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Pero ya no quise seguir luchando contra mí, contra mis sentimientos. Bueno, mi amor, lo demás ya lo sabes.
Mi amor, aquí me tienes. Alejandro, si yo acepto verte, ¿no terminaremos haciéndonos más daño los dos?
Correré el riesgo. Hasta ahora ha valido la pena, ¿no?
Rubí no esperaba verte. Hay algo que necesito preguntarte.
Sé que no pudimos hablar a solas, pero ayer lo que dijiste del antiguo rebel me hizo ver que comprendes mi decisión. ¿y estás de acuerdo en que estamos mal?
Héctor, vamos a tu oficina, por favor. Espera, espera, espera.
Me queda clarísimo. Ah, rubí.
Ya me dijo héctor que no vas a seguir trabajando aquí. Así es.
Y vine a darle las gracias. Pasa, entonces.
Rubí, haces bien en irte. Siéntate.
Como se lo comenté a su esposa y a usted. Lo hago por mi mamá.
Mira, conmigo no necesitas fingir. Si te vas es para no seguir cerca de héctor.
Yo sabría la verdad. Y por eso digo que es lo mejor para todos.
Olvida a mi ahijado. Aléjate de él porque lo de ustedes no puede ser.
Eso creo. ¿qué quieres decir?
No, genaro. Yo sé que héctor me hace a un lado por el compromiso que tiene con maribel.
Y porque sabe que alejandro me sigue queriendo. Como sea.
El caso es que tú... Discúlpeme.
No es como sea. Porque héctor me ama a mí.
¡bueno, basta! ¿no te parece soberbio hablar así?
Pues sí, puede ser soberbio. Pero es cierto.
Mira, no vamos a... ...
Discutir sobre los sentimientos de mi ahijado. Ella te dijo que va a seguir adelante con su boda.
Lo mejor es que respetes su decisión y no lo vuelvas a ver. Tengo que aceptar esto sea difícil para ti.
Además, estás perdiendo el trabajo. Si quieres, yo puedo recomendarte...
Yo tengo que aceptar que perdí al hombre de mi vida y usted me ofrece trabajo. Son dos cosas distintas.
Lo estoy diciendo por ayudarte. Pues no tiene por qué hacerlo.
No se preocupe por mí. Porque yo sabré salir adelante.
¿no? ¿por qué no?
¿por qué dices eso? Sí, no.
No es cierto. Alejandro, ¿qué dice esta tipa que estás abrazando?
Ayer me buscaste y hoy vienes aquí a pasearte en frente de mí con esta. A mí no me llamaste esta.
Y si estoy con alejandra es porque él me invitó. Yo estoy aquí solo para que te viera con ella.
Rubí, aquí hay una confusión. Me encanta que estés celosa.
Aunque sea de mi hermana, no importa. ¿sí?
¿tu hermana? ¿ven a presentarme a tu hermana?
Además de eso, el director del hospital me pidió que apoyara una campaña acerca de la prevención de accidentes. Entonces, ¿sabes conmigo con quién tienes que hablar?
Porque yo soy la presidenta de la sociedad de alumnos. ¿ah, sí?
No sé por qué, pero presiento que no es casualidad que precisamente tú seas el que va a dar la plática en esta universidad. Puede ser.
Espero que te dé gusto. El chavo que antes era el presidente de la sociedad me dio varios consejos para la organización de las pláticas.
No sé si te acuerdas de luis duarte. ¿luis duarte?
Sí, ¿lo conoces? Claro que sí.
Luis y yo nos hicimos muy amigos en cancún. Oye, rubino, te comentó él.
¿que nos vimos en cancún? Sí, lo que no sabía es que era amigo de tu hermana.
Qué coincidencias de la vida, ¿no? ¿y qué tan amigos son?
Pues si no seguimos saliendo fue solo porque yo tuve que regresar a mérida. Ojalá se sigan viendo porque luis es un chavo súper buena onda.
Sí. Bueno, los dejo solos un rato.
