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Pues sí, porque los pasaron la mejor vida. El bebé en la trifulca se fue flotando por los canales hasta que una familia de ajolotes lo encontró y lo adoptó como su propio hijo.
Y se dice que el hombre ajolote sale por las noches a vengar la muerte de sus padres, chupándoles a la gente su sangre, dejándolos secos como charal. ¡ay!
¡no! ¡ey!
No, eso no es cierto. Estas son supercherías.
Son leyendas sin sentido, como el chupacabras, el jinete sin cabeza, o que derbez se escribe sus chistes. ¡ay, bueno!
Ya venimos. Perdón por la demora, pero me estaba poniendo de acuerdo con chuy en las condiciones del viaje, ¿verdad, admirante?
¡oh! ¡ey!
¡no! Pues sí, se ve que sí se pusieron bien de acuerdo.
¡vamos a zarpar! ¡órale, dados para arriba!
¡vámonos, vámonos! A ver.
¡eh, eh, eh! Nunca había salido a altamar y, pues, ay, no me siento bien.
No, jefe, pero esto no es altamar. Para mí es altamar.
Disculpe, pero le tengo que dar de comer a los pececitos. Perdón, perdón, perdón.
Eso le pasa a la gente cuando es poco viajada. ¡siedad!
¡ah! Mejor vamos a bailar.
Vamos. Para olvidar el mal momento.
No, no, no. Sí, ¿verdad?
Qué asco. Sí.
No sé. Ay.
¿y tú por qué tienes esa cara de retorcijón con efisema? Ah, sí.
Es porque albertano está jijijijo, cojón con lucía, ¿verdad? ¡no!
¿eh? ¿qué, qué, qué?
¡ay, claro que sí! ¿qué no?
¡ay, claro que sí! Albertano y yo no somos nada.
Yo ya superé lo nuestro. ¿eh?
¿eh? No es como si me hubiera imaginado casada de blanco en una gran boda en la capilla de chacaltepe.
¿mm? Con una fiesta en un sonidero en la calle.
Y con nuestra luna de miel en tecolutla. Qué bueno.
¿mm? Sirenita de garrafón.
Qué bueno. Porque se ve que se le está pasando de pelos con la lucía.
¡uy, sí! ¡uy!
¡viene! Préstame a tu peor esnada.
Ay. Ándale.
Oye. Vente.
Báilale. Pero prestado, ¿eh?
Sí. ¿por qué?
Ay, ¿sabes por qué me caes bien, amiga? ¿por qué?
Por tóxica y cizañosa. ¡eh!
Dejamos de bailar. Vamos a dejar que bailen los que necesitan atención.
Bueno. Es calor.
¿a poco vas a dejar que se baile con la poli así nomás? ¿qué tiene?
Ella y yo ya no somos nada. Y ese güey se lo está almorzando a la britney.
Ah. Pues, sí.
Pero tú eres el macho alfa, ¿qué no? Pues, sí.
Ah. Pues, ahí está.
Los machos alfas son territoriales. Y no deja que el macho alfa se lo diga a la britney.
Nadie baila en su territorio. O dime tú, ¿cuándo has visto que un lobo deje bailar a su exloba con un güey?
No. Pues, nunca.
Ah. Pues, ahí está.
Demuestra quién es el alfa, el lobo y quién es el güey. Vamos a bailar.
Vente. Eso es lo que vamos a hacer.
No hay comida, ni agua, ni productos para mi cabello. Tranquilos.
Pues, claro que ve tierra, mi mayor. Con esa estatura es lo único que ve.
No. No.
Digo que estamos llegando a tierra. Nos vamos a morir sedientos, hambrientos y lo peor, despeinados, porque no hay dónde enchufar mi secadora de pelo.
Ay, no, pero seguramente sí vamos a lograr salir de aquí. Sí, estamos condenados.
Vamos a tener que matar a gaspar para poder comer y sobrevivir. Y luego, cuando queramos una botanita, vamos a tener que matar al mayor.
Esto es el fin. Y yo con estos pelos.
Ya cál... ¡no te calmes!
Ya me calmé. Me había calmado.
Por si... ¿qué vas a hacer?
¿qué vas a hacer?