
La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
Es que esa se parece a coladera, le meten goles y goles. Pero eso es por culpa de tu hijo.
No marca nada ni con plumón. Ay, eso no tiene nada que ver.
Por favor, no peleen. Ay, tú no te metas, paula, por favor.
Oye, a mi hija no le hables así, ella puede decir lo que quiera. A ver, a ver, a ver, ustedes están de metiches.
Paula ni siquiera está jugando. Por lo menos vinieron a apoyar.
Ay, ya. Ya lloré.
No manches, nuestros papás están peleando. Oye, relájate.
No te hagas tonto, felipe. ¿crees que está bien lo que tú y tus hermanos están haciendo?
Tienen que arreglar esa situación. No, si mis hermanos no ponen de su parte para arreglar esta situación, yo no lo voy a hacer.
Y menos ahora que acabo de ir al salón de fiestas para preguntar los precios de la fiesta de nadia. No podemos hacerla, tenemos que cancelarla.
Ay, ¿cómo que me van a cancelar mi fiesta, papá? Lo siento, hija, pero no tenemos dinero.
No, no me pueden hacer esto. Yo quiero mi fiesta.
Yo quiero mi fiesta. ¡vengan!
¿qué pasó? ¿qué pasó?
Ay, pa, cuánto misterio. Yo ya estoy pensando en una solución para que nuestros papás se reconcilien.
Pronto será el cumpleaños de mi mamá y de mi tío gonzalo. Sí es cierto que cumplen el mismo día.
Creo que debemos organizar la partida del pastel aquí en el patio. Así se tendrán que dar un abrazo de felicitación y pues ya está, se reconcilian.
Pues ya está, organizamos todo. Yo le diré a mi mamá que haga el pastel.
Ya se armó el plan. Ahora cada uno se va por separado para que no se dé cuenta que sí nos hablamos.
Ya estás. Mañanitas, por favor, quiero decirles algo.
Como saben, pronto será el cumpleaños de nadia, sus 15. Y hemos decidido que la fiesta sea aquí, en el patio de la casa.
¿qué? ¡sanchez, por favor!
Yo no estoy de acuerdo. ¿por qué no?
Si también es nuestra casa. Bueno, es la casa de todos.
Exacto. Y la verdad no me gusta que entre gente extraña.
Yo tampoco estoy de acuerdo. Pues estén de acuerdo o no, no me importa.
Esta es mi casa y aquí se va a hacer la fiesta. A ver, a ver, espérate, espérate, espérate.
Dijimos que era nuestra casa, nos hubieran avisado. Sí, pero eso no se hace.
Tienes que avisar. No eres mi papá, ni lo haces.
Tú tranqui. Paula, por favor.
Oye, mija. ¡piches!
Paula ni siquiera está jugando. Por lo menos vinieron a apoyar.
Mercado por las flores de cempasúchil. Bueno, pues no se diga más.
Ni alcancía para comprar el papel picado y la fruta. ¿qué están haciendo, niños?
Poniendo el altar para la visita de mis abuelos en días de noviembre. Es cierto, ya se acerca la fecha.
Pues yo también quiero participar. Me encantaría recibir a mis papitos.
Voy a hacer el mole poblano que tanto le gustaba a mi mamá. Le gustaban las cervezas caguameras.
Ya vamos a comprar unas, ¿no? Sí, pero con sus caguamas no podían faltarle sus cigarritos.
Yo se los voy a poner. ¿se acuerdan cuando fuimos a acapulco y nos quedamos parados ahí en media carretera porque la carcacha no funcionaba?
Ay, no. Yo me acuerdo que me moría de hambre.
Claro, ya me acordé. Nos quedamos un buen rato ahí hasta que llegaron los ángeles verdes.
Y cuando por fin pudimos llegar a la playa, no me quería meter porque me daba miedo el mar. Sí.
Me acuerdo que yo te agarré de la mano y te metí al mar y hasta la cintura. Y de ahí nos salimos.
Y después te enseñé a nadar y le perdiste el miedo. Sí.
Eras bien chillona, rosa isela. Sí.
Sí, sí. Nadia, paco, vámonos a cenar.
Mañana siguen con lo de la ofrenda. Tú.
También. Ya métete a bañar porque luego anda batallando tu mamá.
Ay, papá, ya me exhibiste. Por cochino.
No. Ándale.
Bueno, nosotros vamos a la panadería. ¿les traigo algo?
No, gracias. No, gracias.
Y a la primera llamada. A la primera.
Está. Mi esposa.
Operamos el fémur izquierdo de la señora mirna. Venía fracturado por el accidente.
Además de múltiples golpes en todo el cuerpo. Sin más, toda tu familia unida.
Mi virgencita nos hizo el milagro. Gracias, virgencita.