Voy a dar una vuelta. Adiós, hermanita.
Cuídate. ¿ya ves cómo cumplo lo que prometo?
Te dije que no te iba a dejar. ¿qué quieres?
Tú eres mía y me vas a seguir viendo diario aquí, en tu casa. En todas partes.
Alejandro, yo no estoy... Mi amor, me costó mucho buscarte de nuevo.
Porque lo que ansiaba desesperadamente era ayudarte. Pero ya no quise seguir luchando contra mí y contra mis sentimientos.
Bueno, mi amor, lo demás ya lo sabes. Mi amor, aquí me tienes.
Alejandro, si yo acepto verte, ¿no terminaremos haciéndonos más daño los dos? Correré el riesgo.
¿hasta dónde? Ahora ha valido la pena, ¿no?
Solo estoy feliz de haberte conquistado de nuevo, mi amor. Ah, ¿ya lo das por hecho?
Claro que sí. No me digas que no.
Nunca me hubiera quedado tranquilo de no haberte buscado otra vez. Me siento tan bien teniéndote en mis brazos.
No sé cómo llegué a pensar que podría renunciar a ti, mi amor. Alejandro, renunciar al amor es difícil.
Duele. Duele mucho.
Yo intenté hacerlo, pero no pude. No soporté la idea de haberte perdido.
No, mi amor, y mucho menos pensar que otro hombre pudiera llegar a tu vida. Héctor me lo hizo ver.
¿hablaste con héctor sobre mí? ¿qué le dijiste?
¿por qué me preguntas? Hablé con él de ti.
Yo sé que es tu mejor amigo, pero ahora que trabajé con él, héctor me preguntó muchas veces sobre nuestra relación, igual que maribel. Y yo les aseguré que jamás volvería contigo.
Ah, pues yo también lo dije. Sin embargo, siempre he pensado que es mejor arrepentirse de lo que uno hace que de lo que deja de hacer.
Rubí, creo que tú también estás contenta de que te haya buscado, ¿o no? Alejandro, es cierto que lo que siento por ti es algo muy grande.
¿entonces? Pero es que yo ya había decidido que mi vida fuera por otro camino.
Y de pronto llegas tú. Y no me voy a ir.
Así que resígnate a seguirme queriendo. ¿no me has contado por qué vino tu hermana a méxico?
Nada, también mis papás están aquí, pero otro día te cuento con más calma. Bueno, me está esperando sofi.
Te amo. ¿tu hermana es el amigo de héctor, no es un chofer?
Por supuesto que no, ni siquiera los compares. Uy, qué genio.
¿será porque el amigo sí le pidió matrimonio a maribel? Y a la cojita se casa antes que tú.
Ya cállate, ingrid, porque para tu información, si yo quisiera, mañana mismo me casaba con alejandro. Pues imita a poca gente.
Porque como la familia de la novia paga la fiesta, pues dudo que quepan muchos en el patio de la vecindad donde vives tú. Te vas a tragar tus palabras, porque mi boda va a ser mucho mejor que la de maribel.
Sí, cómo no. ¿y qué?
Igual que a maribel tu novia te va a llevar a vivir a nueva york. ¡eres una estúpida!
Tengo que buscar a héctor, tengo que hablar con él. No dejé el trabajo solo por mi mamá, ¿eh?
De todos modos lo iba a hacer, porque no soy mucho de la radio de don genaro. Ay, no digas eso.
Lo que pasa es que mi jefe no le veía acaso a que trabajara hasta un poco tiempo, porque su ahijado ya casi se va a nueva york. No, no, no.
No es solo por eso y usted lo sabe, ¿eh? ¿qué quieres decir?
Hilda. ¿qué?
La verdad. ¿qué verdad, rubí?
No entiendo. Claro que sí.
Usted sabe tan bien como yo que don genaro tiene dos familias. No sé de qué me estás hablando.
