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Oh, ¿y ahora quién podrá ayudarme? ¡yo!
¡el chapulín colorado! ¡no contaban con mi astucia!
Síganme los buenos, ¡ay! La cortina es nueva.
El golpe que me di también es nuevo. Bueno, pero de todos modos, qué bueno que llegaste, chapulín colorado.
¿quieres saber cuál es mi problema? ¡a eso vine!
Bueno, verás... Yo soy novia de un muchacho pero hace un año se fue a trabajar a honolulu y pues, desde entonces no lo he visto.
Espera, espera... ¿a dónde dices a honolulu.
Sí, pero no se dice honolulu. Se dice honolulu.
Honolulu. No, no, pero parando la trompita.
Honolulu. Honolulu.
Parando ma... Más, honolulu.
A ver, a ver, fíjate, a ver si sí. Honolulu.
Ahora deme un besito. Ay, no.
Este... ¿cuál es el problema?
Bueno, pues mira... Lee esto y entérate.
A ver... Mi vida, hoy mismo salgo de aquí para ir a casarme con la mujer más hermosa del mundo.
Qué descaro. Después de haber sido novio tuyo durante tanto tiempo.
Cuando dice "la mujer más hermosa del mundo", se refiere a mí. ¿en serio?
¡sí, sigue leyendo! Voy a ir con mi papá para arreglar todo lo del casamiento.
¿y va a venir aquí a tu casa? Claro, menso.
Bueno, ¿cuál es el problema? Si yo no me quiero casar con él.
¡díselo! No, no, prefiero que sea él quien rompa el compromiso.
Pero ya tengo pensado un plan para que eso suceda. Y ahí es donde intervienes tú.
- ¿yo? - sí.
Mira, le vamos a decir que tú eres mi hermano. - ¿que yo soy tu hermano?
- exacto. Y que estás loco.
- ¿loco yo? - ¡sí!
No le vamos a decir que eres el auténtico chapulín colorado, sino que crees que eres el chapulín colorado porque estás loco de remate. Bueno, pero ¿todo eso para qué?
Para que piensen que es un mal de familia y ellos mismos rompan el compromiso, ¿entiendes? Y soy tu loco.
No, no, no, al revés, al revés. Eso.
Deben ser ellos. Sí, mula.
Digo, no, mula. - digo...
- mi... Mira, ya, ya, cállate.
Voy a abrir. - ¿qué tal?
- ¿cómo está, señor? ¡mi vida!
Hola. Hijo.
¿sí, papá? ¡el chapulín colorado!
No, no es el chapulín colorado, es mi hermano. Lo que pasa es que últimamente le ha dado por creer que es el chapulín colorado.
Entonces tu hermano está... Regular, regular.
Pero pasen, por favor, tomen asiento, pasen, pasen. - pues sí, ¿por qué no?
- pues sí, verdad, papá. Pues sí, pásale, hijo, pásale.
¡síganme los buenos! ¡no contaban con mi astucia!
Desafortunadamente, no es el único de la familia que está así. A la tía margarita le daba por creerse gallina.
Sí, pero la regalamos cuando dejó de poner huevo. Bueno, pues voy a ver si ya está el café.
Espera, mi vida, yo te acompaño. Está bien.
Oye, hijo, hijo, pero... Pe...
¿le pasa algo? No, no, no.
A mí... A mí en realidad no me...
No me pasa nada. Perdone, ¿no tiene un cigarrito que le sobre?
- sí. - ay, gracias.
Ay, perdóneme, don jacinto, no le ofrecí. Ah, disculpe.
Creo que no le presenté a don jacinto, ¿verdad? ¿a quién?
A don jacinto, el hombre invisible. Ah, ah, ah, ah, el hombre invisible.
Sí, sí, sí. ¿qué...
Qué tal? Mucho gusto, señor.
Necesito ir al dentista. Eh, me disculpo un momentito, voy aquí, no me tardo.
- no hay papel. Pues sabe, yo voy a la cocina.
No, hay menos. Mijito, ¿ya viste la clase de cuñadito que te vas a echar encima?
Eh, pero dice mi novia que es inofensivo, que todo es cuestión de seguirle la corriente. ¿ah, sí?
Pues a ver si tú puedes seguirle la corriente porque yo de plano no, mijo. - oye, papá.
- nada. Así que...
Que usted es el hermano de mi novia? ¡sí!
¡no contaban con mi astucia! ¿sabías que yo soy el chapulín colorado?
Ah, sí, sí, claro, claro, ya. Bueno, en realidad, obedezco al nombre de ernesto, pero me llamo roberto.
