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Mamá, vamos a pedirle mi calaverita a doña balvina. Ay, corre, corre, corre, vamos.
¿me da las gracias? Sí.
Qué bonito disfraz, paquito. ¿me da mi calaverita, doña balvina?
Claro que sí. Toma.
¿te gustan los chocolates? Sí, me encantan.
Muchas gracias. De nada, llegaron ustedes muy a tiempo.
Voy a seguir pidiendo mi calaverita a los vecinos. ¡nos vemos, doña balvina!
Que te vaya muy bien, paquito. Que les vaya bien.
Los dulces de calaverita, pa. Qué bueno, mijo.
No te vayas a comer muchos dulces, paquito, porque luego no vas a querer cenar. Déjalo, mariana.
Que cene todos los dulces que quiera. Es su halloween.
Por una noche que se llene de dulces, no creo que le pase nada. Bueno, ya está bien.
Uy, ¿te sirve una sincronizada? Pásame.
¿esta? Esa, por favor.
Gracias. De nada.
Sí, gracias. Sí, gracias.
Es el polvo que no te importe ni un pepino lo que nos pase. Pero, diego, creo que vales para puras fregaderas.
Hago lo que puedo. No.
Si no te es suficiente, pues es tu bronca. Ni siquiera el esfuerzo haces para que mi abuela esté bien, para que coma a sus horas.
Por su diabetes ella no se puede malpasar. ¿pero qué?
¿a ti no te importa la vida de tu mamá? Dime, ¿quieres que se muera?
¡eres un liquiado! ¡eres un liquiado!
¡germán! Esa niñita, germán.
Perdona, wey, pero tienes que agarrar el rollo. Tuvo grueso el pleito con tu papá, ¿verdad?
¿para qué te digo que no, paquito? Si seguro todos en la vecindad nos oyeron.
Toma, te traje la mitad de mi torta que me hizo mi mamá. No, no, paquito, es tuya.
Ay, yo ya me comí la mitad. ¿quieres estar mejor medio hambreado que muerto de hambre?
¿sí o no? Tienes razón, paquito, tienes razón.
¿qué onda, lalo? ¿cómo andas?
¿cómo estás, carnal? Hermano.
Perdón, perdón. Pedro.
Pedro. Te estoy esperando para el despegue.
Perdón, perdón, yo lo sé, lo siento. Solo que, no sé, como que se me quitaron las ganas de ir.
Porque, pues todo me agarraron con mi jefa en la tarde. Pero yo me decidí, mira, yo estoy aquí.
Ya para el achutreno, mira. Estamos aquí para disfrutar, para volar y gozar con nuestros brownies de marihuana.
Y ponernos bien. Vamos a volar.
Vamos, vamos, muchachos. Hermano.
Ya sabes que siempre se saca. Hermano, a tu saludo.
¿qué? Cuatro veinte, cuatro veinte, hermano.
Ahora sí me muero. Fui en un viajesote lejos de todo lo que apesta.
Por fin. ¿listo para volar?
Siempre. ¿y tus útiles?
¿a poco no vienes de la prepa? La neta, no, paquito.
Lo que pasa es que en la noche me fui a una fiesta con mónica en su vecindad y, pues, me quedé a dormir ahí con ella en su vivienda. Bueno.
Te drogaste otra vez. No digas así.
Digo que sí me comí unos brownies con marihuana, pero no es para decir que me drogué. Digo, no es como si me lo hubiera dado en toques.
Pero está mal. Te estás drogando sea como sea.
Entiéndeme. Es la vida miserable que he llegado a mi casa.
Listo, doña balbina. Ya terminé de revisarla.
Gracias, doctor. Fíjese que yo nada más venía a recoger las tiras y la insulina para mi diabetes.
¿qué? Que me dan aquí en el centro de salud de bienestar.
Pero mi nieto se empeñó en acompañarme para que lo viéramos. Pues es que cómo no, doctor.
Si ella me dijo que no estaba viendo bien, ni modo dejarla venir sola. La señora está comenzando a perder la vista por la diabetes que padece.
Por eso es que he estado viendo borroso. Cada día me cuesta más trabajo leer, doctor.
Le voy a recomendar el uso de unos lentes para que mejore su vista y así evitar la cirugía. Sí, doctor.
Lo que sea con tal de que no me operen. Y eso sí.
¿y esos lentes me los dan también aquí en el centro de salud? No, señora.
Van a tener que comprarlos. Y es importante que los use para evitar así una retinopatía diabética que pueda dejarlos ciegos.
Le voy a mandar unas gotas para que usen las noches. Por favor.
¿sabes qué? La nieta no puede poner nada de atención en las clases hoy.
Todo por estar pensando en cómo voy a conseguir el dinero para comprar los lentes de mi abuela. Mónica, oye, ¿qué onda?
Te estoy hablando sobre la salud de mi abuela. Y tú ni me pelas.
Que acabo de encontrar algo que te va a alivianar. Mira, se trata de los chocohongos.
¿chocohongos? ¿qué es eso o qué?
Pues, son unos hongos alucinógenos preparados con chocolate. Y están de moda.
Podemos comprar en las redes sociales. Deberíamos de pedir unos y los probamos en la próxima fiesta.
Ay, para cambiar a los brownies con moys. Ándale.
A mí me super late hacerlo. Hijo de amor, es que suena muy bien, pero no, ahorita no creo.
Por lo de los lentes de mi abuela. De eso no te preocupes, yo te lo disparo.
Me encantaría ser tu madrina de chocohongos. Ay, anda.
Así nos olvidamos un rato de , pues, nuestros roncas. ¿sí?
¿sabes qué, mi amor? Está bien, va.
Entonces, la próxima fiesta los probamos. Increíble.
Cosas que nunca antes. Bueno, abue.
Yo me voy a la fiesta después. Que te diviertas.
Gracias. ¿qué llevas ahí?
Nada, abue. Son chocolates.
Ay, se me antojan tanto. Me gustaban tanto los chocolates.
Es lo que más extraño comer , desde que me volví diabética. ¿eh?
Híjole, abue. La verdad es que sí es una pena, eh.
Porque estos chocolates, son del otro mundo. Perdón.
Perdón, abue. ¿bueno?
¿qué onda? ¿qué pasó, mi amor?
Sí, sí, no te preocupes. Ya voy con carlos.
Sí, sí, sí, obvio. Yo también ya vengo disfrazado.
Sí, sí, sí. No, no, no.
No, no, no se me están olvidando los chocolates. Ya los tengo.
Bueno, bye. Te amo.
Te veo. Bueno, ya me voy que ya me están esperando.
Que te vayan. Dale.
Te quiero. Que te cuide diosito y la virgen de guadalupe, hijo.
Gracias, abue. Eh , qué bonito se te ve tu disfraz, hijo.
Ay, sí. A mí también me gustó mucho , ma.
Gracias por comprármelo. Ahorita vengo.
Muy bien, vámonos. Me muero por comerme este chocolatito.
Empezando a perder la vista.