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Yo le había dado todo a rubí. Ella podía disponer de lo que quisiera.
Ahora las cosas son tan distintas. Estoy tomando estas medidas porque...
No tiene que darme explicaciones. Yo, en su lugar, hubiera hecho lo mismo.
Siendo concluyentes, pudimos haber tenido una mejor relación y no ha sido así por rubí. Yo hubiera querido ayudarlos más, pero cristina estaba tan enojada con ella que nunca quiso acercarse a nosotros.
¿y cómo no iba a estar enojada si rubí me mandó a la cárcel? No, rubí hizo hasta lo imposible para que tú salieras libre.
Eso no es cierto, arquitecto rubí. En fin, son cosas de las que ya para qué hablamos.
¿por qué no? Rubí es mi esposa y tengo derecho a saberlo todo.
¿de veras quieres saberlo? Sí.
Está bien. Yo no tengo por qué mentir.
Yo era inocente y estuve preso en la cárcel. Tres años.
Por culpa de rubí. Estoy seguro que rubí me puso las joyas que me encontraron.
Por eso me acusaron de robo. Pero a mí me consta que contrató un abogado para que te ayudara.
Sí, contrató un abogado. Pero no para que me sacaran, sino para que se asegurara de que yo iba a quedarme preso.
A ella le daba pena que yo fuera parte de su familia. Cayetano, te pido que me disculpes por no haber estado más al pendiente de lo que te pasó.
En esa época yo tuve un problema grave en la constructora. No se preocupe, arquitecto.
Ni siquiera debí de habérselo contado. Sí.
Siempre es mejor sacar las cosas. Sí, es lo mejor.
Y sinceramente, te digo que es una pena que después de tanto dolor que causaron ustedes para estar juntos, a fin de cuentas su matrimonio con rubí termine mal. No.
Te aseguro que mi historia con rubí no va a terminar mal. Efectivamente ha habido mucho dolor.
Pero yo la amo y no la voy a dejar. No puedo.
Me niego a que todo termine así. A pesar de que la relación va mal entre ustedes, se ve que usted la quiere mucho.
Por eso mismo te pido que entiendas que necesito hablar con ella. Lo sé, pero no se trata únicamente de lo que usted quiere, sino de lo que también quiere hacer rubí y no podemos obligarla a que lo vea.
¿por qué la proteges después de lo que te hizo? Porque cristina me lo pidió.
Y a pesar de todo, la familia es la familia aún después de todo lo que les hizo rubí. Pues sí.
Y más aún ahora que está embarazada. Ese bebé es inocente de todo lo que está pasando y yo no lo voy a condenar.
¿se ve que ya se siente mejor? Sí, cayetano, gracias.
¿qué se le ofrece? Vine porque traigo este poder notarial que rubí me firmó para poner todas las acciones de ella a mi nombre.
¿me permite? Sí, claro.
Vas a comprobar que todo está en orden. El poder que me dio rubí es válido.
No sé si lo que está haciendo es una revancha, arquitecto, pero sí. Este poder es legal y le da la autoridad para que usted pase las acciones de su esposa a su nombre.
¿no te parece que estoy haciendo lo correcto? A mí no me corresponde juzgar.
No, no, no, no. No, no, no, no.
Lo que pensaba es que a rubí le va a doler mucho perder sus acciones del hotel. Para ella lo único importante siempre ha sido el dinero.
Si quisieras, podrías ahora mismo avisar a rubí, decirle lo que te estoy pidiendo. Así como ayer no lo dejé llevarse a rubí, hoy le digo que si ella le está pidiendo el divorcio, lo menos que puede hacer es devolverle a usted lo que es suyo.
Con permiso. ¿ya quedó listo?
Sí, arquitecto. Como le dije, yo solo estoy cumpliendo con mi trabajo.
Ahí están los documentos que certifican que las acciones de rubí han pasado a nombre de usted. Ella ya no tiene miedo.
Permite darle mi opinión, arquitecto. Yo creo que usted hizo lo correcto.
Lo correcto no siempre es lo que uno desearía. ¿sabes, cayetano?
Yo le había dado todo a rubí. Ella podía disponer de lo que quisiera.
Ahora las cosas son tan distintas. ¿qué?
¿qué? Yo estoy tomando estas medidas porque...
No tiene que darme explicaciones. Yo, en su lugar, hubiera hecho lo mismo.
En realidad, lucio, vine a hablar contigo para decirte que ya no tienes ningún asunto que tratar con rubí. ¿a qué te refieres?
Le ayudaste a cotizar más altas sus acciones, pero eso ya no va a ser necesario. ¿por qué?
Si a tu mujer le gusta arriesgar en la bolsa y se trata de sus acciones. Precisamente ese es el asunto.
Rubí ya no tiene acciones. Todas me las cedió a mí.
Así que a partir de ahora, tú ya no tienes nada que ver con mi mujer. Héctor, tu mujer y yo somos amigos.
