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¿no va a levantar mi pañuelo? ¿yo?
"fúchila". Me ha entendido bien.
Yo lo tiré intencionalmente. Nomás de imaginármelo, ya me dio cosa.
Oiga, ¿qué no sabe qué es lo que se acostumbra en estos casos? Sí, ponga la basura en su lugar.
Lo que pasa es que a su edad ya no se está en condiciones ¿a mi edad? El hilacho le dijo al trapo.
Y sépase que estoy apenas en mis mejores años. ¡cómo habrán sido los peores!
¿usted me va a presumir de jovencita? Pues no soy lo que se dice una chava, pero estoy en forma.
En forma de ciruela pasa. Es más, en este momento, usted me está recordando a mi mamacita.
Me adivinó el pensamiento. No le contesto como debiera porque en mi casa me enseñaron a respetar a mis mayores.
¿y no le enseñaron a levantar el pañuelo de una dama? Sí, pero ya sé que es lo que quiere usted.
Usted lo que quiere es ligar conmigo. - ¡sátira!
- qué me importa. Si algo me ha sobrado a mí en la vida han sido pretendientes.
Cuando yo era joven... Uh.
No me interrumpa. - uh.
- cuando... - uh.
- cua... - uh.
Uh, uh, uh. ¡basta!
¿va a levantar mi pañuelo sí o no? Fúchila, ya lo besó el diablo.
Agachar porque ya no está en condiciones de hacer ejercicios violentos. Me canso de levantarlo.
Ay, ¿sí? Pues quiero verlo.
Córrase. - sí lo levanto.
- ¿y ya? ¿ya ve?
¿ya ve cómo no se puede agachar? - sí puedo.
- ¿entonces? Lo que no puedo es levantarme.
Déjeme ayudarle. A ver, espéreme tantito.
- ¿ya? - ya.
Ay. Otra vez, a ver.
¿ya ve? Nunca prometa cosas que luego no pueda cumplir.
¿alguna vez he prometido algo que no haya cumplido? ¡sí, señor!
Yo le dije que no podría levantar mi pañuelo y usted me dijo, ¡me canso! Pero sí lo puedo levantar.
Pues a ver. ¿por qué se agacha?
Si no llega. ¡ya lo tiene, ya lo tiene!
Ya, ya, ya. Ahora levánteme, ¿sí?
Bueno, pues a ver. ¿no me va a levantar?
¡ay, no, fúchila, ya lo besó el diablo! Espero que todo sea de su completo agrado, madame.
¿quiere usted pasar a ver la recámara principal? - ¿señor?
- sí. La única recámara es esta.
Esa es otra cosa. Cállate, cállate.
- ¿quiere usted pasar a verla? - sí.
Como indiqué? Ah, desde luego que sí, madame.
Por aquí por favor, si es tan amable. ¿qué le parece?
Pues no me parece muy elegante. Bueno, madame.
Debe usted tomar en cuenta que es la primera vez que metemos una perrera dentro de una suite en un hotel. Pero la condesa es la perra campeona del mundo.
Y está acostumbrada a toda clase de lujos. ¿verdad, condesa?
- está usted servida. Después te dará propina, ándale, ándale.
Madame, por el amor de dios. Todo el personal de este hotel es de absoluta confianza.
Pues eso me parece muy bien. Pero de todas maneras, usted que pudiera tomarle una fotografía a la condesa.
Descuide, descuide. Ya di la orden de que se prohíba la entrada a toda persona que traiga por otra parte, nadie sabe que está hospedada aquí la famosa condesa.
La única perrita que ha ganado todos los campeonatos de su raza. Pero no me parece suficiente.
Yo necesito un guardaespaldas. Al momento.
¿un guardaespaldas? Sí.
Una persona que cuide a la condesa. Una persona que vigile que no le tomen fotografías, que la proteja de alguna...
Sí, sí, ya me dijo, ya me dijo - ¿un guardaespaldas? - sí.
Quizá en la sección amarilla. Lo necesito ahora mismo.
¿ahora mismo? Bueno, es que yo conozco gente que trabaja de director de cámaras, hombres ranas, buzos...
Pero no conozco a nadie que trabaje de guardaespaldas. Lo siento mucho, pero si usted no puede conseguir un guardaespaldas, yo tendría que buscar un otro hotel.
No, no, bueno, sabe, es que la verdad es... ¿quién podrá ayudarme?
