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De cocinero indocumentado a chef estrella: Antonio De Livier cuenta su propia historia antes de Familias Frente al Fuego

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Lejos de casa, De Livier encontró en la cocina un refugio. Ahora será uno de los jueces del próximo reality de Las Estrellas

Antonio De Livier será uno de los jueces de Familias Frente al Fuego , quien cada domingo a partir del próximo 14 de julio, compartirá algunos consejos con los participantes que buscarán llevarse millón y medio de pesos.

El chef, quien se ha destacado por su gran trayectoria en la cocina china, americana e italiana, reveló en exclusiva para Las Estrellas que antes del éxito tuvo que pasar por muchas dificultades, entre ellas, trabajar como indocumentado en Estados Unidos.

A sus 25 años, el originario de Mexicali, Baja California, tomó la decisión de cruzar la frontera como indocumentado para poder encontrar mejores oportunidades laborales que le permitieran satisfacer sus necesidades económicas.

“Yo tenía que pagar mis cuentas y cuando estuve en Estados Unidos a veces tenía hasta tres trabajos. En la cocina se conseguía trabajo muy fácil en aquel entonces”, recordó.

Antonio dijo que en su experiencia no fue complejo cruzar la frontera de México con Estados Unidos, lo realmente complicado comenzó después. “Vivir lejos de tu familia, de tu gente, tus costumbres, olores, de todo y verdaderamente estar en un país ajeno, en el cual te tienes que comportar muy bien (…) donde la vida es trabajo, trabajo y trabajo”.

Al ver las creaciones culinarias que preparaban los chefs en el lugar donde hacía todo tipo de trabajos, De Livier encontró su verdadera vocación y decidió dedicarse por varios años al aprendizaje, a pesar de no poder ver a su familia.

“Me entregué con ojos cerrados y corazón abierto. Decía sí a todo. Obedecía en todo al chef. Si me decían, '¡Quédate una hora más!, 'Ven en domingo', que trabajara un doble turno, uno triple sin parar cinco veces, yo decía sí a todo”, explicó.

Gracias al esfuerzo que le imprimió a cada una de sus actividades, el próximo juez de Familias Frente al Fuego logró ganarse la confianza de sus superiores.

“Te vuelves una persona en la que saben que pueden contar y, evidentemente, yo tenía un muy buen sazón, una muy buena sensibilidad al sabor de las cosas”, aseguró.

Después de siete años, De Livier logró consolidarse como uno de los chefs más destacados en Boston, Massachusetts, trabajando en el restaurante Top Of The Hub. Sin embargo, hubo un motivo que hizo que el chef quisiera regresar a su lugar de origen.

“Regresé a México porque extrañaba mi tierra, mi gente. Tenía muchas oportunidades de quedarme, de crecer, inclusive de que arreglaran mis papeles para trabajar allá, pero la sangre llama. Yo tenía siete años sin ver a mi familia, sin pasar navidades y Año nuevo, ni nada. Yo quería regresar a mi país y eso fue”, dijo.

Tras su regreso, en su estancia en Guadalajara, abrió el restaurante La Panga del Impostor, en el que mezcló los sabores del mar y la tierra. El menú incluye guisos calientes, como chicharrón prensado con pulpo, filete de res con caracol o birria con almejas.

En la Ciudad de México, abrió Caldos Ánimo, tres restaurantes en los que la especialidad, como el nombre lo indica, son los caldos. Además, ha trabajado en las televisoras más importantes del país, en las que ha destacado por su carisma.

Días antes del estreno de Familias Frente al Fuego, De Livier dijo que el proyecto reúne dos de las cosas que más le gusta hacer: “Cuando estoy cocinando y cuando estoy enseñando soy muy feliz. Imagínate, mezclar las dos cosas, es una alegría y una satisfacción linda”.

Además, el chef describió el programa como el más entrañable en el que ha participado. “Es la experiencia más bonita que he vivido en tele, al tratarse de familias, al tratarse de algo tan puro, de algo muy justo. Estoy muy agradecido”, concluyó.

El nuevo reality show de Televisa se transmitirá este 14 de julio por Las Estrellas a las 20:30 horas.