Nuestra relación no tiene por qué limitarse a nuestra sociedad en el hotel. Desde hoy queda limitada a su sociedad en el hotel.
Porque, sinceramente, lucio, no me gusta tu amistad con ella. Yo también se la haría a una mujer con ese carácter.
Siéntate, héctor. Relájate.
Rubí se va a quedar en casa cuidando a nuestro hijo mientras yo me encargo de los negocios. Me sorprende.
¿qué? No pensé que fuera ese tipo.
Ese tipo de mujer. ¿ya ves?
Las cosas no siempre son como parecen. Llegaste más temprano, cayetano.
¿cómo te fue en la casa de bolsa, cuñado? ¿cómo van mis acciones?
¿siguen subiendo? Esas acciones ya no son tuyas.
Ahora le pertenecen de nuevo a tu marido. Llamaste para advertirme de lo que estaba planeando hacer ese infeliz.
Seguro tú lo ayudaste porque yo cancelé ese poder. Héctor no me podía quitar las acciones.
No sé a qué hora cancelaste el poder, pero él llegó cuando se abrió la casa de bolsa. Y lo primero que...
Lo primero que hizo fue poner todas tus acciones a su nombre. Yo revisé el poder.
Estaba en regla. Era tu firma.
Sí, sí, era mi firma. Pero él me la sacó a la fuerza.
¿por qué no hiciste nada? ¿por qué no lo detuviste?
Tenía... Se oyen los gritos hasta allá afuera.
Héctor. No lo ayudó.
Yo solo cumplí con mi trabajo. Encima de engañar a tu marido con otro, lo quieres dejar sin su dinero.
Tú dices que lo sabías y no me llamaste. Era lo mínimo que tenías que hacer.
Pero, claro, como crees que yo te mandé a la cárcel, viste la manera de vengarte de mí, ¿verdad? Gracias por su ayuda.
Yo ya me voy. Y si tu marido, en vez de apoyarme, me va a fastidiar, no tengo nada que hacer aquí.
Ya, ya, rubí, no te puedes ir sola. El arquitecto te puede buscar.
Me voy con loreto. Él me está esperando allá abajo.
Y te advierto que ni héctor ni tú se van a salir con la suya. Yo voy a recuperar mi dinero.
Cállate, no. Explícame, ¿cuál fue el problema?
El problema es que rubí quería abusar de su marido. Lo justo es que le devolvieron...
... A lo que le pertenece, aunque ni con eso terminaría de pagar todo lo que lo ha hecho sufrir.
Tu esposo hizo lo correcto. Ni modo.
La rubí salió de aquí sin un clavo y ahora sigue igual. Siento que tú solo estabas cumpliendo con tu trabajo.
Pero, ¿por qué no le avisaste a rubí? Dime, cayetano, ¿lo hiciste por vengarte?
Si así fuera, me condenarías. Ay, por favor, no me pongas más en esa posición.
Tú eres mi marido, rubí es mi hermana. No me pongas entre la espada y la pared.
Date cuenta de que, una vez más, estamos teniendo problemas por culpa de rubí. No, no es por culpa de rubí.
Yo no quiero tomar partido por nadie. Pero tienes que reconocer que esta vez sí apoyaste a héctor para hacer algo en contra de mi hermana.
Cristina, hice lo que tenía que hacer. No me voy a quedar gozada de brazos.
Es que a ti no te imagino pobre. Y es peor quedarte sin dinero ahora porque héctor te acostumbró a vivir como reina.
Ay, no me menciones a ese infeliz. No, no, no.
Y préstame tu celular. Sí, sí, sí.
Ya sé quién me va a ayudar. ¿quién?
¿a quién estás? ¿a quién le marcas?
Bueno. Vaya.
Todo esperaba menos que tú me llamaras. Lucio, necesito hablar contigo.
Es sobre las acciones que pusiste a nombre de tu marido. ¿ya te lo dijo?
Sí. Y francamente dudo que se las hayas traspasado por tu propia voluntad.
Por supuesto que no quería. Él me obligó.
No será por ti. O tal vez se enteró de algo más grave.
No es que a mí me importe de quién sea tu hijo. Pero en el lugar de héctor.
Yo sí tendría mis dudas. Veo que me equivoqué.
No debí haberte llamado. Tú sabes que si no esperaras ese hijo de alejandro, yo estaría rendido a tus pies.
Pero aunque no sea así, no puedo negarme a ayudarte. Eres alguien muy especial para mí.
Y tú para mí, lucio. Lástima que mis circunstancias por ahora sean tan difíciles.
¿qué te parece si nos vemos y me cuentas lo que pasó? Sí, pero no en el hotel.
No quiero encontrarme con héctor. De acuerdo.
Nos vemos ahí en un par de horas. ¿qué?
¿qué? ¿qué?
¿qué? ¿qué?
¿qué?