¡yo! ¡el chapulín colorado!
¡no contaban con mi astucia! Qué bueno que llegaste, chapulín colorado.
Tú le puedes guardar las espaldas a la condesa. ¿son postizas?
No, chapulín, me refiero a que tú la puedes proteger. Ah, sí, sí.
De manera que este es el famoso chapulín colorado. Sí, él es.
Botellita de jeréz. Chapulín, chapulín, ella hablas francés.
Ah, sí, sí, sí. Yo hablo francés, inglés, italiano, alemán, ruso...
Bueno, ese nada más lo leo. Muy bien.
¿qué? Ah, sí, sí, sí.
¿entendiste lo que te dijo? Sí, sí.
Dice que la... Que para la...
Que... Después te digo.
Eh, eh... ¿no se hace, "le guagua le pipí"?
¿le popó? Perdóname, pero tú no hablas francés.
Ah, ¿cómo de que no? Claro, no una cosa así que digan, qué bruto, cómo habla francés este cuate.
Pero sí, más o menos. Bueno, chapulín, chapulincito.
Lo importante es que no permitas que les tomen una sola fotografía a la condesa. ¿por qué no?
Porque no. ¿ni siquiera así la pura carita?
Ni siquiera lo cara. - ¿ni de espaldas?
- ni de espaldas. - ¿ni...?
- nada, nada, nada. Por eso es que los periódicos ofrecen hasta 20 000 pesos por una foto de la condesa.
Ay, qué brutos. Yo te consigo una mucho mejor por cuatro pesos.
Bueno, no digo que sea mejor la fotografía, sino la muchacha que fotografió. Es decir, a ver, cómo son los fotógrafos, ¿no?
Olvídalo. Lo importante es que no les tomen una sola fotografía a la condesa.
Por lo tanto, no debes permitir la entrada. A toda persona ajena.
¿cualquier persona que llegue aquí lo sacó? Sí.
¿a como dé lugar o nomás a golpes y a patadas? Es lo mismo, es lo mismo.
Ya oíste. Ay, chapulín.
Ay, chapulín. No contaban con mi astucia.
No. A él no.
Lo sospeché desde un principio. ¿todo en orden?
Pues te diré. Un fotógrafo con experiencia se cuela aquí muy fácilmente.
Pero estando el chapulín colorado, no entrará nadie. Pero aparte de vigilar a la condesa, tendrás que hacer otras cosillas, chapulín.
¿por ejemplo? ¿que yo le cepille el pelo a la condesa?
Sí. ¿hay algún inconveniente?
Bueno, por mí no, ¿pero ella? No te preocupes.
Es muy dócil. Está bien.
¿qué otra cosa? Bueno, tendrás que darle de comer en la boca.
¿es retrasada mental? Ah, ah, ah, al contrario.
Ha ganado siete campeonatos de inteligencia. - ¿la condesa?
- sí. ¿con la cara de mensa que tiene?
¿qué otra cosa? Bueno, de vez en cuando tendrás que llevarla al baño.
- ¿yo? - sí, chapulín.
Bueno, te voy a confesar una cosa. Esa fue idea mía.
¿y tú por qué te metes en lo que no te importa? Sí me importa.
¿qué tal si me ensucia la alfombra? - ¿la condesa?
- sí, chapulincito. - ¿interrumpo?
- no, no. De ninguna manera, madame.
Le estaba dando las últimas instrucciones al chapulín colorado. ¿se le ofrece alguna otra cosa a la condesa?
No, no. Puede usted retirarse.
Mil gracias, con tu permiso. Room service.
- pásale, pásale. - gracias, gracias.
Room service. A ver si le gusta lo que...
¡no contaban con mi astucia! Pues ¿ahora?
¿por qué me pegas, chapulín? Porque tengo órdenes de golpear a cualquier persona que entre aquí.
Un momentito, si yo soy el botones. Botones vemos, ojales no sabemos.
¿dónde tienes escondida la cámara fotográfica? ¿cuál cámara fotográfica?
A mí me pidieron que trajera este servicio. ¿oíste?
Que ella no compra pan. No, no, no.
Yo pedí que me trajeran esto. Lo sospeché desde un principio.
Creo que tengo derecho a comer algo, ¿no? Ah, sí.
Y vas a querer que yo te dé en la boquita, ¿verdad? Sí, ya me contó todo el gerente.
Me dijo todo lo de... Lo de comer en la boquita y este...
