
La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
Yo no puedo estar sin ti. Rubén, dijiste que aceptarías lo que decidiera.
Y esto es lo correcto. Es lo mejor.
Para ti. Para mí, no.
No sabes cómo quisiera que las cosas fueran diferentes. Que tú y yo nos hubiéramos conocido en otras circunstancias.
Pero así como están las cosas, lo nuestro no puede ser. ¿a dónde llevas eso, rubén?
A mi cuarto. ¿por qué?
Es que están sucias y las quiero limpiar. ¿y por qué volteaste las fotos?
Ah, no me di cuenta. ¡john!
No, no. ¿qué tiene con eso?
No, no, john. No, no, no.
Señora, soy héctor ferrer, el jefe de rubí. ¡ay, mucho gusto!
Joven héctor. Al fin se me hace conocerlo.
Yo le estoy tan agradecida por lo que hizo por mí. Y por lo que ha ayudado a mi hija.
Pero no se quiere sentar. ¿cómo sigue, señora?
Supe que se puso mal. Por fortuna no fue nada serio.
Pero viera lo linda que se portó su novia conmigo. Ya la adopté como una hija.
¿qué le parece? Mamá, mamá.
Se me había olvidado decirte que a lo mejor venía héctor para ver unas cosas del trabajo. Perdone que moleste con esto a su hija en domingo.
No, no, no. Qué bueno que ella esté dispuesta a trabajar.
Aunque sea en fin de semana. Siéntese, por favor.
Rubí, un café. Hija.
Permiso. Ya tuve el gusto de conocer a su madrina.
Es una gran señora. Sí, yo la quiero mucho.
Y está tan contenta por su boda. Y gracias por la oportunidad que le di a mi hija.
Yo la veo tan contenta trabajando con usted. Mamá, héctor y yo tenemos que hablar de cosas de trabajo.
Ay, sí, ¿verdad? Bueno, no les quito más su tiempo.
Voy a comprar unos hilos que me hacen falta. ¿qué?
¿qué? ¿qué?
El joven héctor se queda en su casa. Y si quiere unas galletitas, mire, aquí hay.
Gracias, muy amable. Con permiso.
Adiós, mamá. Con cuidado, ¿eh?
Sí. Bueno.
Perdone que viniste. No sabes la falta que me hiciste ayer.
Mi mamá se puso muy mal y yo sin poder llamarte. Necesitaba oír tu voz.
Es que, rubí, las circunstancias... Sí, sí, lo entiendo.
Pero ya estás aquí y eso es lo importante. No, rubí.
Los dos sabemos que lo que hicimos está mal. ¿no?
Que traicionamos a nuestros mejores amigos. Esto no puede seguir.
No, no, héctor. Lo nuestro tiene que terminar aquí y ahora.
Perdóname, rubí. Lo nuestro tiene que terminar, entiéndelo.
¿y qué va a pasar con nosotros, eh? ¿qué va a pasar con esto que sentimos?
Porque primero tenemos que definir bien nuestros sentimientos y después... En verdad lo lamento, rubí.
No sabes cuánto. Yo nunca quise hacerte daño.
Si nos hubiéramos conocido antes... A mí no me importa cuándo ni cómo nos conocimos.
A mí lo que me importa es lo que sentimos tú y yo. Esto que me haces sentir.
Esto que tú también sientes por mí. Rubí, si yo no estuviera comprometido con maribel...
Y también está de por medio alejandro, que es como mi hermano. Tú fuiste su novia.
¿y qué, héctor? Eso ya lo sabíamos.
Eso lo supimos siempre. Y aún así no pudimos evitar enamorarnos.
Porque yo te amo, héctor, y tú también me amas. Perdóname, rubí, perdóname.
Ojalá algún día puedas perdonarme. Pero nunca debió pasar eso que pasó entre nosotros.
Héctor. Perdóname.
¿por qué no me puedes hacer esto? Debe ser mi mamá.
Seguro de los dos lados. Tú y yo tenemos que seguir hablando.
¿qué pasó, mamá? ¿paco?
Es que supe por lorena que ayer tu mamá se puso mal y... Y quise pasar para ver cómo sigue y...
Mi mamá ya está bien, paco. Ah, ¿ves qué bueno?
Es que le traje estas flores. No piensas que son para ti, ¿eh?
Son para tu mamá. Héctor, sí te acuerdas de paco, ¿no?
Es un compañero de la universidad. Ah, claro.
Tú eres el novio de maribel, ¿verdad? Sí, sí, sí, eres su novio, ¿no?
Sí, soy su prometido. No sabes qué pena me da no atenderte.
Pero héctor y yo estábamos hablando de un problema importante. Sí sabes que es mi jefe, ¿no?
Sí, sí, sí, claro. Perdón por interrumpir, ¿eh?
Voy a estar afuera esperando a tu mamá. Las flores, las flores.
¿por qué? Porque son para tu mamá, no son para ti.
Yo después te regalo unas más buenas. Gracias.
Por favor, no hagas esto. Yo no puedo estar sin ti.
Lorena, dijiste que aceptarías lo que decidiera. Y esto es lo correcto.
Es lo mejor. Para ti.
Para mí, no. No sabes cómo quisiera que las cosas fueran diferentes.
Que tú y yo nos hubiéramos conocido en otras circunstancias. Pero así como están las cosas, lo nuestro no puede ser.
Sí puede ser, héctor, porque nos queremos. Maribel, es un hecho que voy a casarme con maribel.
Por favor, trata de comprenderme, de perdonarme. No te vas a esperar a la abuela, paco.
No. No.
Pásale. Te tomas la mano conmigo.
A la cocina, mientras rubí termina de trabajar. Permiso.