Hilda, ya le dije que me puede tener confianza. No me fue difícil darme cuenta estando tan cerca de héctor y siendo amiga de luis duarte, el hijo de la otra mujer de don genaro.
Pero bueno, yo sería incapaz de utilizar esa información en su contra. Así que prefiero que no se entere que yo lo sé.
¿qué? ¿lo dices en serio?
Sí. Porque para mí también es una situación muy delicada.
Por un lado está héctor, al que yo quiero mucho. Y también doña elisa, que es tan buena y adora a su marido.
Y por otro lado, está luis, su hermana, su mamá. Lo sé.
Por eso don genaro tenía sus reservas contigo. Pero si tú no vas a decir nada.
Ay, claro que no. Yo creo que es mejor callar.
Igual que lo ha hecho usted, quién sabe desde cuánto tiempo. Ha sido tan difícil para mí.
Yo siendo mujer me siento fatal. Como si estuviera traicionando a mi propio sexo.
Apoyando a algo que cualquier mujer vería mal. Ay, pobre de usted.
Comprendo lo incómodo que debe de ser tener que andar disimulando y mintiendo todo el tiempo. Tanto a la mamá de luis como a la señora elisa.
Yo me siento muy mal con ellas. Pero también necesitaba mucho del trabajo.
Y le tengo aprecio a don genaro. Él se había portado tan bien conmigo.
Me prestó dinero cuando mi marido murió. Claro.
Estando usted tan agradecida, aunque no le gustara que don genaro fuera mujeriego, ¿cómo no le iba a guardar el secreto? No, no.
En realidad no es que fuera así. De hecho, cuando conoció a la señora lilia, estaba separado de la señora elisa.
¿de verdad? Sí.
Su matrimonio empezó a ir mal porque no podían tener hijos. ¿qué pasa?
¿qué pasa? La señora elisa cayó en una depresión y, bueno, tuvieron problemas serios.
Primero se separaron y luego ya habían decidido divorciarse. Fue entonces cuando él conoció a la mamá de luis.
Sí. Don genaro ya se estaba divorciando cuando conoció a la señora lilia.
Entonces fue por héctor que don genaro no se divorció. Ferrer, que entonces era un niño, se convirtió en el hijo que doña elisa tanto quería.
Y don genaro... No tuvo el valor de decirle a su esposa que se había enamorado de otra.
¡qué bárbaro! ¡qué historia, eh!
No es que mi jefe fuera un mujeriego. No, él nunca quiso hacer daño.
Solo que la situación se le complicó. ¿y de qué manera, eh?
Fue muy difícil porque además él se moría por tener un hijo. Y justo al mismo tiempo, cuando héctor llegaba a doña elisa para vivir como un hijo, la señora lilia tuvo a luis.
¿usted cree que la señora lilia se murió? ¿se embarazó para retenerlo a su lado?
Yo lo único que sé es que mi jefe quiere por igual tanto al arquitecto ferrer como a los hijos que tuvo con la señora lilia. Pues qué bueno que me contó todo esto porque ahora entiendo al padrino de héctor.
No se divorció de doña elisa por darle un hogar a héctor. ¿así fue?
Por favor, no vayas a contárselo a nadie. Ay, no, quédese tranquila.
Yo jamás voy a decir nada. Héctor ya vivió el dolor de perder a su verdadero padre.
Yo sé lo que es eso. Y no podría ser yo la culpable de que se decepcionara por completo del hombre que ahora ve como su papá.
No le causaría nunca ese daño ni a él ni a mi amigo luis. Gracias, rubí.
¿otro tequila? No, no, ya no.
Gracias. Tú y yo no hemos terminado de hablar.
Yo quise lastimarte. Ni jugar contigo.
Por favor, entiéndelo. Ya tomé mi decisión.
¿puedo pasar? Sí, claro.
Ya me quedó claro. Que te vas a casar con maribel.
Pero... Pero...
No me resigno a quedarme así. Sin oír la verdad de tus labios.
¿qué quieres decir? Tú me amas.
Sí. Reconocelo.