Lo de la cepillada... Está recurioso eso de la...
De la cepillad y lo de la boquita. Pero no te preocupes, yo no voy a decir nada.
Fíjate. Son costumbres de los extranjeros.
No me digas. Ay, no me preguntes.
Yo no te pregunté. Yo no te dije.
¿de qué están hablando? Pues de lo de la boquita y de la comida y todo eso.
- es ridículo, ¿verdad? - ¿qué?
¿cuál? ¿cuál?
¿dónde? ¿de qué?
Lo de la boquita. Ah, sí, sí, sí, sí, sí.
Sí, es ridículo, sí. Bueno, ¿qué?
¿qué es lo que me trajeron de comer? Pues mira te trajeron café con crema, azúcar, no hay mermelada.
- oh. ¿y mantequilla?
- se acabó. Ah, bueno, pero es que monzón pensaba mucho más que él.
Sí estaba medio acabadón ya un poquito porque... Por la vida, ¿no?
Ponte con un.... ¿de qué mantequilla están hablando?
De la que se unta en el pan tostado. Ah...
Yo estaba pensando de mantequilla, el boxeador como... Digo, es un buen juego de palabras, ¿no?
Y dijo, ¿no hay mantequilla? Se acabó.
Entonces yo pensé que se acabó el boxeador. Muy gracioso, pero ¿eso es todo lo que me trajeron de comer?
No, no, también te trajeron algo más... No, este...
¿te gusta el camarón gigante? ¿a la plancha?
No, viene preparado con... Qué curiosa forma de dar honor a los volovanes.
Creo que es de mariscos. ¡oh!
Una cámara fotográfica. Ay, pues sí.
Es una camarita fotográfica. Bueno, si quieren me la llevo y les traigo chilaquiles.
Están muy buenos los chilaquiles. Tienen muy poquita cebollas.
Pican, ¿eh? Pican, pero no una cosa que digan...
No contaban con mi astucia. Afortunadamente se quedó aquí la cámara de fotografía.
Pero ¿por qué dejaste escapar a ese hombre? ¿pero qué querías que le hiciera al pobre diablo?
No sé, marcarle a la police. En tal caso, se los doy entero.
Además, recuerda el dicho que dice, no abuses del hombre que ha caído. No vaya a ser que se levante y...
Bueno, pero de todas maneras, voy a avisarle al gerente. Es que el botones puede estar planeando regresar por la cámara.
¿estando aquí el chapulín colorado? Aún así, voy a avisarle al gerente.
¿no te importa que te deje un momento solo? Tengo buena compañía.
Mira. Ah.
Sí, se le ve bastante. "le chavo del ocho".
El chavo del "wi". Oh, ya comprendo.
El chavo del ocho. That's right.
Eh, como... Es lo mismo, sí.
¡ay! Se aprovechan de mi nobleza.
¡chapulín, chapulín, chapulín! ¿es verdad que el botones le tomó una fotografía a la condesa?
- sí, pero le quité la cámara. - ¿dónde está?
- se la llevaron. - dedos.
- ¿quién? - dedo, una mano con dedos.
Mira, en vez de hacer preguntas, ayúdame a buscarlo. Está bien, está bien.
No te alteres. - ¿qué?
- meh. La próxima te va peor.
Ay, chapulín, creo que estás loquito. - yo no te pegué.
- yo no te pegué. ¿entonces quién fue?
¡no hay nadie! ¡se escondió en la recámara!
Calma, calma. Que no panda el cúnico.
Yo me encargo de él. Ahora sí, síganme los buenos.
Chapulín, ¿qué te pasó? Calma, que no panda el cúnico.
Yo me encargo de él. ¡ahora sí, síganme los buenos!
¿qué habrá pasado? No sé.
Te puedes largar con tu camarita, pero ay de ti si intentas volver a fotografiar te lo juro que no. - y gracias, ¿eh?
- de nada. Oye, oye, chap...
¡lo dejaste ir! ¡y con la cámara fotográfica!
Sí, pero le quité el rollo a la cámara. Era lo máximo.
No contaban con mi astucia. Oye, sí, chapulín, pero ¿cómo lo hiciste para sacarle el rollo a la cámara?
- hicimos un trato. - sí.
Él me dejaba sacarle el rollo a la cámara y yo le dejaba que pusiera otro rollo para que le tomara unas fotografías a la perra esta. ¡no!