Señora, no se preocupe. Ya terminé lo que tenía que hablar con rubí.
Y de veras le pido que me disculpe por molestar a su hija en fin de semana. Señora, un placer.
Ay, mucho gusto, joven. Adiós.
Adiós. Ya sabe que este es su casa.
Te deseo lo mejor. Con permiso, señora.
Que pase. ¿a su rubí se arregló el problema?
Ya veremos qué pasa. ¿qué pasa?
¿qué pasa? ¿qué pasa?
Que el pacto no se ha terminado. ¡vente, ven!
¡qué felices se ven! Que fuimos a la iglesia, ¿y qué crees?
¡sí, nos vamos a casar el día que teníamos planeado! ¡ay!
Así que, todo se arregló. Sí, el párroco súper comprensivo aceptó respetarnos la fecha.
Oye, rubí, ¿pero qué estás haciendo aquí? Víctor, que tú no le has dicho nada a maribel.
Qué bueno que estás aquí, maribel, para que de una vez sepas que ya no voy a trabajar con tu futuro esposo. Ya lo sabía, rubí.
¿lo sabías? Sí, tu madre no me ha dicho nada.
No me contó. Me dijo que ya no vas a trabajar para tener tiempo de cuidar a tu mamá.
Así es. Ya algo le había comentado a héctor.
Pero después de lo que le pasó ayer a mi mamá, me decidí. Te llamé, héctor.
Lo traías tu celular apagado. Sí, mi amor.
Desde la iglesia lo apagaste para que nadie, nadie nos interrumpiera. Sí, se me olvidó prenderlo después.
Es que, a este se le olvida todo. Los voy a regañar a los dos.
Porque ninguno me comentó que tal vez rubí dejaría a mi mamá. Y que no me contara el trabajo.
Tú eres un despistado de lo peor. Y tú, parece que ya no somos amigas.
¿o qué? ¿no me tienes la misma confianza de antes?
Lo que pasa es que, te veo tan feliz, disfrutando de todo lo de tu boda que... Yo, ¿para qué te voy a agobiar con los problemas?
Ay, por favor, no hables así. Tú sabes que te quiero mucho.
Y si en algo puedo ayudarte, lo voy a hacer. Yo también te quiero, maribel.
Y perdón si te di motivos para sentirte mal. Rubí, ¿qué pasa?
¿por qué te pones así de sentimental? No me hagas caso.
Y solo que me afecta mucho la enfermedad de mi mamá. Te repito que puedes contar conmigo para lo que sea.
Y también con héctor. ¿verdad, mi amor?
Rubí, yo no quiero que te sientas mal. En verdad quisiera ayudarte.
Los dos me han ayudado muchísimo. Me han dado todo su apoyo, su cariño y más.
Aunque al principio me costó aceptarlo, hay cosas que por más que uno quiera, no tienen solución. Bueno, los dejo con su felicidad.
Y ya no voy a estar herida sentimental. Adiós, héctor.
Déjame desearte toda la felicidad ahora que los planes de tu boda siguen igual. ¿no me vas a dar un abrazo?
Sí, mi amor. Porque yo nunca podré olvidarte.
¿cirpienta? Rubí, el lugar es lo de menos.
Para ti y para mí no. No quiero hablar contigo y menos aquí.
Por un momento puedes dejar de pensar en la frivolidad y en el materialismo. Por favor, escúchame.
Tu ambición te va a perder. Estoy harta que todos me digan qué tengo que hacer.
Mi mamá, mi hermana y... Escúchame.
Tienes amor. Tienes un verdadero amor.
Me tienes a mí. No, alejandro.
Tenemos que hablar. Alejandro, siempre que hablamos terminamos peleando.
Pero esta vez no. Rubí, tenemos que poner de nuestra parte.
Yo decidí intentarlo. ¿por qué?
Porque nos queremos. Porque estoy convencido que por amor podemos cambiar.
No, yo no voy a cambiar. Sí, puedes cambiar, pero no te lo has propuesto.
Mi amor, yo confío en ti, en nuestro amor. Rubí, piénsalo.
Yo estoy aquí. Doblegué mi orgullo para buscarte.
De hacer un nuevo intento porque te amo. Pero es que tú y yo nunca nos vamos a poner de acuerdo.
Sí. Si tú pones un poco de tu parte, entiendo que quieras vivir mejor.
Yo busco lo mismo. Lo que no comparto es la manera de cómo piensas hacerlo, mi amor.
No perdemos nada si lo intentamos. Yo me estoy esforzando para poder tener más comodidades y ofrecerte lo mejor.
Y lo voy a lograr, rubí. Pero quiero que estés a mi lado en la lucha.
No solo en el momento de disfrutarlo. Es que tú sabes que yo ya no quiero esperar.
Mi amor, mi amor. Yo sé que puedes hacerlo.
Solo necesitas decidirte. Por favor, vamos a darnos otra oportunidad.
¿para qué estar separados? Rubí, lo que hay entre nosotros es único.
Yo nunca había querido así. Es más, nunca pensé que podría llegar a amar así.
Y yo siento que a ti te pasa igual. ¿tú no seguirías amando aunque yo no cambiara?
No. No he dejado de quererte.
Pero no podemos estar juntos mientras no me aceptes con lo poco que tengo ahora. Dime algo.
Si encontraras un hombre rico que te diera todo lo que quieres, ¿me seguirías amando a pesar de estar con él? Quiero pensar que sí.
Así que tampoco serías feliz. Piénsalo.
Solo es cuestión de que en verdad lo desees y podemos ser felices juntos. En estos momentos yo no podría decirte qué va a pasar.
Pero, mi amor, aún así qué bueno que me buscaste precisamente hoy. No te voy a dejar escapar.
Esta vez no te me vas a escapar.