Y de cariño me dicen horacio. Porque nací el día de los franciscos y obedezco al nombre de los felipes.
Está sonando el teléfono, creo. Sí, sí.
¿bueno? Aquí es el 5, 25, 26, 27, 28, 29, 30, 31, 32, 33, 34 y...
Y varios más. ¿con quién?
Ah, sí, que es para usted. - gracias.
- no hay de qué. ¿qué está haciendo?
Se está comiendo la bocina del teléfono. Ay, ay, perdón, perdón, perdón, perdón.
Ahora, a ver si todavía está la llamada en la extensión. Muchas extensiones, ¿eh?
Bueno. Sí, ah, ¿con quién?
Ah, es para... Para su papá.
Deténgame. Pero no se vaya a comer la bocina del teléfono.
Las bocinas de los teléfonos no se comen, por favor. Me voy a ir en mi mo...
Motocicleta. ¿qué pasó?
Te hablan por teléfono. ¿a mí?
Ay, ay, no, perdón. Es que el cuñadito está tan loco que cree que el plátano es un teléfono y que te hablaban a ti.
Pobre gente. Pregunta de parte de quién.
Mi papá dice que de parte de quién. Es que toda esta gente está muy chiflada, mijito.
No, no toda. Menos mi novia.
Ella es la única que no le patina. Ándale.
Bueno, pues aquí está ya el café. ¿gusta para usted?
Sí, sí, dos cucharaditas. ¡ay, mire, igualito que yo!
Vamos a ver. Una, dos.
Aquí tiene. ¿te pasa algo, mi vida?
A mí no, ¿por qué? ¡está ardiendo!
Qué pena. Voy por un vaso de agua, espéreme tantito.
Espera, mi vida, yo te "taqueo". Digo, yo te acompaño.
¿qué pasó, qué pasó, vamos ahí? Yo no fui, ¿eh?
Fue don jacinto. ¿quién?
Don jacinto, el hombre invisible. Ah, sí, sí, sí, es que por aquí anda un hombre invisible.
Don jacinto. Don jacinto, hombre, don jacinto.
- pues sí. - no, hombre.
Mira, mijito. Si tú te casas con esa, no sabes la clase de hijos que vas a tener.
Eh, ¿sabes? Creo que pensándolo bien, eh, estoy muy joven todavía para casarme.
Soy casi un niño. ¡qué barbaridad!
Bueno, pues si tú así lo has decidido... Pues sí, perdóname.
Ya, ya, ya, ya, ya... - ándele, vámonos, vámonos.
- sí. - hasta luego.
- pero es que papi... ¡ándele, vámonos!
¡bravo, chapulín! Bravo, bravo.
Se lo creyeron y todo gracias a ti. ¡no contaban con mi astucia!
Y de veras pensaron que había locos en tu familia. Ay, y a propósito de mi familia, no te he presentado a mi mamá.
Mira, a ver, vas a ver. ¡mamá!
Ya voy hijita. ¡mami!
¡soldados de francia! El sol de osterlich brilla nuevamente sobre nosotros.
¡al ataque, mis valientes! ¡ahí está el enemigo!
Dale... ¡atención!
De la población de "aldol"! ¡atención!
Por orden del excelentísimo señor gobernador... El sombrero que exhibe este poste representa a la autoridad del gobierno austriaco.
Por tal motivo, toda persona que pase por aquí deberá descubrirse la cabeza y arrodillarse frente a él. Toda aquella persona que no lo hiciera será condenada a muerte.
¿ah, verdad, ah, verdad? ¡he dicho!
Gualter, hijo mío, ¿dónde estás? Gualter, no te escondas.
¡hijo! Que no te me escondieras.
Ay, perdóname. Creí que eras mi hijo.
Es que se me perdió, no lo encuentro. ¿no lo has visto por ahí?
Es un niño de 12 años. Sí, dime.
No me digas que otra vez hay platillos voladores. Sí, está más bonito este, gracias.
¿por fin? El que da y quita, con el diablo se desquita.
Este es el sombrero del gobernador. Y hay una orden deberá descubrirse la cabeza y arrodillarse frente a él.
¿en serio? ¡sí!
Te va a costar la vida. - ay, sí.
Ay, sí, mira, mira, mira qué miedo tengo. Mira cómo estoy temblando de miedo, mira.
Bueno, ¿qué es lo que pasa aquí? Por no arrodillarse aquí frente al sombrero del gobernador y por no descubrirse la cabeza.
Pero no le hagas caso, no pasa nada. Mira lo que hago con el sombrero del gobernador, mira, mira.
