la misma ciudad donde vive tu mamá, tarde o temprano tendrás que hablar con ella?
Sí, sí. Luego le llamo, luego le llamo, rafael.
O sea, si me suena, nunca. Ay, por favor, hoy no.
Cambiemos de tema. Hoy vamos a celebrar tú y yo que a partir de ahora nuestra vida va a cambiar.
Por favor, ¿sí? Sí, está bien.
Uy, te amo. Y yo a ti.
Buenos días, princesa. Ay, no soy ninguna princesa, don tomás.
¿cómo cree? Para mí sí lo eres.
¿en qué te puedo ayudar? Pues vengo a comprarme unas empanadas a mi abue.
Ya ve que le gustan mucho. Y te hago dinero, mire.
No, ¿qué dinero? De ninguna manera.
Las empanadas son cortesía del dicho. ¿y tú ya desayunaste?
Me salí tempranito a vender las botellas de pe. Bueno, pues no se diga más.
Siéntate y te vamos a servir chocolatito y algo rico para que desayunes. A ver.
¿aquí? Sí.
¿qué? Muchas gracias.
Ay, este chocolatito se ve bien rico. Una vez una señora me dio uno, pero hace mucho que no lo probaba.
A ver. Listo.
Ay, lo bueno es que no tenemos tantas cosas. Sí, las personas no ocupan mucho espacio.
Oye, mi amor, ¿te puedo hacer una pregunta? Sí.
¿alguna vez te has arrepentido de no haber tenido hijos? No, para nada.
Siempre decidimos dedicar todo nuestro tiempo y energía a nuestra carrera. Me pregunto si esa decisión no fue un poco egoísta de nuestra parte.
Tomamos una decisión y hemos vivido felices con ella. Sí, muy felices.
Contigo tengo todo lo que necesito. Y yo contigo.
Eso no es cierto. ¿no es cierto?
Tu hermana, ella sí vale la pena. Yo ya me voy de esta casa.
Y no sabes todo. Gracias, amores tan preciosas.
Vamos a ponerlas en agua. Así es que si te quedas con hambre, te puedes comer la otra empanada.
¡qué rico! Es el chocolate que me dio marieta.
Es bien buena onda, ¿verdad? Sí lo es.
Todos en esa cafetería son unos ángeles. Nos cuidan todo el tiempo.
Así es que si alguna vez yo falto o tienes algún problema, puedes ir con ellos. Ay, abue, pero tú vas a vivir para siempre.
No digas tonterías. No sabe cuánto me preocupa estrella.
No sé, pienso que ningún niño debería estar fuera de la escuela. ¿sabes?
¿qué habrá estado pensando su mamá al no inscribirla? Por lo que sé, estrella tiene un problema fuerte de adicción.
Oiga, don tomás, ¿y si la invito aquí en las tardes? ¿puedo enseñarle a leer y a escribir?
Y con el tiempo, pues otras cosas, ¿no cree? Ay, no cabe duda que tienes un corazón de oro.
Es solo que me da ansia ver que la niña no va a la escuela y que la mamá la dejó así nada más porque sí. Porque, como dice el dicho, como pecas, pagas.
Nos vemos al rato, abue. ¿qué?
¿a dónde vas? Al crucero que está aquí a dos cuadras, a limpiar parabrisas.
No, estrella, eso es peligroso. No, no quiero que te pase nada.
Abue, abue, tú no te preocupes. A mí me toca conseguir algo para comer.
Pero es que yo no quiero esa vida para ti, amor. Ay, abue, yo estoy feliz de estar aquí contigo.
Además, aquí sí hay ventanas por donde entran los rayitos del sol. Vivía con mamá.
No entraba la luz por ningún lado. Aquí soy feliz, abue.
¿en serio que sí? Guadarras y bolillos.
Lupita, ¿qué les parece si van a lavarse las manos? Porque como anduvimos en la calle, deben estar muy sucias.
Quiero proponer algo. Me parece si todas las tardes me llevo a estrella conmigo a la cafetería.
Y así le enseño a leer y a escribir. Además, sirve que convive con otros niños que van a hacer la tarea conmigo.
Como lupita, por ejemplo. No, pero yo no tengo dinero.
No, no, no, por el dinero ni se preocupe. Yo lo hago con muchísimo gusto.
No puedo ser tan necia y negarle una oportunidad así a mi nieta, ¿verdad? Ya lo decía yo, eres un ángel.
Ay, no, ¿cómo un ángel? No, no, no, claro que no.
Yo me encanta enseñar, nada más.