¿ahora por qué no le hablas al gobernador para que venga? Porque ya estoy aquí.
Bien dicho, "pa" que no... Perdóname, pero...
Como el poste está igual de flaco que tú. ¡ya, ya, ya!
¡gobernador! Este hombre no quiso descubrirse ni arrodillarse frente al sombrero.
¿cómo? ¿acaso no tiene ¿cómo te quedó el ojo?
¿y acaso no está arrodillado? ¿cómo te quedó el, qué?
¡no! ¡no!
Una cosa así que digan... "qué bruto, qué alto es este cuate".
Pero... Pues debiste haberte arrodillado.
¿que no supiste lo que dijo el heraldo? No, yo recibo el sol de méxico.
¿sabes lo que quiero decir? Que si no te arrodillas esto te puede significar la muerte.
Papá, mira que manzana tan bonita traje. A ver.
Mmm. Efectivamente, esta es una exquisita y jugosa manzana.
¿es tuya? ¡y tuya también!
Ah, caray. - ¡y tuyo también!
Ay, no, no, no. Perdón, no.
Yo a este niño ni lo conozco. ¿estás borracho, apá?
- yo soy gualter tell, tu hijo. - ¡tú eres guillermo tell!
¿guillermo tell? ¡el mejor arquero de la comarca!
¡ay, no, no! ¿yo el mejor arquero?
No hombre. ¿dónde dejas a nacho calderón, a verdé y a camacho, a puente?
- ay, papá. Están hablando del arco y de la flecha.
Mi papá es tan buen arquero... Que con una flecha es capaz de partir en dos una lombriz.
¿qué pasó, qué pasó, vamos ahí? No, por favor, escúchenme.
Yo a este niño no lo he visto en los días de mi... - yo no lo...
Está bien, es mi hijo y yo soy guillermo tell. - con que guillermo tell.
Bien, guillermo. Te voy a dar una oportunidad para que salves tu vida.
Ustedes dos, amarren al niño al poste. ¿a mí, por qué?
¡no, déjenme, suéltenme, suéltenme! - ¡déjenme, déjame!
- no, no, ¿el niño al poste? Un momento, suelten a ese niño.
- ven acá, ven acá. - ¡espérate, espérate, oh!
- suelten a ese niño. - cálmate, menito, hombre.
¡oh! Ten paciencia, memo.
Pues ¿pos qué? ¿vamos a jugar al palo encebado?
No, mijito. Va a ser una cosa muchísimo más divertida.
Mira, guillermo. Le vamos a colocar esta manzana encima de la cabeza de tu hijo.
Y tú tendrás que atravesarla disparando una flecha, digamos, desde aquí. Ten.
Oye, espera, déjame ver si escuché bien. ¿vas a poner la manzana en la cabeza del niño y yo tengo que atravesarla con una flecha desde aquí?
Ahora que... Si logras hacerlo, pues...
Ya sabes cuál es el premio. - ¿una licuadora?
- no. Tu vida.
Ay. Pero...
¿qué opinas de esto, gualter? Que, de haber sabido, en vez de traer una manzana, hubiera traído una sandía.
¡eso, qué buena idea! Qué buena idea.
¿por qué no ponemos una sandía en vez de manzana? Porque no.
¿pelotazo en vez de flechazo? ¿tu abuelita en vez del niño?
- ¡basta! - - ¡ponte en su lugar!
- ya, ya. ¡ponle la manzana!
¿la manzana? Una manzanita por el amor de dios, si tienen.
¿hay por ahí una manzanita, por el amor de dios? Una manzanita, por el amor de dios.
Una manzanita por... Una manzanita, señito, por el amor de dios.
Otra pal oreja. Bien.
- ¿listo? - sí.
- apa, no te pongas nervioso. - no.
Recuerda cuando mi mamá tenía una mosca en la cabeza y tú se la volaste de un flechazo. Sí, me salió alto el tiro.
Mmm, ¡ya basta! - ¡dispara!
- ¿qué te tomas? Si no es fiesta.
¡que dispares las flechas! Sí.
Pero conste que lo hago contra mi voluntad. Sí, ya lo sé, dispara.
Porque es mi hijo, el niño. Sí, sí, sí, ya lo sé.
¡dispara! Y un tiro lo falla cualquiera.
Pues "echochi" digo, ¿qué pasó, qué pasó? - ¿mmm?
- está bien. Debes de disparar rápido, guillermo.
¡si no, te mando a colgar de la rama más alta de aquel árbol! ¿de aquel árbol?
¡qué bien! Y luego dicen que no soy...